miércoles, 25 de septiembre de 2019

La melodía de Diana - Reseña

Diana no sabe cómo expresar sus sentimientos. Ella habla a través de su música, pero ha olvidado cómo hacerlo. La convivencia ha empezado a hacer mella en su relación y siente que está atrapada lejos de todo lo que le importa. Diana tiene un secreto que solo conoce Pedro, su anciano amigo saxofonista.
Sus amigas tienen sus propios problemas: Irene, que siempre ha querido ser madre, siente que le falta algo, y Victoria está atrapada en una relación tóxica de la que no sabe cómo salir.
Entre todos, ayudarán a Diana a escuchar su propia melodía.









Tuve la suerte de leer a Carmen Amil antes al corregir otra novela suya, Sin bragas y a loco, y también de poder encontrar esta novela gracias a la promoción del día de San Valentín de este año. Tenía montones de ganas de leerla de nuevo y esta novela prometía. Como suele suceder cuando leo en digital, me metí en ella en ratos libres y tiempos muertos, por lo que leía de a pedacitos y bastante cortado.

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En esta novela tenemos una clara protagonista, que es Diana, pero no es la única historia que cuenta. También tenemos las de sus amigas Victoria y, en menor medida, Irene. En general, podríamos decir que es una novela que trata de insatisfacciones, de sueños sin cumplir y de conseguir la fuerza y la voluntad para salir de ese lugar. Para poder ser las personas que quieren ser, para poder amar de una manera plena, para poder trabajar de lo que de verdad les gusta, para no estar atadas a un mismo rol en la vida sin poder disfrutar de otro. Para liberarse de las frustraciones, de los miedos. En los tres casos, en la medida que sea, el motor de la trama es ese y me pareció sólido.

La trama principal nos cuenta sobre Diana, una mujer que acaba de dar el paso de irse a vivir con su pareja, casi una década mayor que ella que sí tiene experiencia con la independencia. Al estar viviendo juntos por primera vez, empiezan a darse cuenta casi de inmediato de ciertas incompatibilidades que hacen que todo se haga cuesta arriba. Diana empieza a plantearse preguntas sobre sí misma, sobre lo que quiere en la vida y sobre lo que puede hacer para ser feliz.

Por otro lado está Victoria. Es una persona bastante hermética y controladora, que esconde un interior frágil. Aún aferrada a su ex, que ya está metido en otra relación y solo aparece para tener relaciones de tanto en tanto, se siente una estúpida. Cuando alguien nuevo aparece de pronto en su vida, las cosas empiezan a cambiar.

Y por último tenemos a Irene, que está felizmente casada y tiene un hijo, por el que dejó de lado su trabajo. Aunque fue una decisión propia, lo extraña y se embarca en la tarea de volver a la vida profesional, aunque a veces sea difícil.

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¿Qué decir? Es una novela muy emocional. Creo que la autora transmite muy bien lo que sienten los personajes, especialmente Diana en primera persona, y que los lectores puedan sentir empatía, aunque no hayan vivido una situación similar. Me encanta la manera en que todos los personajes se sienten humanos, posibles, cotidianos. Admito que a veces las resoluciones a algunos problemas me parecieron algo inverosímiles, pero no las emociones que se plantean a lo largo de la novela. Las cosas se toman su tiempo para pasar, los personajes dudan, los personajes crecen y maduran.

Me gustó especialmente que la novela tocara temas como el final de una relación, lo que pasa cuando hay amor pero no compatibilidad, el enamoramiento inesperado de personas que parecen las más inadecuadas. Me gustó que hubiera problemas en la amistad de Diana, Victoria e Irene, algo que no siempre se tiene en cuenta. Todo esto volvió más humana la historia.

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Nunca estuve en España, pero tal como me ocurrió en la anterior novela de la autora, me sentí cómoda en los lugares donde se ambienta la historia. Para mí, fue una manera de conocer un lugar nuevo y acompañarlo de las aventuras y sueños de Diana. No puedo desunir la prosa de la ambientación y de Diana, porque el vínculo es muy fuerte. Es a través de las palabras que conocemos a la protagonista, que se muestra fuerte, pero tiene un lado frágil que busca crecer. Es a través de la ciudad que lo logra, de la gente que allí conoce y que le da la mano para que pueda saltar. Me gusta lo natural que se sintió esto, lo mucho que llega la narración al lector. No siempre me gustó Diana, pero lo veo normal. Es lo que tiene la primera persona y lo que tiene una persona que necesita crecer. No siempre es cómodo leerlas.

Entonces, la verdad, me alegra mucho haber podido leer esta novela. Así pude constatar el crecimiento como autora de Carmen Amil y conocer a un montón de personajes muy humanos, en una búsqueda que nos toca a todos: la de uno mismo. ¿Qué les parece?

miércoles, 18 de septiembre de 2019

La luna sobre el Soho - Reseña

Cuando examina el cadáver de Cyrus Wilkins, bajista de jazz por las noche y contable de día, muerto de un ataque al corazón durante una actuación en el Club 606 del Soho, el detective de Scotland Yard y aprendiz de mago Peter Grant no puede evitar fijarse en la canción que emerge del cuerpo. Está claro que la muerte de Cyrus tuvo causas sobrenaturales. Con la ayuda del inspector jefe Thomas Nightinghale, el último mago de Inglaterra, y de la hermosa aficionada al jazz Simone Fitzwilliam, Peter descubrirá una amenaza muy real que lo llevará hasta su padre, el trompetista Richard «Lord» Grant.








Con lo mucho que disfruté Ríos de Londres, la primera parte de esta serie de libros, estaba visto que iba a querer leer el segundo, La luna sobre el Soho. Me lancé sobre él apenas me fue posible, con cierta expectativa, pero también consciente de que podía ser inferior al primero, como a veces pasa. Por suerte, creo que me gustó todavía más. Tranquilos que la reseña va sin spoilers de este o del primero, como siempre, o en su defecto, les avisaré.

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Este volumen continúa las aventuras de Peter Grant, nuestro mago-policía favorito. No voy a explayarme aquí sobre él o sobre lo que ocurrió en el libro pasado, ya que eso pueden verlo en la reseña de este, pero sí les diré que sigue siendo el mismo torpe sarcástico y curioso de siempre. Una maquinita de tomar malas decisiones, impulsivas, pero con el objetivo de hacer el bien, siempre. Esta vez tenemos el caso de un músico de jazz fallecido en extrañas circunstancias, mientras que en segundo plano también tenemos una serie de muertes poco decorosas, en las que las víctimas —hombres— aparecen con sus genitales arrancados. Algo fuerte, sí, diría yo. Como en ambos casos los fallecidos presentan vestigia, esos restos de magia que Peter puede detectar, caen dentro de su competencia y él y su maestro deberán investigarlos también

Como el jazz es, en particular, un tipo de música que disfruto un montón, me hizo feliz que el libro girara bastante en torno a eso. Además, esto da la excusa de conocer un poco mejor al padre de Peter, que solía tocar mucho tiempo atrás, y de explorar un poco más sus vínculos familiares. Su madre, por ejemplo, es de mis personajes favoritos. A través de este caso, Peter va a conocer a quien pronto se convertirá en spoiler un interés romántico, lo que me pareció turbio desde un inicio spoiler, Simone. Es un personaje que me cayó simpático, es todo lo que puedo decir. 

En cuanto al otro caso, Peter va a trabajar más con Stephanopoulos, que es un personaje que también me gusta mucho. Toda esta parte es bastante más turbia y compleja, pero nos lleva a que Nightingale cuente más sobre su pasado, sobre su formación como mago y sobre posibles enemigos muy poderosos relacionados con la magia. Si bien no se resuelve de una forma tan cerrada como el otro caso, creo que abre la puerta a que haya situaciones más complejas en los próximos libros, que seguro voy a querer leer.

Por supuesto, también tenemos a Leslie, que aparece poco debido a lo que pasó al final del primero libro, y que me da mucha pena porque la adoro y merece algo mejor, aunque lo que se insinúa al final de este libro me tiene muy entusiasmada

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Me gustó montones, como siempre, la forma en la que el autor describe Londres. Aunque nunca estuve ahí, la cantidad de detalle —que nunca está porque sí— y de historias sobre los lugares es perfecta para que el lector se sienta ahí, y conmigo funcionó. Esta vez, la novela se enfoca mucho en el Soho, como se puede inferir por el título, y es donde transcurre la mayor parte de la acción. La narración también sigue siendo tan fluida y sarcástica como en el anterior, gracias a la voz de Peter, pero sigue teniendo el mismo defecto —según mi opinión— que es la forma en la que se refiere a las mujeres y, en esta ocasión, a otros grupos. Creo que el tema del racismo y la población racializada sigue estando on point, así que en verdad no maneja mal todos los temas. Insisto, esto es según mi opinión y en realidad, por suerte, son algunos comentarios o descripciones las que me hicieron poner los ojos en blanco, nada más. Como verán, en estos aspectos opino más o menos lo mismo que con el primer libro.

Si tengo que compararlos, diría que este me gustó más. No por la narración o la ambientación, sino porque los casos me interesaron bastante más que en el primero. Además, nuestros personajes están más adentrados en este mundo, conocemos más sobre el pasado de Nightingale y se insinúan cosas muy, muy interesantes para las próximas entregas. Si les gustó el primero, diría que es un must. Si no lo leyeron todavía, los insto a hacerlo porque son libros muy entretenidos, llenos de magia, misterio y humor.



miércoles, 11 de septiembre de 2019

Brillarás - Reseña

El día que mi hermana murió, creí que nada volvería a brillar jamás. Ni siquiera yo.
Entonces encontré la lista, una serie de deseos que ella anhelaba cumplir antes de morir.
Volver a ver a la abuela, nadar en el mar al amanecer, ir a un recital de rock...
Mi hermana no tuvo tiempo. Pero yo, aunque jamás hubiera hecho algo así antes, estaba decidida a cumplir sus sueños. Y sin darme cuenta, emprendí el viaje de ser yo misma. Sin darme cuenta, empecé a vivir.
Porque, para brillar, no hace falta ser perfectos. Solo amar la vida.








En primer lugar, le tengo que agradecer a Santiago, del blog Lector de mil historias, dado que gané este libro firmado en un sorteo suyo hace meses. He de admitir que no era el que esperaba ganar en ese sorteo, si ganaba algo, por lo que demoré un poco el decidirme a leerlo. Además, me guiaba un poco por opiniones de otras obras de la autora, entonces estaba algo insegura. Para contarles brevemente qué me pareció este: creo que, si esas otras opiniones son ciertas, y de hecho son de gente en quien confío, pues entonces se nota que este género es aquel en el que Anna K. Franco brilla de verdad.

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Yo de este libro esperaba drama, romance e introspección, y eso es exactamente lo que encontré, por lo que desde el vamos me puedo dar por satisfecha. La historia empieza, como podemos ver, con la muerte de la hermana de Val, la protagonista. Hilary, una hermana tan perfecta que Val solo pudo ser su sombra. Hasta que entonces, tras una enfermedad terrible, muere y solo queda ella, con sus padres y con su vida anodina. Cuando encuentra la lista con los deseos de su hermana antes de morir, decide cumplirlos para honrarla y ello actúa como un catalizador: de ahí en más, se desencadena una serie de eventos que la llevan por un camino que no esperaba, el suyo propio. A través de los deseos de Hillie, Val podrá empezar a conocer distintas personas y realidades y, sobre todo, qué cosas son las que realmente le gustan, le interesan y le apasionan. Además, es una vía para poder mejorar la relación con sus personas cercanas y no tan cercanas, a pesar de unos cuántos secretos...

Creo que ese es un resumen sincero de la novela porque, en verdad, decir que se trata solo de un romance sería injusto. A pesar de que la carga romántica es grande y tiene mucho impacto en los eventos de la historia, no se trata de eso. Lo más importante acá es Val, su desarrollo y sus descubrimientos. Tengo la sensación de que, a demás, Val es un personaje difícil. Al principio me chocó mucho toda su rabia y su egoísmo, después hice un alto para decirme una cosa: no solo es una adolescente, que vive todo de forma más intensa y dramática de por sí, sino que además acaba de perder a su hermana y está atravesando un duelo. Que sea así es normal, y no tiene por qué gustarnos. Me gustó la forma en que madura a través de la historia y, aunque a veces toma decisiones demasiado impulsivas, creo que hay un crecimiento en ella hacia el final de la novela.

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Respecto al romance, me pareció en general bastante dulce. Es la primera vez que Val se engancha de verdad, aunque no la primera vez que sale con un chico. Es cierto que es todo muy dulce en un punto y tal vez muy dramático en otro, pero sirve para que Val conozca otras realidades, haga uso de la empatía y tome ciertas decisiones sobre su vida. Creo que es una historia linda y que, al igual que ella, evoluciona y se transforma en algo que puede terminar siendo sano para los dos, aunque al principio tuviera mis dudas al respecto.

De entre los secundarios, es obvio que voy a empezar por Luke por ser el interés romántico. Es un chico dulce, inteligente, que sufre una vida muy complicada. Algunas de sus actitudes, la verdad, no me cerraron, pero no me pareció un personaje plano. Después, me gustó bastante cómo se trató a la familia de la protagonista, que no es invisible como en otras novelas juveniles. Sus padres, por ejemplo, están atravesando un duelo, cada uno a su manera, y eso se traduce en actitudes y problemas que muchas veces Val no entiende. Además, retoma el contacto con su abuela, a quien su padre le retiró la palabra, que es un personaje precioso y muy extravagante. Me habría gustado, sí, saber más sobre las amigas de Val, que creo que brillan por su ausencia, pero sé que hay una continuación, Serás, que cuenta la historia de Liz, así que veremos qué pasa con eso.

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Respecto a la ambientación, me pareció que el Nueva York presentado está muy correcto. Que la autora estudió el lugar a conciencia y sabía por dónde mover a sus personajes, pero en verdad me dio algo de pena que, siendo argentina, eligiera Estados Unidos. Ya sé que justo yo no soy quién para decir eso, pero me habría encantado esta misma historia, así como es, en una ciudad argentina. Esto no es precisamente una crítica, sino algo bastante subjetivo. En cuanto a la narración, también me pareció correcta. Me gustó que fuera directa y se acoplara a la mentalidad de una adolescente, con todos sus claroscuros e intensidades, pero que también tuviera momentos de reflexión acordes a Val y su vida, con una prosa muy linda y profunda incluso, de la que se podrían resaltar unas cuantas partes. El libro lo leí en dos o tres noches, creo, así que considero que fluye bastante bien.

Entonces, para resumir, podría decir que empecé este libro algo vacilante por causa de opiniones de gente en quien confío, pero de otros libros de la autora, y que me encontré con algo de más calidad de la esperada, que me entretuvo, me dio reflexiones muy lindas y bien escritas y que además cuenta una historia de crecimiento con una protagonista bien adolescente, que madura. Creo que lo podemos considerar un éxito. Además, la maquetación es divina, al final incluye una playlist de la novela y la solapa puede cortarse para convertirse en un marcapáginas. Precioso para tener en físico. ¿Qué opinan?

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Toda la verdad de mis mentiras - Reseña

¿Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?

Una despedida de soltera en autocaravana.
Un grupo de amigos...
...y muchos secretos.

Elísabet Benavent, @Betacoqueta, con 1.000.000 de ejemplares vendidos vuelve con una novela original, una propuesta diferente que aborda las contradicciones de un grupo de amigos que se ve obligado a mentir para dejar de sentir.

Un road trip divertido, surrealista, donde todo puede suceder. Una aventura en carretera que habla de la verdad que se esconde detrás de todas las mentiras.





Elísabet Benavent ya es, podríamos decir, una amiga de la casa. Novela nueva que saca, novela que quiero leer, y esta no fue la excepción. Además, los road trips me pueden y tenía ganas de ver cómo se desenvolvía la autora con una novela autoconclusiva, ya que no he tenido el gusto de leer Mi isla aún. La verdad sea dicha, me gustó y lo leí casi que en una noche, como me pasa siempre con sus libros.

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Como siempre, se trata de una historia divertida, ligera en muchas partes y con más profundidad en otras, que mezcla el humor con momentos emocionales más serios y bastante romance. El libro empieza con una declaración muy fuerte: Coco, la protagonista, admite ser una mentirosa. La mayor de todas sus mentiras es que finge seguir enamorada de su ex, pero solo lo hace para esconder que está enamorada de su mejor amigo, que además es el ex de una de sus mejores amigas. Bruto lío, para qué mentir. Me hizo gracia leerlo, porque algunos sabrán ya que cada vez que leo un libro de Elísabet Benavent, siento que me habla directamente, que toca temas que me interpelan. En esta ocasión, me hizo reír porque estoy de novia con quien solía ser uno de mis mejores amigos y entendí bastante bien algunas cosas —él también, porque por supuesto le fui a contar.

Por suerte, nuestra historia fue más sencilla que esta, que está llena de engaños, secretos y envidias ocultas. Todos los personajes ocultan algo o saben cosas de los demás que no van decirle a nadie, o tal vez sí. Todos tienen algo turbio detrás, a pesar de la aparente amistad. Y digo aparente porque aquí está por verse quién es amigo de quién realmente y a qué costo. Lo que empieza como un road trip por la despedida de soltera de Blanca, una de las amigas de Coco, se convierte poco a poco en una situación complicada. Hay tensiones por todos lados, miradas difíciles de interpretar, desencuentros. Al final, ¿qué decirles? Tanta cosa tapada tiene que salir por algún lado.

No quiero decir más porque, como se imaginarán, la gracia es que ustedes mismos se vayan dejando envolver por la espiral de secretos y mentiras que ocultan los personajes. Debajo de toda la comedia aparente hay mucho drama y es algo que me sorprendió bastante del libro. No porque en los demás no hubiera de esto, sino porque casi todos los personajes son bastante egoístas de un modo u otro, y se lastiman a pesar de ser amigos. El tema de traicionar, perdonar, redimirse es central en la novela.

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Coco es nuestra protagonista, aunque hay capítulos desde el punto de vista de Marín intercalados. Como siempre, esto ayuda mucho a poder entender mejor a las dos partes involucradas en el romance. Es algo que a la autora se le da muy bien, además, porque tener este conocimiento no hace que se pierda ni la intriga ni las ganas de saber qué va a pasar. Respecto a Coco, me gustó mucho que tenga un carácter fuerte, ganas de salir adelante por sí misma y aprender siempre. A veces no estaba de acuerdo con su accionar, pero en general me pareció bastante coherente. A Marín me costó más tomarle cariño por lo aparentemente perfecto que es; me cayó mejor cuando empezó a equivocarse, a ser más humano y menos idealizado por Coco, que me parece que es algo que la autora hace por gusto. Como pareja, me pareció que desde un inicio funcionan bien, es lo que tiene cuando hay años de amistad detrás. En el caso de ellos, además, convivencia. Y el tema de que haya tensiones, pero no se puedan resolver por las demás personas involucradas siempre es un ingrediente interesante.

Los secundarios, sus compañeros de viaje, ocultan tanto como ellos. Marín y Aroa ocultan los motivos de su ruptura. A Blanca le pasa algo que la desmotiva y no quiere decir nada. Gus parece estar enamorado de alguien, cosa rara en él, pero no quiere decir de quién. Loren parece saber todo de todos, pero no piensa decir nada. Y así, pasan los días. Un caldo de cultivo ideal para que todo explote. No quiero entrar en cada uno porque prefiero que los vayan descubriendo.

Se imaginarán, recorremos bastante la costa porque la idea es ir de playa en playa todos juntos, de camping en camping, y pasarla bien. La ambientación hace que sea ideal como lectura de verano. Yo, que estoy en pleno invierno, los leía tan desabrigados y sentía frío —tal vez es una tara mía, ojo—, así que sugiero de verdad su lectura para tiempos más plácidos. Podía imaginarme a la perfección los lugares, como siempre, aunque no conozco España, y eso me gustó mucho.

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Y también como siempre, la prosa de Elísabet Benavent hace que la novela se lea en un suspiro. Si no en una noche, en dos, pero en nada. Es rápida, llena de humor y de sarcasmo cuando toca, pero capaz de tocar la fibra sensible si se lo propone. Pone en cuestión más de un tema complejo, se mete bastante en las emociones de los personajes y hace que entendamos sus acciones incluso cuando se están portando como imbéciles. En esta ocasión, al tener un personaje poeta, que es Gus, se atreve con la poesía, que comparte en las páginas en más de una ocasión. Si bien no es el tipo de poesía que yo en general leo, me pareció que estaba muy bien y que era pertinente para la novela, no un elemento decorativo porque sí, que es un riesgo que corría y que no me habría gustado notar, personalmente.

Lo que sí no me gustó tanto fue el final. No por lo que pasa, que está bien y me dejó satisfecha, sino porque creo que fue demasiado abrupto en algunas cosas. En lo disruptivo que se siente por el cambio de ambientación y el tiempo que pasa, digamos. Creo que, funcionar, funciona, pero no me dejó la misma sensación que sus otros libros. Tampoco creo que fuera necesario escribir una secuela para contar lo que se cuenta, pero sí lo sentí muy rápido.

Entonces, a modo de resumen, es una novela ideal para el verano, que tiene personajes que ocultan más de lo que dicen y que promete risas, pero también secretos, drama y mucho romance. Como todo lo de la autora, es una apuesta segura y dudo mucho que pasen un mal rato. ¡Que lo disfruten!