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lunes, 25 de junio de 2018

El mundo encantado de Ela + La bella durmiente - Doble reseña

No todo es plácido y sencillo en el mundo de los cuentos de hadas, un lugar en el que Ela podría lograr la felicidad, de no ser por el absurdo reglado mágico que le hicieron al nacer: el don de la obediencia. No es un obsequio inocente, ya que debido a ese conjuro, cualquiera puede forzar a Ela a realizar las más extrañas acciones.
Además, su vida cada vez es más complicada: madrastras autoritarias, internados estrictos, órdenes por doquier… Indefensa en ese mundo poblado también por elfos, brujas y príncipes de ensueño, Ela decide ir en busca del hada que la hechizó. En su viaje descubrirá que sus más importantes dones son el ingenio, la simpatía… ¡y una chispa de magia!







Como les contaba en Twitter, decidí escribir esta entrada porque la época de parciales me mató y no llegué a terminar el que quería reseñar para hoy. Estoy súper resfriada, pasando mal de verdad y estudiando para un parcial horrible, así que voy a darme un ratito para algo que seguro me levanta el ánimo: hablar de dos de mis libros favoritos. 

El primero fue un libro middle-grade que me voló la cabeza y que creo que fue de los que más me influenciaron a la hora de escribir. Conocí a la autora a los once años, con otro libro suyo, Dos princesas sin miedo, pero este fue el que finalmente se convirtió en mi favorito. Este libro es un clásico ya y estoy segurísima de que bastantes de ustedes tienen que conocerlo, o al menos haberlo visto por algún lado.

Este libro fue un retelling antes de que los retellings se pusieran de moda. Toma la idea de La Cenicienta y la convierte en algo único. Como cuenta la sinopsis, a Ela le regalan el don de la obediencia, que es más bien una maldición que la obliga a hacer todo lo que le digan. Además, su madre muere y su padre vuelve a casarse con una mujer horrenda cuyas hijas no son mucho mejores. Así empieza la historia, pero da muchísimas vueltas antes de llegar al final de cuento de hadas que uno espera.

Pasa por un internado de señoritas, donde van a querer enseñarle a ser una dama y reprimir ese lado rebelde y medio salvaje suyo. Allí obviamente cargar con su maldición va a ser muy difícil, pero también hará una amiga muy especial, de otro reino. Ahora que soy adulta, me parece fantástico cómo esta novela ya veía lo importante de la representación.

Ela también vive grandes y peligrosas aventuras en busca de Lucinda, el hada que le dio el «don», donde deberá usar todo su ingenio para sobrevivir. Ela no será Katniss, pero escapa al cliché de doncella en apuros. El otro que escapa a los clichés es el príncipe Charmont, Char, que no es el típico hombre irresistible que nos encajan a veces sino una persona sensible, amable y responsable. La obvia relación entre ellos —vamos, es un retelling, no le estoy spoileando nada a nadie— no se da de forma precipitada ni a primera vista, sino que tiene sus cimientos en una relación de mutuo respeto y en una amistad que se cuece de a poco.

En general, los personajes de este libro parten del arquetipo del cuento original y se convierten en algo diferente, mucho más profundo y rico. Las hadas, todas las criaturas que habitan el reino, los problemas sociales en ese reino y en otros... No llega a ser tan oscuro como Dos princesas sin miedo, pero hay momentos muy emotivos y difíciles, muy duros, que a esa edad me calaron hondo.

Ese tipo de mundo más la bellísima prosa de esta autora tienen que ser de las cosas que más me influyeron a esa edad en cuanto a la escritura, y estoy segurísima de que la primera «novela» que escribí debe de ser un plagio descarado de varios elementos de estas novelas. Tenía doce años, no me miren así. Además, creo que fue el primer libro que leí en el que la protagonista se interesa por aprender otras lenguas y por la traducción. Ojo con eso.

Obviamente, recomiendo ambos libros a todos los que amen los cuentos de hadas, los mundos fantásticos y las protagonistas valientes que no por ello dejan de ser reales. Son middle-grade, sí, pero le pasan el trapito a un montón de fantasía para más grandes, eh. También hay una adaptación cinematográfica que no tiene nada que ver con la novela casi, pero que como peli es muy divertida. Además, el actor que hace de Char es como me imagino a Dorian de Trono de Cristal. No la recomiendo pero tampoco la desrecomiendo (?). Eso. Les dejo el trailer:



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Este es el diario de Bella, hija del duque de Westfaire, nacida en el siglo XIV y condenada por una maldición a dormir cien años... En esta ocasión, sin embargo, Bella viaja en el tiempo hasta el siglo XXI para descubrir que éste puede ser el último siglo de la humanidad. Refugiada en el siglo XX -"el último siglo bueno"-, es violada. Cuando regresa a su época, nace su hija, visita a su madre en el País de las Hadas y viaja a otros lugares mágicos como Chimanga, otro país fruto de la imaginación humana. Además de ser la Bella Durmiente y enfrentarse al Señor Oscuro, en su agitado deambular por el mundo y el tiempo Bella descubre las raíces de otros cuentos y de otras historias míticas. Una versión libre y descarada del clásico infantil. 


Este libro llegó a mi vida durante la adolescencia, varios años después que el otro, y se convirtió en mi favorito del momento. Si hablamos de retellings, este cuenta la historia no solo de la Bella Durmiente sino la de varios cuentos más, pero debe ser de los retellings más bizarros que me he cruzado. Y me encanta. Lo compré en una de las librerías de Piriápolis, un verano, en oferta. Lo leí esas vacaciones y quedé impactadísima. ¿Una novela de fantasía y ciencia ficción, que además era feminista y ecologista? Dame mil.

La sinopsis resume bien lo que sucede, pero les voy a dar un poco más de insight. La novela empieza más o menos como el cuento, en un reino antiguo, como podríamos esperar. Todo va bien e incluso solo con eso sería una novela bastante interesante, pero es entonces cuando pasan cosas y Bella termina siendo llevada por unos documentalistas al siglo XXI. Esta gente filma el pasado para registrar cómo era el mundo antes de volverse horrible. Y es realmente horrible; es una de las visiones distópicas de nuestro planeta que más me han quedado en la mente. Cuando esta gente escapa al siglo XX, pasa lo que efectivamente nos cuenta la sinopsis. Sé que este elemento en la ficción es un punto polémico, así que no voy a detenerme en ello en esta reseña, pero podemos discutirlo cuando quieran. ¿Y qué pasa a partir de ahí? La magia se apodera del relato.

Es una novela llena de mundos diferentes, de seres increíbles, de historias que se entrelazan y personajes muy humanos, moralmente grises. Acompañamos a Bella durante toda su vida, incluso hasta su vejez, y somos testigos de cómo el mundo avanza y los cuentos de hadas también. Nos da una imagen menos edulcorada del amor, sobre todo de cómo es el amor cuando uno es mayor.

A ver, es un libro raro. No es fácil venderlo y ser sincera a la vez, así que voy a ser clara: es probable que a muchos no les guste, pero a mí me fascinó en su momento y me sigue pareciendo increíble lo distinto que es y cómo conjuga elementos tan dispares. Siempre me quedé con ganas de leer a Sheri S. Tepper de nuevo por estos mismos motivos, pero no volví a cruzarme con ninguno de sus libros.

Entonces, lo recomiendo, sí, pero al mismo tiempo les advierto de lo rarito que es y de que no es la típica historia. Tengan cuidado, pero, si son como yo, prepárense para uno de los libros más bizarros y fascinantes que van a encontrarse.

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Manteniendo la misma sinceridad, aunque leí estos libros varias veces, hace mucho que no los releo. Por lo tanto, estas reseñas no tienen la misma profundidad que las de siempre, sino que juegan mucho con lo que recuerdo y con lo que dejaron en mí las novelas. Si quieren que haga una relectura y les cuente cómo las veo ahora de adulta, me lo pueden dejar en los comentarios y, si son más de diez, me hago un espacio y las releo. ¡Ustedes me dirán!

jueves, 26 de octubre de 2017

Atados a la luz - Reseña

Sofia Quinn es una ladrona de guante blanco en busca de venganza.
Gideon Marchant es el hacker informático más infame de los rebeldes.
No pueden fiarse el uno del otro.
Pero ambos ansían destruir Industrias LaRoux.
Cueste lo que cueste.
La trepidante conclusión de la Saga Atados, donde la historia llega a su fin y el destino de seis personas se decide para siempre.









Me deja un poco triste haber llegado al final de esta saga. Incluso habiendo leído este último libro en algunas clases en las que me aburría, por lo que logré espaciarlo bastante, y hasta demoré el final y el momento de escribir la reseña, no puedo sacarme de encima la sensación de añoranza y de querer volver al mundo que conocí entre sus páginas. Qué bueno, ¿no? 

Tengo varias cosas que decir sobre este libro, pero me cuesta un poco hilarlas. Tiene que ver con el hecho de que lo leí de forma fragmentada, supongo. Probablemente haya spoilers de los dos libros anteriores, aunque los de este los voy a marcar, como siempre. Eso ya lo saben.

Lo primero es hablar de las perspectivas; nuevamente tenemos la narración a dos voces. A Sofía ya la conocemos de Atados al mundo, el segundo libro. Recordarán la muerte de su padre y que le dio refugio a Flynn antes de escapar de Avon. Gideon es un poco más difícil de identificar, pero no es ninguna sorpresa cuando spoiler se nos revela que es el hermano del ex de Lilac, al que el padre manda a matar spoiler.

Una vez más, este tipo de narración nos permite profundizar en la perspectiva y en las emociones de cada uno, además de en sus habilidades y roles, que son bien diferentes. Sofia es una con-artist (¿estafadora?), mientras que Gideon es un hacker. Si bien las circunstancias que los llevan a conocerse son más bien una cosa del momento, al final parece ser un poco más complicado que eso. Y todo se da como si no hubiera sido posible de otra forma. Supongo que me entenderán al leer.

Me gustó la dinámica entre ellos; esta vez no es la diferencia de clases o los bandos en una guerra lo que los separa, sino su propia desconfianza. Está en ellos superar esta barrera autoimpuesta, algo que es más difícil de lo que parece y que tiene sus consecuencias durante la novela. Aunque no es mi relación favorita de los tres libros, la disfruté mucho y me encantó esa cosa desesperada y fugaz que tiene, que la hace tan acorde al aire que se respira en toda la novela.

La ambientación —¡al fin!— tiene lugar en Corinth, la capital de este conjunto de planetas y cosas que apenas vislumbramos en los dos primeros libros. Moría de ganas por ver un poco más de esto, y fue un placer. Me recordó a Coruscant, de Star Wars, ese planeta todo ciudad que conocemos tan bien, pero menos avanzado y más pobre y sucio. A mí ese tipo de entorno me encanta, así que se imaginarán mi alegría. 

También se nos da un poco más información sobre los whispers —sigo sin saber cómo se tradujeron al español, ¿fue susurros? ¿Me cuentan?—, e incluso son quienes narran los fragmentos antes de cada capítulo. Todo esto se va volviendo mucho más turbio, y conforme nos acercamos a la resolución de la historia, el peso de la existencia de estas criaturas se vuelve inmenso. Personalmente, estoy conforme con el final y con el mensaje del libro. No quiero hablar mucho de esto por motivos obvios, pero quería decirlo.

Me gustó también cómo se manejó spoiler la aparición de los otros cuatro protagonistas, siendo solo Sofia y Gideon los narradores spoiler. No perdieron protagonismo, yo fangirleé como loca, se cumplió mi deseo de spoiler verlos a todos juntos spoiler y la historia se volvió mucho más emocionante. Me alegra mucho que haya sido de esta manera.

Poco más que agregar. Me parece una conclusión perfecta para una saga que ya se volvió parte de mis favoritas. Con toda la tristeza del mundo, le digo adiós a los personajes, aunque me encantaría poder permanecer más tiempo en su mundo. Es probable que la relea, y desde ya les recomiendo que vayan a buscar la primera parte y se dejen envolver por esta historia increíble.

lunes, 3 de julio de 2017

Relectura de Heredera de fuego por la #LCFuego

Celaena Sardothien ha sobrevivido a mortíferos combates y a la demoledora experiencia del desamor, pero a un costo indescriptible. Ahora debe viajar a una nueva tierra para enfrentar su más oscuro pasado, una verdad sobre su historia que podría darle un vuelco a su vida, y a su futuro, para siempre.
Mientras tanto, brutales y monstruosas fuerzas se van reuniendo en el horizonte e intentan esclavizar su mundo. Para derrotarlos, Celaena debe hallar la fortaleza no solo para combatir a sus propios demonios internos, sino para vencer al mal que está a punto de desencadenarse. 








Primero que nada, pido disculpas por estar súper ausente en mi blog y en los comentarios de los que sigo. Tuve unas semanas de locura, que además me jugaron en contra a la hora de leer este libro —voy a entrar en detalle más adelante—. Estoy atrasada con casi todo en mi vida, así que no es sorprendente. Espero retomar mi ritmo de ir bastante adelantada a las publicaciones del blog. Por otra parte, me voy a ir de viaje desde el jueves hasta el lunes de la otra semana, así que no voy a andar mucho por acá —aunque lo voy a intentar—. Sí voy a dejar alguna que otra entrada programada, así que esto no va a quedar muerto ni nada. Después del mes que tuve, no pienso mover un dedo mientras esté allá, así que estos días voy a tratar de dejar todo pronto. Terminado esto, pasemos a la reseña (ojo con los spoilers):

Les recuerdo que en realidad esta no es una reseña como tal, sino un comentario sobre mis impresiones al releer este libro, cuya reseña pueden encontrar acá. Esto se debe a la #LCFuego y gracias a Penguin Random House. Sigue siendo una experiencia maravillosa poder leer estos libros y a la vez comentarlos con más gente que también ama la saga.

Qué fuerte fue esta relectura. Es muy distinto agarrar este libro habiendo leído solo los dos primeros que ahora, con el último publicado en mente —y deseando desesperadamente los que faltan—. No solo por todas las pistas y cosas que pude captar, cosa que ya venía pasando desde el primer tomo, sino por lo que sentí al reencontrarme con los personajes que llegué a conocer bien en los siguientes volúmenes. Cambió mi forma de verlos y de entenderlos, por supuesto. El gran ejemplo es Aedion, que me había caído medio mal al leer este libro por primera vez, y sin embargo, en la relectura, no lo vi así.

Lo que más me golpeó al leer este libro fue no haberme dado cuenta de algo clave: es un libro de sanación. De sanación y de autodescubrimiento, de aceptación de la identidad y del deber. Me atrevería a decir que no solo de Celaena, sino de varios personajes, pero en ella es donde se profundiza más. Todo su viaje a Wendlyn, además de ser un entrenamiento y una prueba para poder entrar en Doranelle, es la pausa que ella necesita para reconstruirse a sí misma. Celaena llega a Wendlyn rota, hecha pedazos, incapaz de cargar con su pasado. Y sale de Wendlyn con rehecha, con otro nombre y otro objetivo. El cambio que se da en ella es impresionante, pero es lento. En esta relectura, una vez más, celebro que sea así. Es lo que ella necesitaba para reencontrarse con Aelin.

Una de las figuras clave para la sanación de Celaena es Rowan, que en este libro spoiler no tiene peso romántico más allá de la obvia tensión y de que se nota que va a ir por ese lado spoiler. Ya sea como maestro, como amigo y como gran soporte, es quien logra ayudar a Celaena a llevar a cabo todo este proceso. A su veces, es ella quien le permite enfrentar los fantasmas de su pasado, la culpa y el remordimiento. Tengo mis sentimientos encontrados con este personaje. Aunque no me cae mal —admito que sí lo odié al inicio del libro, por botón—, creo que spoiler como interés amoroso es bastante aburrido. Sin embargo, me parece que es la persona que Aelin —no Celaena— necesita par ser feliz spoiler. Y eso lo comprobé al releer este libro y prestarle más atención a cómo se desarrolla su relación. 

Pero  no vamos a dejarle todos los laureles a Rowan. Importantísimos también son Emrys, Luca y Malakai, la gente de Mistward que no duda en darle espacio y cariño a Celaena durante su estancia allí. Se convierten en personajes entrañables, apoyo constante para nuestros protagonistas. Además, no puedo dejar de resaltar lo importante que es que haya una pareja del mismo sexo y que nadie levante una ceja. Qué feliz me hace. Ojalá sucediera más que en personajes secundarios, pero bueno.

Fuera de la trama principal, que considero es la de Celaena, tenemos tres más. La de Dorian, la de Chaol y Aedion, y la de Manon. No me voy a entretener en contar de qué trata cada una, porque eso ya lo hice en mi reseña anterior, pero sí voy a comentar un par de cosas. 

No pude evitar sentir una pena enorme por Dorian, sabiendo lo que iba a pasar al final de este libro y durante todo el siguiente. Por otra parte, Sorscha me parece un personaje tan comodín, tan creado para propiciar esa situación y nada más, que me da rabia. Siento que es un trato injusto para ella y un incordio para nosotros los lectores. Además, spoiler ¿segundo personaje de color que muere para provocar una reacción en un personaje más importante? spoiler No way José. Como sea, Dorian la tiene muy clarita muchas veces, como ya anduve comentando en el hashtag, y lo quiero un montón.

Por otra parte, la historia de Chaol y Aedion no me resultó tan entrenida como la primera vez ahora que sé qué está pasando, pero aprecié ver a Aedion desde otra perspectiva y quererlo más, además de reafirmar mis sospechas de que Chaol no tiene la madurez ni la entereza necesarias para ser el apoyo de Aelin —no Celaena—. Igual lo amo y sufro por él cada vez que sufre.  

Pero pasemos a lo mejor, al personaje más genial de la saga *objetividad*. Obviamente, me refiero a Manon Blackbeak. Y acá aprovecho a quejarme de que hayan traducido los nombres de los clanes. La única necesidad que veía para hacerlo era mantener el criterio del libro anterior, donde Baba Yellowlegs era Baba Piernasdoradas, pero acá lo tradujeron como Piernas Amarillas, así que ese no es el tema. En fin, ni idea, pero no me gusta. Dicho esto, volví a fangirlear como loca cada vez que aparecía una escena de Manon, y sobre todo de Manon con Abraxos. Esto es como un Cómo entrenar a tu dragón, pero dark. La dinámica entre ellos es tan fascinante. Además de que toda la historia y la jerarquía de las brujas siempre me resultó interesantísima. Pero, esta vez, lo que me dejó con los pelos de punta fue toda la situación con las Crochan —una en particular—. Una vez que lean el quinto libro, van a entender por qué y a erizarse todos como yo. No puedo esperar a releer los otros dos libros. Hype is real.


Quizás mi mayor problema con la lectura de esta novela fue uno que no tuve durante la primera lectura, que además fue en digital y en inglés. A diferencia de los dos primeros libros, que son sumamente ágiles y se leen de un saque, la prosa de este tercero es más lenta. La acción y el desarrollo de los personajes, también. Y está bien que sea así, porque es necesario. Pero con los pocos tiempos que tuve y lo agotada que estaba, me jugó en contra y por esto casi no llego a terminarlo para escribir esta entrada a tiempo. De cualquier manera, que mi ritmo también fuera lento me permitió apreciar más los pequeños detalles, así que tuvo su lado bueno. Pff, y si tendrá detalles para apreciar. Cosas que me dejaron fangirleando como boba a altas horas de la madrugada cuando debería estar durmiendo.

En fin, que releer este libro me hizo muchísimo bien, aunque me costara más por lo que dije recién. Es un libro importantísimo, crucial en la saga. De hecho, sienta el patrón para los siguientes, así que sea la opinión que sea que tengan, vayan sabiendo que así va a seguir la cosa. Acá es donde se acaba esa Celaena infantil y arrogante, esa asesina que se niega a enfrentar su pasado. Acá es donde la cosa se pone de verdad y la historia pega un giro oscuro e intenso. 

Creo que incluso, quienes no gusten de historias más ligeras y prefieran otras más oscuras, podrían empezar por este libro y luego leer los otros dos como precuelas, pero no lo recomiendo mucho. Hablando de precuelas, si no leyeron este libro todavía, recomiendo que aprovechen a leer las precuelas, que en español están en formato digital únicamente. Si ya lo leyeron, sigue siendo un buen momento para hacerlo, ya que les convendría llegar al cuarto libro con cierta información no como yo que elegí el camino difícil como siempre.

Sea como sea, esta es una saga que amo y que adoro tener el gusto de releer. Los invito a todos a que lo hagan, de la forma que sea. Gracias a quienes acompañaron esta lectura conjunta una vez más.

Cierro con esta canción, que escuché durante el final del libro, durante la reseña, y cuyo título me recuerda montones a esta historia:

lunes, 19 de junio de 2017

El baile de las luciérnagas - Reseña

En el caluroso verano de 1974, Kate Mularkey ha decido aceptar su papel de cero a la izquierda en la vida social de su instituto. Hasta que, para su sorpresa, «la chica más guay del mundo» se muda al otro lado de su calle y quiere ser su amiga. Tully Hart parece tenerlo todo: belleza, inteligencia y ambición. No pueden ser más distintas. Kate, destinada a pasar inadvertida, con una familia cariñosa pero que la avergüenza a cada momento, y Tully, envuelta en glamour y misterio aunque poseedora de un secreto que la está destrozando. Contra todo pronóstico, se hacen inseparables y sellan un pacto para ser mejores amigas para siempre.
Durante 30 años se ayudarán mutuamente para mantenerse a flote esquivando las tormentas que amenazan su relación: celos, enfados, dolor, resentimiento... Y creerán que han sobrevivido a todo hasta que una traición las separe... y someta su valor y su amistad a la prueba más dura.



Voy a empezar la reseña diciendo, antes que nada, que con este libro lloré. Sí, con lágrimas y mocos y ruidito. En varios momentos. ¿Por qué lo remarco? Porque nunca lloro con libros ni películas ni nada. No lloré con Up, vamos. Creo que hasta podría terminar la reseña acá y para mí ya sería recomendación suficiente, pero eso no va a pasar.

Quería leer este libro porque vi muy buenas críticas de El ruiseñor, y quedé con ganas de conocer a la autora. Sin embargo, este llamaba más mi atención. Mis expectativas, igual, no eran tan altas. Y el libro las superó ampliamente. Muchas gracias a Penguin Random House por la oportunidad de leerlo.

Es muy difícil contar sobre la trama, dado que se nos cuenta la vida de estas dos amigas, Tully y Kate, desde su adolescencia hasta la madurez —que no vejez—. Por lo tanto, más que seguir una trama con un «objetivo», tenemos los hechos que les van sucediendo a lo largo de los años y que construyen sus vidas. Algo que no suele ser mi cup of tea, pero que en este caso disfruté plenamente. El libro está dividido en cuatro partes: los setenta, los ochenta, los noventa y el nuevo milenio. Creo que mi parte favorita fue la universitaria y un poco después, pero no es de extrañar, ya que en esas ando yo. Supongo que años atrás habría disfrutado más la adolescencia, qué sé yo. No sé qué pensaré si lo releo en unos años. A pesar de ser un libro gordo en el que las cosas simplemente fluyen, en ningún momento me aburrió ni sentí ganas de dejarlo. Es más, lo leí en dos sentadas, cosa que no esperaba —o no lo habría agarrado a esas horas de la madrugada—.

Las dos protagonistas absolutas de esta novela son Tully y Kate. La primera, Tormenta Tropical Tully, con unas ganas arrasadoras de cumplir sus objetivos, quizás para no tener tan presente ese pasado lleno de abandono y abuso. Kate, bastante más «normalita», tan solo quiere amigos y una vida tranquila. Tan distintas, logran una amistad preciosa y real. Con peleas grandes, con desacuerdos, pero mucho amor y momentos compartidos. Me gustó que tuvieran altibajos, que vieran los defectos de la otra, que no fuera una amistad idealizada. Sí me habría gustado que las cosas giraran un poco más en torno a ellas y no a los hombres que se cruzaban en sus vidas, pero bueno, tampoco es que se pierda mucho el foco. El punto es que fue maravilloso verlas crecer, superar obstáculos y algún que otro trauma. Ver cómo se apoyaban la una a la otra en las situaciones difíciles, cada una a su manera, claro está.

Los personajes secundarios, por suerte, son tridimensionales. Están los que tienen relevancia durante toda la vida de las protagonistas y los que son parte de algunas etapas. Todos tuvieron su papel y con algunos quedé más que encantada. La verdad,sus apariciones y reapariciones fueron como la vida misma. Eso me agradó. Las madres de las chicas son las que se roban la obra, en ese sentido, una por cálida y la otra por problemática. Me habría gustado que se ahondara más en las dos.

La ambientación, claramente, es en parte histórica. Y está muy bien hecha, no solo por las referencias culturales, sino porque se sentía el ambiente mientras leía. Hay una cuestión que es muy simple de entender con una analogía: ¿vieron esas películas de época en las que, por más que el vestuario y la escenografía estén bien, la actitud de los personajes es demasiado actual para que resulte creíble? Bueno, esto pasa en los libros también. Y este es un gran ejemplo de cosas bien hechas. Incluso al punto de hacerme pensar «calma, Sofía, piensan así por la época y encima son estadounidenses». Un caso es el spoiler destino profesional de Kate, que con montones de potencial, decidió ser ama de casa y sufrió montones de frustraciones por no haber podido estudiar lo que quería cuando podía spoiler. Una decisión que si bien no cuestiono, me dio mucha pena. Pero es un poco un espejo de spoiler Tully, cuya carrera —y su forma de ser, sus convicciones— no le dejaron tiempo a formar una familia o una relación estable spoiler. Me parece que como reflejo funciona, pero quizás me habría gustado que se mostrara que las dos cosas son compatibles. En fin.

La prosa tiene momentos muy lindos, pero es más bien sencilla. Esto es bueno, porque a pesar de ser gordísimo, como ya dije, se lee muy rápido. Yo me enganché al toque y me costó montones dejarlo para la noche siguiente. No suelo hacer esto, pero quiero dejar una cita que me gustó especialmente:
Tully sonrió y se sentó a su lado. No se había acercado aún a la mesa cuando empezó a hablar.
Pronto había conseguido hacer reír a Kate. Eso era lo bueno de las amigas. Igual que una hermana o una madre, podían cabrearte, hacerte llorar y romperte el corazón, pero luego, en el momento de la verdad, ahí estaban, haciéndote reír incluso en los momentos más sombríos.
Creo que es una cita que resume a la perfección el libro y la relación de estas dos amigas a las que llegamos a querer muchísimo cuando terminamos de leer. Y eso spoiler es un problema, porque el final es devastador spoiler. Aunque las últimas líneas me encantaron y me gustó muchísimo la imagen mental que tuve, toda la última parte en sí me estrujó el corazón. Como les dije arriba, incluso lloré. Es más raro eso que ver pasar un unicornio, así nomás les digo. Estén preparados.

En definitiva, es un libro precioso, de principio a fin. Emocionante y lleno de personajes entrañables. Además, se lee súper fácil y engancha. Muy recomendado a los que gusten de ese período de la historia y de las novelas que narran la vida casi completa de los personajes. También recomendados a los que gusten del romance, aunque acá lo importante es la relación entre Tully y Kate, a no olvidarse. Y aunque sea triste en ciertos momentos, creo yo que vale la pena. En serio.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Hashi escarlata

Hoy en taller de japonés hicimos sobrecitos para los hashi (es decir, los palillos). Este es el que hizo una amiga, que eligió un papel con un diseño que justo tiene la misma flor que el logo de Escarlata Ediciones, un hibisco ♥.


Curioso, ¿no? O soy yo que, a un día de la publicación de Las lunas de marzo, veo este tipo de coincidencias por todos lados.

En fin, ¡qué nervios!

Los míos son el segundo y el tercero, contando desde la izquierda.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Breve resumen

Al final reescribí ese cuento que mencionaba acá, pero no varió mucho en cuanto a longitud. Decidí dejarlo más o menos como estaba, porque al releer la historia me di cuenta de que así estaba bien. Cerraba, y al menos ellos tienen un espacio, no quedaron perdidos en mi mente. 

Estoy intentando retomar de a poco, primero sólo con correcciones y esquemas, los dos intentos de novela que escribo y dejo, escribo y dejo, desde el 2009. Bah, en realidad una es una tercera parte, las otras dos ya están escritas, pero parece ser especialmente difícil de llevar. La otra fue difícil desde el inicio y aunque haya llegado -aún no me explico cómo- a la mitad, hace casi un año que está en esas. 

Y tengo dos capítulos y un prólogo de una historia nueva, porque sí, me encanta complicarme la vida. También tengo esquemitas y fragmentos de una idea vieja-renovada, pero eso es para más adelante y ta, me entusiasma porque es linda. 

Aparte de eso, se vienen -sí, de nuevo- los exámenes en diciembre, que tengo que salvar sí o sí, porque no me puedo permitir no entrar el año que viene a facultad. 

Esa es mi vida, sí, super divertida(?