miércoles, 25 de noviembre de 2020

La isla de las mujeres del mar - Reseña

 

Tras seducir a lectores y críticos de todo el mundo con El abanico de seda y Dos chicas de Shanghai, Lisa See vuelve a cautivarnos con La isla de las mujeres del mar, una bella e introspectiva novela sobre los lazos de amistad de dos jóvenes hanenyeo -mujeres buceadoras de la isla surcoreana de Jeju, cuya forma de vida ha sido reconocida por la Unesco como patrimonio de la humanidad- y las poderosas fuerzas, tanto naturales como históricas, que las rodean.


Kim Young-sook y Han Mi-ja empiezan su preparación como haenyeo. A pesar de sus diferentes entornos familiares, pronto se hacen íntimas, aprenden la técnica del buceo y se enfrentan juntas a las exigencias físicas y los fracasos emocionales de su trabajo. Durante medio siglo, las dos jóvenes forjarán una sólida relación al tiempo que su vida se verá envuelta en acontecimientos tan trágicos y extraordinarios como la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea y sus secuelas, y tan inevitables como la irrupción de los teléfonos móviles y la llegada de nuevas políticas e ideas a la isla. Sin embargo, tras sobrevivir a cientos de inmersiones y desarrollar el más estrecho de los vínculos, algo que escapa a su control acabará rompiendo su amistad.


Narrada por la entrañable voz de Young-sook, La isla de las mujeres del mar es no sólo una magnífica saga familiar con extraordinarias ramificaciones, sino también un vívido retrato del mundo singular y poco conocido de la isla de Jeju y de las atrocidades sufridas por sus moradores bajo la ocupación japonesa.


Desde que leí El abanico de seda, de la misma autora, supe que iba a volver a leer a Lisa See. Ojo, no son libros fáciles desde un punto de vista emocional, por lo que me tomé mi tiempo para arrancar este, que era el que más me llamaba la atención. Por lo tanto, adoré tener la posibilidad de leerlo. Es parte de mi seguidilla de libros relacionados con la Segunda Guerra Mundial —Japón ocupó Corea—, pero este se extiende mucho más allá, hasta casi la actualidad. Recomiendo que lean también las reseñas de Mel y Ana, que dan bastante información y hasta links de interés.

Como les decía, esta novela está ambientada casi totalmente en la segunda mitad del siglo XX, y al comenzar ya tenemos a los japoneses ocupando la isla coreana de Jeju, donde se desarrolla la historia. Sin embargo, no serán estos los únicos en ocupar la isla, y ni siquiera podemos decir que los enemigos sean siempre extranjeros. No quiero adelantarme: van a darse cuenta solos, al leer, de la herida inmensa que cruza Jeju, un pueblo que fue castigadísimo por los horrores de la guerra y la represión. Ya he hablado en otras reseñas de la importancia de la verdad y de la memoria. Pueden hacerse una idea.

Es en este contexto en el que conocemos a Kim Young-sook, nuestra protagonista y narradora en la mayor parte de la novela. Hay, intercalados con el relato de Young-sook, capítulos narrados en tercera persona del año 2008, cuando ella es muy vieja, y esto nos ayuda a poner en perspectiva varios elementos que podremos unir según avanza la historia. Al final, todo cobra sentido. Y así es como vamos a tener la imagen completa de la relación de Young-sook y Mi-Ja, dos mejores amigas cuyo vínculo se encuentra y se desencuentra de las formas más trágicas.

Las historias de mejores amigas siempre me llegan mucho porque conozco a la mía desde los seis años y es mi persona favorita en el mundo. El abanico de seda también tenía este componente, y no pude dejar de notar que en ese sentido La isla de las mujeres del mar comparte ese y varios otros puntos en común. Por ejemplo, las relaciones entre mujeres, las dinámicas de los grupos de mujeres y el rol de la mujer en la sociedad. En este caso el foco está en las haenyeo, mujeres buceadoras que recolectan fauna marina, con una personalidad fuerte e independiente, las verdaderas figuras centrales en los hogares de Jeju, en contraposición con los hombres, a quienes se considera más débiles. Su filosofía de vida impregna cada página del libro.

Mientras somos testigos de sus vidas, de sus logros y de sus pérdidas, las conocemos de una forma diría que visceral. Por eso es que lo desgraciadas que son duele tanto, que se pierdan la una a la otra duele tanto. El rencor, la tristeza, los recuerdos imposibles de borrar. Y acá no hablamos de malentendidos ni errores, sino situaciones de vida o muerte que hacen imposible perdonar a la otra en algunos casos. Estamos ante un libro de Lisa See, ya les dije. Algún capítulo va a estrujarles el corazón, mínimo. En sus libros, la muerte y la tragedia no son justas ni fáciles de predecir. Tampoco suelen bañarse en melodrama: son lo que son.

Y es bueno tener esto en cuenta, porque vamos a ser testigos también de uno de los acontecimientos más dolorosos para el pueblo de Jeju: el Incidente 4.3, donde murieron entre 60.000 y 80.000 personas a manos de la represión militar, entre otros horrores como la destrucción de sus pueblos hasta las cenizas y todo lo que se pueden imaginar. No es fácil, no, pero dado que hasta hace no tan poco los habitantes de la isla no podían siquiera hablar de lo sucedido, es bueno informarnos y que lleguemos, aunque sea a través de la ficción, a estos eventos. Y que no los olvidemos.

No es un libro fácil, no, en resumen. La prosa, bellísima aunque cruda, hace que sea un libro ameno de todas maneras. Aun así, es un libro que requiere tiempo y energía emocional, por lo que recomiendo que lo agarren si gozan de ambas cosas. Queda recomendadísimo, por supuesto, y tengo muchas ganas de leer sus otros libros, pero luego de una pausa para recomponerme un poco. Es así.

¿Cómo planifico una reseña?


miércoles, 18 de noviembre de 2020

Dune - Reseña

Arrakis: un planeta desértico donde el agua es el bien más preciado y, donde llorar a los muertos es el símbolo de máxima prodigalidad.

Paul Atreides: un adolescente marcado por un destino singular, dotado de extraños poderes y, abocado a convertirse en dictador, mesías y mártir.

Los Harkonnen: personificación de las intrigas que rodean el Imperio Galáctico, buscan obtener el control sobre Arrakis para disponer de la melange, preciosa especia y uno de los bienes más codiciados del universo.

Los Fremen: seres libres que han convertido el inhóspito paraje de Dune en su hogar, y que se sienten orgullosos de su pasado y temerosos de su futuro.



Dune es una de las series legendarias en la historia de ciencia ficción. Me la debo hace muchos años, y la película que se iba a estrenar en diciembre me daba la excusa perfecta para reseñar el primer libro. Pero todo cambió cuando la pandemia atacó, pasando el estreno a 2021. No iba a dejar la lectura a mitad de camino, así que decidí plantarme en el ring.

Digo «ring» porque fue un verdadero combate. Probablemente sea un tema de mi edición en particular; el formato del texto, los errores de traducción y la falta evidente de un corrector, sumados a la complejidad de la historia en sí, hicieron que me tuviera que arrastrar por el primer acto. Les recuerdo que es un libro escrito en 1965, y la moda de la época era tirar al lector al medio del relato a que se manejara como pudiera. Teniendo en cuenta de que hablamos de civilizaciones espaciales dentro de 9000 años, no falta la dosis de términos nativos y expresiones únicas de cada lenguaje. El autor evita la aclaración de estas palabras desconocidas cuando no conviene a la trama, y en cambio las explica todas en los 4 apéndices y el glosario de casi 300 términos al final del libro.

Si el lector logra superar esas primeras 250 páginas, el premio es una clase magistral de como crear una civilización creíble en un mundo fantástico. Los Fremen son los habitantes de un desierto tan árido que tienen que usar trajes para reciclar su propio sudor, absorben cada gota de líquido de sus muertos (o de los muertos de los demás, cuando hay algún intruso) y derramar lágrimas por un muerto se considera el máximo signo de pesar. Todos sus rituales, su economía, su distribución de tareas y su jerarquía están definidos por la necesidad de obtener agua. Poco le importan estos salvajes al Imperio, que ve al planeta de Dune como la única fuente de melange, una especia que puede prolongar la vida de los que la consumen.

Enviada a gobernar el planeta, la familia del Duque Atreides desembarca en Dune, acechada por complots de las otras familias que quieren hacerse con la especia. El hijo del Duque, Paul Atreides, es nuestro protagonista. Entrenado por los mejores guerreros y políticos desde su infancia y con un misterioso poder de ver el futuro en sus sueños, deberá sobrevivir a las intrigas del Imperio, crecer y convertirse en líder, caminando la fina línea entre sobrevivir y hacer crecer su mito al punto de que hordas de fanáticos religiosos arrasen con todo en su nombre.

La madre de Paul, Jessica, fue criada por la secta Bene Gesserit, entrenada en todo tipo de artes marciales y manipulación. Nunca se casó con el padre de su hijo, siendo la concubina preferida del Duque. En un momento de de la historia, escapa por el desierto, perseguida por un gusano de 200 metros, con Paul a cuestas, embarazada y peleando contra soldados enemigos. Badass.

Es en estas escenas de acción en donde el libro levanta vuelo: peleas con espadas, láseres, naves, bombas nucleares, gusanos kilométricos, y más, mucho más. La imaginación y la atención al detalle del autor crean peleas fascinantes. Para los amantes de las batallas de diálogo, hay conversaciones, engaños, choque de ideologías y al decir del autor: "planes en los planes de los planes".

El libro se estructura en tres actos y al comienzo de cada capítulo tiene una cita de un libro escrito en el futuro lejano de este mundo, narrando sucesos, pensamientos y contextos de los personajes de la historia. Es una manera interesante de agregar exposición sin interrumpir la trama. Está bueno repasarlos al terminar el libro y darse cuenta de que quienes narran son después personajes relevantes para la trama, sirviendo incluso como un pequeño epílogo, pero escrito cientos de páginas atrás.

Dune es un libro complejo, denso, y a veces impenetrable como el planeta desértico que lo titula. Una vez que la trama se aceita, es un carnaval de acción, intrigas y superación. Uno de los mejores libros de ciencia ficción que he leído en mi vida. Aviso a los lectores que van a tener que darse la cabeza contra un muro más de una vez si quieren llegar al punto en donde se pone bueno, así que es importante tener paciencia para seguir y constancia para no olvidarse de la mitad de los personajes a los dos días.

miércoles, 11 de noviembre de 2020

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey

 

Traducida a más de veinte idiomas, con más de cinco millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y llevada al cine por Mike Newell, La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey es una deliciosa y conmovedora novela epistolar que se ha convertido en un clásico indiscutible sobre el poder de la palabra y el valor de la literatura como refugio y consuelo en tiempos difíciles. Una historia humana y divertida, que transmite una intensa pasión por los libros y reivindica la formidable capacidad de la lectura para unir a personas de distintos gustos, culturas e ideologías.

En un Londres devastado por las bombas y que empieza a recuperarse de las terribles heridas de la Segunda Guerra Mundial, Juliet Ashton, una joven escritora en busca de inspiración novelesca, recibe la carta de un desconocido llamado Dawsey Adams. El hombre, que vive en la isla de Guernsey, un pequeño enclave en el canal de la Mancha, está leyendo un libro de Charles Lamb que había pertenecido con anterioridad a Juliet. ¿Cómo ha llegado ese ejemplar hasta Guernsey? ¿Por qué Dawsey decide ponerse en contacto con Juliet? Dawsey es miembro del club de lectura La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey, creado en circunstancias difíciles durante la contienda, una rareza en tiempos de la ocupación alemana. Cuando Juliet acepta la invitación de estos excéntricos lectores para visitar Guernsey, entiende que ellos y su increíble sociedad literaria serán los personajes de su nueva novela, y su vida dará un vuelco para siempre.


Esta reseña debería haber sido publicada el miércoles pasado, pero se me complicó un poco la vida y no pude terminar el libro a tiempo. Por lo tanto, la traigo hoy junto con la promesa de que haré el intento de que no me pase también con el próximo libro. Respecto a esta novela, la conocía debido a que otras bloggers de mi confianza la habían reseñado hace un par de años, así que ahora que ando con un proyecto ambientado en los años cuarenta (como les conté en la reseña anterior), me pareció el momento perfecto para darle una oportunidad.

La sociedad literaria del pastel de piel de patata de Guernsey, con ese título tan largo como necesario e ineludible, es una novela epistolar. Esto quiere decir que la historia se nos cuenta a través de cartas o telegramas que envían los distintos personajes, en especial nuestra protagonista, Juliet. Así, podemos conocer de primera mano los eventos y sentimientos de estos personajes, siempre y cuando tengamos en cuenta que se trata de narradores no fiables en su máxima expresión: todo lo cuentan a través del cristal con el que miran las cosas, claro está.

¿Y qué nos cuentan? Lo que se imaginan, sí: sus experiencias durante la guerra, dado que además vivieron la ocupación alemana, a diferencia del resto del territorio británico. Sin embargo, no solo nos hablan de horrores, sino también de la belleza de la isla, de los vínculos que encontraron durante esos tiempos oscuros y de cómo esto les salvó la vida no solo de forma literal. Hablan de miedo, de esperanza, de sueños, de amor. De Literatura. Y esto es lo que recibe Juliet al encontrarse con la Sociedad casi por accidente. Frustrada con sus proyectos literarios actuales y una vida que no la satisface, adentrarse en Guernsey y sus habitantes es como un canto de sirena

Y no la culpo, ¿quién podría?

Creo que ya se van haciendo una idea, pero este es un libro entrañable. Es la palabra que utilizaría no solo para la historia, sino para casi todos sus personajes y el tono en el que se narra, más allá de que cada uno escribe a su manera, algo también muy destacable a la hora de manejarse con tantos personajes. Podría haber sido confuso, pero no lo fue. De hecho, se sienten como personas reales, no personajes. Estoy segura de que quien leyó puede estar de acuerdo conmigo en que esta novela se cierra con la sensación de estar dejando atrás a un grupo de amigos y añorarlos.

Es difícil hablar de la historia en sí, dado que tampoco es que pase mucha cosa. No se trata de un libro de esos llenos de acontecimientos y acción, sino que tiene un gran componente reflexivo y emocional. Y eso no quiere decir que no esté poblado de anécdotas y momentos muy cargados y fuertes, sino que tiene un ritmo particular. La vida en la isla, la carrera de Juliet como escritora, los lazos entre los personajes... Eso es lo que importa

Importa no solo porque es un testimonio, a través de la ficción, de una época oscura y de cómo las personas se destruyen y reconstruyen, si pueden, sino porque nos interpela como seres humanos. A nivel social, por las tragedias y horrores que podemos llegar a permitir, y a nivel personal por lo cercanas que son estas personas, por lo universal del dolor o las ganas de sobrevivir o el amor. Todo eso está acá, en estas cartas y en todo lo que dicen y no dicen los habitantes de Guernsey, en su humor y en los momentos más tristes.

Es un libro precioso, precioso, precioso. De esos que, en dos párrafos, tienen el poder para sacarte una sonrisa y hacerte llorar. Recomendadísimo es poco, agradezco haber podido leerlo.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Ciudad de mujeres - Reseña

La autora de Come, reza, ama regresa con una deliciosa novela llena de glamur, humor y pasión por la vida.

En el verano de 1940 Vivian Morris llega a Manhattan con 19 años y tan solo una maleta y una máquina de coser, empujada por sus desesperados padres. Aunque su especial talento con la aguja y su dedicación a lograr el peinado perfecto no le han servido de gran cosa en la prestigiosa universidad de Vassar, la convertirán en la modista estrella del Lily Playhouse, el decadente teatro de variedades de su poco convencional tía Peg.

Los días en Nueva York son de todo menos aburridos a pesar de la guerra. En esta ciudad de mujeres Vivian y sus amigas buscan ser libres y beberse la vida hasta la última gota. Pero Vivian también descubrirá que le quedan lecciones que aprender y amargos errores que cometer, y que para vivir la vida que de verdad desea tendrá que reinventarse a cada paso.

«En la vida de una mujer, llega un momento en que se cansa de sentirse culpable todo el rato. Y, a partir de ese momento, es libre de convertirse en quien de verdad es.»


Esta novela me llamó la atención desde el minuto en el que supe de su existencia. Conocía a la autora por sus otros libros, pero no la había leído. Además, ahora mismo estoy con un proyecto ambientado en los años cuarenta (aunque en otro lugar, y otro género), así que no me venía mal leer un poquito más sobre la época. En definitiva, que parecía el momento perfecto para leer la novela. Y lo fue.

Hacía tiempo que no me encontraba con una narradora tan interesante. Quien cuenta la historia es Vivian, ya de muy avanzada edad, para explicarle a una tal Angela quién fue ella para su padre. Entonces, empieza desde su llegada a Nueva York para vivir con su excéntrica tía Peg, que tiene un teatro. Y luego, bueno, todo lo que sucede en su vida. Es eso: nos cuenta su vida. Claro, lo hace con la voz de quien ya vivió, entendió y procesó todo, por lo que no solo no es neutra, sino que es ácida y bastante crítica con su yo más joven, lo que resulta muy interesante de leer. La única contra: la Vivian del pasado no resulta tan tangible como la Vivian narradora, aunque sea tridimensional y evolucione a lo largo de los años, pero me parece algo inevitable dada la narración. No es que no se pueda empatizar, es que palidece un poco.

Más allá de esto, también me resultó agradable que no se tratara de la típica chica joven e inocente que se encuentra con el glamour de Nueva York y se enamora y mimimí. No, Vivian es vanidosa, es bonita y lo sabe, y esta hambrienta de experiencias nuevas y divertidas. El lujo y el ritmo de Nueva York la fascinan, ya que es muy distinto del pueblito recatado del que procede. Claro está, se equivoca muchas veces, al punto de ponerse en peligro. Y las consecuencias de sus errores son bastante dolorosas en más de una ocasión.

Los personajes secundarios, me atrevería a decir, brillan más que ella. Gente del teatro; actores, bailarines, coristas. Fiestas, música, baile, alcohol. Dentro de todas estas luces y lentejuelas, hay personajes entrañables como la tía Peg y Olive; otros más ambiguos, como el encantador tío Billy o la misteriosa Celia Ray, y otros que están a otro nivel y no podríamos clasificar, como la legendaria actriz Edna Parker Watson. También hay otros personajes más chiquitos que luego cobran gran importancia, dado que a lo largo de la vida de Vivian pasan muchas cosas —la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo—, pero no quisiera spoilearle nada a nadie. Y respecto al padre de Angela: no era lo que esperaba, pero en cierta forma lo prefiero así.

Decía que la voz narrativa es maravillosa, pero no puedo dejar de lado los diálogos: me recordaron al cine clásico de Hollywood en cuanto a fluidez y ocurrencias, sin duda uno de los aspectos más divertidos de la novela. He de decir también que, para ser un libro de mediano a largo, la narración se hace muy fluida y amena. Y aunque la estructura de la historia no sea tan clara, dados los eventos que vive Vivian —a fin de cuentas, es una vida y las vidas no son lineales, como bien se dice en el libro—, no se hace extraño ni pesado.

La ambientación es maravillosa y muy sensorial, me hizo sentir nostalgia de una Nueva York inaccesible para nosotros salvo a través de registros. Como Vivian es modista, hay mucho hincapié en la vestimenta, pero también hay referencias culturales muy acertadas, sin abrumar. Y no se dejan de lado ciertas injusticias sociales de esos años, raciales, de género y sexuales también. Lo interesante es verlo a través de los ojos de una persona que solo recientemente las ve como tales, pues en ese entonces no eran algo tan raro y, de todas maneras, eso no le interesaba demasiado —hay dos o tres cosas con las que no concuerdo para nada, pero no me resultaron tan grandes como para dejar de leer. Vivian, de joven, resulta muy superficial, pero creo que es lo atractivo, también: es imperfecta y la narradora lo dice sin tapujos.

Creo que es una novela que puede gustar a la gente que suele interesarse por Nueva York, los años cuarenta, el teatro y la Segunda Guerra Mundial. También, quizás, el mundo de la moda. No esperen grandes romances ni ese tipo de pasiones, sino más bien la historia de una mujer (¡mujeres!) poco convencional e independiente que vive mucho, se equivoca mucho y aprende mucho. ¡Los invito a leer! :)

miércoles, 21 de octubre de 2020

El Reino del Revés - Reseña

Nacida con un don para la música, Nannerl Mozart solo tiene un deseo: ser recordada para siempre. Pero incluso mientras deleita al público con su interpretación magistral, tiene pocas esperanzas de convertirse en la aclamada compositora que anhela ser. Es una mujer joven en la Europa del siglo XVIII, y eso significa que le está prohibido componer. Actuará solo hasta que alcance la edad para casarse; su tirano padre lo ha dejado muy claro. Y a medida que la esperanza de Nannerl disminuye con cada año que pasa, el talento de su amado hermano menor, Wolfgang, parece brillar más. Su brillantez comienza a eclipsar la suya, hasta que un día un misterioso desconocido de una tierra mágica aparece con una oferta irresistible. El tiene el poder de hacer realidad su deseo, pero su ayuda puede costarle todo. En su primer trabajo de ficción histórica, la autora superventas # 1 del New York Times, Marie Lu, hace girar una exuberante historia de música, magia y el vínculo inquebrantable entre un hermano y una hermana.



Creo haberlo comentado en las redes, pero lo repito por si acaso: esta novela era mi último intento con Marie Lu, con quien no había terminado de congeniar. Tal vez recuerden mis reseñas de Los jóvenes de la élite o Warcross, que si bien no me disgustaron, resultaron lecturas entretenidas pero superficiales en un punto, pero no quería descartar leer algo más que me entusiasmara de verdad. Esta vez, atraída por una historia que prometía ser para mí, decidí darle esta última oportunidad antes de resignarme a que tal vez no era una autora para mí. Menos mal.

Si las otras novelas me entretuvieron pero se me hicieron superficiales, esta atrapa en distintos niveles de profundidad. No solo por su faceta de novela histórica, que cuenta la vida de la familia Mozart a lo largo de diez años —que se sienten como si volaran, la verdad—, sino por el lado fantástico, por ese mundo onírico que es el Reino del Revés, la ambigüedad sobre su origen y sobre su existencia, los paisajes fantásticos y el paralelismo con la realidad.

Incluso en la prosa, que es lo que quiero empezar a destacar, ya que fue lo primero en llamarme la atención, se nota otro cuidado. El tono y el lenguaje se adecuan a la época, sin por eso ser un reflejo de la escritura de entonces, y narra con el detalle justo los viajes, los mundos inventados, lo que pasa por la mente de Nannerl, nuestra protagonista, narradora en primera persona, retrospectiva. Nannerl se siente viva, como si pudiéramos llegar a conocerla de verdad a través de sus páginas, y creo que en ese sentido la novela cumple con el deseo de la autora de recordarla y con el deseo mismo de Nannerl: no ser olvidada. Ya dije que los diez años en los que transcurre la historia se sienten como si nada; la progresión de la novela permite que los personajes crezcan sin perder el hilo de lo que sucede, acatándose solo a los hechos relevantes.

Elegir a Nannerl como protagonista es difícil e inteligente a la vez. Difícil porque no es tanto lo que sabemos de ella en la vida real, pero inteligente por ese mismo motivo, por la libertad que eso trae consigo, y también porque nos pone del lado de la persona olvidada por la Historia. Despierta nuestra curiosidad y nuestro sentido de la justicia. Creo que la autora hace un gran trabajo al ponerse en su piel, que podemos sentirla cercana y ser testigos de su aprendizaje, de sus temores y de sus deseos más oscuros. Una gran elección como protagonista, también un buen desempeño escribiéndola.

Los vínculos familiares de Nannerl resultan importantísimos. La madre como apoyo emocional, el padre como presión y recordatorio de que es mujer en un mundo de hombres, su hermano... Lo que significa el talento de su hermano, el futuro que él tiene y que a ella va a serle arrebatado apenas tenga edad para casarse. La complicidad, los celos, el amor, el resentimiento, todo. Son relaciones muy complejas y desarrolladas a lo largo de muchos años, por lo que podemos entenderlas a fondo y entender así también las decisiones de todos.

El otro personaje con relevancia comparable es Jacinto, a quien me costó tomar en serio al principio por ese nombre —en inglés, Hyacinth, queda bastante más misterioso o feérico—. Se trata de una criatura del Reino del Revés que hace un pacto con Nannerl; a cambio de su ayuda, él va a conseguir que ella jamás sea olvidada. Y, como podemos esperar, ocurren dos cosas: a Nannerl le fascina Jacinto, pero las cosas se ponen muy oscuras. En ese reino, nada es lo que parece.

He de decir que no es difícil adivinar lo que sucede, pero no es algo que me quitara disfrute. No es una novela que me motivara a seguir por los plot twists, sino por los personajes y por lo encantador del mundo. Me habría gustado tener más tiempo para poder saborearla mejor, leer con más lentitud, incluso. Para quedarme más tiempo en esos paisajes tan particulares del Reino del Revés —basado en juegos infantiles de los Mozart durante sus viajes, en la vida real—, en las calles del siglo XVII, en la corte y en las posadas del camino. El romance no tiene un papel secundario en esta novela, diría que hasta es terciario, si se puede decir así. Es importante para el desarrollo de Nannerl en su vida, pero no afecta mucho la trama. Me pareció correcto para esta historia en particular.

¿Pasó Marie Lu esta última prueba? Sí, con creces. ¿Voy a querer leer sus otros libros? Dependiendo de la temática, sí. ¿Recomiendo este? Por supuesto, no sé qué están esperando.

miércoles, 14 de octubre de 2020

Tu nombre después de la lluvia - Reseña

Érase una vez en Irlanda... Corren los primeros días de enero de 1903 y el profesor Alexander Quills, un hombre sabio y triste, vuelve a su casa de Oxford después de asistir a unas conferencias en Londres; Oliver Saunders, joven y tímido, mientras tanto, trabaja en su pequeño cuarto de Balliol College, rodeado de diccionarios y novelas góticas, y Lionel Lennox, amante de la buena vida y de las faldas ligeras, está en Egipto, a punto de profanar la tumba de una princesa para llevarse una joya de inestimable valor.
Poco tienen en común los tres amigos, excepto el cariño que los une y el interés por las nuevas ciencias que exploran el mundo del más allá. Muy pronto sus ganas de saber los llevarán a Irlanda, una tierra plagada de leyendas, donde las piedras tienen una historia que contar y el sonido de la lluvia se confunde con el llanto de unas mujeres que cuidaron de sus seres queridos incluso más allá de la muerte.

Heredera de La dama de blanco de Wilkie Collins, Tu nombre después de la lluvia es una novela de misterio y aventuras que nos devuelve a la mejor literatura del siglo XIX.


Después de muchos años de asumir que no iba a tener el gusto de leer estos libros, la pandemia trajo consigo una de las pocas cosas buenas que ocasionó este año: colaboraciones digitales. Gracias a esto, pude ver cumplido ese sueñito de acercarme a la trilogía Dreaming Spires que tanto me interesaba, sobre todo después de haber leído los dos primeros libros de la trilogía de Helena Lennox.

Con lo que no contaba era con la lentitud que iba a tener, sobre todo a principios de la pandemia, para leer, algo que se intensificó debido a que de por sí no soy muy rápida con la lectura digital. Y, digamos, no es un libro especialmente rápido —creo que es el punto de la narrativa, igual, eh, no es una crítica—, así que demoré un montón en leerlo. Y después demoré un montón en reseñarlo porque así soy, así me quieren, qué se le va a hacer. La cuestión es que ya no tengo el libro tan fresco, así que esta va a ser una reseña basada en lo que me quedó después de meses de haberlo terminado.

Debo decir que, habiendo leído obras más actuales de la autora, se nota que es un libro más bien de sus inicios, aunque esto de ninguna manera quiere decir que sea de mala calidad. Al revés, me parece que está muy bien construido, que la narración se adapta a la época sin perder la fluidez de la narrativa que se prefiere hoy en día, un equilibrio muy difícil de conseguir. La investigación que hay detrás, al igual que en las otras novelas que leí de la autora, sale a relucir en infinidad de ocasiones. No solo por lo histórico, sino también por los mitos y leyendas que utiliza, por los tropos típicos de cierta literatura gótica que fue muy popular en su época. De nuevo, la construcción de la ambientación es excelente y eso, en cierta forma, le da vida a los personajes. Más allá de la que ya tienen por sí mismos, la forma en que interactúan con el entorno les da una dimensión más, ¿me explico?


Al haber leído algunos libros de Helena Lennox, ya conocía a varios de los personajes, incluso a los que utilizan otro nombre —y no daré más explicaciones para no spoilear a nadie. Fue muy interesante leer a las versiones juveniles de algunos, la forma en que se conocieron o cómo vivían en aquellos tiempos. También me hace pensar cuánto maduraron y crecieron, o no. Y me trae algunas preguntas sobre el destino de otros, pero no quiero apresurarme a sacar conjeturas porque todavía me quedan dos libros más por leer.

La historia en sí es realmente atrapante, aunque en algunas ocasiones se me hizo un poco larga. No estoy segura de si esto se debe a la novela o a la forma lenta y de a cachitos en que la leí, así que no me tomen la palabra, ¿sí? Leía sobre todo mientras almorzaba, de a ratitos, y esos ratitos los esperaba con ganas porque quería saber cómo se iba a resolver ese misterio, cómo iban a terminar las cosas. 

Siento que hay muchísimo más para decir y comentar de esta novela, que tiene una variedad de personajes increíbles y que es muy rica, pero lamentablemente demoré demasiado en escribir la reseña y ahora es esta versión resumida de lo que pudo ser. Bueno, qué dramático todo. La verdad es que me alegró un montón tener la oportunidad de leerla y tengo montones de ganas de seguir con sus continuaciones, aunque me da un poco de miedo que siempre digan que el final de la segunda novela rompe corazones. Ya veremos qué tan así es.

Entonces, sí, recomiendo. Creo que va a gustar más a cierto tipo de lectores que a otros; por ejemplo, si buscan algo que se lea rapidísimo y que tenga una historia más bien sencilla y llena de acción, no es para ustedes. Por otro lado, si quieren una historia construida con cuidado, que va subiendo la tensión hasta el momento justo y que puede transportarlos a otra época y lugar, vayan a leer. Les va a gustar mucho.

miércoles, 7 de octubre de 2020

Rojo, blanco y sangre azul - Reseña

 

Alex Clarademont-Díaz, el hijo milenial de la presidenta de los Estados Unidos, es un tesoro para el marketing de la Casa Blanca: atractivo, carismático e inteligente. Lo que nadie sabe es que no soporta al príncipe Henry, el hijo de la reina de Inglaterra. Así que, cuando la prensa sensacionalista se hace con una fotografía que refleja un altercado entre Alex y Henry, las relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido se enfrían. Ambos países trazan un plan para paliar los daños. lo que empieza como una falsa amistad, publicada en Instagram, se va transformando en algo más profundo de lo que Alex y Henry podrían haber imaginado.

¿PUEDE EL AMOR CAMBIAR EL MUNDO?





Debo admitir que miré este libro por encima del hombro un montón de veces. Puede que haya sido por el hype gigantesco que tuvo en redes, por lo maravillados que estaban todos. Puede que haya sido porque soy prejuiciosa. Ni idea. La verdad, llegado el momento, decidí leerlo porque tenía que saber a qué venía todo esto y si realmente era para tanto. Y, se preguntarán ustedes, ¿era para tanto? En muchos sentidos, . Les cuento bien.

Normalmente empiezo las reseñas hablando de la trama, pero en esta ocasión creo que sería contraproducente. La trama no importa. A este libro no venimos a leer sobre politiqueo, sino a shippear. Es un libro por y para el ship, por más inverosímil que sea todo lo demás. Quiero dejar eso claro porque este libro hay que abordarlo así, con sinceridad. Más allá de eso, la sinopsis cuenta muy bien cómo partimos: la prensa detecta un conflicto bastante accidental entre Alex, hijo de la presidenta de Estados Unidos, y Henry, príncipe británico, y para evitar cualquier tipo de problema ahora estos dos tienen que fingir ser súper amigos, muy cercanos. Me pregunto yo qué podría suceder.

Y no, que sea predecible no es malo. Es perfecto. Es todo lo que tiene que suceder, porque no agarramos el libro esperando sorpresas, sino shippear a los personajes y acompañarlos durante la historia, presenciar sus peripecias y su desarrollo. Este es el punto fuerte del libro. La historia de amor es maravillosa, dulce, divertida. A veces, triste, porque qué sería de un libro así sin buenos obstáculos para que queramos con más ganas verlos juntos. A mí me tuvo atrapadísima por los pocos días que me duró, no podía esperar a tener un momento libre para poder seguir leyendo. Daba igual imaginar cómo iba a terminar: eso era justamente lo que quería. Es una comfort read.

Que sea un libro para el shippeo no quiere decir que sea de mala calidad, ni mucho menos. La prosa es muy ágil, se recrea donde debe hacerlo —las escenas románticas son intensas, las noches con amigos son desenfrenadas y se sienten como una película indie, los momentos íntimos llenan de calidez las páginas—, pero también tiene algunos momentos estrella como los mails que intercambian los protagonistas, citas célebres incluidas. Leí por ahí, creo que en Goodreads, que la novela habría brillado mucho más de haber estado escrita en primera persona y que los mails eran prueba de ello: estoy de acuerdo.


Vi por ahí también varios comentarios sobre cómo Alex no les cayó bien y que los personajes secundarios no tienen mucha importancia. Ahí estoy en desacuerdo; en lo personal, tanto Alex como Henry me parecieron personajes llenos de vida y bien desarrollados que amé conocer, discrepe o no con mi forma de ver el mundo. Además, el resto del casting es muy interesante, diverso —algo que se agradece— y entrañable, así que no tengo quejas por ese lado. Admito, eso sí, que no me terminó de cuajar en el contexto que se les da.

¿Por qué digo esto? Porque, a mis ojos, la construcción de la política en este libro es muy ingenua. Todo es muy fácil, sencillo. Las política estadounidense no es tan así, las normas de la realeza británica no son tan así tampoco. Las dinámicas son bastante bolazo. El mundo no se divide en buenos y malos así nomás, muchísimo menos en política. Qué sé yo, esto puede ser algo que tire para atrás a los que busquen leer esto por la trama política, pero ¿acaso existe tal lector? Por mi parte, meh: como si quisiera poner aliens en el medio, yo vine por el shippeo y tuve exactamente lo que quería y lo disfruté como una nena chica. Hasta me reí en voz alta en algún que otro momento. Y una parte me emocionó un poquito.

Es una comedia romántica, chiquilines. Y por más que se permita tocar temas muy profundos como la identidad, los derechos humanos, la importancia de la representación de la diversidad y otro montón de cosas muy valiosas, no le podemos pedir que también sea otro tipo de libro —y también sabemos cómo son los estadounidenses con el patriotismo y cómo perciben al resto del mundo, algo que desearía que no fuera así, pero en fin. Como mucho, podemos discutir si esa otra trama suma o no a la historia principal, que es un romance. En mi caso, esas partes no llamaron mi atención y las leía deseando que volviéramos a las escenas lindas. Soy bastante simple, para qué mentir.

Más allá de esto, es súper disfrutable. Se lee en nada, cuesta soltarlo y es un regalo para los que estén con ganas de engancharse como hace tiempo no hacen, de salir de algún bloqueo lector o lo que sea. Es de esos libros. 

Lo recontra recomiendo, sí, por favor. Con criterio.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Recomendaciones de primavera



La primavera nunca fue santo de mi devoción por un motivo muy sencillo: las alergias. Por todo lo demás, me gusta bastante esta época del año. En 2020 la esperaba con muchas ganas. Este invierno se hizo especialmente largo y frío, y la verdad que necesito un poco de solcito, calor, flores. Por eso, en esta entrada primaveral les traigo varias opciones para leer al aire libre, con una luz nueva y con ganas de que el año finalmente empiece a remontar.


Todo lo que sé sobre un corazón roto

Con las emociones a flor de piel en esta estación que recién llega, tal vez estemos de ánimos para leer una novela que rebosa emociones, intensidad, arte y nastante melancolía. Daniel Ojeda Checa tiene una prosa bellísima, pero además juega con la ambientación y con los diálogos de manera que vuelve la cotidianidad algo irreal, que parece ser nuestro mundo pero no lo es del todo. ¿De qué trata? Hay desamor, por supuesto, pero también amor. Personajes que necesitan sanar, que lo intentan. Incertidumbre, miedos. Si quieren aprovechar estos meses para embarcarse en una historia sensorial y emotiva, lean este libro.


La Isla de los Vientos Prohibidos

Por otro lado, si están de humor para algo más entrañable y sencillo, sin perder la poesía, esta novela de Helen Velando, una autora uruguaya que muchos hemos leído desde nuestra infancia, puede ser la opción correcta. Una isla en la que suceden acontecimientos extraños, imposibles de explicar. Desapariciones, mariposas... Esta historia coral tiene un toque de realismo mágico muy disfrutable. Además, es parte del mismo universo narrativo que otras de sus obras, aunque pueda leerse de forma independiente, lo que enriquece bastante la ambientación. Y los capítulos están acompañados por pequeñas ilustraciones de Lucía Franco ♥.


Moriré besando a Simon Snow

Esta novela de Rainbow Rowell tal vez sea la más conocida de las recomendaciones que traigo. Aunque es recomendable, no es obligatorio leer Fangirl antes de adentrarnos en la historia de Simon y Baz, de este mundo mágico que se inspira y a la vez no en el de Harry Potter, que tiene unos personajes maravillosos y un romance súper intenso y shippeable. Es un libro para shippear a los protagonistas, aclaro. Para leer desenfrenadamente, emocionarse y morirse de ganas de saber cómo va a terminar. Esta autora es una apuesta segura en cuanto a lectura ligera, emotiva y wholesome.


Brillarás

Esta novela de la argentina Anna K. Franco fue una sorpresa para mí. Resultó ser una historia mucho más profunda de lo que la portada y la sinopsis me hacían imaginar, y disfruté del enorme crecimiento de la protagonista y de lo dulce del romance. Dulce, no empalagoso. Y cuando digo crecimiento, hablo de duelo y de todo lo que acarrea consigo la pérdida de un ser querido. Encima, en un momento como la adolescencia. Puede que sea un libro triste en muchos sentidos, pero puede ser una buena opción para quienes busquen encarar la primavera con un libro que se les quede metido en el pechito.


Por último, quería comentarles que desde hoy y hasta el 30 de octubre van a tener disponible el poemario de Andrea Tomé, twenty-six, en Lektu. Si lo compran hoy —hora española, así que creo que les queda una hora o algo así—, participan de un sorteo de seis lockscreens coleccionables. No sé si es un libro primaveral, más bien me suena a algo para leer en otoño con una bebida calentita, pero no quiero dejar de hacerles saber de su publicación porque Andrea es una autora muy querida en este blog ♥.

Recuerden que pueden leer las reseñas completas de estos libros en los links de sus títulos, pero también pueden encontrarlas —y muchos libros más— en el índice del blog. ¡Buena lectura!

miércoles, 23 de septiembre de 2020

El alma de la espada - Reseña

«Kagawa utiliza elementos de la mitología japonesa y su folklore para desplegar una historia épica… Una aventura repleta de acción.» Kirkus Reviews

«Este primer volumen de la nueva serie de Kagawa no decepciona. Es una experta en colocar personajes realistas dentro de mundos mágicos verosímiles. Los lectores no saldrán de casa hasta devorar el capítulo siguiente.» Booklist

Hace mil años se concedió un deseo, y con él se forjó una espada de ira y relámpago: Kamigoroshi, la Asesina de Dioses. Un arma lo suficientemente poderosa para confinar eternamente al temible ogro Hakaimono.
Pero ahora el demonio se ha liberado.
Yumeko, una chica mitad zorro kitsune con capacidad de urdir ilusiones, tiene una misión que cumplir: llevar su fragmento del antiguo y poderoso Pergamino de las Mil Oraciones al Templo de la Pluma de Acero, y así evitar la venida del Heraldo del Cambio, el Gran Dragón, que concederá un deseo al portador del pergamino. Pero ahora ella tiene un nuevo enemigo, más peligroso que cualquiera con quien se haya enfrentado. El demonio Hakaimono es libre por fin, y ha poseído a la persona en la que Yumeko confiaba su protección, Kage Tatsumi, el valeroso guerrero del Clan de la Sombra.
Hakaimono tiene un solo objetivo: romper la maldición de la espada, liberarse, y sumir al mundo en el caos y la destrucción. Pero para hacerlo necesitará el pergamino, y Yumeko es la única que se interpone en su camino.


El alma de la espada es la secuela de La sombra del zorro, y es imposible hacer una reseña sin spoilear el final de la primera parte. Están todos avisados. Los que quieran evitarlos, pueden leer la síntesis en el último párrafo.

Dicho esto, sigamos el ejemplo del libro y vayamos directo a los bifes. Atrás quedó el paseo por las praderas de Iwagoto; los espíritus malignos se congregan para formar un ejército, se escapó uno de los demonios mas fuertes de la historia que además anda con muchas ganas de cortar a nuestros protagonistas en pedazos, y el descenso del dios dragón está cada vez más cerca. Claramente, el curso de acción inmediato tiene que ser sentarse a tomar el té y dedicarle unos cuantos capítulos a intrigas de la corte.

Les prometo que dentro de la narrativa tiene más sentido.

Cada capítulo está narrado por un personaje, siendo los principales Yumeko y Hakaimono. Yumeko tuvo que madurar tras los sucesos del primer libro, ahora tiene una misión clara y tendrá que usar toda su astucia y su magia para cumplirla. La urgencia de la trama no impide que haya momentos en donde la relación con sus compañeros de viaje se desarrolle o se deje llevar por su naturaleza bromista. Todavía se puede ver inocencia en su forma de ser y aprenderá por las malas las consecuencias que traen sus poderes.




Hakaimono es MALO. Sus hobbies son pasear por las montañas, burlarse de Tatsumi y separar extremidades de los cuerpos de aquellos que le falten el respeto; y faltan varios capítulos para llegar a las montañas. Teme que pasar tanto tiempo obligado a convivir con humanos lo haya ablandado, porque a veces no le apetece arrancar las cabezas de sus enemigos y se conforma con cortarles un brazo. Está narrado tal cual como un villano de anime, pero debo admitir que me gusta su simplicidad. Carga con la mayoría de la acción de la novela y pude imaginarme sus peleas cuadro por cuadro mientras las relata.

La narración se va intercalando entre ambos de tal manera que uno no se satura con sus personalidades. Cabe destacar tambien los interludios del ronin y el principe samurai, en donde van forjando una sólida amistad... ¿o tal vez algo más? Debo admitir que dentro de un libro tan directo, la discreción con la que crece su relación es refrescante.

La construcción del mundo ya no toma un plano tan destacado como en la primera parte, pero seguimos encontrando nuevas criaturas y leyendas del folklore japonés que están muy bien integradas a la fantasía. No solo aparecen los distintos seres que descuartiza Hakaimono, también tenemos tengus, gatos con dos colas y guerreros históricos como Benkei y Yoshitsune entre otros.

El alma de la espada es un libro de transición. Se enfoca hacia el objetivo de salvar el mundo de la destrucción, pero sin soltar los momentos que dejan el corazón calentito. Es el segundo libro de una trilogía, así que termina con final abierto y más preguntas que respuestas. Muy recomendado para aquellos que gusten de la cultura japonesa o que quieran meterse de a poco con algo mas amigable a la mentalidad occidental. Para los que no, les puede llegar a parecer un poco intenso, pero no deja de ser un buen libro de fantasía con un mundo sólido.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Infernales. La hermandad Brontë - Reseña

En un inhóspito y alejado pueblo de Inglaterra, a mediados del siglo diecinueve, tiene lugar un suceso extraordinario: tres muchachas pobre y poco saludables se convierten en novelistas de fama internacional. Escribiendo desde las infancia, las Brontë -Charlotte, Emily, Anne- junto con Branwell, único varón de la cofradía de hermanos, componen poemas, cuentos, y obras de teatro por los que desfilan reinos y batallas, crímenes y ardides, parentescos dudosos y amores prohibidos. Con el tiempo, Charlotte llegará a ser una celebrada autora; Emily mantendrá el anonimato mientras su Cumbres Borrascosas escandaliza Gran Bretaña; Anne publicará La inquilina de Wildfell Hall, una de las primeras novelas feministas; Branwell, poeta maldito, llevará el ideal romántico hasta los limites de la autodestrucción y será increíblemente proscripto de la historia.

Infernales es la biografía más completa sobre la familia Brontë escruta en castellano y, al mismo tiempo, la apasionante historia de una hermandad marcada con sangre y literatura.

Mi primer encuentro con los Brontë fue hace muchos, muchos años, cuando de casualidad llegué a su biografía mientras exploraba la Encarta 2003. Su historia me resultó tan apasionante que la pasé a mano a uno de mis cuadernos —era algo que solía hacer con todo lo que me interesaba. A pesar de esto, no leí ninguna de sus obras hasta que a eso de los quince años encaré Cumbres Borrascosas, que no me gustó, aunque sí disfruté de las adaptaciones cinematográficas que vi. Si bien en ese entonces y en los años posteriores no hice un esfuerzo por leer a las demás hermanas, siempre me paraecieron de lo más interesantes.

Este 2020, las hermanas Brontë fueron las elegidas para protagonizar #UnAñoCon, la tercera edición de nuestra lectura conjunta anual —originada en el #Clubdelectura.uy, con apoyo de Escaramuza—, en la que leemos y comentamos libros del autor elegido cada dos meses. De esta manera, pudimos leer Jane Eyre, Agnes Grey, Shirley y Cumbres Borrascosas. ¡Aún están a tiempo de unirse para leer juntos Villette y La inquilina de Wildfell Hall!

Si bien Jane Eyre me encantó, no pude terminar Agnes Grey ni empezar Shirley por cuestiones de tiempo y organización, muy 2020 todo. Respecto a Cumbres Borrascosas, sigue sin terminar de gustarme, así que tal vez esa historia no sea para mí. Pero no estamos acá para hablar de las obras de estas hermanas, sino para comentar el libro de Laura Ramos.




Hay biografías escritas con un tono frío e impersonal, que se limitan a soltar datos y contarnos los hechos clave en la vida de quienes las protagonizan. Otras, como esta, juegan con una narración más literaria, que involucra al lector y que lo hace sentir espectador de algo más que información. Como si se tratara de una novela, no una biografía. Una historia.

Si bien lo que le sucedió a la familia Brontë no es ficción, la ficción fue uno de los grandes pilares de su vida. A través de este libro, somos testigos de la importancia que tuvo para los cuatro hermanos la creación de mundos inventados, personajes, relatos que se volvieron tan parte de su cotidianidad como las tareas escolares o la vida en el páramo. Puedo decir que los avances en su literatura temprana —la Ciudad de Cristal, los mundos de Angria y Gondal— son lo que más disfruté leer. Me pareció maravillosa la forma en que la autora une la evolución de la cronología de estos mundos con los eventos de la vida de los Brontë.

¿Y la vida de los Brontë? Tremenda. La biografía realiza un muy buen retrato de la época y de la situación social de la familia, así como de sus sueños, pretenciones y desilusiones. Bastantes fracasos. Mucha muerte. Con un tono sensible o sarcástico según toca, llegamos a conocer a actores normalmente invisibilizados en la cultura general, como Patrick y Maria Brontë, los padres de la familia, y Maria y Elizabeth, las dos hermanas mayores, que fallecieron durante la niñez. Sobre todo, Branwell. El hermano de la discordia, que tiene un papel central en este libro y cuya figura se analiza con muchísima atención. 

Conocer la vida de las Brontë es una forma de entender mejor su literatura. Si bien podemos separar la obra de la vida de los autores a la hora de analizarla, basta con leer sobre Cowan Bridge, el colegio para hijas de clérigos en el que Maria y Elizabeth se enfermaron para entender más el internado de Jane Eyre. O saber sobre los inicios de la vida de Anne como institutriz para que nos quede clara la inspiración de Agnes Grey. O los paisajes de Haworth, en los páramos de Yorkshire, para recordar la ambientación de Cumbres Borrascosas. Creo que se entiende mi punto.

También me encantó saber más sobre la forma en la que veían y encaraban el mundo. Cada uno de los hermanos tiene una personalidad bien definida, súper especial y distinta a lo que se acostumbraba en la época. La inteligente y sensata Charlotte, la salvaje Emily, la dulce Anne. Y Branwell, con sus ínfulas de poeta maldito. Aunque a veces tienen comportamientos cuestionables —vistos desde una óptica actual, tal vez—, es imposible no tomarles cariño a través de las palabras de la biógrafa, de citas, testimonios, cartas y diarios. Se vuelven más cercanos de lo que uno esperaría.

La edición, además, es excelente. Incluye mapas, árbol genealógico, guía de personajes y locaciones de las novelas, fotos y una extensa bibliografía. Así, con el mismo amor y entusiasmo que leí aquella entrada de la Encarta hace ya tantos años, leí este libro. Llena de curiosidad, de ganas. Se convirtió fácilmente en uno de mis libros de no ficción favoritos

De más está decir que lo recomiendo, ¿verdad?




miércoles, 2 de septiembre de 2020

Silber. El primer libro de los sueños - Reseña

Misteriosas puertas con tiradores en forma de lagartija, figuras de piedra parlantes y una niñera enloquecida con un hacha en la mano... Últimamente, los sueños de Liv Silber son bastante inquietantes. Sobre todo uno de ellos le preocupa muchísimo. En ese sueño se encuentra en un cementerio, de noche, observando a cuatro chicos que llevan a cabo un sombrío ritual. Los chicos guardan una relación muy real con la vida de Liv, puesto que Grayson y sus tres mejores amigos existen de verdad. Hace poco que Liv asiste al mismo instituto que los cuatro, quienes en realidad parecen bastante simpáticos. Sin embargo, lo que resulta realmente inquietante —mucho más inquietante que el cementerio por la noche— es que los chicos saben cosas sobre ella que durante el día jamás manifiestan... hasta que llega la noche y, con ella, el sueño. Liv ignora cómo lo saben, es un misterio absoluto, y ¿quién se resiste a investigar un buen misterio?





Debo empezar esta reseña con una confesión: creí que este libro era middle-grade, así que me llevé una buena sorpresa al descubrir que era juvenil. ¿Me molestó? No, solamente me desconcertó por un par de páginas. Después, seguí con mi vida. Más o menos. En verdad, me desconcertó por una gran cantidad de motivos, a veces para bien y otras no tanto, pero sin duda este libro no fue para nada lo que esperaba. Lo disfruté, eso sí, y ahora les voy a contar bien por qué.

Este no viene siendo un buen año de lectura; no porque no pueda leer o porque no me haya encontrado libros increíbles, sino porque he vivido muchos cambios a lo largo de los meses, y varios son de horarios y rutinas. Mientras me adapto a ellos y a distribuir mi energía de forma diferente, la lectura y el blog van retomando de a poco un lugar más prioritario en mi vida. No me gusta verlo como una tarea, así que también me costó un poco más por ese motivo. Está claro que eso repercute en los seguidores, los comentarios y las visitas, pero soy humana y adulta, y tengo que hacer lo que puedo con el tiempo que tengo. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el libro? Que hacía meses que no leía algo con tanta facilidad. No me refiero a rapidez, que eso lo tengo entrenado, sino a leer sin esfuerzo y con ganas. Cuando me paraba a mirar, ya había leído ciento y algo de páginas, cosa que no me pasó mucho este año.

Es por eso que voy a empezar hablando de la prosa desenfadada de la autora, de lo bien que canaliza la voz de una adolescente escéptica, sarcástica y curiosa como Liv a través de la narración en primera persona. La historia fluye gracias a que la prosa y la voz son amenas, son interesantes y divertidas, con mucha personalidad y algunas referencias que no se hacen pesadas. Creo que, más allá de que pueda caer bien o mal Liv —es una adolecente, cosa que noto que muchos olvidan cuando leemos juvenill—, está muy bien trabajada y nos lleva por la historia con mucha energía y un fuerte carácter. Aprovecho a seguir hablando un poco más de Liv en este párrafo, ya que estoy. Una chica inquieta, cuyos padres tienen trabajos que los obligan a mudarse de país constantemente. Ella y su hermanita Mia —un personaje con aun más carácter, que personalmente adoré— no han tenido un hogar real o amigos veraderos, tan solo a Lottie, su niñera. Sin embargo, no por eso son tímidas. Más bien, lo opuesto.

Así como Liv me parece un personaje tridimensional y bien logrado, la mayoría de los secundarios también tienen este nivel de trabajo. Su familia, sus nuevos amigos, los nuevos vínculos familiares que llegan como sorpresa. Todo esto funciona muy bien. Ahora, tal vez algunos de ellos tienen menor desarrollo más allá de unos simples rasgos caracterizadores, como Jasper, pero supongo que se ampliará en este tipo de personajes en las próximas entregas. A pesar de eso, me parece que todo esto se da de forma natural y que los secundarios tienen vida, objetivos y una influencia en Liv y en su historia. No quiero decir demasiado: es un libro fácil de spoiler y, así de raro como es, mejor no saber mucho.

Y es que sí, acá hay de todo: sueños extraños, ritos satánicos —no esperaba ese nivel de oscuridad—, un secundario inglés —estamos en Londres, aunque la autora sea alemana— con un baile de otoño con temática victoriana, un blog con chismes por una persona anónima que parece saberlo todo... Yo qué sé, a veces me dejaba con un signo de interrogación en la cara, pero admito que me intrigó en todo momento. Tal vez el contenido liceal adolescente no me entusiasmó tanto, pero no podemos olvidar que es una novela juvenil y que claramente no soy el público objetivo, aunque pueda disfrutar del libro. Encaja perfecto en la novela y seguro que era lo que habría querido encontrar cuando era más chica. Estoy segura de que habría disfrutado muchísimo más de este libro a los quince años, porque este era el tipo de contenido que buscaba y disfrutaba. Ahora, a los veintisiete, es un poco distinto, pero no por eso lo veo como algo negativo. Creo que no está de más la aclaración.

Como negativo, en verdad, encuentro algunos detalles. Cierto comentarios no del todo atinados —de todas maneras, es un libro de 2013 y se lo tengo en cuenta—, un par de situaciones que no me convencieron, pero fuera de eso no me disgustó. Me parece que, además, el final es perfecto porque da a entender que lo verdaderamente bueno recién empieza, y que para eso tenemos que leer el siguiente. Aun así, si ignoramos esa última página y que cierta trama no se resuelve en este primer libro, podemos quedarnos perfectamente con una novela autoconclusiva si es lo que deseamos. Por el momento, es lo que voy a hacer yo, más que nada porque tengo muchísimos pendientes. En un futuro, tal vez siga con esta saga.

Así que, como conclusión, puedo decir que lo disfruté, y que también disfruté mucho leer de esta manera tan suelta y ligera, como hacía tiempo no lo conseguía. Es algo que agradezco mucho, así que ténganlo en cuenta si están con bloqueo lector o con ganas de algo ágil. Luego me cuentan, ya saben.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Booktag de la #MMEUY


¡Hola a todos! Hoy les traigo una entrada diferente ya que, como sabrán, no suelo hacer booktags. De hecho, no me gustan mucho, pero este es especial. ¿Por qué? Porque lo hicimos Santi y yo para los participantes de la #MMEUY y me parecía lindo traerlo al blog también. Si no saben qué es la #MMEUY, pueden leer más sobre nosotros en este link. De paso, les recuerdo que pueden hacer el  booktag en cualquier red, la que prefieran, y que tenemos una versión para escritores y otra para bloggers, booktubers y bookstagrammers.

La #MMEUY 2020 ya casi llega a su fin, lo que me da un poco de pena. También me daba algo de pena haber logrado la mitad de mi objetivo —que sí cumplí el año pasado—, pero como ya comenté en Twitter, mis circunstancias son otras y, además, es otra novela. Todos los proyectos son diferentes y no valen en función de la cantidad de palabras por sesión ni nada de eso. Somos más que nuestra productividad y, como siempre decimos, la maratón es para motivarse, no para presionarse. Entonces, me reconcilié con la realidad, que es que estoy escribiendo menos y con menos frecuencia que con mis últimos dos tres o cuatro proyectos, y me recordé lo importante: estoy escribiendo.

Sin más dilaciones, ¡pasemos al booktag!


Versión para escritores

Punto de partida: ¿brújula o mapa?
Me considero «brujumapa». Tengo una idea de lo que va a pasar, hago una planificación bastante flexible. Sin embargo, dejo mucho espacio a la improvisación. He probado ser mapa o brújula y ninguna de las dos cosas me funciona, necesito el punto medio.

El equipo: ¿cómo desarrollás a tus personajes?
A los principales les asigno una personalidad del MBTI, eneagrama, signo zodiacal, casa de Hogwarts y les ideo una carta astral. Lo más importante, de todas formas, es trabajar su conflicto interno, sus metas y cómo se relaciona todo esto con la trama. A los secundarios los trabajo un poco menos, pero intento que sean coherentes y que aporten a la historia.

El camino: ¿cómo son tus sesiones de escritura?
Hasta hace un tiempo, ocupaba todas las mañanas con sesiones de escritura y ejercicio. Ahora que tengo un trabajo fijo, no puedo permitírmelo, así que son sesiones cortitas de mañana y en los ratos que tengo libres durante el día. Hago lo que puedo con el tiempo y la energía que tengo, digamos.

Los aliados: ¿te juntás a escribir o escribís en solitario?
Con la situación actual, ya no he podido juntarme a escribir, pero es algo que hice en la #MMEUY pasada y en las #MiniMMEUY y que me encanta. Me parece súper rico compartir tiempo y espacio con otros escritores amigos, inspirador y motivador sobre todo. Durante abril, hicimos algunas reuniones de escritura virtuales, que fueron lindas, aunque no es lo mismo.

Los archivos: ¿cómo te documentás?
Investigo todo lo que puedo mientras voy craneando la idea, y luego al planificar. Antes de empezar a escribir, tengo todo listo en la carpeta de la historia para poder buscar la información que necesite. También investigo mientras escribo: muchas veces me ayuda no solo a salir del paso, sino a elegir por dónde seguir o a ambientar un lugar de forma más creíble de lo que imaginaba al principio. Sé que dicen que no conviene investigar al escribir porque distrae, pero a mí de hecho me ayuda a meterme más en el ambiente y hasta me guía por la trama.

Plot twist: ¿qué te ha ayudado a salir de un bloqueo?
Establecer una rutina que me motive a escribir. Les hablé más extensamente de eso acá.

El clímax: ¿finales abiertos o cerrados?
Me gustan los finales que cierran el arco planteado en ese libro, digamos, pero que dan lugar a que la historia continúe. Me cuesta un poco #soltar, así que dejo finales que me permitan retomar la historia si tengo ganas, pero que no queden abiertos de más. 

Epílogo: ¿cómo corregís tus historias?
Corrijo superficialmente, dejo pasar un buen tiempo, corrijo superficialmente de nuevo, la paso a betas y luego corrijo con base en sus comentarios.



Versión para BBBs

Prólogo: ¿qué te llama la atención al elegir un libro?
Admito que soy débil ante una portada bonita, pero también me fijo mucho en el autor o autora y en las temáticas. Si se acerca a lo que quiero leer y/o al mood que tengo en ese momento, me interesa.

La aventura: ¿qué te gusta encontrar en un libro?
Personajes que superan mis expectativas, worldbuilding interesante y relaciones no normativas.

Planes: ¿cómo te organizás para reseñar?
Asigno un día a la semana para reseñar y, en general, lo cumplo. Antes anotaba en una libreta, pero ahora tengo más internalizada la estructura que uso y escribo las reseñas siguiéndola: introducción, trama, personajes, ambientación, prosa, conclusión. Varío si el libro lo pide.

Plot twist: ¿qué hacés si un libro no te gusta como esperabas?
Hago una reseña sincera pero respetuosa y lo regalo, dono o sorteo.

Momento oscuro: ¿qué es lo que menos te gusta encontrar en un libro?
Machismo/racismo/homofobia/etc., prosa pretenciosa, lecciones morales y tramas/personajes aburridos.

Clímax: ¿qué te gustaría encontrar en un libro nacional?
Menos grisura; siento que si un libro uruguayo no es lento, triste o melancólico, no se lo considera bueno. En infantil/juvenil, más autores jóvenes y diversos. Más fantasía, más riesgos. Creo que acá se suele ir siempre a lo seguro. HOT TAKE (o no).

Victoria: ¿qué necesita un libro para ganarse tus cinco estrellas?
Tocarme el corazoncito(? y que no lo pueda soltar. Que mi mente siga en el libro incluso después de terminar de leerlo.


Eso es todo. Pueden encontrar el booktag y las plantillas descargables para historias aquí. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 19 de agosto de 2020

Hora de brillar - Reseña

La autora premiada de El odio que das regresa con una historia poderosa sobre hip hop, la libertad de expresión y la importancia de luchar por tus sueños, aunque la suerte parezca estar en tu contra.

Bri quiere ser una de las mejores raperas de todos los tiempos. Como hija de una leyenda del hip hop underground que murió antes de que alcanzar el éxito, Bri tiene unos zapatos gigantes que llenar. Pero cuando su primera canción se hace viral por los motivos equivocados, se encuentra en el centro de la controversia y los medios la retratan como una amenaza mayor que un rapero. Y con un aviso de desalojo que intimida a su familia, Bri ya no solo quiere tener éxito: debe tenerlo. Incluso si eso significa convertirse en lo que el público quiere.





Después de haber leído El odio que das y de que se anunciara este libro, ambientado en el mismo universo, tuve clarísimo que iba a querer leerlo. Conozco muy poquita gente a la que no le haya gustado el primero, y por un buen motivo: es una novela excelente, con muchísima fuerte y un claro tono de denuncia. He de decir que, si bien Hora de brillar no tiene esa misma fuerza, no pierde el tono de denuncia y se adentra en otros problemas que también vale la pena conocer. 

Aunque la novela se ambiente en el mismo universo y, por lo tanto, en Garden Heights, el barrio de Starr, los personajes no interactúan entre sí. El vínculo es el efecto que tuvo sobre Bri y sobre el barrio lo sucedido en El odio que das. Las repercusiones en el barrio, por ejemplo, y entre las pandillas. La violencia y la estigmatización que enfrentan en las escuelas, también. A ver, no es un libro cómodo de leer, pero eso está bien. Es como tiene que ser. Y lo que se denuncia en este libro tiene que ser denunciado, escuchado. No tiene que seguir sucediendo.

A decir verdad, si tengo que decir por qué me gustó menos que el otro libro de la autora, diría que porque se me hizo un poco lento. Me costó mucho más arrancar y llegar a la mitad que todo el resto, pero creo que es también por cómo se construye la trama, el tejido de vínculos entre los personajes y la causlidad en general, que la segunda mitad fluye tan bien y es tan inevitable. Por lo tanto, no sabría qué decirles respecto a esto. Una trama lenta no es algo malo per se, es solo que yo tenía que leerlo rápido y no estaba pudiendo. 

Me parece que, en términos generales, el tema de este libro es la búsqueda de la identidad y el duelo, aunque no me refiero necesariamente al duelo por una muerte, sino por la pérdida en general. No quiero entrar en detalles para no spoilear a nadie, pero estoy segura de que quien leyó entiende a qué me refiero. Eso está muy bien llevado y es transversal a todas las tramas y subtramas de la novela, en mayor o menor medida.



Nuestra protagonista, Bri, tiene un carácter muy fuerte y la meta de ser una gran rapera, como lo fue su padre, pero más que nada, como lo han sido otras mujeres antes que ella, a las que admira. Y quiere salir del barrio, poder ayudar a su familia, que pasa una mala racha económica bastante complicada. Me pareció un personaje muy honesto, lleno de fallos que la vuelven humana y con quien se puede empatizar. Si bien se ve a la legua qué consecuencias negativas van a traer sus decisiones impulsivas, esto solo hace que valoremos más su crecimiento al avanzar la novela. Me pareció muy bien logrado. 

Respecto al resto de los personajes, hay algunos entrañables como el hermano y la madre de Bri, y otros que no terminan de caerme bien —aunque estén bien logrados— como la tía Pooh y Malik. En general, todos están bien hechos y no pasan desapercibidos, tengan mayor o menor relevancia. En lo personal, conecté menos, pero dudo que sea cosa del libro sino de cómo lo leí. Y en cuanto al romance, me gustó que fuera tan natural y sencillo, no un drama agregado a la trama.

La prosa está muy bien; como dije antes, el motivo de que la primera parte se me hiciera más lenta fue otro. Creo que la de Bri es una voz muy sincera y que llega mucho, y se transmite súper bien. Puede que algunos diálogos, sobre todo las referencias a cosas frikis, me sonaran algo forzados a veces, pero nada más. En cuanto a las canciones, no sé bien qué decirles. Es obvio que algunas cosas se van a perder con la traducción, y traducir rap es súper difícil. Considero que se hizo un buen trabajo, aunque igual querría leer la versión en inglés para tener mejor idea de lo que se quiso transmitir.

No sé si tengo mucho para decir respecto a la ambientación, ya que estamos en el mundo real, aunque el barrio es inventado. Eso sí, se siente vivo, y creo que es por sus personajes y por cómo interactuan con el lugar. Parece un trabajo más fácil del que realmente es. Aunque no aparecieran los personajes del otro libro, me gustó que sus decisiones y vivencias tuvieran efectos sobre la vida de Bri y los demás.

En definitiva, es un libro más que recomendable. Lo disfruté, me hizo reír en voz alta y en una ocasión me hizo casi emocionar, que acá saben que no es fácil. Creo que tal vez sea mejor conocer a la autora con El odio que das para tener el contexto completo, pero de todas maneras se puede leer de forma independiente, así que no duden por eso. Después me cuentan, ¿sí?

miércoles, 12 de agosto de 2020

La bruja de Near - Reseña

LA BRUJA DE NEAR NO ES MÁS QUE UNA VIEJA HISTORIA QUE SE SUELE CONTAR PARA ASUSTAR A LOS NIÑOS.
SI EL VIENTO TE LLAMA POR LA NOCHE, NO DEBES ESCUCHARLO.
EL VIENTO ESTÁ SOLO Y SIEMPRE BUSCA COMPAÑÍA.
NO HAY EXTRAÑOS EN EL PUEBLO DE NEAR.

Estas son las verdades que Lexi ha escuchado toda su vida. Pero cuando un verdadero extraño –un joven que parece
esfumarse como el humo– aparece por la noche cerca de su casa, en el páramo, ella descubre que, al menos uno de esos dichos ya no es cierto.
A la noche siguiente, los niños de Near comienzan a desaparecer de sus camas y el misterioso joven se convierte en el primer sospechoso.
Mientras se intensifica la búsqueda de los niños, lo mismo ocurre con la necesidad de Lexi de saber más acerca de la bruja (que podría ser más que un viejo cuento para dormir), acerca del viento que parece hablar por la noche a través de las paredes y acerca de la historia de este chico sin nombre.

En parte cuento de hadas y en parte historia de amor, la primera novela de Victoria Schwab es completamente original y, sin embargo, dolorosamente familiar: una canción que escuchaste hace mucho tiempo, un susurro llevado por el viento y un sueño.


El nombre Victoria Schwab ya es, en este blog, indicador de que vamos a leer algo bueno. Puede que mejor o peor que los otros libros de la autora, pero sin duda de calidad. Por eso, cuando tuve la oportunidad de leer su novela debut, ni lo dudé. Además, admito que hay cierto egocentrismo involucrado, ya que la premisa se parece un montón a la de mi novela debut —no había leído este libro entonces y dudo muchísimo que ella leyera Lunas en los foros literarios, ja—, entonces me ganó la curiosidad. La similitud se queda en la premisa y, apenitas, en la atmósfera, si se lo preguntaban. También sé que es un libro que no le suele gustar a todo el mundo, pero tuvo todos los ingredientes para gustarme a mí, que es, si no les molesta que lo diga así, lo que me importa más. Hoy me desperté muy Leo season, perdón.

Hablemos un poquito de esa premisa, pues. Como bien dice la sinopsis, en la pequeña aldea de Near aparece un desconocido, un evento inusual por allí. Además, justo empiezan a desaparecer niños. Lexi, la protagonista, duda menos de este extraño que de la legendaria bruja de Near, un personaje que flota entre lo verídico y el mito que creció entorno a su existencia. Es una novela con mucho aire a cuento antiguo, a leyenda. De inmediato atrapa la curiosidad de los lectores y, al menos en mi experiencia, esa partecita de nosotros que fue un niño inquieto y ávido de historias aterradoras. La tensión se vuelve más intensa página a página, y cada vez hay más cosas en juego. Creo que decae un poco hacia el final, que se me volvió algo confuso, aunque puede ser porque lo leí en circunstancias poco favorecedoras para la concentración, así que no me tomen la palabra con esto. En general, es una trama sólida e interesante que, aunque no es vertiginosa, no pierde el interés en ningún momento.

Me gustó Lexi como protagonista. Es una muchacha fuerte en varios de los sentidos de la palabra, no solo en el físico. El padre muerto, la madre ausente —psicológicamente— y la necesidad de proteger a su hermanita me hicieron pensar, sin poder evitarlo, en Katniss. Sin embargo, creo que allí acaban los parecidos: Lexi tiene otro tipo de sensibilidad y otra forma de encarar las cosas. Más allá de que no pueda ni quiera encajar en los roles tradicionalmente femeninos, parece estar más en contacto con sus sentimientos. Es inteligente y decidida, aunque tal vez esto último la lleva a más de un problema. Y, como se trata de Victoria Schwab, no son problemas sin consecuencias.

Los demás personajes son, como es fácil sospecharlo, pocos. Estamos en una aldea pequeña, donde todo el mundo se conoce. Se nos presenta a la familia de Lexi, a su tío Otto, a sus amigos y a los demás niños del pueblo, que empiezan a desaparecer. Por lejos, los personajes más fascinantes son las dos hermanas brujas que viven solas en una cabaña apartada de todos. Sus diálogos, su caracterización y el rol que juegan en la historia fueron de mis aspectos favoritos de la novela. Por otro lado, el extraño que llega a Near, Cole, no me interesó demasiado en la novela, así como tampoco lo hizo su relación con Lexi. Creo que hasta me habría gustado que hubiera ido por otros derroteros, le habría encontrado más sentido y habría cuadrado mejor con el marco de tiempo y la atmósfera de la historia, en mi opinión.

Podríamos decir que el páramo en el que se ubica Near es otro personaje, y podríamos decir que la bruja de Near es parte de la ambientación. Me encantó toda esta narrativa y adoré las descripciones. Es una novela sumamente atmosférica, sensorial. Además, para una novela tan corta y un mundo tan chiquito, las tradiciones y leyendas se sienten vivas. Tienen una profundidad que está muy bien lograda y que me deja con ganas de saber más sobre las brujas, sobre el páramo, sobre ese mundo que no llegamos a explorar del todo...

Como se imaginarán por el párrafo anterior, solo tengo palabras positivas para la prosa. De las descripciones y el efecto que tienen ya hablé, pero en general todo se siente dispuesto para meternos en ese ambiente de cuento antiguo. Hay algo hasta onírico en la forma en que está narrada la novela, tal vez por el lenguaje o por cómo juega con los elementos de la naturaleza. Además, aunque tiene este aire a sueño y a cuento y a veces puede parecer lenta, la verdad es que la trama se mueve muy rápido y es fácil de leer.

Al final de la novela hay contenido adicional: un relato que tira a novela corta sobre el pasado de Cole. Así, expandimos un poco lo que le cuenta a Lexi sobre él mismo y conocemos sus sentimientos al respecto de primera mano. Si bien estaba conforme con la backstory que nos fue dada, reconozco que el relato fue más interesante de lo que esperaba y que me dejó con ganas de que fuera más largo o de que se hubiera profundizado en la ciudad en la que vivía o en las dinámicas de los lugares más poblados que Near. Una vez más, me quedé también con ganas de saber más sobre los brujos. Sé que es una novela autoconclusiva y que a veces insistir con volver a ciertas historias no lleva a buen puerto, pero me encantaría leer más sobre este universo, aunque no fuera sobre estos mismos personajes. Hay un potencial enorme allí. También me parece importante comentar lo linda que es la edición, incluso si la letra me resultó muy chiquita.

En definitiva, es una novela más que recomendable. Disfruté montones de la narración atmosférica y de la ambientación, así como de la magia que se nos presenta y de algunos personajes muy excéntricos. Leer a Victoria Schwab siempre es un acierto, así que vayan a leerla y después me cuentan qué les pareció a ustedes.