Arrakis: un planeta desértico donde el agua es el bien más preciado y, donde llorar a los muertos es el símbolo de máxima prodigalidad.
Paul Atreides: un adolescente marcado por un destino singular, dotado de extraños poderes y, abocado a convertirse en dictador, mesías y mártir.
Los Harkonnen: personificación de las intrigas que rodean el Imperio Galáctico, buscan obtener el control sobre Arrakis para disponer de la melange, preciosa especia y uno de los bienes más codiciados del universo.
Los Fremen: seres libres que han convertido el inhóspito paraje de Dune en su hogar, y que se sienten orgullosos de su pasado y temerosos de su futuro.
Dune es una de las series legendarias en la historia de ciencia ficción. Me la debo hace muchos años, y la película que se iba a estrenar en diciembre me daba la excusa perfecta para reseñar el primer libro. Pero todo cambió cuando la pandemia atacó, pasando el estreno a 2021. No iba a dejar la lectura a mitad de camino, así que decidí plantarme en el ring.
Digo «ring» porque fue un verdadero combate. Probablemente sea un tema de mi edición en particular; el formato del texto, los errores de traducción y la falta evidente de un corrector, sumados a la complejidad de la historia en sí, hicieron que me tuviera que arrastrar por el primer acto. Les recuerdo que es un libro escrito en 1965, y la moda de la época era tirar al lector al medio del relato a que se manejara como pudiera. Teniendo en cuenta de que hablamos de civilizaciones espaciales dentro de 9000 años, no falta la dosis de términos nativos y expresiones únicas de cada lenguaje. El autor evita la aclaración de estas palabras desconocidas cuando no conviene a la trama, y en cambio las explica todas en los 4 apéndices y el glosario de casi 300 términos al final del libro.
Si el lector logra superar esas primeras 250 páginas, el premio es una clase magistral de como crear una civilización creíble en un mundo fantástico. Los Fremen son los habitantes de un desierto tan árido que tienen que usar trajes para reciclar su propio sudor, absorben cada gota de líquido de sus muertos (o de los muertos de los demás, cuando hay algún intruso) y derramar lágrimas por un muerto se considera el máximo signo de pesar. Todos sus rituales, su economía, su distribución de tareas y su jerarquía están definidos por la necesidad de obtener agua. Poco le importan estos salvajes al Imperio, que ve al planeta de Dune como la única fuente de melange, una especia que puede prolongar la vida de los que la consumen.
Enviada a gobernar el planeta, la familia del Duque Atreides desembarca en Dune, acechada por complots de las otras familias que quieren hacerse con la especia. El hijo del Duque, Paul Atreides, es nuestro protagonista. Entrenado por los mejores guerreros y políticos desde su infancia y con un misterioso poder de ver el futuro en sus sueños, deberá sobrevivir a las intrigas del Imperio, crecer y convertirse en líder, caminando la fina línea entre sobrevivir y hacer crecer su mito al punto de que hordas de fanáticos religiosos arrasen con todo en su nombre.
La madre de Paul, Jessica, fue criada por la secta Bene Gesserit, entrenada en todo tipo de artes marciales y manipulación. Nunca se casó con el padre de su hijo, siendo la concubina preferida del Duque. En un momento de de la historia, escapa por el desierto, perseguida por un gusano de 200 metros, con Paul a cuestas, embarazada y peleando contra soldados enemigos. Badass.
Es en estas escenas de acción en donde el libro levanta vuelo: peleas con espadas, láseres, naves, bombas nucleares, gusanos kilométricos, y más, mucho más. La imaginación y la atención al detalle del autor crean peleas fascinantes. Para los amantes de las batallas de diálogo, hay conversaciones, engaños, choque de ideologías y al decir del autor: "planes en los planes de los planes".
El libro se estructura en tres actos y al comienzo de cada capítulo tiene una cita de un libro escrito en el futuro lejano de este mundo, narrando sucesos, pensamientos y contextos de los personajes de la historia. Es una manera interesante de agregar exposición sin interrumpir la trama. Está bueno repasarlos al terminar el libro y darse cuenta de que quienes narran son después personajes relevantes para la trama, sirviendo incluso como un pequeño epílogo, pero escrito cientos de páginas atrás.
Dune es un libro complejo, denso, y a veces impenetrable como el planeta desértico que lo titula. Una vez que la trama se aceita, es un carnaval de acción, intrigas y superación. Uno de los mejores libros de ciencia ficción que he leído en mi vida. Aviso a los lectores que van a tener que darse la cabeza contra un muro más de una vez si quieren llegar al punto en donde se pone bueno, así que es importante tener paciencia para seguir y constancia para no olvidarse de la mitad de los personajes a los dos días.
Edición definitiva de las dos partes del libro, con prólogo de Patti Smith y un apéndice en el que se señalan los pasajes censurados por sus editores originales.
«Ningún libro me sirvió mejor como guía, cuando empecé a recorrer mi camino de juventud, que Mujercitas.» Con estas palabras da comienzo el prólogo de Patti Smith a esta edición, que reproduce íntegro el texto con el que vio la luz en 1868 la célebre novela de Louisa May Alcott. Más tarde sufriría cortes y censuras -debidamente señalados en el apéndice de este libro- y la versión dulcificada fue la que leerían, en traducción, varias generaciones. También incluye la segunda parte de la historia, que la autora escribió para dar respuesta a las muchas cartas de los lectores, interesados en saber cuál sería el destino de las hermanas March, cuatro jovencitas que vivían en un pueblo de Nueva Inglaterra mientras la guerra civil hacía estragos en toda América. Han pasado muchos años desde aquel lejano 1868, pero la complicidad de Meg, Beth, Amy y Jo con las mujeres no ha muerto y son muchas las autoras, desde Simone de Beauvoir a Joyce Carol Oates, que como Patti Smith han reivindicado con entusiasmo una novela que resume el espíritu de una época y aún hoy puede regalarnos hermosas horas de lectura.
Estamos ante uno de esos libros que prácticamente no necesitan presentación. Incluso a quienes no lo leyeron seguro que les suena el título o tiene una idea básica de la historia. Por eso, pienso empezar este especial contándoles no de qué trata, sino cómo conocí Mujercitas. Si quieren una entrada que explica súper bien el argumento de la novela y los personajes, les recomiendo esta de Mel. No creo ser tan exhaustiva.
No sé muy bien cuál de estas dos cosas pasó primero, ya que era muy chica. Conocía el libro de nombre, pero no lo había leído. Llegó a mi vida de dos maneras: a través del libro J. K. Rowling vista por J. K. Rowling, una entrevista a la autora que se publicó en el año 2000 o por ahí, en donde comentaba que Jo March era una de sus heroínas favoritas. Como yo en ese entonces adoraba a la Rowling —ahora es un poco más complicado, la verdad—, traté de leer todos los libros que ella decía haber leído en su niñez y juventud. No puedo asegurar haber llegado a Mujercitas después de leer esta entrevista, aunque tengo la sensación de que sí, y de que lo hice por este motivo. Solo sé que lo encontré en la biblioteca de la escuela y, por supuesto, tuve que leerlo. No recuerdo bien si me gustó o no, aunque algunas escenas se me quedaron grabadas —los castillos en el aire, por ejemplo— y los eventos más importantes no me los llegué a olvidar. Cuando tuve la oportunidad de releerlo antes de ver la película, me dije que sí, que había llegado el momento. En verdad, lo estoy releyendo tan despacito que sigo en medio de la segunda parte, pero no quería dejar de hablarles de toda la experiencia.
Y hablando de mi relectura, charlemos un poco de la edición nueva de Lumen. La que yo leí en la biblioteca de la escuela, se imaginarán, era muy viejita y probablemente estuviera adaptada o algo así. Esta es una versión definitiva de los dos volúmenes, sin censura, ilustrada y con apéndices. Empieza con un prólogo precioso de Patti Smith, pero también tiene una introducción que explica bastante sobre el contexto y cómo conviene leer la obra si se es joven o si se es más grande. Además, al final hay varias secciones que explican un montón más sobre la época en distintos aspectos. El rol de la mujer, la medicina, la religión, entre otros. Todo esto lo vuelve un volumen muy completo, ideal para quien quiera empaparse de all-things-Mujercitas. Es bastante gordito, sí, y pesa, pero eso se cae de maduro.
Todos los paratextos incluidos me parecen un acierto. ¿Por qué digo esto? Porque es una obra que gana muchísimo con el contexto adecuado. Leída así nomás, con nuestra mirada actual, sé bien que puede resultar una novela lenta, aburrida, machista y llena de moralina. No quiero invalidar esas opiniones, pero creo que las cosas cambian cuando la miramos con el cristal de su época. La introducción misma nos explica por qué fue un libro que revolucionó la novela juvenil como se la conocía, que incluso se consideró poco cristina en ciertos aspectos y que trata el rol de la mujer de una forma muy directa. Una novela que, además, reivindica la importancia de la vida cotidiana de las mujeres. No voy a explayarme al respecto, pero sí quiero dejar claro que considero fundamental estudiar un poco sobre la época y sobre la autora para poder entender mejor la novela y, en verdad, también la película.
En fin, ¿de qué trata Mujercitas? Dicho así nomás, de la vida de la familia March. Esta familia está conformada por cuatro hermanas y sus padres. El padre se encuentra ejerciendo como capellán en el frente, dado que nos ambientamos en la Guerra de Secesión, por lo que la madre, a quien llaman Marmee, es la encargada de cuidar a la familia. Las hermanas son Meg, Jo, Beth y Amy, muy distintas entre sí. También podríamos incluir a una tía muy particular y a Hannah, la criada, que vive con ellos y que es parte del día a día de la familia. Los vecinos, los Laurence —el señor Laurence, su nieto Laurie, el profesor Brooke— también forman parte del entorno familiar de los March. A través de episodios de sus vidas a lo largo de algunos años, vemos a estos personajes crecer, madurar, sufrir y vincularse como si de personas reales se tratase. Y así han impactado tanto en distintas generaciones desde su publicación.
No quiero comentar mucho más de la historia en sí, pero me gustaría hablarles un poco de los personajes. De esa madre abnegada que, a pesar de parecer perfecta, admite hacer un trabajo diario muy grande para contener sus enojos. De Meg, que quiere tenerlo todo y recibe más de un baño de realidad; de Jo, que es fuerza salvaje y creatividad en estado puro; de Beth, la angelical; de Amy, presumida y caprichosa, pero forzada a ser humilde. Todas tan distintas y, sin embargo, coexisten de una manera natural. Son una familia entrañable, a la que llegamos a querer en todas sus versiones. También está Laurie, ese personaje tan querido por las March y tan importante será para ellas.
Mujercitas es y ha sido una historia que llega muchísimo a su lectores —lectores de todo timpo, desde su publicación—, que se convierte en un lugar seguro al que volver. Resulta emotiva, inspiradora, muy visceral incluso. Tal vez el motivo sea, en parte, que la autora puso tanto de ella en sus páginas. Sabemos que se basó en su propia familia y en algunas de sus vivencias para escribir la historia, que fue un encargo. De no ser por este encargo, difícilmente hubiéramos tenido la novela entre nuestras manos. No era lo que Louisa solía escribir.
La película hizo un gran trabajo a la hora de homenajear a Louisa, por cierto. Hay múltiples guiños a la manera en la que llegó a publicar Mujercitas, por ejemplo, o cómo se escribió el final que tiene en la actualidad. Recordemos que en esa época las protagonistas tenían que terminar casadas. Incluso se hace referencia a que era ambidiestra, lo que le permitía usar las dos manos para escribir. Hay mucho de Louisa en Jo, desde el momento en el que la autora lo decidió así, claro, pero la película lo sabe transmitir a la perfección y hasta se mezcla un poco la ficción con la realidad. No era algo que esperara encontrar en una adaptación y sin dudas hizo que el final se volviera algo más ambiguo, pero para mí es un acierto. Abre la puerta al debate, a plantearnos un poco mejor cómo habría terminado la historia si la autora hubiera tenido total libertad. Infinitas posibilidades. Yo creo que a Louisa le habría gustado.
Tuve la suerte de poder asistir a la avant premiere de la película, así como a la actividad previa organizada por el #Clubdelecturauy y Penguin Random House. Allí, tras ser agasajados con comida y té muy ricos, gracias a Maizena y Lipton, participamos de un debate grupal sobre la obra y en un sorteo. Después, fuimos todos juntos a ver la película. Ya venía con el corazón calentito por la actividad preciosa, rodeada de gente linda de distintos clubes de lectura del país, pero salí mucho más feliz todavía.
La película es hermosa. A algunos les podrá parecer confusa porque juega con distintas líneas temporales en vez de ser lineal como las otras, pero para mí se diferencia muy bien la época —en el pelo, la ropa, la paleta de colores, el tono. Esto hace que todo tenga un tinte más nostálgico y emotivo: sabemos que las cosas no son como eran antes, pero no sabemos por qué. Me parece una idea innovadora e interesante y aplaudo a la directora por haberlo hecho así. Disfruté montones de las actuaciones, de la música —no he parado de escuchar la banda sonora para escribir o reseñar—, del vestuario hermoso que bien merecido tiene ese Oscar.
Además de contarles sobre el libro y sobre la experiencia maravillosa que fue la avant premiere, de cómo disfruté la película, quería hablarles de una lectura complementaria que me parece que aporta muchísimo a estos otros dos elementos. Se trata de una novela corta de la autora Gloria V. Casañas llamada En el huerto de las Mujercitas.
En homenaje a Louisa May Alcott. A mediados del siglo XIX en Concord, un histórico pueblo de Massachusetts, los vecinos son ilustres pensadores en la época: Emerson, Thoreau, Hawthorne, y entre ellos la familia Alcott, cuya segunda hija, Louisa May, acaba de saltar a la fama literaria con una novela juvenil.
Hasta allí llega Analisa Clemens en compañía de su tía, huyendo de la Guerra de Secesión. Lectora empedernida, Analisa busca refugio a sus pesares en los libros, y halla una extraña coincidencia entre sus sentimientos y los de las hermanas March de la famosa novela Mujercitas. Un manuscrito que descubre aspectos insospechados de la vida en Concord le demuestra que aquel lugar no es el apacible pueblo blanco que parece, y la intriga por saber a quiénes se refiere el anónimo autor de esas páginas la conduce a la gente de las colinas y a Justin, un joven de carácter y modales por completo opuestos a los de su antiguo prometido. Su afán de vivir aventuras la empuja hacia Orchard House, la casa de las mujercitas de la novela. En ella, Analisa encuentra no sólo la respuesta a sus incógnitas, sino una revelación que cambiará su vida para siempre.
En el huerto de las Mujercitas rinde homenaje a una escritora que evadió los esquemas de pensamiento reservados a las mujeres de entonces, se atrevió a desafiar las convenciones sin perder su amor por la familia ni el romanticismo, y dejó profunda huella en otros escritores. Es también una novela dentro de otra, a tal punto fusionadas que la realidad se torna ficción y ésta se vuelve real. Louisa May Alcott actúa en ella como un personaje más, revelándonos secretos desconocidos de la familia y de su papel en la historia de Concord, un sitio que Gloria V. Casañas conoce y ama, y del que trae para sus lectores, además de una romántica trama, un encantador diario de viaje por Orchard House y sus alrededores.
Poco que decir sobre el contenido de este libro que no esté en la sinopsis. Primero que nada, ¿ven la casa de la portada? Es Orchard House, donde vivió la autora la mayor parte de su vida. ¿Recuerdan la casa de las March en la película? Bueno, ahí tienen otro de los guiños.
Esta novela corta también cuenta con un prólogo muy esclarecedor sobre la vida familiar de la autora y los personajes históricos importantes que influyeron en su crecimiento. Hacia el final del libro, hay un apéndice sobre Orchard House, que la autora conoció en persona, y que incluye fotos de la casa, de los distintos espacios que habitó la familia Alcott.
Más allá de esos agregados, nos cuenta una historia en la que Louisa es personaje, mas no protagonista. Analisa Clemens, una chica sureña que acaba de sufrir la pérdida de su prometido en la Guerra de Secesión, viaja con su tía y termina viviendo en Concord, en el norte, donde habita la autora de su novela favorita. La segunda parte acaba de salir, ella se conoce con Justin, un muchacho que le recuerda a Laurie, con una señora misteriosa que quiere conocerla más... Además, dentro de su edición de la novela, encuentra las páginas de un diario desconocido, de una persona muy enferma... Todo está lleno de guiños a Mujercitas, claro.
Lo que más me gustó del libro, además de que es una manera preciosa de acercarnos a Louisa y a Concord, es el peso que tiene la Guerra de Secesión y el papel de los Alcott en ella. Como podrán saber, el norte era abolicionista y muchos allí incluso ayudaban a los esclavos a escapar del sur. Los Alcott tenían una forma de ver el mundo muy avanzada y libre para su época, por ejemplo, y se rodeaban de la intelectualidad de la zona. Me gustó poder verlos desde este aspecto, ya que en Mujercitas la guerra está presente pero no se profundiza en ella.
Ya sea para reconstruir la época, reimaginar la vida de la autora, conocer mejor los detalles de esta o simplemente disfrutar de una historia sencilla y linda en una ambientación histórica, es una novela corta disfrutable. Me parece que complementa muy bien la lectura de Mujercitas y que puede sacarle una sonrisa a más de un fan.
Como pueden ver, le dediqué casi todo mi enero y parte de febrero a Mujercitas, a conocer mejor a Louisa May Alcott. A volver a una historia de la que me quedaban solo retazos. Estoy disfrutando muchísimo de le relectura y prentendo seguir leyendo la novela despacio, así que dudo terminarla a la brevedad, pero me encanta reencontrarme con momentos que creía olvidados.
¿Si recomiendo la novela? Sí, por supuesto. Eso sí, traten de familiarizarse con el contexto lo más posible. Les juro que la lectura va a ser mucho más amena y que la van a entender a otro nivel. Y, después de eso, va a ser difícil no pensar en Louisa como en una amiga más.
Necesitamos estar cerca de las personas que queremos casi tanto como el aire que respiramos.
A Stella Grant le gusta tener el control, a pesar de no poder controlar sus propios pulmones, que la han tenido en el hospital la mayor parte de su vida. Por encima de todo, Stella necesita controlar su espacio para mantenerse alejada de cualquier persona o cosa que pueda transmitirle una infección y poner en peligro su trasplante de pulmón. Dos metros de distancia. Sin excepciones.
Lo único que Will Newman quiere controlar es cómo salir de este hospital. No le importan sus tratamientos, o si hay una nueva medicación en ensayo clínico. Pronto cumplirá dieciocho años y podrá desconectar todas estas máquinas. Desea ir a ver el mundo, no solo sus hospitales.
Will y Stella no pueden acercarse. Solo con que respiren cerca, Will podría provocar que Stella perdiera su puesto en la lista de trasplantes. La única forma de mantenerse con vida es mantenerse alejados.
¿Puedes amar a alguien que no puedes tocar?
Quiero que, antes de empezar esta reseña, nos tomemos un minuto para apreciar la belleza de esta portada. No solo porque es linda, sino porque representa a la perfección el libro y además es un guiño a un dibujo que tiene especial importancia para Stella, nuestra protagonista. También existe la edición con la portada de la película, que es linda a su manera porque la estética de la película es muy bonita, aunque se desarrolle en un hospital y pueda parecer que no.
Tuve la suerte de poder leer esta novela y ver la película en la avant premiere gracias a Penguin Random House y CineFans_uy, así que muchísimas gracias por la oportunidad. Esto no quiere decir que vaya a hacer una reseña comparando libro y película, pero sí voy a comentar alguna que otra cosa al respecto. Es importante, en este caso, que sepamos que el libro está basado en el guion de la película —no en la película, que salió después— y que esto condiciona en parte lo que sucede. Es una novela cortita, sencilla y directa. Aun así, hay eventos que no vamos a ver en la película y esto se debe a, insisto, que la novela se basa en el guion y no en la película. Por ejemplo, la trama de los padres de Stella o la madre de Will prácticamente desaparece. En verdad, no se la echa de menos en la película y creo que se quitó por el bien de la fluidez, pero para aquellos curiosos al respecto, el libro es una oportunidad enorme de saber un poco más y, más importante, conocer en profundidad a Will y Stella, que nos cuentan en primera persona sobre sus vidas y sus miedos, algo que en la película podemos llegar a vislumbrar a través de diálogos y de las actuaciones de los personajes, pero acá la vía es directa.
Como pueden ver en la sinopsis, la novela nos cuenta sobre las vidas de Will y Stella, dos pacientes con fibrosis quística (FQ). Esta es una enfermedad crónica que puede resultar mortal y que ahora mismo obliga a nuestros personajes a permanecer internados. En el caso de Will es todavía peor pues tiene una bacteria que es casi una sentencia de muerte para él y ahora mismo está probando un tratamiento experimental para intentar sanarse, aunque sin muchas ganas. Stella, por otro lado, todavía puede aspirar a un trasplante de pulmones para alargar un poco su vida.
Respecto a si se trató la FQ de forma adecuada o no, yo no tengo el conocimiento adecuado para hablar. Por lo que estuve leyendo por ahí, hay quienes dicen que sí y quienes dicen que no. No tengo mucho que aportar, salvo que vi que esta enfermedad tiene consecuencias bastante feas en el ámbito físico que en esta historia casualmente fueron omitidas, pero haciendo un balance positivo, no sentí que la enfermedad estuviera romantizada y eso se agradece.
También leí reseñas que decían que Will y Stella eran su enfermedad, que no había nada más allá de eso, aunque estoy en desacuerdo. Es lógico que la FQ ocupe gran parte de sus vidas, pero no es lo único que vemos de ellos. Más allá de sus hobbies, de sus miedos y ambiciones a pesar de la incertidumbre sobre su vida y su salud, también se forjan sus personalidades. Una más descontracturada para Will, que utiliza esa desfachatez para ocultar sus miedos, y una más rígida para Stella, que necesita tener todo bajo control. El choque entre ellos es inevitable, pero creo que van logrando sacar lo mejor de cada uno. Eso sí, la relación entre ellos se me hizo muy rápida. También pensé en que tal vez sea cosa de no saber si no se van a morir al otro día (?) así que por ahí ni tanto.
Tengo que admitir, en verdad, que me cayeron mejor los personajes en la película. Creo que, más que una cuestión de caracterización, es una cuestión de carisma. Los actores transmiten muy bien lo que sienten y es imposible no empatizar con ellos. En general, me gustó un montón el elenco y creo que representan muy bien a los personajes, especialmente Barb y Poe, que son personajes secundarios pero muy importantes.
Más allá de Will y Stella, indiscutibles protagonistas, los secundarios tienen un papel enorme. No son tantos, es verdad. Barb, Julie y la doctora Hamid son quienes se encargan de mantenerlos con vida y además son un gran soporte emocional. Poe es el mejor amigo de Stella, también con FQ, y a pesar de que me gusta que haya representación étnica y en cuanto a orientación sexual, no me gusta demasiado cómo se lo trató, aunque es un personaje adorable. Abby, la hermana de Stella, es la motivación de esta última para muchas cosas, no todas ellas sanas. No quiero spoilear esto, aunque se descubre pronto. Will y Stella tienen amigos de su edad, sanos, que no tienen tanto peso pero están ahí para ellos. Los padres, como ya comenté, tienen más trascendencia en el libro, aunque se me hicieron algo infantiles.
No tengo tanto que decir esta vez de la prosa y la ambientación. Creo que la historia está narrada con mucho cuidado y sencillez, como para que sea un libro ágil y fácil de leer, sin perder la sensibilidad debido al tema que trata. Por otro lado, la ambientación es un hospital, durante toda la novela, así que más allá de las cosas propias de los hospitales y del ambiente cálido que generan Barb, Julie y los demás doctores, no hay tanto de lo que hablar. Se ve mejor en la película, tal vez.
Mi mayor problema con la historia en sí es la irresponsabilidad de los personajes, que por un lado puedo entender, pero no me cierra. Los pacientes de FQ no pueden acercarse demasiado por el riesgo a infecciones o bacterias que empeoren sus condiciones. Durante toda la historia, los personajes no hacen otra cosa que incumplir esto, voluntariamente o no, depende de la ocasión. A Will no le importa nada hasta que Stella hace que le importe. A Stella le importa, hasta que el amor que siente por Will —al que conoce hace poco, recordemos— hace que se le olvide. Yo puedo entender que la vida es muy corta, especialmente para ellos, y que están privados de muchísimas cosas, pero poner en riesgo así su salud y su vida me pareció cuestionable, especialmente de parte de un personaje tan sensato como Stella.
Puedo dejarlo pasar, en verdad, porque creo que están tratando de demostrar ese último punto, pero aun así me preocupa bastante. Creo, por otro lado, que sí fue un acierto la construcción de la complicidad y el compañerismo entre Stella, Will y Poe. Al atravesar una situación difícil, estar juntos y apoyarse los hace más fuertes y eso se nota. Por eso algunas cosas duelen tanto.
Lo que sí me hizo enojar respecto a la película es que no tuviera el mismo final que el libro. Entiendo por qué se quitó, pero a mí me hizo falta y con los demás bloggers y booktubers nos quedamos hasta el final de los créditos para ver si aparecía, pero no. Creo que le aporta una linda dosis de esperanza, así que, si tengo que elegir, el final de la novela me gusta mucho más. Lo que sí puedo decir a favor es que el desenlace, la parte con más tensión y donde todo el cine lloró, está mejor manejado en la película. Tal vez es incluso más claro. Esto no es raro, es el tipo de cosas donde lo visual suele tener ventaja. Creo que en esa parte y en la parte de las luces la película fue excelente a la hora de transmitir todas las emociones necesarias.
Así que nada, es un lindo libro, fácil de leer y cortito. Tiene esas cosas que no me convencieron, pero creo que a la hora de pasar un buen rato son omitibles. Eso sí, no puedo hablar de verdad sobre la representación de la FQ porque me falta conocimiento. Respecto a la película, es muy linda y creo que si son de los que gustan de las películas para llorar la van a adorar. Después me cuentan.
Oscura, romántica e inolvidable, Canción de invierno es una encantadora historia para las lectoras de Dentro del laberinto y La bella y la bestia.
La última noche del año. Ahora los días del invierno comienzan y el Rey de los Goblins cabalga rumbo al extranjero en busca de su amada…
Durante toda su vida, Liesl ha escuchado las historias del apuesto y peligroso, Rey de los Goblins. Ellos han encantado su mente, su espíritu y han inspirado sus composiciones musicales. Ahora, con 18 años de edad y ayudando al negocio de su familia, Liesl comienza a creer que sus sueños musicales y las fantasías de su niñez se desvanecen en el horizonte.
Pero cuando su propia hermana es tomada por el Rey, Liesl no tiene más opciones que emprender un viaja hacia lo clandestino para intentar rescatarla. Pronto se encontrará sumergida en un mundo extraño en el que tendrá que tomar una decisión imposible. Y con el tiempo y las viejas normas actuando en su contra, Liesl deberá descubrir quién es ella en realidad antes de que el destino esté sellado.
Repleta de música y magia, déjate seducir por Canción de invierno, en un mundo que no podrás olvidar durante mucho tiempo
No es ningún secreto que mi película favorita de la infancia es Laberinto, por lo que la premisa de este libro me entusiasmaba y asustaba a partes iguales. De cualquier manera, no pude resistirme y tuve la suerte de poder leerlo —además, ¿vieron lo precioso que es como libro en sí?—. Al final, resultó ser un libro muy yo. Quienes hayan leído Las lunas de marzo se darán cuenta de las pequeñas cosas que tenemos en común, cosas que me hicieron quizás empatizar más con los personajes de esta novela. Y claro, bueno, está Laberinto, que impregna cada parte de mi ser y que tiene gran influencia sobre el libro, sin ser un retelling o una copia.
La sinopsis cuenta, sin duda alguna cómo arranca esta historia. No obstante, se queda corta. Esta novela no se trata solamente de la búsqueda de la hermana de Liesl, Käthe, sino del viaje que emprende Liesl para encontrarse a sí misma y luchar contra fuerzas mucho más grandes de las que imaginaba. De hecho, la trama de Käthe termina mucho antes de lo que imaginaba, lo que me hizo preguntarme de qué iba a tratar el resto del libro. Es entonces cuando deja de parecerse a Laberinto, digamos.
No es una historia rápida ni sencilla; de hecho, ocurren muchas cosas y la trama se va desenrollando de a poco, para soltar casi que con cuentagotas los secreto que esconde el mundo subterráneo donde viven los duendes. Quizás para algunas personas sea incluso una novela lenta —ya saben que a mí me encantan y no lo considero algo negativo—, así que vayan con cuidado. Creo también que tiene altibajos, momentos en los que la tensión no se mantuvo del todo, pero eso no hizo que disfrutara menos. El final es donde más lo siento, pues me da la impresión de que se desinfla un poco, pero creo que queda lo suficientemente abierto para esa segunda parte que se intuye, y cerrado si así lo queremos. Es cuestión de decidir.
Como les decía, empaticé lo suficiente con los personajes porque me recordaron un poco a los míos en la novela que mencioné, especialmente las dos hermanas: Liesl y Käthe, que hasta en personalidades son similares a las mías —quien leyó ya sabe más o menos qué esperar por ese lado—. Liesl es una muchacha sencilla, humilde y que no cree tener ningún talento ni motivo para resaltar, aunque compone música increíble que nadie valora porque, bueno, es mujer. Käthe es exuberante, pura energía y pasión. Josef, el hermano menor de ambas, un prodigio del violín y la esperanza de la familia.
En este cuadro que se nos plantea, me gustó la relación de Liesl con sus hermanos; los dilemas que tiene sobre a quién ayudar, las decisiones que toma, sus errores, todo lo que la hace humana. Esta cuestión, que Liesl se equivoca, nos acompaña durante toda la novela y, dadas las circunstancias, me parece de lo más creíble. De cualquier manera, el amor que sienten los hermanos por Liesl es más importante de lo que parece, y me gusta resaltarlo. También cabe resaltar a Constanze, la abuela de Liesl, que la tiene muy clara y es un personaje muy, muy interesante.
Como olvidar, por supuesto, al Rey de los Duentes, Der Erlkönig, que actúa de antagonista y de interés amoroso, dependiendo de las circunstancias y de alguna cosa más. Es una relación que, si bien empieza antes de que arranque la historia, por lo que tiene otra base, se cuece a fuego lento y admite antes la pasión que cualquier otro sentimiento más profundo, así que ya saben qué esperar por acá también. Qué personaje complejo y que aún no termino de entender del todo. Ni siquiera decidí si me gusta o no, pero voy a tener que esperar a esa supuesta continuación para decidirlo. Eso sí, es un misterio que espero que nos resuelvan.
La narración es una de las cosas que me gustaron de la novela. No es súper fluida y a veces se detiene demasiado en descripciones, pero estas siempre son muy bellas. Y se adecua muchísimo a la historia y a la época, además de jugar con los tiempos y las palabras de una manera que me pareció perfecta. Además, la terminología musical en una obra en la que la música es casi que el motor que mueve la trama es acertadísima.
Por otro lado, también la ambientación me gustó mucho. Ese pueblo lejano, el bosque, el mundo subtearráneo y toda su historia y construcción, que es fascinante, como los distintos duendes que lo habitan. Además, hay que tener en cuenta la tradición folklórica que hay detrás, que se siente viva y a la vez tan antigua... Estas cosas a mí me encantan, así que me tenían comprada desde el minuto uno.
Así que, para redondear, es una novela preciosa, misteriosa y deliciosamente escrita. Quizás a algunos se les pueda hacer lenta, pero es parte de su encanto y lo veo más como algo positivo que una debilidad. Aun así, con los defectos que pueda tener, la disfruté muchísimo y la recomiendo a quienes hayan gustado de las cosas similares que nombré en esta reseña. Les dejo mi escena favorita de Laberinto para que entren en ambiente.
Todo empezó con un pequeño favor. Cuando su mejor amiga, Emily, le pide a Stephanie que recoja a su hijo a la salida del colegio, ella accede encantada. Stephanie, una joven madre viuda, se sentía muy sola hasta que conoció a Emily, una sofisticada ejecutiva cuyo trabajo absorbe todo su tiempo.
Pero ahora Emily no regresa. No contesta a las llamadas ni a los mensajes. Stephanie sabe que algo va terriblemente mal: su amiga nunca abandonaría a su hijo, no importa lo que diga la policía. Aterrorizada, pide ayuda a las lectoras de su blog y contacta con el marido de Emily, el distante y atractivo Sean. Y no tarda en recibir una noticia escalofriante. Pero pronto Stephanie se dará cuenta de que nada -ni la amistad, ni el amor, ni siquiera un pequeño favor- es tan sencillo como parece.
¡Hola a todos! Antes que nada, les tengo que pedir disculpas por lo abandonado que tengo el blog. Hace mucho que no lo uso para hablar de mi vida personal, pero en esta ocasión me parece que lo amerita. Entre correcciones y muchísimas horas invertidas en algo que todavía no les puedo contar, me fue imposible sacar tiempo para leer o reseñar —si me siguen en otras redes, lo habrán notado ya, quizás. Además, la facultad me llevó a extremos del estrés tales que me hicieron tomar la difícil decisión de recursar una materia anual, lo que implica otro año más de carrera. También fueron semanas con bastantes compromisos y, para qué mentir, cosas buenas que me alegran la vida pero me llegaron en un momento complicado. Y así estamos, atrasada con todo y con mucho cansancio encima.
Pero fuera de esto, hablemos del libro que nos compete. Como cuenta la sinopsis, estamos frente a un thriller, un género que no suelo leer. Hice la excepción porque tuve la suerte de poder ir al prestreno de la película (gracias a Movie) y quedé con muchas ganas de leer la novela para poder compararlas. Muchísimas gracias a Penguin Random House por el ejemplar.
Esta no es una reseña que pretenda comprar la película y el libro, sin embargo, así que voy a contarles muy brevemente sobre la primera y me limitaré a comentarios puntuales después. La disfruté muchísimo, especialmente porque combina thriller y humor, algo a lo que no estoy acostumbrada. Además, la estética, la música, los actores... Todo funciona muy bien y se vuelve fluido. Además, ir en compañía de bloggers y booktubers lindos hizo que toda la experiencia fuera mejor ♥.
No obstante, me sorprendí mucho con que la novela no tuviera esa dosis de humor encantador que sí tiene la película. Si bien hay un sentido del humor bastante presente, se asemeja más al sarcasmo, a la ironía. Como si detrás de los narradores la autora se estuviera riendo todo el tiempo. Y digo narradores en plural porque no es solamente Stephanie quien narra. No quiero hablar de más, así que solo diré que estos narradores están muy bien diferenciados y que ver desde distintas perspectivas lo que unos piensan de los otros me resultó maravilloso. Es una novela que se lee bastante rápido, que engancha a pesar de que no mantiene la tensión de la forma convencional. No quiero que sepan mucho más que lo que cuenta la sinopsis: en este caso es fundamental que se vayan enterando de todo de a poco. No por nada es un thriller.
La historia es, esencialmente, la misma tanto en la película como en el libro, pero hay ciertos cambios que me parece que responden bien a las exigencias de los medios correspondientes. Esto fue bueno, porque leer un libro del que ya conocés la historia no siempre resulta tan entretenido, pero acá me interesaba muchísimo saber qué iba a pasar, cuál era el secreto esta vez y notar las diferencias. En cualquiera de los casos, es todo bastante turbio y se va volviendo más y más enrevesado hasta llegar al final.
La turbiedad viene de la mano de sus protagonistas. Es posible que todos pensemos que la oscuridad es toda de Emily y su desaparición, ya que Stephanie se nos presenta como una protagonista adorable e inocente, una madre abnegada (con una obsesión por la maternidad, quizás). Error: ambas esconden más de lo que parece a primera vista. Ni que hablar de Sean, el marido de Emily, que creo que sale favorecido en la película.
Porque, y esto es importante, el final es bien distinto. Acá sí quiero comparar: sentí mucha más intensidad en la película que en el libro, con el que me quedé un poco fría. Por esto mismo quizás recomiendo leer el libro antes, porque la situación inversa quizás no sea tan notoria. Si bien quedé conforme con ciertas cosas, me habría gustado muchísimo más que tuviera otro impacto, que no se sintiera como un «y sí» gigante.
En definitiva, disfruté tanto la novela —de la que no esperaba mucho, pero quería leer por curiosidad— como de la adaptación, que recomiendo especialmente. Si son de comparar libros y adaptación, seguro van a divertirse con esta, porque los cambios no son tan evidentes y tienen alta incidencia en la trama después. ¿La van a leer? Si la leyeron, ¿qué les pareció?
¡Ah, pero no se vayan! Les dije en el título que había un sorteo, ¿no es así? Bueno, voy a estar sorteando una ejemplar del libro en mi cuenta de Instagram, así que vayan para ahí y participen ♥. Espero no demorar mucho con la próxima entrada y pronto tener tiempo de devolver comentarios y pasar por los blogs que me gustan :(
Natacha tiene una mamá que inventa cuentos de monstruos, una amiga, Pati, con quien forma "Las Chicas Perla" y un perro, Rafles, un poco destrozón. Natacha es una chica divertida y preguntona. Juntos protagonizan los episodios que han consagrado a este querido personaje de la literatura infantil. En este libro se relatan algunas de sus más curiosas anécdotas.
Cuando de Santillana me ofrecieron leer y reseñar este libro, me bastó con leer de qué trataba para sentirme intrigada. Hacía mucho que no leía un libro infantil y este parecía ser bastante entretenido. No lo conocía, pero al investigar descubrí que en Argentina es bastante conocido y que muchos actuales adultos crecieron con ellos.
Esta novelita tan particular viene con la portada que les muestro arriba, con sobrecubierta del cartel de la película. Ahora mismo pueden ir a verla porque está en cartel y es ideal para las vacaciones de julio. Les dejo el tráiler al final de la reseña para que ustedes también se queden con ganas de ir (si son adultos y no miran películas para niños, tienen un agujerito ahí donde va el corazón).
Si pasamos al libro en sí, en realidad forma parte de una colección de historias que tienen a Natacha como protagonista. Natacha es una niña vivaracha, curiosa, activa y muy segura de sí misma. Su madre se desespera con sus preguntas rebuscadas pero inocentes. Junto con su amiga Pati, juegan y descubren el mundo que las rodea con energía y curiosidad. Además, tiene un perrito, el Rafles, aún más activo que ella y que desespera a su madre mucho más.
Creo que la dinámica entre Natacha y su madre es lo que permite que este libro sea tan entretenido para niños y adultos por igual. Uno puede crecer identificándose con Natacha y releerlo de adulto y sentir compasión por su madre y las vueltas que da para poder contestar sus preguntas, por ejemplo.
Lo que hace que se lea de forma tan ágil es que está escrita solamente con diálogos. No como una obra de teatro, no se confundan. Son conversaciones entre Natacha y los demás personajes, muy rápidas y divertidas y que nos permiten conocerlos a todos más que si nos los estuvieran describiendo. Al principio pensé que iba a aturdirme leer así, pero nada que ver. Terminé el libro en unas horitas.
Yo les diría que aprovecharan las vacaciones de julio para regalar y regalarse esta novela, para leer con los niños que tengan cerca y reírse juntos, y después ir a ver la película. Buen plan para esta semana que queda. Yo voy el miércoles, gracias a la amable invitación de Movie. ¿Ustedes? ¡Después me cuentan!
En una remota provincia de China, las mujeres crearon hace siglos un lenguaje secreto para comunicarse libremente entre sí: el nu shu. Aisladas en sus casas y sometidas a la férrea autoridad masculina, el nu shu era su única vía de escape. Mediante sus mensajes, escritos o bordados en telas, abanicos y otros objetos, daban testimonio de un mundo tan sofisticado como implacable. El año 2002, la autora de esta novela viajó a la provincia de Huan, cuna de esta milenaria escritura fonética, para estudiarla en profundidad. Su prolongada estancia le permitió recoger testimonios de mujeres que la conocían, así como de la última hablante de nu shu, la nonagenaria Yang Huanyi. A partir de aquellas investigaciones, Lisa See concibió esta conmovedora historia sobre la amistad entre dos mujeres, Lirio Blanco y Flor de Nieve.
Hacía mucho tiempo que quería leer este libro, especialmente porque fue uno de los candidatos a libro del mes en el #Clubdelectura.uy en más de una ocasión y, aunque no salió, me quedó picando. Lo pude leer ahora gracias a Nazarena, de La Libélula Libros, que me lo recomendó y fue la señal que necesitaba para dar el paso.
Voy a serles sincera: esta novela es durísima. Pero durísima. Si están buscando una novela que romantice la sociedad china y cómo se vivía en esta época, no es un libro para ustedes, de ninguna manera. Se nos muestra de forma cruda el tipo de vida que tenía una mujer china en el siglo XIX, cómo eran vistas y cómo se veían a ellas mismas. Vidas llenas de trabajo, de silencio y de restricciones, como se pueden imaginar. De muchísimo dolor, algo que también imaginarán al ver los zapatitos de esta foto.
Lo que voy a decir a continuación puede dejarlos en shock: una de las cosas más útiles para entender este libro fue haber estudiado Derecho chino y la situación de la mujer en el Derecho chino este año. Ah, no se la esperaban esa. Ni yo. No les digo que tengan que estudiar Derecho para entender el libro, pero sí me sirvió saber, por ejemplo, que la sociedad china se basaba en ese entonces en la filosofía de Confucio y su idea de la familia —el hombre como autoridad, pero quien debe protección a la mujer y los hijos, etc. No les estoy diciendo nada que no pudieran deducir por la época, pero estuvo bueno haber tenido una idea previa.
Como dice la sinopsis, la novela nos cuenta la vida de Lirio Blanco, una muchacha de familia humilde que, por cosas de la vida, tiene unos pies muy bellos. Esto suena tonto, pero es todo un tema. Estamos hablando de la época del vendado de pies, en la que las mujeres debían tener pies pequeños pues se consideraba bello y por una cuestión de estatus social. Prácticamente, tener pies bien vendados y pequeños podía cambiarles la vida, como le pasa a Lirio Blanco. Es lo que le permite acceder a un compromiso con una familia de mejor posición social, a través de una casamentera más experimentada que la de su pueblo, y tener una laotong. ¿Qué es una laotong? Digamos, una hermana de la vida. Aunque las mujeres solían tener hermandades, que duraban hasta su matrimonio, las laotong duraban toda la vida y se unían por contrato. Los pies bellos de Lirio Blanco le permiten conocer a una niña, compatible con ella, que será su compañera durante toda la vida. Esta es Flor de Nieve, que viene de una familia mucho mejor posicionada.
Entonces, la novela trata de la relación de estas dos muchachas, desde la voz de una Lirio Blanco anciana que nos cuenta su vida en retrospectiva. Desde su infancia, el vendado de pies, su adolescencia, la vida familiar y la vida después de casadas. Quizás dicho así no suena muy entretenido, y es verdad que no pasan grandes cosas, pero lo que viven es tan terrible, tan duro, que es imposible no preguntarse cómo hacían. Para seguir, para encarar la vida, todo. La vida de una mujer en ese momento implicaba obedecer. Obedecer al marido, a la suegra, luego al hijo mayor. Implicaba servicio, silencio, resignación. Las pequeñas rebeliones de ambas mujeres pueden parecer eso, pequeñas, pero eran desafíos a toda una forma de vivir.
Por eso el nu shu es clave. Es una alternativa a la escritura tradicional —masculina—, menospreciada por los hombres, pero el medio de comunicación de las mujeres. Es la forma que tienen Lirio Blanco y Flor de Nieve de no perder el contacto en ciertos momentos, de poder decirse lo que necesiten.
A pesar de eso que les digo, de que no es un libro de sucesos sino de vivencias, es terriblemente interesante —y desolador— seguir estas vidas. A veces alegres, en general miserables, conocemos el mundo interior de las mujeres chinas, que es bien diferente al mundo de la guerra y el comercio de los hombres chinos, que solemos ver más por ahí.
Más allá de que se nos diga en la sinopsis y de que haya una nota de la autora al final del libro, la investigación que hay detrás es enorme. Sobre todo por eso que les decía en el párrafo anterior: la vida de las mujeres nunca tuvo la «importancia» que sí tenía la de los hombres, y no hay tanto conocimiento al respecto en comparación. Lo que es ficción es ficción, sí, pero no quedan dudas de lo duras que eran esas vidas.
La prosa ayuda a crear la atmósfera. Es bella, se adapta a las necesidades del texto y juega con ciertos vocabularios o metáforas sin volverse pesada o sonar artificial. Hizo que avanzara a buen ritmo una lectura que de por sí es relativamente lenta, así que me parece un muy buen trabajo.
En general, les diría que es una novela fascinante, pero que no hay que tomar a la ligera. La muerte y el sufrimiento están presentes todo el tiempo, así como también distintas formas de amar y de sobrellevar la vida. La recomiendo si buscan un libro que no les maquille la realidad china de la época y que sea un viaje lento, profundo, de los que no se olvidan.
Hay una película, que todavía no vi ni nada, y que parece bastante distinta al libro, pero les dejo el tráiler por si están interesados:
No todo es plácido y sencillo en el mundo de los cuentos de hadas, un lugar en el que Ela podría lograr la felicidad, de no ser por el absurdo reglado mágico que le hicieron al nacer: el don de la obediencia. No es un obsequio inocente, ya que debido a ese conjuro, cualquiera puede forzar a Ela a realizar las más extrañas acciones.
Además, su vida cada vez es más complicada: madrastras autoritarias, internados estrictos, órdenes por doquier… Indefensa en ese mundo poblado también por elfos, brujas y príncipes de ensueño, Ela decide ir en busca del hada que la hechizó. En su viaje descubrirá que sus más importantes dones son el ingenio, la simpatía… ¡y una chispa de magia!
Como les contaba en Twitter, decidí escribir esta entrada porque la época de parciales me mató y no llegué a terminar el que quería reseñar para hoy. Estoy súper resfriada, pasando mal de verdad y estudiando para un parcial horrible, así que voy a darme un ratito para algo que seguro me levanta el ánimo: hablar de dos de mis libros favoritos.
El primero fue un libro middle-grade que me voló la cabeza y que creo que fue de los que más me influenciaron a la hora de escribir. Conocí a la autora a los once años, con otro libro suyo, Dos princesas sin miedo, pero este fue el que finalmente se convirtió en mi favorito. Este libro es un clásico ya y estoy segurísima de que bastantes de ustedes tienen que conocerlo, o al menos haberlo visto por algún lado.
Este libro fue un retelling antes de que los retellings se pusieran de moda. Toma la idea de La Cenicienta y la convierte en algo único. Como cuenta la sinopsis, a Ela le regalan el don de la obediencia, que es más bien una maldición que la obliga a hacer todo lo que le digan. Además, su madre muere y su padre vuelve a casarse con una mujer horrenda cuyas hijas no son mucho mejores. Así empieza la historia, pero da muchísimas vueltas antes de llegar al final de cuento de hadas que uno espera.
Pasa por un internado de señoritas, donde van a querer enseñarle a ser una dama y reprimir ese lado rebelde y medio salvaje suyo. Allí obviamente cargar con su maldición va a ser muy difícil, pero también hará una amiga muy especial, de otro reino. Ahora que soy adulta, me parece fantástico cómo esta novela ya veía lo importante de la representación.
Ela también vive grandes y peligrosas aventuras en busca de Lucinda, el hada que le dio el «don», donde deberá usar todo su ingenio para sobrevivir. Ela no será Katniss, pero escapa al cliché de doncella en apuros. El otro que escapa a los clichés es el príncipe Charmont, Char, que no es el típico hombre irresistible que nos encajan a veces sino una persona sensible, amable y responsable. La obvia relación entre ellos —vamos, es un retelling, no le estoy spoileando nada a nadie— no se da de forma precipitada ni a primera vista, sino que tiene sus cimientos en una relación de mutuo respeto y en una amistad que se cuece de a poco.
En general, los personajes de este libro parten del arquetipo del cuento original y se convierten en algo diferente, mucho más profundo y rico. Las hadas, todas las criaturas que habitan el reino, los problemas sociales en ese reino y en otros... No llega a ser tan oscuro como Dos princesas sin miedo, pero hay momentos muy emotivos y difíciles, muy duros, que a esa edad me calaron hondo.
Ese tipo de mundo más la bellísima prosa de esta autora tienen que ser de las cosas que más me influyeron a esa edad en cuanto a la escritura, y estoy segurísima de que la primera «novela» que escribí debe de ser un plagio descarado de varios elementos de estas novelas. Tenía doce años, no me miren así. Además, creo que fue el primer libro que leí en el que la protagonista se interesa por aprender otras lenguas y por la traducción. Ojo con eso.
Obviamente, recomiendo ambos libros a todos los que amen los cuentos de hadas, los mundos fantásticos y las protagonistas valientes que no por ello dejan de ser reales. Son middle-grade, sí, pero le pasan el trapito a un montón de fantasía para más grandes, eh. También hay una adaptación cinematográfica que no tiene nada que ver con la novela casi, pero que como peli es muy divertida. Además, el actor que hace de Char es como me imagino a Dorian de Trono de Cristal. No la recomiendo pero tampoco la desrecomiendo (?). Eso. Les dejo el trailer:
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Este es el diario de Bella, hija del duque de Westfaire, nacida en el siglo XIV y condenada por una maldición a dormir cien años... En esta ocasión, sin embargo, Bella viaja en el tiempo hasta el siglo XXI para descubrir que éste puede ser el último siglo de la humanidad. Refugiada en el siglo XX -"el último siglo bueno"-, es violada. Cuando regresa a su época, nace su hija, visita a su madre en el País de las Hadas y viaja a otros lugares mágicos como Chimanga, otro país fruto de la imaginación humana. Además de ser la Bella Durmiente y enfrentarse al Señor Oscuro, en su agitado deambular por el mundo y el tiempo Bella descubre las raíces de otros cuentos y de otras historias míticas. Una versión libre y descarada del clásico infantil.
Este libro llegó a mi vida durante la adolescencia, varios años después que el otro, y se convirtió en mi favorito del momento. Si hablamos de retellings, este cuenta la historia no solo de la Bella Durmiente sino la de varios cuentos más, pero debe ser de los retellings más bizarros que me he cruzado. Y me encanta. Lo compré en una de las librerías de Piriápolis, un verano, en oferta. Lo leí esas vacaciones y quedé impactadísima. ¿Una novela de fantasía y ciencia ficción, que además era feminista y ecologista? Dame mil.
La sinopsis resume bien lo que sucede, pero les voy a dar un poco más de insight. La novela empieza más o menos como el cuento, en un reino antiguo, como podríamos esperar. Todo va bien e incluso solo con eso sería una novela bastante interesante, pero es entonces cuando pasan cosas y Bella termina siendo llevada por unos documentalistas al siglo XXI. Esta gente filma el pasado para registrar cómo era el mundo antes de volverse horrible. Y es realmente horrible; es una de las visiones distópicas de nuestro planeta que más me han quedado en la mente. Cuando esta gente escapa al siglo XX, pasa lo que efectivamente nos cuenta la sinopsis. Sé que este elemento en la ficción es un punto polémico, así que no voy a detenerme en ello en esta reseña, pero podemos discutirlo cuando quieran. ¿Y qué pasa a partir de ahí? La magia se apodera del relato.
Es una novela llena de mundos diferentes, de seres increíbles, de historias que se entrelazan y personajes muy humanos, moralmente grises. Acompañamos a Bella durante toda su vida, incluso hasta su vejez, y somos testigos de cómo el mundo avanza y los cuentos de hadas también. Nos da una imagen menos edulcorada del amor, sobre todo de cómo es el amor cuando uno es mayor.
A ver, es un libro raro. No es fácil venderlo y ser sincera a la vez, así que voy a ser clara: es probable que a muchos no les guste, pero a mí me fascinó en su momento y me sigue pareciendo increíble lo distinto que es y cómo conjuga elementos tan dispares. Siempre me quedé con ganas de leer a Sheri S. Tepper de nuevo por estos mismos motivos, pero no volví a cruzarme con ninguno de sus libros.
Entonces, lo recomiendo, sí, pero al mismo tiempo les advierto de lo rarito que es y de que no es la típica historia. Tengan cuidado, pero, si son como yo, prepárense para uno de los libros más bizarros y fascinantes que van a encontrarse.
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Manteniendo la misma sinceridad, aunque leí estos libros varias veces, hace mucho que no los releo. Por lo tanto, estas reseñas no tienen la misma profundidad que las de siempre, sino que juegan mucho con lo que recuerdo y con lo que dejaron en mí las novelas. Si quieren que haga una relectura y les cuente cómo las veo ahora de adulta, me lo pueden dejar en los comentarios y, si son más de diez, me hago un espacio y las releo. ¡Ustedes me dirán!
DESDE HACE SIGLOS, LA HERMANDAD DE GUARDIANES ACTÚA EN LAS SOMBRAS Y VELA POR MANTENER EL EQUILIBRIO.
Alexia y sus amigos no imaginan que un simple juego en el cementerio despertará a una Sombra de un panteón olvidado. Al sentirse amenazada, Alexia descubre que posee una habilidad hasta ahora desconocida y entra en contacto con los Guardianes, que tratan de aclarar el origen de su poder.
Junto a la Hermandad, tendrá que sobrevivir al ataque de criaturas fantásticas y enfrentarse a los Renegados para restablecer el Equilibrio. Descubrirá que nada es lo que parece y que todo es posible en una ciudad donde nunca había pasado nada…. hasta ahora.
Esta es una entrada un poco cargada de cositas, así que voy a ser relativamente breve en todo para no atomizarlos con información. Lo primero es hablar sobre esta novela que tuve la suerte de poder leer. No es tan común la urban fantasy fuera de Estados Unidos, así que ya la considero un éxito solo por eso. Sin embargo, como libro en sí no terminó de colmarme, aunque pasé un buen rato. Y además, qué portada más bella, por favor, mírenla.
La historia, como bien dice la sinopsis, trata de la vida de Alexia después de los misteriosos acontecimientos en el cementerio y de sus aventuras con los Guardianes. Vamos a descubrir a un grupo variopinto de personajes con una misión muy especial, con ciertos poderes —el Lumen, una denominación que en verdad me encantó— y que guardan más de un secreto. La trama está llena de acción, pero llenísima, y quizás eso deja poco lugar a la introspección, pero no carece de ella. Me parece un acierto, de todas formas, que una novela de este tipo tenga agilidad, tanto en el ritmo como en la narración, que es muy amena.
Quizás lo que no terminó de llenarme es que se me hizo superficial, y no en el sentido frívolo, sino en que realmente no alcancé ni a los personajes ni a la trama. Creo que va tan rápido, que cuenta tanta cosa y de tanta gente, que al final no terminé de conectar. Pero no porque potencialmente no pudiera, sino porque no tuve tiempo. No llegué a sentir las cosas. Y esto es un problema, pero no imposibilitó todo el disfrute porque igualmente se me hizo entretenida.
Tengo la sensación de que, de cualquier manera, esto podría solucionarse en la próxima novela de esta autora, que sin dudas voy a querer leer, porque como dije, potencial hay. Así que voy a estar bien al tanto. Además, no puedo dejar de mencionar que esta es una novela autopublicada, y que por lo tanto llevó un esfuerzo enorme que tenemos que considerar. Está muy bien y muy cuidada, eso sí, cosa que se agradece y se tiene en cuenta. Ojalá pronto tengamos más de esta autora. Por ahora, les dejo el booktrailer:
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El miércoles pasado tuve el gusto de asistir a la avant premiere de Wonder (Extraordinario), adaptación de La lección de August de R. J. Palacio, que leí y reseñé el año pasado. Muchísimas gracias a Penguin Random House por invitarnos a mí y a otros bloggers y booktubers de la comunidad ♥.
Además de que fue una experiencia súper linda y de que nos trataron muy bien —nunca había ido a un prestreno y fue todo nuevo para mí—, la película me pareció excelente como adaptación, y como ya dije en algún tweet, quizás hasta me gustó más que el libro. Ah, sí, me puse polémica. Bueno, para ser sincera, el libro me gustó, pero no me fascinó. Y la con la película realmente sentí cosas. Además, el casting es genial y saben cómo transmitirte todo eso.
Así que queda totalmente recomendada la película; para los que leyeron el libro y esperan una adaptación fiel y que transmita todos esos sentimientos tan intensos —la van a tener, tranquilos—, pero también para los que no se animaron con el libro y prefieren arrimarse a la película primero. No creo que se arrepientan.
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También de la mano de Penguin Random House, el jueves pasado tuvimos la oportunidad de charlar con el autor uruguayo de literatura infantil y juvenil Federico Ivanier. Si me siguen desde hace algún tiempo, sabrán el amor que le tengo a este autor, que es de mis favoritos de la infancia. Pueden leer algo más al respecto en este especial sobre otra de sus novelas. Sin embargo, la charla de hoy tenía como motivo la reedición de su novela Música de Vampyros, del año 2009. Muchísimas gracias también a Penguin por el ejemplar ♥.
Leí esta novela por allá cuando salió en aquel año, y si bien recuerdo haberla disfrutado —no será mi preferida, pero todo lo de Ivanier me gusta, así que ya saben que está buena—, necesitaría una relectura para poder darles una opinión completa. Espero que pueda suceder pronto, aunque tengo un diciembre medio complejo. Lo que sí recuerdo es algo que Federico también comentó durante la charla: el enfoque del vampirismo en esta novela no es el típico que podemos encontrar en las que salieron con el boom de Crepúsculo. Es más, borren ese otro libro de sus cabezas. Acá el enfoque es el de la adicción, con un trabajo impresionante sobre la psiquis de los personajes principales. Creo que es una novela que debe leerse con atención y sin prejuicios —que seguro tenemos después del boom—, porque aporta una lectura diferente sobre estas criaturas particulares.
En sí, pudimos disfrutar de una charla sobre escribir, sobre sus novelas y sobre su proceso creativo. Federico Ivanier es un autor simpático, con el que es fácil charlar y que no tiene ningún problema para hablar y dejarse llevar por el hilo de sus pensamientos, así que fue muy divertido escucharlo. De hecho, se nos pasó volando, charla va charla viene, sanguchito y masitas de por medio. El ambiente fue muy cálido, cosa que también ayudó. Creo que todos nos fuimos contentos ese día.
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Así que nada, estas fueron algunas de las cosas que me pasaron la semana pasada. El viernes también fue la reunión número 40 del #Clubdelectura.uy, un proyecto hermoso al que me encanta ver crecer y evolucionar cada vez más ♥. Si viven en Uruguay, no sé qué están esperando para acercarse al club, porque realmente es una movida preciosa.
¿A ustedes cómo les fue esta semana? Ahora que se nos viene fin de año encima, ojalá que las últimas lecturas sean preciosas y que estén a la altura de todo lo que venimos leyendo. ¡Abrazos para todos!