jueves, 20 de septiembre de 2018

Otoño en Londres - Reseña

«El hotel Ellesmere se halla al sur de Hyde Park, en uno de los barrios más elitistas de Londres, hogar del creador de Peter Pan: el célebre South Kensington».
Allí va a parar LILY, admitida en la universidad gracias a una beca y atónita por su lujosa residencia. Para MEREDITH, ese ambiente es muy común, al igual que para AVA, más interesada en que sus secretos no salgan a la luz pese a la insistencia de CONNOR, ese chico coreano que siempre acompaña a REX (del que todos hablan debido a su madre) y a MARTHA, la del pelo azul que armó un número cuando se cruzó en una fiesta con TOM; sí, ¡el mismísimo Tom Roy!, amigo de FINN, el pelirrojo aficionado a los videojuegos que siente antipatía por OLIVER... Ese al que Lily preferiría no tener que ver nunca más.
Con el inicio del otoño, todos ellos coinciden en el entorno más exclusivo de Londres, donde cuanto más alta es la cima, más riesgo entraña el precipicio. 

Tenía varios motivos para querer leer esta novela. El primero de todos, es que Andrea me cae bien como booktuber y me daba curiosidad. Después, porque quería que me demostrara que el prejuicio de que los libros de youtubers son malos o que los publican solo por ser populares no tiene por qué ser cierto, que ayuda, pero no es solo eso. Y también porque tuve la suerte de coincidir en la Feria del Libro de Buenos Aires, comprarlo y que me lo firmara. En persona me resultó adorable, así que más motivos todavía. Lo empecé en Buquebus, mientras esperábamos para volver, pero lo dejé porque aparecieron lecturas más urgentes y lo retomé poco después.

En la Feria Internacional del Libro de
Buenos Aires ♥
Ustedes ya saben que no es el tipo de libro que más disfruto, pero que lejos de juzgar negativamente por eso, lo tengo en cuenta y opino desde otro lado, como me pasó con Amor y virtud. A pesar de eso, pasé muy bien con esta novela. Me enganché y la terminé bastante rápido al retomarla, casi sin parar. Es importante que recordemos que es de esas novelas de personajes que parecen una serie, a lo Gossip Girl. Eso es lo que van a encontrar y está perfecto, por lo que recomiendo no venir a buscar otra cosa. Aun así, esto no quiere decir que no se toquen temas más profundos ni que los personajes sean superficiales. Ojo ahí.

Como decía arriba, esta es una novela de personajes. Y si tendrá personajes. Son muchos, y casi todos ellos narran en primera persona en algún momento. Aunque esto les haga pensar que es una novela confusa y que cuesta conocerlos a todos, creo que se nos van introduciendo de a poco, como para no entreverar, y de todos modos los tenemos en ilustraciones al inicio del libro, así que al asociarlos a una imagen se hace más sencillo.

Fuente
A esta altura no me voy a poner a hablar extensivamente de cada uno de ellos, pero sí quiero contar que empaticé más con algunos que con otros, como es obvio, y en esa medida me interesé por sus vidas. Lily, que parece ser la protagonista en general en este primer libro de la trilogía, me cayó bien. Quizás su línea argumental no fue la que más me interesó, pero la entendí porque sé lo que es ser becada y sentirte fuera de lugar. A Ava le tomé muchísimo más cariño, con lo adorable y compleja que es. Además, es un personaje desde el que se tocan dos temas bastante importantes y que quizás podrían haber sido difíciles de tratar, pero se sintieron naturales y no banalizados. Meredith me cayó bastante mal, al igual que Rex, Martha y Oliver, pero supongo que está bien porque parece ser la intención. Roy me dio un poco igual, y Finn me dio penita porque se lo trata peor de lo que merece, pobrecito.

La ambientación londinense no se sintió como un tour constante, algo que agradezco en las novelas donde una ciudad tiene protagonismo. Si bien me alegró cada vez que paseaban por Londres, en general pasan mucho tiempo en el campus de la universidad, así que la ambientación es más bien esa. Y es todo muy top, ya que casi todos los personajes tienen mucha guita y así encaran la vida. Agradecí el extrañamiento de Lily ante esto, que fue como mi salvavidas. Los personajes lindos y ricos no son lo que más me gusta, pero esto es personal así que si a ustedes sí, esta ambientación les va a encantar.

Fuente
La prosa es más bien sencilla. Hace que la novela se lea muy rápido, mantiene la tensión y distingue bastante bien entre cada personaje. De este modo, no todos se expresan igual, cosa que con la cantidad de personajes que hay, nos complicaría la vida. No es una prosa adornada ni lírica, ni busca serlo. Para este tipo de historia, me parece lo más acertado.

Así que, en general y salvando que no es mi género preferido, me quedo contenta de haber encontrado una novela entretenida, rápida y que engancha mucho, ¡y ese final! Mucho potencial para las siguientes partes, así que si se ven con ganas de una lectura así, denle con fe

lunes, 17 de septiembre de 2018

Warcross - Reseña

La obsesión comenzó hace unos años y ahora los seguidores de Warcross están dispersos por todo el mundo, algunos ansiosos por escapar de la realidad y otros, esperando hacer algún negocio. Emika Chen, una joven hacker, trabaja como cazarecompensas persiguiendo a los jugadores de Warcross que hacen apuestas ilegales. Pero el mundo de los cazadores es muy competitivo y sobrevivir en él se convierte en una verdadera hazaña. Emika necesita dinero y se arriesga a ingresar ilegalmente al juego inaugural del Campeonato Internacional de Warcross... y, por una falla técnica, termina convirtiéndose en furor de la noche a la mañana.
Convencida de que la arrestarán, Emika no puede creerlo cuando recibe una llamada de Hideo Tanaka, el creador del juego, con una oferta irresistible: necesita un espía dentro del torneo para desentrañar un problema de seguridad y quiere que ella se encargue. Rápidamente, la envían a Tokio, donde se ve sumergida dentro de un mundo de fama y dinero. Pronto su investigación se vuelve cada vez más oscura y se da cuenta de que la persona que está violando la seguridad del juego puede traerle consecuencias terribles al imperio de Warcross.

A esta altura dudo que quede mucha gente que no conozca o haya visto este libro. Además, Marie Lu es una autora muy conocida ya por novelas como Legend o Los jóvenes de la élite. Algunos recordarán que mi experiencia con este último no fue lo que esperaba, así que Warcross era una especie de revancha. Quiero agradecer especialmente a América Latina por el ejemplar de VRYA, tan cuidado y lindo como siempre. Esta vez, además, me gustaría resaltar el trabajo de la portada de la versión española, de Nocturna. Conseguir una u otra depende más bien de dónde vivamos, así que me alegra que ambas tengan ediciones cuidadas y atractivas. Más allá de lo físico, voy a adelantarme un poco y decirles que, si bien lo empecé con cierto recelo, y leí los primeros capítulos despacio por las dudas, terminé el resto del libro en una sola noche, en la que no dormí porque me importaba más llegar al final de la historia. Eso tiene que decirles algo.

Es que el principal atractivo de esta novela es, para mí, lo atrapante que es la historia, lo rápido que va y la intriga que produce. La historia de Emika puede parecerse a otras en las que este tipo de juegos tienen gran protagonismo, pero creo que logra tener su propio color, su propio encanto. Y si bien adiviné algunas vueltas de tuerca, supongo que es porque soy una aguafiestas y no porque sea predecible, por las demás reacciones que vi. Y qué vueltas de tuerca, eh, qué intensidad.

No voy a decirles lo mismo que dice la sinopsis, pero sí quiero contarles que la de Warcross es una trama llena de acción, sospechas, traiciones y crudeza. Si bien no es especialmente gráfica, me refiero a crudeza en cuanto a que Emika ha pasado mal después de la muerte de su padre y eso no se esconde.

Fuente
Una de las fortalezas es que nuestra narradora es Emika Chen, la protagonista. Emika es una hacker con una vida muy difícil, especialmente después de la muerte de su padre y de un suceso que la dejó con antecedentes penales. Aunque es buena jugadora de Warcross, no se puede permitir subir mucho de nivel porque utiliza una cuenta hackeada. Además, se dedica a perseguir a quienes hacen apuestas ilegales en Warcross, lo que apenas le permite vivir. Como protagonista, me gustó bastante. Es buena en lo que hace y lo sabe, pero no es fanfarrona sino que está en constante aprendizaje. Se arriesga, se equivoca, como cualquier persona. Creo que todavía hay mucho que podemos conocer de ella, especialmente en lo que respecta a su lado más emocional, así que lo espero con ansias.

Como también pasaba en Los jóvenes de la élite, tenemos un set de personajes secundarios muy variado y complejo, cada uno con una personalidad bastante marcada y fáciles de distinguir entre sí. Yo digo estas cosas como si fueran remarcables porque, sinceramente, no siempre sucede y cuando nos lo dan, lo agradezco. El equipo de Emika en Warcross me resultó especialmente entrañable, sobre todo por la diversidad. Es un libro muy diverso de por sí, en cuanto a etnias, culturas y orientaciones sexuales. Además, la belleza de Warcross es que nadie está limitado por su condición física, lo que se refleja más de una ocasión.

Si tengo que poner un pero a los personajes, este pero es Hideo. Que conste que no tengo nada contra él de por sí; de hecho, me parece que lo que dice y lo que no dice, lo que busca, lo que hace, todo eso es increíblemente interesante. Mi problema es su relación con Emika, o más bien lo rápido que se da para el nivel de confianza que tienen. Y eso que me encanta su dinámica y la tensión que manejan, pero creo que, así como está, se siente más superficial de lo que debería.

Fuente
Otro de los grandes atractivos de la novela es su ambientación futurista, que no es tan diferente a nuestra realidad salvo por los obvios avances tecnológicos. De hecho, hay un montón de referencias a nuestros tiempos y cosas en común, dado que de verdad no pasó tanto tiempo. Para mí esto es muy valioso, ya que le permitía a la autora jugar con la familiaridad a la vez que maravillarnos con los productos de Henka Games. Lo que más me gustó de esto, por fuera del juego, fue que además tenía usos cotidianos muy creíbles, que no me sorprendería ver en nuestra realidad si tuviéramos esa tecnología. Además, la obvia turbiedad de lo ilegal. Me encantó que se ahondara en ambos aspectos y quedé muy conforme. Creo que solo eché de menos tener más sobre Warcross en sí, pero veremos qué sucede en el próximo libro.

Ya hablé de lo ágil que es este libro y de lo rápido que lo leí, así que no voy a detenerme más de la cuenta en lo que respecta a la escritura. Se adecua muy bien a esta historia, que tiene acción y momentos contemplativos. A través de la narración es que conocemos a Emika, y aunque dije que me gustaría haber logrado otra profundidad, creo que se ve claramente su evolución.

Para redondear, es una novela muy disfrutable. Ya ven que se lee rápido, que es una aventura apasionante y que tiene algún que otro plot twist bastante fuerte sobre el final. La ambientación me parece maravillosa y es lo que más quiero que se expanda en el siguiente libro, que obviamente necesito leer apenas me sea posible. Fue una gran revancha después de mi último encuentro con la autora, así que voy a replantearme darle una oportunidad a sus otros libros.

Antes de terminar la reseña, una última recomendación. Cuando leía, busqué música de fondo para ambientar. Al final, encontré esta playlist del bien que es absolutamente perfecta para leer Warcross. Recomiendo muchísimo que la escuchen al leer el libro:

jueves, 13 de septiembre de 2018

La niebla - Reseña

Celeste vive en un pueblo rodeado por una espesa capa de niebla. Nadie sale del pueblo. Nadie entra. La existencia de algo más allá de los límites delineados por la bruma es totalmente desconocida para sus habitantes. Pero la llegada de un objeto extraño, de materiales nunca antes vistos por Celeste, desencadenará no solo su curiosidad por un posible mundo exterior, sino también las consecuencias que trae desenterrar lo prohibido.











Antes de empezar a hablarles del libro, quiero agradecer muy especialmente a Gonzalo por su generosidad al regalarme este libro y por su paciencia ante todo lo que demoré en leerlo. Quiero contarles que, como dice la portada, fue el ganador del concurso Juan Carlos Onetti en la categoría Narrativa Infantil y Juvenil del año 2015, y muy merecido.

Fuente
Si llegan a juzgar este libro por la portada, los mato. Están avisados. Me les aparezco en sueños cual Freddy Krueger. Esta novela, que podríamos considerar nouvelle, es mucho más de lo que parece. En sus cuarenta y cinco (45) páginas, logra desarrollar una historia llena de misterio, de nostalgia y tintes muy oscuros, a pesar de que también hay momentos llenos de ternura. Lograr esto no es fácil. La verdad sea dicha, escribir una buena historia con tantas y tan pocas —sin el espacio de una novela, sin lo concreto de un relato— páginas es dificilísimo, pero Gonzalo lo logra con todo éxito. Desde acá, toda mi admiración y de nuevo felicitaciones por el premio. Ahora, entonces, voy a pasar a contarles un poquito más sobre la historia en sí.

Como nos cuenta la sinopsis, estamos en lugar en el que todo el mundo conocido está cercado por una densa niebla. No se sabe qué hay, ni si hay, tras ella, y considerarlo siquiera es tabú. Esto nos deja una sociedad pequeña, un pueblo tranquilo y de costumbres, en el que hay ciertas tradiciones muy curiosas. Por ejemplo, que cada persona tenga un símbolo que se tatúa, que además se marca en las casas y que sirve para reconocerse.

Fuente
Nuestra protagonista es Celeste, que es una muchacha sencilla y esencialmente buena. Vive con su madre, que hace mermelada de pétalos de flor dulce, aunque a Celeste no le sale pero la reparte a los vecinos. La vida es tranquila, a pesar de la niebla.

Todo cambia cuando ella y Leo, su amigo, encuentran un collar de un material que no conocen. Se convierte en una obsesión para Celeste, que comienza a investigar, a hacerse preguntas que jamás había considerado antes. ¿Y qué puede traer hacerse preguntas sobre el mundo exterior en un pueblo donde eso se considera tabú?

Problemas, eso trae.


De eso va la historia. De las preguntas de Celeste, de la reacción de su madre y de su pueblo, de las consecuencias que eso tiene para ella y para Leo. Debo decir que todo esto resultó bastante oscuro, sorpresivamente oscuro, y me pareció copado como una historia en apariencia sencilla se vuelve desesperada y dice tanto sobre cosas como la verdad, el miedo a ella o la necesidad de buscarla. 

Fuente
El final es bastante abierto y me dejó con ganas de más. Eso se veía venir, dada la extensión y el potencial que tiene. El mundo que plantea, la aventura que queda planteada, la incertidumbre... Me llena de ganas de saber, de leer cientos de páginas más. Hay una situación que no puedo contar, que se da muy hacia el final, entre los protagonistas, que me gustó especialmente. Sucede de forma tan sencilla, natural y sana que no pude más que aplaudir mentalmente. Les voy a dejar eso picando para que se queden con las ganas también. Y para que se unan a mi pedido a Gonzalo de que siga esta historia, o que al menos nos cuente un poco más, porque realmente vale la pena. ¡Si hasta quedan algunos misterios sin resolver! No de los que afectan la trama —está bien como está—, sino de los que podrían ampliarse un poco más, y ojalá...

Además, la prosa es impecable. Sencilla, linda cuando debe serlo. Y usa voseo, aunque sea un mundo indefinido. Lo menciono especialmente porque no se hace raro en ningún momento que los personajes sean voseantes, cosa que sé que a muchos rioplatenses nos pasa. Estaría muy bueno que lo leyeran solamente por ese hecho, ya.

Si confían en mí, confíen en que esta historia realmente vale la pena. Si pueden conseguirla, lo recomiendo con todas mis fuerzas. Y no pierdan de vista a Gonzalo, porque es un autor que promete.




lunes, 10 de septiembre de 2018

Fuimos canciones - Reseña

Macarena vive en Madrid y es asistente de una influencer de moda.
Macarena disfruta la vida a sorbos e intenta ser feliz.
Macarena tiene dos amigas: Adriana y Jimena.
Macarena guarda un secreto que deletrea a escondidas.
Ese secreto tiene tres letras: L-E-O.
Macarena no sabe que Leo está en Madrid.
Macarena teme, Macarena sueña, Macarena ama, Macarena vuela...

Y en este juego del destino intenta aceptar que lo que fuimos no puede ser lo que seremos...

¿O quizás sí?

Porque a veces lo que fuimos da sentido a lo que de verdad somos.




A pesar de que Elísabet Benavent tiene muchísimas novelas, esta es la segunda saga que leo. Ya sabrán algunos que el año pasado leí La magia de ser Sofía y su secuela, y que hasta tuve la suerte de poder entrevistar a la autora cuando vino a Uruguay. Por supuesto, tenía montones de ganas de leer esta nueva bilogía, así que muchas gracias a a Penguin Random House por el ejemplar y por todo ♥.

Fuente
Por algún motivo, las novelas de la autora que leí hasta el momento parecen caer siempre en el momento indicado; como me pasó en la bilogía anterior, volví a sentirme identificada con ciertas cositas de la historia de este libro, aunque voy a guardarme un poco cuáles por las dudas. La cuestión es que no dejo de sentir que son libros con los que podemos implicarnos muchísimo como lectores, que retratan de una forma muy cómica y simpática situaciones que probablemente nos tocó vivir de una forma más mundana, y eso llega. Que no es solo que nos preocupemos por los personajes a los que llegamos a querer, sino que queremos que triunfen porque, en la vida, queremos triunfar también en momentos parecidos. Superar esos escollos. Ser felices. No sé si me explico o si parece un delirio esto, pero va por ahí.

Como dice la sinopsis, Macarena es asistente de Pipa, una influencer de moda que, en verdad, es bastante infumable. Sin Macarena estándole atrás para todo, Pipa no podría vivir, pero de todas formas es desagradable con nuestra protagonista cada vez que tiene ocasión. Le da poco tiempo libre, así que Macarena suele utilizarlo para ver a sus dos mejores amigas, Adriana y Jimena, para hablar de la vida. Por ejemplo, del bobo con el que sale, Coque. Es en este contexto en el que se cruza con una conocida del trabajo, Raquel, y con... Leo. Su ex. El ex. Así que la historia un poco gira entorno a este reencuentro, a lo que significa para ambos —ya que no se pueden ni ver de lo mal que terminaron las cosas— y cómo encaran situación —spoiler: mal, obvio.

Fuente
Los que leyeron algún otro libro de la autora se pueden imaginar que la voz en primera persona de Macarena nos cuenta su historia, pero también la de sus amigas —el mismo recurso que vi en Sofía, de narrar en tercera con la voz de Macarena, como si se lo hubieran contado—, que tienen cada una un arco bastante interesante. Para no spoilear, les cuento que Jimena está loca y todas sus partes son un poco dementes. El de Adriana, que es más bien dulce, es un poco más profundo y me alegra bastante que estuviera acá, en este libro. Por más cosas así en estos libros. Y sí, también hay capítulos narrados desde el punto de vista de Leo, en otra tipografía, pero son los menos y cuando es necesario. Están bien puestos.

Con los personajes, voy a empezar por contarles que Macarena es una protagonista fuerte, con ideas bastantes claras sobre muchas cosas, pero también mucho que aprender por delante. Mucho que cambiar, para estar mejor, y se está dando cuenta. Lo que más duele de ella es cómo la herida de su pasado con Leo condiciona su vida, y cómo sus relaciones repiten ciertos patrones o se guían por el miedo al abandono.

Por otro lado, Leo y Coque, los dos prospectos masculinos que rondan esta novela, hacen lo mismo: tienen un miedo horrendo al compromiso que evita que lleguen a algo más profundo con Macarena. En Coque se nota más, porque su historia es más superficial, pero con Leo tenemos varios intentos. Y además, está esa cuestión de que él y Macarena son híperorgullosos y jamás van a ceder. Que Leo no haya pedido disculpas por lo que pasó la última vez que terminaron es determinante para Macarena, por ejemplo. Es por estas cosas que, si bien me encanta que ambos se cuestionen qué sienten y todo lo que nos podemos imaginar, que no me gusta mucho su relación. A menos que aprendieran a no hacerse daño, separados están mejor que juntos. Veremos qué pasa en el segundo libro.

Fuente
Ya hablé de las amigas de Maca, pero no quiero dejar de decir que me encanta que las protagonistas de esta autora siempre tengan grandes amistades y que no sean decorado. La importancia de los buenos amigos, de las buenas amigas en particular, no siempre se ve en la literatura —especialmente cuando el foco suele ser una pareja. En este libro, en cambio, no solo son relevantes para Macarena, sino que cada una tiene su propia trama y se la trata con cuidado, como debe ser. Raquel también me gustó; a veces parece ser la única persona sensata en la vuelta. Me pareció buena de verdad y muy inteligente, segura de sí misma. Por otro lado, tenemos a Pipa, la influencer, la jefa de Macarena, con la que esta todavía tiene ilusiones de ser amiga o llevarse bien. El abuso y la manipulación por parte de Pipa también son temas centrales para la novela. La verdad es que, aunque es un personaje odioso, está muy bien logrado y también necesito saber qué le depara el siguiente volumen.

En cuanto a la ambientación, yo sigo sin conocer Madrid, pero me gusta la forma cálida y cercana que tiene la autora de retratarlo. La anterior bilogía también tenía lugar en Madrid, y quizás me sentí más en casa porque casi toda la historia se contaba en un café, pero acá también sentí que estaba en un lugar conocido, a pesar de no haber estado ahí en mi vida. Con lograr esto ya tiene muchos puntos.

Ya hablé en la reseña de La magia de ser Sofía de la prosa de Elísabet Benavent, pero les cuento acá para los que no leyeron que es muy coloquial, ágil y engancha increíblemente. Siempre arranco estos libros pensando «bueno, tengo tiempo, voy a leerlo de a poco» y termino devorándolos de madrugada. Son un vicio. Además, no tiene reparos en llamar a las cosas por su nombre, así que cosas como el sexo están bastante naturalizadas, por ejemplo. Esto no quiere decir que no haya momentos lindos, emocionales o de reflexión. Los hay.


Así que, como verán, es una novela que disfruté, que leí rapidísimo y con la que me impliqué bastante emocionalmente, una vez más. No sabría decir si me gustó más o menos que la otra bilogía, especialmente porque todavía queda un tomo, pero andan ahí, cerca. Como las otras veces, me quedo con ganas de leer más de Elísabet. Ustedes, ¿tienen ganas? ¡Porque pueden hacerlo! Ahora mismo está activo un sorteo (nacional, solo para Uruguay) de Fuimos canciones en mi cuenta de Instagram. ¿Qué esperan?

jueves, 6 de septiembre de 2018

Jueves de entrevistas: Mariela Peña

¡Hola! En este jueves de entrevistas vamos a conocer a una autora argentina ya he mencionado en este blog porque vino a nuestro país en junio, durante la Feria del Libro Infantil y Juvenil. Vamos a tenerla dentro de poco en la Feria del Libro, así que no viene mal conocerla un poquito más. 

Mariela Peña es correctora especializada en textos jurídicos, redactora y escritora. Publicó su novela ¡No creas todo lo que te digo! con la editorial Quipu en 2017 y su secuela, ¡No creas todo lo que ves!, está por salir. Es más, hace poquito pudo votarse la portada en las redes sociales de Mariela. Esta autora tiene un estrecho vínculo con sus lectores, jóvenes y adolescentes, en persona y a través de las redes sociales, en las que comparten creaciones literarias. Podés leer el primer capítulo de ¡No creas todo lo que te digo! acá.

¿Empezamos?



¿Qué cosas te inspiran a escribir?

Las historias que me cuentan otras personas, las que me invento, hurgar en mi propio pasado. Pero, la inspiración puede sorprenderme en cualquier lugar y en cualquier momento.


¿Qué te atrae de la poesía?

La poesía transforma la realidad en algo mejor. Es una visión del mundo, una salida de emergencia cuando el mundo se pone hostil.


¿Cómo empezaste a escribir para jóvenes?

Fue una idea que surgió hace dos años, mientras trabajaba en la Feria del Libro de Buenos Aires. Una situación, que tenía de protagonista a una adolescente que había ido a ver a su ídolo (un Youtuber internacional muy popular) me conmovió, me hizo replantearme que había un universo absolutamente desconocido para mí. Me puse a investigar, me propuse contar una historia, y salió ¡No creas…!, casi de un día para el otro. Por supuesto, el rol de mi generosa editora que me brindó la oportunidad, fue indispensable.


¿Cuál es tu proceso a la hora de escribir narrativa?

Sentarme frente a mi computadora, en mi escritorio, entregarme a mi ritual de café, sahumerio de vainilla, ventana abierta, para tener la luna a mano, y dejarme llevar.


¿En qué estás trabajando ahora mismo?

Ahora mismo estoy trabajando en una historia de amor y misterio que me tiene muy atrapada. También tiene que ver con el universo de los adolescentes y la virtualidad, pero es una historia más cruda y dramática que la anterior. Toca temas y problemáticas más complejas, es una historia de mucha actualidad. La empecé en cuanto terminé de escribir ¡No creas todo lo que ves! (la segunda parte de ¡No creas todo lo que te digo!), que está a punto de salir.



¿Qué podés contarnos de ¡No creas todo lo que te digo! 2?

En principio, que se llamará ¡No creas todo lo que ves!. Es la continuación de las historias irresueltas de la primera parte, se suman personajes nuevos entrañables, y que estoy muy conforme con el resultado. Hay muchas hermosas horas de trabajo invertidas y creo que mis lectoras y lectores van a estar muy conformes con el resultado.


¿Cuál ha sido la respuesta de los lectores al primer libro?

Soñada. Jamás imaginé que iba a recibir tanto amor. Quedaron muy enganchados con la historia y no hay un día en el que no me pregunten «¿para cuándo la segunda parte, Mari?». Son el mejor público lector que podría tener.


¿En qué consisten las tertulias que tienen a través de Instagram?

Siempre supe que quería tener contacto directo con mis lectoras y lectores, porque me interesa saber qué tienen para decir, escuchar sus inquietudes, sugerencias, consultas. Creo que eso es clave para poder seguir creando historias. Me mandan sus textos a un mail que armé exclusivamente para esto y, cada martes a la noche, hago un vivo en Instagram y leo lo que me mandaron durante la semana. Se armó un grupo precioso, un espacio de intercambio que me enorgullece. Adolescentes compartiendo poesía un martes a las diez de la noche es conmovedor.


¿Cuál ha sido la experiencia más emocionante que te ha traído la publicación de tu novela?

Cada firma y encuentro con mis lectores en las distintas ferias y eventos es una experiencia única y emocionante. No tiene comparación con ninguna otra experiencia que haya vivido.

¿Cómo fue tu experiencia participando en ferias del libro?

Hasta ahora siempre fueron hermosas. Tanto las que se vienen dando en las distintas partes de mi país como las que se dieron en Uruguay (lugar del que quedé profundamente enamorada). Me hago nuevas amigas y amigos, me enriquezco, crezco, me expando.


¿Qué opinás de la literatura juvenil? ¿Creés que existen prejuicios hacia ella?

Que hay cosas muy buenas y otras más oportunistas, que repiten recetas. Las primeras son las historias sinceras y de calidad que tienen inmediata aceptación por parte de los chicos; las segundas son modas que pasan y se diluyen.


¿Qué podés contarnos sobre la literatura juvenil en Argentina?

Hay autoras y autores jóvenes excelentes que proponen cosas muy interesantes y que le hacen muy bien al género infantil-juvenil. Y, por supuesto, autoras y autores clásicos que se mantienen actualizados y siempre ofrecen trabajos de calidad. La literatura juvenil está atravesando un buen momento en Argentina.


¿Qué autores te influenciaron más como escritora?

Yo soy de la poesía. Arranqué con Neruda a los 11, 12 años y no paré. Pessoa es uno de mis clásicos preferidos, pero podría hacerte una lista interminable de autores que fueron orientando mi camino.

Si tuvieras que vivir en una de tus historias, ¿cuál elegirías?

Qué linda pregunta. Sin pensarlo demasiado, te respondo que en la historia de Ámbar, en ¡No creas todo lo que ves!. Le pasa de todo y de todo aprende un montón.


¿Qué consejo le darías a quienes recién se están animando a escribir o publicar?

Que se animen, que estén en movimiento, que no se detengan. El camino se va a poner denso y hostil por momentos, y es en esos momentos juntamente cuanto más convencido y seguro hay que estar. Que la oportunidad te encuentre haciendo.




Muchas gracias a Mariela por la buena onda de siempre. No se olviden de que vamos a tenerla pronto por acá, así que aprovechen a leerla para poder disfrutar más de su presencia en la feria ♥. 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Renegados - Reseña

Identidades secretas, poderes extraordinarios. Ella quiere venganza, él justicia.

Los Renegados son un sindicato de prodigios, humanos con habilidades extraordinarias, quienes surgieron de las ruinas de una sociedad destrozada y establecieron paz y orden donde reinaba el caos. Como campeones de la justicia, ellos son un símbolo de esperanza y coraje para todos… excepto para los villanos que alguna vez derrocaron.
Nova tiene una razón para odiar a los Renegados, y tiene como misión la venganza. A medida que se acerca a su objetivo, conoce a Adrian, un Renegado que cree en la justicia… y en Nova. Pero la lealtad de ella pertenece a un villano que tiene el poder de destruirlos a ambos.
De la autora No. 1 de The New York Times, Marissa Meyer, llega un mundo pleno de aventuras, pasión, peligros y traiciones.


Era bastante obvio que iba a querer leer este libro (así que muchísimas gracias a América Latina por el ejemplar). Hasta ahora, no hice más que hablar bien de las novelas de Marissa Meyer. Si quieren, pueden leer mis reseñas de Cinder, Scarlet, Cress, Winter, Stars Above y Heartless para comprobarlo. Marissa es prácticamente una invitada de la casa. Leí su saga de ciencia ficción, leí su novela de fantasía; ahora tocaba leerla con una temática de la que no soy muy fan: los superhéroes.

Fuente
Las escenas preliminares de este libro tienen un aire cinematográfico que le sienta muy bien. Primero, se nos cuenta el estado del mundo después de que los prodigios, hasta entonces perseguidos por sus poderes, comenzaran a rebelarse —esta escena, por motivos personales, no me terminó de gustar, pero es realmente subjetivo y si les interesa lo charlamos en los comentarios. Después, pasamos al comienzo de la historia de Nova, cuando es una niña. Ya acá empiezan las emociones fuertes, la tragedia. Y luego tenemos la historia principal, en la actualidad, en la que Nova, nuestra protagonista, tiene un solo objetivo: vengarse de los Renegados y destruirlos.

Con este fin, luego de una misión fallida, Nova va a terminar infiltrándose entre los Renegados, haciéndose pasar por una de ellos, para poder destruirlos desde adentro. Sí, ya sé que no suena muy original, pero no creo que ese punto sea el más importante. Lo que importa es cómo se desarrolla la historia y, más que nada, lo mucho que crecen los importantes durante este tiempo. Porque sí, aunque haya acción y un argumento muy potente, creo que el peso está en los personajes y en sus relaciones.

Como es obvio llegados a este punto de la reseña, Nova es una de las protagonistas. Criada por los Anarquistas, que vendrían a ser los enemigos vencidos de los Renegados, guarda un profundo desprecio hacia ellos por algo sucedido en su pasado. Es una chica eficiente, inteligente y bastante fría, dadas sus circunstancias. Por otro lado, tenemos a Adrian, un renegado que es un cinnamon roll y solo quiere hacer el bien, hacer justicia. Este Adrian, sin embargo, también tiene un secreto.

En toda la historia hay muchos secretos, a decir verdad. Max, un niño renegado que está en cuarentena, es uno de los más importantes. Y es adorable. Tal como sucede en sus otras sagas, los personajes y los grupos que forman, ya sean amigos o familias, se vuelven muy reales. Yo no esperaba sentir ternura por los «villanos» de la historia, ni sentir nostalgia por tiempos pasados que en realidad no están tan buenos, pero nos los cuentan así. La autora tiene una capacidad tal para crear empatía que no se puede no sentir pena por algunos y ganas de que a todos les vaya bien, a pesar de que no todos lo merecen. No voy a hablar específicamente de nadie, pero quiero dejar claro que ya por esto valdría la pena leer la novela. Y si se preguntan si hay una historia de amor, yo les diría que no vengan buscando eso. A lo sumo encontrarán pinceladas. A ver qué pasa en el siguiente.

Fuente

Algo que me gustaría resaltar es la gran diversidad, en todo sentido, que hay en los personajes de la novela. Hay personajes de diversas etnias y orientaciones sexuales, incluso algunos con discapacidades —y sus superpoderes no tienen que ver con esto. Todos se presentan de forma natural, algo que me hizo especialmente feliz.

La ambientación tiene mucho peso. La ciudad donde se desarrolla la novela quedó aislada, en cierta forma, del resto del país, así que se autogestiona. Este gobierno, digamos, está formado por los Renegados, lo que complica mucho cómo los ve la gente. Si bien somos testigos de que algunos intentan lo mejor por su gente, también notamos su ineficiencia en ciertas cosas. Y las discrepancias sobre si deberían estar ahí. Durante toda la novela se nos muestran distintas posiciones sobre lo que pasa, personajes en escala de grises y varias posturas a la hora de cómo resolver los problemas de la actualidad. Si bien me gustó todo esto, ya saben que no soy gran fan de los supehéroes y toda esa estética, así que no lo disfruté de la misma manera que si me gustara. Apuesto a que los que sí son fans van a tener una opinión diferente.

Fuente
En cuanto a la prosa, es la misma narración ágil, clara y empática a la que estamos acostumbrados. Lo suficientemente profunda como para conocer a los personajes, sin meterse demasiado en descripciones que no sirven, y rápida como para llevarnos a través de las páginas a buen paso. Creo, de todas formas, que en el caso de esta novela podrían haberse recortado algunas páginas, aunque la longitud sirve para que se vayan cociendo a fuego lento todas las relaciones entre personajes, de todo tipo, no solamente el romance que se insinúa, sino sus múltiples escollos futuros.

No puedo terminar la reseña sin mencionar la bellísima edición de VRYA. Los detalles en cada capítulo, el «glosario» del inicio con la aclaración de quién es quién, el papel... Da gusto leer los libros de esta editorial ya por lo lindos que son como objetos.

Así que, para cerrar, Renegados es una novela bastante larga, llena de acción y de personajes complejos, con los que es fácil encariñarse. A su vez, son personajes moralmente grises, con secretos y objetivos muy distintos. Y, les cuento, hay algún que otro plot twist que los va a dejar con demasiadas ganas de leer el siguiente. ¡Lean y me cuentan!

Además, pueden hacer un test en la página oficial para ver cuál sería su superpoder. A mí me salió telequinesis ♥.

jueves, 30 de agosto de 2018

Jueves de entrevistas: Andrea Tomé

¡Hola! El último jueves de entrevistas del mes de agosto le corresponde a una autora a la que admiro mucho, tanto por su narrativa como por sus opiniones, su trabajo y su amabilidad: Andrea Tomé.

Andrea es de Ferrol y, además de escribir, estudia un máster en Edición en la Universidad de Kingston. Trabaja en diversos ámbitos del mundo editorial y ha publicado artículos de salud mental en varios medios. Publicó su primera novela, Corazón de mariposa, a través del Premio Literario ”la Caixa” / Plataforma de novela juvenil en 2014. Publicó con esta editorial sus novelas Entre dos universos (2015), Desayuno en Júpiter (2017) y El valle oscuro (2017).




Has contado ya que sos escritora mapa, ¿podrías contarnos más detalladamente tu proceso creativo?

Normalmente empiezo reuniendo todas mis ideas en tableros de Pinterest y en cuadernos. Una vez tengo una visión más o menos clara de por dónde quiero ir con esta novela preparo las escaletas y las hojas de personaje. 


¿Qué es lo que más te interesa lograr con tu prosa?

Conectar con el lector. Creo que la literatura tiene un poder inestimable para hacernos sentir comprendidos, y esa es mi mayor ambición: que mis lectores se sientan representados en mis historias.


¿Qué realidades te interesa que muestren tus historias?

Cualquier realidad social que se invisibilice deliberadamente por parte de la sociedad.


¿Qué significó para vos haber ganado el Premio Literario ”la Caixa” / Plataforma de novela juvenil?

Fue una magnífica bienvenida en el mundo de la literatura. Hoy estoy donde estoy gracias a este premio.


¿Qué aprendizaje te ha dejado publicar con una editorial?

Me ha ayudado mucho a perfilar esa zona gris entre lo que quieres contar y lo que tus lectores quieren leer.


¿Qué relación tenés con tus lectores?

Quiero pensar que cercana. Intento contestar siempre a todos los mensajes y todas las menciones en mis RRSS. Creo que uno de los aspectos más positivos de las comunidades online es esa retroalimentación entre lector y escritor que antes no existía.


¿Qué ciudades te han inspirado a escribir? ¿Cuáles te gustaría que fueran la ambientación de tus próximas novelas y por qué?

Las ciudades en las que he estado y que más me han inspirado son Toronto, Budapest y Praga, y me gustaría ambientar novelas en todas ellas. Toronto por los contrastes entre la naturaleza de los lagos y las islas y el caos urbano del centro, Praga por su historia y su magia y Budapest por esa personalidad suya tan única.


¿Te parece que haber viajado y vivido en otros lugares ha influido en tu escritura?

Totalmente. He tenido la fortuna de haber visitado países muy distintos al mío y de haber estudiado en el extranjero, y esta independencia y estas experiencias me han abierto la mente y me han permitido explorar puntos de vista distintos al mío.


Si pudieras vivir en una de tus historias, ¿cuál sería?

Creo que en Desayuno en Júpiter. Me gusta su aura de magia.


¿Podrías contarnos algo sobre tus proyectos actuales o futuros?

Puedo adelantar que publico nueva novela en febrero, que es juvenil y que es un proyecto distinto que me hace mucha ilusión compartir, ¡pero me temo que el resto es secreto!


Lo que estás estudiando ahora mismo tiene que ver con el mundo editorial, ¿en qué ha afectado eso tu forma de escribir o de ver la literatura?

Trabajar en la parte más comercial y económica de la literatura me ha permitido ver lo importante que es perfilar nuestras historias al máximo y ser honestos con lo que tenemos que contar para así llegar a los lectores.


¿Qué autores te han influenciado más como escritora? ¿Cuáles te parecen imprescindibles para cualquiera que quiera escribir?

Para mí, J.D. Salinger, Imre Kertész, Donna Tartt, Yoko Ogawa, Lucy Grealy y Haruki Murakami.


¿Cómo te llevás con tu generación de escritores? ¿A quiénes recomendás?

¡Muy bien! En España se está publicando a muchos autores muy jóvenes y muy activos en las redes sociales, y ojalá otros países tomasen ejemplo. Os recomiendo muchísimo a Clara Cortés, Chris Pueyo, Beatriz Esteban, Daniel Ojeda, Victoria Álvarez, Alba Quintas, Paula Peralta, Laia Soler e Iria G. Parente y Selene M. Pascual. A Laura Tárraga y a Rolly Haacht aún las tengo pendientes, pero sus canales de YouTube me han ayudado muchísimo como escritora y estoy segura de que sus novelas son magníficas.


Escribís para tu blog y para distintos medios, ¿qué cosas lindas te ha traído poder expresarte a través de la no ficción también?

Ayudar a muchos jóvenes que también quieren ser escritores, definitivamente, y también conectar con lectores que normalmente no estarían interesados en los géneros y en los tipos de historias que escribo.


¿Qué consejo le darías a quienes se están animando a escribir o buscan publicar lo que escriben?

Que lean y que escriban mucho y que no se rindan jamás. Yo no creo en el talento natural; creo que los escritores se forman a base de trabajo y de perseverancia.






Muchísmas, muchísimas gracias a Andrea por su tiempo y buena disposición. Espero que les encante tanto como a mí conocer un poco mejor a esta escritora. ¿Ya conocían sus libros? 

lunes, 27 de agosto de 2018

Volverás a Alaska - Reseña

De la autora del best seller internacional El Ruiseñor, una épica historia de amor, perdida y supervivencia que celebra la resistencia del espíritu humano y la inquebrantable fuerza de las mujeres. 
Alaska, 1974. Indómita. Impredecible. 
Y para una familia en crisis, la prueba definitiva.

Ernt Allbright vuelve de la guerra de Vietnam convertido en un hombre distinto. Incapaz de mantener un trabajo, toma una decision impulsiva: toda su familia comenzara una nueva vida en la salvaje Alaska, la ultima frontera.
Con apenas 13 años, su hija Leni ansia encontrar su lugar en el mundo, mientras que su mujer, Cora, estaría dispuesta a cualquier cosa por el hombre al que ama, aunque eso signifique seguirle en su aventura hacia lo desconocido.
En una inhóspita y remota esquina del país, los Allbright encontraran una pequeña comunidad de hombres aguerridos y mujeres aun mas fuertes en la que labrarse un nuevo futuro. Allí, Leni tendrá que madurar muy deprisa, enfrentándose al desafió de una naturaleza desmesurada y cruel, a lo que oculta su propia familia y a la tormentosa relación de sus padres. Pero cuando el invierno llegue y el frió y la oscuridad lo invadan todo, madre e hija descubrirán que, en un entorno hostil, nadie puede salvarte más que tu mismo. 


Quizás algunos recuerden que el año pasado leí El baile de las luciérnagas, otro de los libros de la autora, que por ahora es el único que logró hacerme llorar de verdad, con mocos y ruido. Así que, cuando vi que había llegado este a Uruguay, supe que tenía que leerlo, aunque fuera complicado emocionalmente. No me equivoqué. Muchas gracias a Penguin Random House por el ejemplar.

Fuente
La verdad es que, aunque con este no lloré, tenemos un libro muchísimo más intenso y difícil. Es un dramún de aquellos, para qué mentir. Como bien cuenta la reseña, seguimos la historia de Leni, que al inicio tiene trece años y está cansada de no encajar en ningún lado, de mudarse siempre, de ver a sus padres sufrir las consecuencias de la experiencia en Vietnam de su padre. Ciertas circunstancias llevan a este hombre a querer mudarse a un pequeño pueblo de Alaska para empezar de nuevo y, aunque reticentes, su hija y su esposa aceptan con tal de darle la oportunidad de superar sus traumas y poder vivir por fin una vida feliz en familia, como Antes (con mayúscula, sí).

Esta es una historia cargada de violencia, pero ante todo es una historia llena de amor y compañerismo, que a menudo surgen de los lugares menos esperados. Si bien el padre de Leni lidia con el estrés postraumático en una época en la que eso no tenía cabida, la violencia que desarrolla se va volviendo cada vez más compleja hasta llegar a un punto insostenible. Esta violencia es el eje de la trama, pero también lo es el amor que sienten Leni y su madre la una por la otra, a pesar de que su madre sea incapaz de dejar a este hombre. Leni sabe que la relación entre sus padres es tóxica y la sufre desde el lugar pasivo de quien no puede hacer nada, aunque le gustaría.

También es una historia de amor en el sentido romántico. Es bastante linda, aunque obviamente no escapa al drama y la tragedia, aunque no me resultó memorable en particular. Igual, es parte fundamental del desarrollo emocional de Leni y desencadenante de un montón de sucesos importantísimos, así que no hay que restarle importancia.

Fuente
Leni en sí no parece una protagonista fuerte, pero lo es. He dicho en varias ocasiones que para mí hay fuerza en resistir, algo que esta chica no deja de hacer. Resiste por su madre; se traga su orgullo y sus deseos en varias ocasiones porque teme por la vida de esta. Sin embargo, no deja de ser. En silencio, a escondidas de su padre, desarrolla una personalidad esencialmente artística: le interesa la fotografía, la literatura. Ama el estudio y tiene intenciones de ir a la universidad, solo que no se atreve a dejar a su madre atrás. Es una chica que se esfuerza en ser una buena hija, en no provocar problemas... Hasta que encuentra motivos para querer rebelarse. Y una vez que causar problemas deja de importarle, se convierte en una persona muy madura, muy fuerte en un sentido más directo. El crecimiento de esta chica durante la novela es impresionante y me llenó de ganas de abrazarla en todos los momentos difíciles que, como imaginarán, son muchos.

Los otros personajes con más peso son, efectivamente, sus padres. Cora, la madre, es una mujer locamente enamorada de su marido, pero también asustada de lo que es ahora, aferrada a lo que fue antes de Vietnam para poder seguir con él. Aunque me habría gustado que tomara otras decisiones, pude empatizar. En general me pareció una mujer muy buena, que lejos de su marido se volvía muy resuelta y firme. Merecía algo mejor, pobre. Eso sí, me encantó la relación cómplice que tiene con Leni y cómo se apoyan mutuamente en los peores momentos. Precioso y emocionante.

Ernt, el padre, es un personaje complejo. Sufre las consecuencias de la guerra y la paga con su familia, a quienes parece amar. Según avanza la novela, vemos más y más violencia, cada vez más aterradora hasta que llega a un punto en el que no se puede seguir. Es difícil verlo desde el punto de vista de Leni, porque es su padre y lo quiere, y sabe que él la quiere, y le encantaría poder ser una familia feliz. Sin embargo, Leni no se engaña: sabe que es una dinámica tóxica y muchas veces le plantea a su madre huir.

Quiero resaltar a los secundarios. A Marge la Grande, a Tom Walker, a Matthew Walker, a los Harlan. Kaneq, el pueblo en el que viven, es un lugar pequeño y todos se ayudan entre sí para poder sobrevivir al complicado clima de Alaska. El compañerismo y el sentido de comunidad que se respira fue una de las cosas más cálidas de la novela. Me dio muchísima pena ver cómo la presencia venenosa de Ernt iba destruyendo eso de a poco, así como su rechazo al progreso. La postura de Ernt y la gente más conservadora de Kaneq recuerda a muchas situaciones actuales, a pesar de la ambientación. 

Fuente
La historia transcurre en los años setenta y ochenta, por lo que podemos imaginarnos que además de mudarse a un lugar inhóspito, las comunicaciones no eran las de ahora, ni las comodidades. Todo en este viaje es un desafío. Por un lado, tenemos el maravilloso paisaje, tan bien descrito que me hizo sentir allí. Por el otro, las increíbles dificultares y penurias, que se sintieron también muy reales.

Esto se transmite tan bien gracias a la prosa, que ahonda en los sentimientos de Leni y a la vez es increíblemente perceptiva con lo que sucede en su exterior. Una vez más, me resultó inmersiva y no pude soltar el libro hasta terminarlo. Estoy hablando de unas 554 páginas, una noche entera sin dormir. Así que, a pesar de no ser una historia especialmente ágil y veloz, engancha muchísimo y se lee con facilidad y placidez. En verdad, yo les recomendaría ir más lento, porque una vez terminada, da pena salir.

Así que, para ir cerrando, me pareció una novela preciosa, aunque muy intensa y dramática. Si bien no lloré, me llegó al corazón y me dio tristeza tener que abandonar a sus personajes al terminar. Esta autora me ha demostrado que escribe buenas historias, de las que me gustan además, así que voy a tener que leer El ruiseñor, que dicen que es el mejor. Ya les contaré. Por ahora, los invito a leer este.

jueves, 23 de agosto de 2018

Jueves de entrevistas: Federico Ivanier

¡Hola a todos! Este jueves de entrevistas es muy especial, ya que le toca a uno de mis autores preferidos de la infancia y de la vida, Federico Ivanier. Este escritor uruguayo casi no precisa presentación en el blog, pero les cuento que es autor de numerosas novelas infantiles y juveniles, entre las que están la trilogía de Martina Valiente, Música de vampyros, Tatuajes rojos, El bosque, Lo que aprendí acerca de novias y fútbol y más. Ya les conté lo importante que fue y es para mí y para varias personas más, pero quería entrevistarlo para que pudieran conocerlo un poquito más. Además, ayer fue mi cumpleaños , así que puedo hacer lo que quiera (?). Pasemos a la entrevista, pues.



¿Cuáles fueron tus primeras experiencias escribiendo?

Mis primeras experiencias como escritor ocurrieron a los trece años, cuando decidí ponerme a escribir sin que nadie me lo pidiera. Supongo que eso es lo primero que caracteriza a un escritor: su decisión de escribir sin que nada en el mundo se lo pida, salvo él mismo. Primero escribí un cuento llamado «Tíndalos», que seguía a un personaje atrapado en un mundo de sueños. De hecho, iba de un sueño a otro, cambiando de lugar y de circunstancia de manera antojadiza y caleidoscópica. Todo  eso le daba un cierto aire de videoclip. En cierto modo, escribirlo fue eso: seguir una serie de imágenes que desfilaban por mi cabeza y ver adónde me llevaban, sin preguntarme mucho por qué o qué significaban. Desde ahí, no paré de escribir. Nunca pasaba demasiado tiempo antes de que me pusiera a escribir algo.   


¿Qué te hizo escribir fantasía, como por ejemplo la de Martina Valiente, en Uruguay?

Martina es un personaje que viaja a un mundo de fantasía, pero lo que a mí siempre me atrajo más de Martina es su costado de personaje real en un mundo real. No solo en el sentido de que para ella todo lo que ocurre es completamente real, sino que ella es una chica montevideana, con problemas muy anclados en una realidad cotidiana y actual. O sea, Martina… es una novela que transcurre mucho en Novrogod, pero también el anclaje en el mundo «real» de Montevideo es clave. Luego, para mí, la idea de escribir fantasía no tiene mucho de incomodidad o de lugar novedoso porque siempre fui lector de Bradbury o Stephen King y de ciencia ficción en general. Nunca fui de leer mucha fantasía épica, es verdad, pero igual me sentía cómodo en esas circunstancias, porque cuando escribís fantasía, de algún modo, podés adaptar mucho el mundo circundante a tus necesidades y la de tu historia. Tenés mucha libertad de hacer lo que se te antoje y yo necesito esa sensación en lo que escribo (por eso me complica escribir novela histórica, por ejemplo: porque mal que bien estoy un poco atado). El tema es que en Uruguay, sobre todo en el momento en que se publicó Martina…, no había muchos autores uruguayos que hubieran jugado desde ese lugar. Yo lo hice porque para mí tenía sentido y yo me sentía en mi lugar haciéndolo. La fantasía es un lugar increíble desde la escritura, porque te permite no solo manejar lo que estás contando, sino tener muchas capas, o sea, contar mucho más allá de lo que está escrito, porque el lector tiene mucho más claro que el juego es juego cuando él (o ella) resignifica lo escrito. 

Fuente

¿Qué impacto te parece que tuvo sobre tus lectores?

Eso para mí es difícil de saber. La sensación final que yo recibo es que para los lectores se trata de un libro especial. Eso es lo que más me transmiten. En Goodreads leí una reseña que refería al libro como uno que «marcó» a una generación. No tengo ni idea si eso es verdad o no, pero me pone feliz que alguien pueda pensarlo. Para mí lo mejor de Martina es sentir que compartí con muchos lectores y lectoras algo que era importante para mí, especial para mí, memorable para mí. Y, de ese modo, creo que se hizo especial para otras personas. Esto no es más que una impresión, claro, pero es la que tengo. Por supuesto, también puede ser una idea falsa. Lo más peculiar de la repercusión de Martina es que muchos lectores se refieren a la novela como una especie de refugio o un algo que los acompañó en momentos fuertes o que les dio energía, de algún modo. O es eso o una fuerte identificación con los personajes. O las dos cosas. De vez en cuando se contactan lectores que la leyeron hace más de diez años y que la releyeron o volvieron a leer y la sienten importante o, como dije antes, especial. Un estudiante de letras se acercó a mí para hacer un trabajo académico sobre la novela pensando en que mucha gente, compañeros y amigos de él, le hablaban de la novela. Ahí estás hablando de gente de veinte años refiriéndose a algo leído en la pubertad o temprana adolescencia. Esa sensación de que los lectores recuerdan a la novela (o a la trilogía) como algo que los hace sentir bien es increíble para mí. También, cuando me encuentro con lectores nuevos que se enroscan siento que algo se conecta y, en definitiva, eso siempre queremos los escritores: conectar.


¿Qué es lo que más te gusta de escribir para niños y jóvenes?

Supongo que escribo para niños y jóvenes porque me permite conectar con quien yo fui. La adolescencia fue, por lejos, la etapa que más me marcó en mi vida. No fue una adolescencia fácil y entonces siempre miro hacia allí y pienso que ese Federico que fui necesita compañía y escribo para él, de algún modo, sobre todo porque imagino que muchos otros serán más o menos como yo y se habrán sentido (o se sienten) más o menos como yo. Los que leemos sabemos el impacto que puede tener un buen libro en la vida de alguien, no en el sentido de dar un mensaje o de enseñar algo, sino simplemente en el hecho básico y fundamental de acompañar y contribuir a la felicidad del otro. Un libro es una larga charla con alguien. Está bueno sentir que alguien te habla a vos y que, de alguna manera, también te escucha, porque, aunque sea mentalmente, vos también respondés. 


¿Cómo es tu proceso a la hora de escribir?

No tengo un mecanismo o una fórmula. Todo es muy caótico. A medida que voy teniendo más experiencia, tengo más y más dudas. Sé que el proceso de un libro lleva mucho tiempo, no me apuro, muchas veces me siento muy poco confiado de mis fuerzas y de lo que escribo. Cada vez me importan más los personajes y lo que les pasa. Necesito sentir que lo que escribo vale la pena ser leído. Y para eso, primero, tiene que valer la pena ser leído por mí. Y cada vez soy un lector más difícil de complacer. 
Por lo general, arranco de algo muy concreto, algo que puede ser un personaje o una situación puntual. Puede ser algo que leí, algo que me pasa, una noticia, alguien que conozco que tiene determinada experiencia. Siempre es algo sumamente puntual. Y escribo desde ahí, siguiendo una determinada dirección, pero, más que nada, lo que estoy haciendo en ese momento no es seguir una dirección, sino buscarla. Todavía no sé de qué va a tratar posta lo que estoy escribiendo. 


Escribir es descubrir y tiene que venir esa escena clave que me va a decir, ah, sí, esto es lo que quería encontrar, de esto quería escribir. Y a partir de ahí, tengo que confiar mucho en mi instinto, en ver hacia dónde vamos con eso que encontré. Y pienso mucho en la forma en que deseo escribir eso que encontré. Todo ese proceso me lleva mucho tiempo y entrevero. Contado así parece una cosa genial y divina, pero muchas veces es algo sumamente frustrante. Lo más importante siempre es tratar de llegar a un primer borrador, de llegar a un final. Muchas veces, trato de armarme sinopsis de lo que va a pasar o cómo va a ser, pero no siempre termino agarrando esa dirección. En el camino, todo se modifica. La única verdad es que hay un momento en el que, cuando estoy escribiendo, entro en una cierta zona en que el libro y yo fluimos juntos. Como que finalmente nos terminamos de encontrar y conectamos. Eso me permite avanzar, pero estamos todavía lejos del fin del proceso. Queda mucha reescritura y muchas veces cambios drásticos. Trabajar y trabajar y reescribir y reescribir y seguir buscando y escribir escenas nuevas y cortar, cortar, cortar, cortar: el trabajo parece interminable. Ahora hace dos años que no saco nada nuevo. Y he escrito mucho, pero qué sé yo, me cuesta decidir que ya es hora de compartirlo con los demás. En todo caso, para asumir ese momento, necesito sentir que, por más simple que sea la historia, si sigo trabajándola, lo único que voy a hacer es arruinarla. No es que esté perfecta, es que hice con ella lo mejor que podía hacer. Y ta, ahí sí, ahí paro.  


Si tuvieras que vivir en una de tus historias, ¿cuál elegirías?

Uf, no sé. Es una muy buena pregunta. Creo yo que en algún lugar escribir las historias ha sido vivirlas también. Martina Valiente es una preciosa historia, pero también agotadora de vivir. Y no quisiera vivir una noche como en El bosque. Creo que disfrutaría mucho de ser Lucas en Alas en los pies, o Dani en Papá no es punk. Me gusta crear historias y compartirlas con los demás. Pero no sé si querría vivir lo que escribo, je. 


¿Cómo han sido tus experiencias publicando?

Publicar siempre es un momento hermoso. También, el hecho de depender de la venta de los libros hace que a ese momento hermoso se asocien muchas otras cosas. Cuando todo sale bien, es genial. Cuando al libro le cuesta encontrar sus lectores, puede ser doloroso. Sobre todo, porque muchas veces eso tiene que ver con detalles: que no esté visible en una librería o que tengamos un error en la tapa o en el título. Por supuesto, también es posible que el texto simplemente no genere mucho interés. Con eso no tengo problema. Pero cuando estuviste mucho tiempo laburando y sentís que ese laburo no es cuidado por terceros, no está bueno.   


¿De qué obras te sentís más orgulloso y cuáles te gustaría poder modificar?

En parte, siempre las modificaría a todas. A todas las reescribiría, aunque sea un poquito. Pero, en general, me siento muy tranquilo de todas las obras que publiqué. Con todas ellas hice algo que tenía ganas de hacer, con todas ellas trabajé al máximo de mis posibilidades. Si me preguntás qué obras son aquellas con las que me siento más representado, te diría que  Martina, Alas en los pies, Papá no es punk, Tatuajes rojos, El bosque y Lo que aprendí acerca de novias y fútbol, ponele. Pero también me siento muy vinculado a El colegio de los chicos perfectos y a Los viajes del capitán Tortilla y a El secuestro de Lucía Star y a Música de Vampyros… Como ves, tarde o temprano, termino mencionando casi que a todos mis libros. 


¿Cómo te llevás con tus lectores? 

Bien. Obviamente, adoro a mis lectores. Quisiera darles todo lo que tengo. Me encanta visitarlos en liceos o escuelas, también encontrarme con ellos en presentaciones de libros. No es una frase hecha decirles «gracias totales». Es una frase sentida y sincera. 


¿Cómo fue tu experiencia como autor en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires de este año?

Charla con bloggers y booktubers
en la Feria Internacional del Libro
de Buenos Aires de este año en el
stand de Montevideo.
Estuve en un congreso, en una especie de entrevista en vivo acerca de mi obra, en el stand de una editorial y en el stand de Montevideo, ciudad invitada. Fue todo sumamente gratificante. Nunca había venido una experta como Silvina Marismian y se había puesto a hablarme de mi obra en conjunto. Me sentí muy honrado por todo eso. En el stand de Norma firmé algunos ejemplares y en el stand de Montevideo compartí una mesa de discusión acerca de la influencia y el rol de los bloggers y los booktubers hoy día. La mesa estuvo buenísima porque me hizo pensar y de eso siempre se trata la cuestión.  También me dijeron que fui un poco difícil planteando preguntas. Pero plantear preguntas complejas significa que confiás en el intelecto de los demás. Por eso, siempre hay que plantear las preguntas más difíciles que tengas, sea a vos mismo o a personas en cuya capacidad confiás. 


¿Qué te parecen los bloggers y los booktubers como difusores de la literatura?

Creo que, como todo en este mundo, vas a encontrar cosas que valen la pena y de las otras, pero a mí me encanta el proceso en general. Creo que debería haber lugar para todo: para quienes den una visión muy pegada e inmediata a la de un simple lector, sin más intención que la de establecer su opinión sobre un texto, y la de aquellos que son más ambiciosos y tratan de desarrollar una forma de pensamiento a partir de lo que leen. Para mí, tanto los bloggers como los booktubers vienen a llenar un lugar que estaba vacío y que hace falta llenar, que es el del igual: la opinión de alguien que primero que nada es un ávido lector pero con la peculiaridad de que que a su natural interés le suma una intención de pensar más y analizar más y compartir eso, para generar, de ese modo, una comunidad. Eso a mí me encanta: sentir que los lectores tomaron por su cuenta y bajo su poder la lectura, los libros y la decisión de qué quieren conservar y qué no, y que forman una comunidad con eso. Me habría encantado hacerlo en mi adolescencia. Por otro lado, nos falta un poco la voz del otro, del que no es necesariamente un lector ni un escritor, alguien que se plantea un enfoque más sistematizado y académico. Supongo que muchos booktubers y bloggers irán convirtiéndose en quienes hagan ese aporte. O que también se convertirán en escritores. O que seguirán haciendo lo que hacen ahora, que está bárbaro. 


¿Qué te parece que podría mejorarse en el ambiente literario uruguayo, sobre todo en cuanto a la literatura infantil y juvenil?

Acá faltan políticas para el libro en general, de apoyo tanto a autores como editoriales. No hay políticas. En otros países, las hay. Y no hace falta ir muy lejos, alcanza con mirar al lado, en el continente: políticas que refuerzan las bibliotecas, revalorizando el lugar y el trabajo del bibliotecario, llevando libros a las instituciones educativas, favoreciendo el acceso de todos a libros, no solo poniéndolos a disposición, sino favoreciendo que funcione una industria, porque es evidente que así vas a tener mejores productos finales y mejores productos finales van a favorecer a la población. ¿O acaso no estamos todos preocupados por la educación? Bueno, entonces, ¿cuántos libros leyeron y trabajaron en clase los escolares y liceales en el año? ¿Cuánto acceso a bibliotecas tuvieron? Y repito: acá es fundamental defender a la industria editorial, porque está muy expuesta ante un mercado que responde mucho a lo internacional porque viene acá a ser saldado (por tanto, a precios con lo que puede ser imposible competir) o con un aparato de mercadeo (con el que también es imposible competir). Si, por decir algo, Martina Valiente hubiera tenido una película atrás, que hubiera sido planificada casi que en paralelo al texto, habría vendido diez veces más, eso seguro. Pasó con Twilight, por dar un ejemplo. Y con un montón de sagas. Y con libros que, como andan bien en mercados más grandes, después arrastran la venta a los más chicos, como el nuestro, con ese clásico de «el éxito de ventas en EEUU». ¿Por qué es relevante que sea un éxito de ventas en EEUU? Ahí también las armas son un éxito de ventas también. Pero todo eso termina imponiéndose y la industria editorial uruguaya termina siendo sumamente vulnerable. 


Encuentro con el autor en
Penguin Random House
¿Te interesa escribir literatura «para adultos» también?

No lo descarto, pero nunca termino de arrancar. Tengo una novela para adultos terminada hace años, pero no está pronta todavía. 


¿En qué géneros te gustaría incursionar?

Todavía me debo alguna novela apocalíptica, alguna novela distópica, alguna novela de ciencia ficción, alguna novela de horror. Pero eso en un plano muy teórico. Mi idea es escribir lo que me viene a la cabeza en un determinado momento y punto. 



¿Qué le aconsejarías a los que recién empiezan a escribir o están buscando publicar?

Que escriban. Que se sienten frente a la computadora y escriban y escriban. No hay otro secreto. Porque si escribís algo que está bueno, que es de calidad, las opciones van a aparecer, eso es seguro. Obvio, si además estudiás, hacés algún taller y compartís e intercambiás opiniones con otros, todavía mucho mejor. Espectacular. Pero lo clave es escribir. Y cuando tenés algo bueno, siempre hay que presentarlo a editoriales, a premios. Ese es el camino, es el que hemos hecho todos y es el que van a hacer los que vengan atrás. 





Muchísimas pero muchísimas gracias a Federico por su tiempo y por ser tan buena onda siempre. Espero que les haya gustado, que se acuerden de saludarme por mi cumpleaños y que no se olviden de que está activo el sorteo de Máquinas mortales en mi cuenta de Twitter. ¡Hasta el lunes!