jueves, 23 de febrero de 2017

Diez negritos - Reseña

Diez personas son invitadas por carta a pasar unos días en una isla paradisíaca, y cuando llegan a la mansión donde se hospedarán, escuchan una voz en off que les dice que cada uno morirá para purgar el crimen que ha cometido. A partir de allí, empiezan a ser asesinados misteriosamente, y van muriendo del mismo modo que reza una vieja canción: "Diez negritos se fueron a cenar. Uno de ellos se asfixió y quedaron nueve. Nueve negritos trasnocharon mucho. Uno de ellos no se pudo despertar y quedaron ocho..."










Leí este libro porque fue el elegido por el #Clubdelectura.uy como libro del mes de febrero. Fui una de las que lo propusieron, ya que lo había leído hacía unos cuantos años y me había parecido un gran libro. Antes de ponerme a releer —cosa que me llevó unas tres o cuatro horas, como mucho—, estaba un poco nerviosa porque había leído en Goodreads que a dos o tres personas del club no les había gustado nada o casi nada. Entonces pensé «¿me habré equivocado?, ¿cuando lo lea ya de adulta me va a parecer malo también?, ¿sería peor de lo que lo recordaba?». Para nada. Lo disfruté como cerda de nuevo, incluso ya conociendo el final —lo que me permitió concentrarme en otros detalles que seguramente no contemplé la primera vez—. Como suele pasar, sería una cuestión de gustos.

Esta es una novela cortita de misterio, ese misterio clásico de la primera mitad del siglo XX. Agatha Christie es una escritora conocidísima que no necesita presentaciones. Y este es uno de esos libros que sientan las bases a montones de historias más. Otros libros, series, películas, juegos, anime... La cantidad de material nuevo que se ha creado con la base de Diez negritos es impresionante. Incluso hay una serie bastante nueva de la BBC, de la que saqué algunas imágenes.

No hay mucho que se le pueda agregar a la sinopsis que tienen allá arriba. A estas diez personas las invitan de formas un poco raras pero convincentes a ir a la isla del Negro. Ocho invitados, que suman diez con los Rogers, que son criados y que tampoco conocen al enigmático señor Owen, dueño de la isla. ¿Qué tienen en común estos invitados? En principio, nada. Pero cuando el fonógrafo empieza a sonar y a descubrir por qué fueron invitados, vemos la conexión: a todos ellos se los acusa de un crimen que no fue descubierto o que no fue penado

Es entonces cuando muere el primero de ellos, cuando desaparece la primera estatuilla de negrito de la mesa, cuando se cumple la primera estrofa de la canción de cuna. Y poco a poco la paranoia empieza a apoderarse de nuestros invitados. El miedo, la desconfianza, la sospecha; ingredientes que van a tener a estos personajes al borde de los nervios todo el tiempo. Es tan interesante cómo se maneja la psicología de cada uno en estas situaciones que, después de unos primeros capítulos introductorios en los que se nos mezclan los nombres y no sabemos quién es quién, empezamos a realmente saber más de todos hasta empezar a hacer teorías locas.

Es muy difícil saber quién es el culpable de los crímenes de la isla. Es más, la primera vez que lo leí spoiler me agarré un candidato casi al inicio y estaba segurísima de su culpabilidad... Hasta que apareció muerto spoiler. Así de frustrante es esta novela, que no falla en dejarnos con la intriga hasta el final, ese final frenético en el que ya no entendemos nada, en el que elaboramos las teorías más dementes de todas porque ¿cómo mierda se explica si no es de esa forma?


Y ahí llegan los dos últimos capítulos, de los que no voy a decir nada. Es muy de las novelas de esa época contarte al final todo, explicarte los cómos y porqués del misterio. Es todo lo que puedo decir sin cagarles el efecto.

Quizás lo más difícil de esta novela, para algunos, sea la prosa. Hay que tener en cuenta en qué año fue escrita, por supuesto, pero además que arranca contándonos quiénes son los invitados y dándonos algo de información, lo que al principio puede marearnos y no enganchar tanto. Creo que es muy importante que se haga, a pesar de todo. Y creo que cuando arranca a tomar fuerza, ya es imparable. Ya es necesario saber qué pasa. El jueguito psicológico me parece muy bien manejado desde la narración, aliada más del misterio que del lector. Ayuda también esa ambientación sencilla pero determinante que es la isla, lejos de toda civilización, toda ayuda exterior. La tormenta, la casa moderna pero aterradora. Todo suma, suma. 

En definitiva, considero que este clásico es indispensable para los amantes del misterio, que tiene todo para generarnos ansiedad y sorprendernos con el final. Ya ven que hubo algunos a quienes no gustó —y es totalmente válido—, pero me parece que igual está bueno darle una chance. Porque, al fin y al cabo, ¿a quién no le gusta un buen misterio que parece imposible de resolver?

lunes, 20 de febrero de 2017

Winter - Reseña

Había una vez... una joven princesa que era tan hermosa como la luz del día; que era aún más hermosa que la propia reina. Cinder y sus compañeros lograron suspender la boda real. El nuevo plan es lograr lo imposible: la rebelión en Luna, pero un solo paso en falso puede acabar con la vida y los sueños de todos. Lo que Cinder aún no sabe es que en Luna encontrará una aliada decisiva: una joven que con su belleza y su bondad puede ser la clave para destronar a la reina Levana. ¿Será Winter, la muchacha frágil e ingenua, la que les muestre a los lunares que existe una vida más allá de la manipulación y del terror? En el último tomo de Crónicas Lunares, Marissa Meyer cierra maravillosamente una historia que te mantuvo en vilo, te enamoró de sus protagonistas y te hizo desear el tan esperado “y vivieron felices por siempre”. ¿Sucederá? Con la magia de un cuento de hadas y la emoción vertiginosa de la ficción distópica, Crónicas Lunares atrapa al lector desde la primera página.

Estoy muy contenta de haber leído este libro —además, lo terminé en un día de verano, con lluviecita suave cayendo—, de haberlo encontrado en Buenos Aires y que mi novio me lo haya regalado sin dudar. Después de haber leído los tres primeros seguidos, sin tener este cerca, pasé horrible, llena de ganas de saber qué pasaba y de volver a compartir páginas con estos personajes tan queridos. Tuve que esperar PILA. Pero valió la pena, sí, un montón.

Es muy difícil hablar del libro, última parte de esta tetralogía, sin contar de más. Y ustedes saben que ya de por sí no me gusta destripar libros, así que se pueden imaginar que esto no va a ser demasiado largo. Pero sí voy a decir un par de cosas más bien generales sobre la trama. Es un libro lleno de acción, pero también de escenas de planificación, de grandes conversaciones y diálogos excelentes. Pasa de todo. Es más, llegó un momento súper intenso en el que miré tooodo lo que me faltaba y pensé «¿qué más puede pasar acá?». Pero pasa, pasa, y está genial. Así que prometo que nadie puede aburrirse con este libro, que tiene casi novecientas (900) páginas. No es poco decir, eh. Además, el retelling de Blancanieves está muy bien insertado, y cuando nos vamos dando cuenta de los detalles que lo hace tal, quedamos satisfechos. Está muy bien pensado, eso seguro.

Aunque la historia está buenísima y es súper disfrutable y emocionante, lo mejor de esta saga sigue siendo lo bien creados que están los personajes. Lo fácil que es quererlos e involucrarse con sus historias. El desarrollo que tienen en Winter es inmenso, además de que atestiguamos las resoluciones de las historias de amor que venimos viendo, así que ya se pueden imaginar. En particular, en este libro conocemos más a dos personajes: Winter y Jacin, de quienes habíamos visto cosas en Cress, pero acá tienen más protagonismo. Aunque Jacin me sigue pareciendo meh, su historia con Winter es muy bonita. Y Winter es de las personas más buenas y desinteresadas que conocí, sinceramente. La locura que sufre, por un motivo generoso, la convirtió en un personaje adorable y fácil de querer. No es mi favorita —creo que sigue siendo Cress, y Thorne en el sector masculino. Qué casualidad más encantadora—, pero realmente disfruté leer sus escenas.

Fuente

No me voy a entretener con todos los demás. Solo voy a decir que los quise más que nunca, que temí por ellos, que sufrí cuando ellos sufrían y festejé cada uno de sus logros. Hasta los secundarios más recónditos tienen importancia acá, algo que rescato mucho en una saga grande. E insisto: lo que más me voy a llevar de estos libros es el grupo de personajes principales que tanto llegué a querer. Eso es lo que voy a buscar de ahora en más en los libros de esta autora.

En cuanto a la prosa, es ideal para sentir que estamos viendo una película o una serie. Dinámica, ágil. Hace muy fácil la lectura y nos lleva por un libro, como les decía, de casi novecientas páginas como si fuera un paseo. Me parece ideal para este tipo de novela y agradezco que haya sido ligera. Lo considero un acierto.

Algo que también destaco de este cuarto libro es que, por fin, tenemos acción en Luna. Conocemos más del reino lunar y su gente, esta vez desde adentro. Y todo lo que significa para Cinder, obvio. Y más sobre Levana y la familia real, aunque tengo la sospecha de que para mí es nuevo porque no he leído Fairest —es muy caro y no me da para comprarlo todavía, perdón, no sé si lo llegaré a reseñar por ahora—. Si alguien me quiere confirmar este punto, lo agradezco.

El final me parece perfecto. Es más, es el final que yo misma le habría querido dar. Eso no quiere decir que sea bueno, o que sea bueno por eso, pero obviamente me parece satisfactorio, eh. En fin, que lo disfruté, me pareció bien cerrado —abierto a aventuras de estilo spin off o secuelas lejanas, nada más— y emocionante, aunque también racional. El que leyó, seguro entiende esto.

Entonces, tenemos un final de saga perfecto, emocionante, muy lleno de acción y de momentos emocionantes, intensos. Una saga que empezó meh y que fue mejorando volumen a volumen, con personajes que crecen y que es imposible no terminar amando. No les voy a decir que lean toda la saga si no les llama, pero creo que no se van a arrepentir. Y si no les convenció Cinder, no soy negligente al asegurar que mejora y mucho. En serio. Lo recontra recomiendo. Sí.

jueves, 16 de febrero de 2017

Delirios - Reseña

El País de las Maravillas sólo era el principio…
Después de su aventura, Alyssa Gardner trata de olvidar a la vengativa Reina Roja, al atractivo Morfeo y concentrarse en su nueva vida con Jeb. Pero no es tan sencillo: su madre, recién liberada del hospital mental, se comporta de nuevo de manera extraña. Un día Morfeo aparece de nuevo para pedirle que vuelva arriesgarse por el País de las Maravillas, Alyssa comprende que tendrá que contarle la verdad a Jeb, quiera o no.
El País de las Maravillas la reconoce como una de los suyos, y si acepta el reto, Alyssa deberá enfrentarse a una batalla mortal, que podría costarle mucho más que la cabeza. 







No puedo empezar esta reseña sin agradecer al #Clubdelecturauy por el sorteo en el que gané este libro. No lo habría leído de otra forma; como conté en la reseña de Susurros, pensaba dejarlo como si fuera autoconclusivo, porque cerraba bien y no me había fascinado como para meterme en la saga de lleno. Sin embargo, el destino (?) o lo que sea quiso que el segundo libro llegara hasta a mí, así que decidí hacerle caso y ver qué tal. Además, me lo habían recomendado. La verdad verdadera, y lamentándolo mucho, es que creo que debería haberlo dejado como autoconclusivo. Creo que se va a notar en el tono de la reseña que este libro me hizo enojar, porque normalmente no me gustan las reseñas negativas, pero acá no tuve más remedio. Perdón.

Fuente
Si recuerdo bien, mi cosa favorita sobre Susurros había sido el País de las Maravillas, su encantadora oscuridad y lo poderosa que era Alyssa allí. Adivienen... ¡Sí! En este libro no vamos a tener apenas nada del País de las Maravillas.

Al principio soporté la sosa vida de típica adolescente estadounidense de Alyssa porque estaba esperando el momento en el que viajarían de nuevo, en el que dejarían atrás toda esa ambientación típica, cliché y aburrida. Qué grata *no* sorpresa fue encontrar que todo el libro se desarrolla en Pleasance, Texas.

Además, los personajes están planificando el baile de graduación. O sea. ¿Por qué? ¿Qué trauma tienen en ese país con el bailecito ese? ¿No pueden dejarnos en paz ni en los retellings? Me broto toda de rabia pensando en eso. 

Y la cosa que más me molestó de todo el libro: ¿taaaanto vas a describir la vestimenta de los personajes principales? ¿En tantas ocasiones? NOBODY CARES WHAT ALYSSA IS WEARING referencia a My Immortal. En serio. Además, es todo tan forzado. Miren qué distinta que soy, me visto así porque soy especial. No sé, basta. Me irritó mucho todo eso.

Sobre los personajes, en general no tengo mucho que decir. Alyssa me sigue cayendo bien, entiendo sus motivos para ser como es y hacer lo que hace. No siento que crezca demasiado, pero al menos tiene objetivos y hace todo lo que está en sus manos para cumplirlos. Morfeo sigue siendo un misterio, y acá empezamos a conocerlo más. Sigo creyendo que es el mejor personaje de la saga y disfruté bastante sus apariciones. Tampoco en este libro me gustó Jeb; qué personaje al pedo, solo para crear drama y darle motivos a Alyssa para permanecer en el mundo de los humanos. Como si su familia no bastara. Nada de Jeb me gusta, aunque lo hallé menos detestable que en el primer libro. Quizás porque aparece menos. 

Fuente
Fuera de este triangulito de protagonistas, hay dos a los que conocemos mucho, mucho mejor, y creo que ese fue el punto fuerte de la historia, lo que me motivó a seguir leyendo y despertó mi curiosidad: los padres de Alyssa. Dado que, en serio, es lo único que rescato, me niego a decir más al respecto. O sea, no quiero arruinarles eso. Al menos disfruten de algo cuando lean este libro, si no les queda más remedio que leerlo.

¿Los antagonistas? Predecibles, como Taelor; aburridos, como Roja, a la que todavía no entiendo muy bien y que no me genera nada. Creo que si se hubieran enfocado un poco más en esto, podría haber sido un punto alto, pero se nota que la autora quería mucho que fuera una trilogía, y acá tienen este libro: un largo y aburridísimo puente entre el primero y el tercero. Innecesario, sí. 

Lo otro que podría destacarse del libro son sus últimas páginas. No el confuso y precipitado desenlace, sino la última escena, que no puedo desvelar porque sería un spoiler enorme y malvado. Es casi brillante, podría decir, y me da una rabia inmensa porque podría haber tenido ese nivel desde mucho antes. Quizás sea la única razón que tengo para querer leer el tercer libro, para sentir algo de intriga por esta historia. Es una escena tan poderosa, tan bien escrita, que se siente perfecta para un final. En serio.

¿Qué voy a hacer? No lo sé. No pienso comprar la siguiente parte; no es una prioridad y no sé qué tanto quiero leerlo en verdad. Probablemente haga lo mismo que con este; si llega a mí, aceptaré mi destino (?) y lo leeré. Si no, puedo vivir tranquilamente. Después de todo, en la portada del tercer libro está Jeb, y tan solo al imaginarme lo que eso significa siento ganas de gritar

No sé, obvio que no lo recomiendo, pero a muchos les gustó, así que vean ustedes si vale la pena. Ya saben cuál es mi opinión.

lunes, 13 de febrero de 2017

Un regalo de mi gran amor - Reseña

Doce historias románticas narradas por doce reconocidos autores juveniles.
Si te gustan las historias de navidad, las películas de navidad, los especiales de TV navideños, los episodios de navidad de tus series favoritas y, sobre todo, si te gustan las antologías de navidad, te vas a enamorar de Un regalo de mi gran amor: doce historias de navidad por doce escritores bestsellers de juvenil, editado por la autora de éxito internacional Stephanie Perkins. Ya sea que celebres Navidad o Hanukkah, el Solsticio de invierno o el Año Nuevo aquí hay algo para todo el mundo. Tienes doce razones esta temporada para quedarte en casa y enamorarte.







Antes que nada, quiero agradecer a Penguin Random House por el ejemplar. Gracias por volver a confiarme otra reseña. Tenía ganas de leer este libro porque algunos de los autores ya me gustaban de antes, a otros los quería leer, pero no había tenido la oportunidad de leer sus libros, y al resto no los conocía, pero ¿qué mejor forma de conocerlos que a través de relatos y después ver qué tal?

Debo admitir que no soy buena lectora de relatos. Si los tengo que leer todos seguidos, me abrumo. Por eso, prefiero leerlos de a poco. A veces abandono un libro durante años. Sí, años. Obviamente, no podía hacer eso con este —sería una falta de respeto hacia la editorial—, pero igual me tomé mi tiempo y lo fui leyendo de a poco. Por eso voy a comentar un poquito de cada uno, sin decir demasiado, así no le arruino nada a nadie. Otro episodio de «Sofi haciendo piruetas para no spoilear».

Otra cosa que podrían preguntarme es: «Sofía, ¿por qué estás leyendo este libro si ya pasó Navidad, la época navideña y ni siquiera es invierno en tu hemisferio?». Primero que nada, los rezongaría por usar mi nombre entero (?), y después les diría que ¿acaso necesito una excusa? Los relatos de este libro son lindos en sí mismos, y creo que vale la pena leerlos independientemente de la época del año. ¿Será mejor la atmósfera si se leen en Navidad o en invierno? Puede ser. Personalmente, desde este hemisferio siempre me va a faltar una de las dos cosas, así que un poco me da lo mismo. Ni que necesitáramos esa atmósfera para imaginar.

También es necesario aclarar que leí los relatos de cuatro en cuatro; el primero cuarteto estuvo bien, mientras que el segundo fue excelente. Además, quería leer a esos autores desde hacía tiempo, y esta me parecía una gran oportunidad. El tercero, por su parte, fue bastante normal, pero tuvo un final maravilloso.

Una última cuestión antes de pasar a hablar de los relatos: ¿vieron este libro en persona? No solo tiene tapa dura, las letras son brillantes y doraditas, y le pusieron una cintita a modo de marcador. No, además, las páginas son de color fucsia flúo por fuera. Es tan lindo como objeto que me encanta mirarlo mientras lo leo. Así de lindo.

Fuente

A medianoche (Rainbow Rowell)

Obviamente, este es de los que quería leer por su autora. Los que andan por acá hace más tiempo recordarán que no hubo un libro que leyera de Rowell que no me gustara. Lo que más amo de esta autora es su forma de escribir, que nos hace sentir una calidez especial e inmediato cariño hacia los personajes. Este relato, en el que vemos lo que sucede entre este par de amigos durante la noche de fin de año, durante varios años, no es una excepción. Aunque es un recurso narrativo ya conocido, creo que logró perfectamente lo que buscaba. Y me generó cosas muy lindas. Lo único negativo, y es negativo a medias, es que el chico, Noel, me recordó demasiado a Levi, el interés amoroso de Fangirl. Es solo negativo a medias porque me encanta Levi, pero no gusto demasiado de que se repitan así las personalidades. Creo que igual esto es muy subjetivo.


La dama y la zorra (Kelly Link)

Este cuento me desconcertó. Casi desde el inicio se mezcla lo cotidiano con un elemento fantástico, se maneja mucho la nostalgia y a la vez hay bastante del presente. Sin embargo, no estoy segura de lo que la autora quiso hacer. ¿Una especie de La Reina de las Nieves moderno? Además, la narración se me hizo confusa. El final, como mínimo, es surrealista. Creo que quiso darle un aire un poco onírico y se le fue de las manos. No estoy segura. No conocía a la autora, pero no creo que incursione en sus libros.


Ángeles en la nieve (Matt de la Peña)

Una de las cosas que más me gustó de este relato es conocer una realidad que no siempre vemos representada —al menos de ese lado— en la literatura juvenil: la de los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos. No es una realidad fácil, para nada, y los complejos de inferioridad que tiene Shy, sobre todo al encontrarse con su inesperada vecina, roban el protagonismo de una historia que, de otra forma, sería lo suficientemente sencilla como para caer en el olvido. Me encanta que en tan pocas páginas sepamos tanto del protagonista y lo sintamos tan cercano. Creo que eso faltó en la vecina, pero bueno, no puedo pedir eso. No conocía al autor, pero no me molestaría leer algún otro trabajo suyo.


Me encontrarás en Polaris (Jenny Han)

Otro relato algo desconcertante. Sin embargo, me resultó interesante el concepto de la chica adoptada por Papá Noel, que vive en el Polo Norte, con los elfos. Si bien la historia en sí me pareció floja, y bastante rebuscada, es graciosa y está muy bien narrada. Lamento el final, que es muy decepcionante. Podría haber seguido perfectamente. De hecho, pasé la página y me sorprendí al encontrarla en blanco. Una pena, porque prometía. Tampoco conocía a la autora, pero no tendría problema alguno en leer algo más, aunque iría con pocas expectativas.


Es un milagro de Navidad, Charlie Brown (Stephanie Perkins)

Este fue un relato verdaderamente adorable. No solo por la historia, por lo bien narrada que está y por lo que llegamos a sentir por los personajes en tan pocas páginas. Dice tanto sobre ellos, en pequeños fragmentos de información, que son palpables. La historia es muy simple; una chica que quiere que otro chico la ayude con su voz para un corto animado, al que finalmente termina comprándole un árbol de Navidad. Se pueden imaginar el resto. La belleza del relato no está ahí, sino en cómo nos llega. Y llega bien. Tan bien que me habría gustado leer una novela entera sobre ellos. Realmente voy a leer a esta autora más adelante.


Tu Santa provisional (David Levithan)

Lo que me viene a la mente al pensar en esta historia es «entrañable». Al igual que en la historia anterior, conocemos a los personajes bastante en pocas líneas. Sin embargo, no me interesó mucho y una cierta escena, la discusión con la hermana del novio del protagonista, se me hizo forzada. Fuera de eso, todo bien. Está narrada excelentemente y no me molestaría leer algo del autor, aunque no está en mis planes por ahora. Los sentimientos de los personajes están muy bien transmitidos. Además, me alegra que este libro no tenga relatos solo de parejas heterosexuales.


Krampuslauf (Holly Black)

Otro de los pocos relatos del libro que tiene toques de fantasía. Acá, se juega con el mito del Krampus y con las costumbres estadounidenses, tanto las supersticiosas como las tradicionales y las actuales entre los jóvenes en las fiestas. Las hadas, los elfos y otro tipo de criaturas tienen un lugar importante en la vida de la narradora, cosa que no me sorprende de esta autora. Lo que sí me sorprendió gratamente es el valor que se le da a la amistad por sobre el amor en el relato —que ni siquiera llamaría «amor»— y lo ligero, despreocupado de la forma de festejar de los personajes. Se hizo mucho más liviano que varios de los relatos realistas. Quizás lea otros libros de la autora.


Maldita sea, Sophie Roth, ¿en qué estabas pensando? (Gayle Forman)

Como me pasó con otros cuentos de este libro, me habría gustado que durara más. Es una historia muy bonita, muy sincera, y que se lee rapidísimo. Tiene muchos guiños a la cultura popular, que no quedan forzados para nada. Quizás aprendemos menos de los personajes que en los relatos anteriores, pero la empatía aparece. Teniendo en cuenta lo que sé de la autora, esperaba algo bastante más dramático, pero encontré una historia bonita y ligera, que me dejó de bastante buen humor. Definitivamente voy a querer leer a esta autora más adelante.


Cubetas de cerveza y el niño Jesús (Myra McEntire)

Lo que me viene a la mente cuando pienso en este relato es «intrascendente». Aunque está bien narrado, se lee rápido y tiene dos o tres cosas interesantes, la verdad es que lo terminé y de inmediato olvidé que lo había leído. No me parece malo ni mucho menos, solo... ¿Innecesario? No lo sé. Un chico que prende fuego una iglesia por error (!) y termina teniendo que ayudar al pastor con la obra de Navidad. Puedo rescatar, como bueno, el sentido del humor que se maneja. Además, el protagonista es bastante diferente a lo que solemos ver. No sé, no me llama mucho leer a la autora si este relato es el ejemplo que tengo.


Bienvenidos a Christmas, California (Kiersten White)

Me interesaba bastante leer el relato, porque tengo And I Darken, de esta autora, pendiente y por leer dentro de nada. Creo que ajusté mis expectativas a ese libro y me sorprendí al encontrar una historia realista y con bastante humor. De hecho, el humor es una de las cosas que quiero resaltar. Eso y la profundidad de los personajes, lo cercanos que se vuelven. Me gusta del libro en general que no solo tengamos las típicas visiones de las películas navideñas, sino de otros sectores de la sociedad. Tenemos un ni siquiera pueblito, gente muy humilde y que se esfuerza, y el amor y entendimiento expresados a través de la comida. Este relato fue muy interesante y me dejó una linda sensación. Además, tiene un final redondo y perfecto.


Estrella de Belén (Ally Carter)

No se me ocurre mucho que decir, es una historia simpática y cuyo desenlace me sorprendió. No así el final final, que me pareció predecible y cursi. Tenemos a una chica que cambia su pasaje de avión en el aeropuerto con el de una islandesa desconocida —que debía ir a pasar unos meses con su novio, pero ya no lo quiere—, y termina haciéndose pasar por ella para escapar de algo. Pueden imaginar el resto. Está bien escrito, es muy bonito y se le da más importancia a otro tipo de amor que el romántico, que es el familiar. Eso me gustó. Quizás lea algo más de la autora en otro momento.


La chica que despertó al Soñador (Laini Taylor)

Cómo se nota que Laini Taylor es una diosa y que hace todo bien. Este es uno de los pocos relatos del libro que tiene toques fantásticos, pero a diferencia de los demás, no ocurre en la actualidad. O eso supongo yo, por lo que se da a entender. Con dificultad parece tratarse del mismo mundo, así que ya les digo todo. Quiero decir lo menos posible del relato, porque es maravilloso ir viendo cómo se desenvuelve y cómo en tan pocas páginas la autora nos sumerge en la isla, en sus costumbres y en la extraña relación de Neve con el Soñador. No tengo ni que decir que la prosa es maravillosa y que ya solo por este relato deberían conseguir el libro. Es perfecto y, a menos que me esté cegando el entusiasmo, el que más me gustó.


Fuente

Entonces, amigos, estos son los doce relatos que forman parte del libro. Si bien hay un par algo flojos, en general son buenos, divertidos y entrañables. No solo eso, sino que tenemos una gran diversidad representada, que no es un punto menor. Perfectos para leer en las fiestas, en invierno o, como yo, cuando se les cante. No hay una época para leer.

Los invito a buscarlo y enamorarse de la edición, leerlo de la forma que les guste más, en la época que les guste más, y disfrutar un montón con las diferentes historias y narrativas que se nos presentan. Más que recomendado

jueves, 9 de febrero de 2017

La profecía del cuervo - Reseña

Cada año, la noche de San Marcos, Blue Sargent acompaña a su madre al camino de los espíritus para ver a los que morirán en los siguientes doce meses. Sin embargo, este año es distinto: Blue, la única de su familia que no tiene facultades adivinatorias, ha visto a uno de estos espíritus, y eso solo puede significar que es su amor verdadero o que lo va a matar. Él se llama Gansey y es el estudiante más rico del colegio privado más elitista de la zona, la Academia Aglionby, cuyo emblema es un cuervo que todos los estudiantes llevan bordado en el jersey. Junto a Adam, un estudiante brillante, celoso del poder económico de sus compañeros; Ronan, un chico con problemas emocionales desde la muerte de su padre, y Noah, el observador taciturno que apenas habla, forman los chicos del cuervo, y están empeñados en descubrir la ubicación de la tumba del último rey galés, Glendower, el Rey Cuervo. Blue sabe que debe mantenerse alejada de ellos, porque los chicos del cuervo siempre traen problemas. Aunque nunca podría imaginarse el siniestro y oscuro mundo que los rodea, donde la magia dejará de ser un juego para convertirse en una amenaza mortal.

Sí, venimos con más cuervos (les juro que fue sin querer, esta entrada estaba programada para otras fechas y la moví justo para acá sin darm cuenta). Tenía muy claro que iba a querer leer este libro. Allá por 2009, 2010, creo, leí Temblor, la novela sobre hombres lobo de esta autora. Aunque la historia me dio un poco igual, lo que realmente me atrapó y quedó en mi memoria fue la bellísima prosa de esta autora, de esas que calan hondo. Así que cuando supe un poco más del argumento de este, ni lo dudé. Y me alegro muchísimo de que fuera así. 

Tengo que empezar hablando de la narración. No solo es linda de leer, disfrutable en un sentido más bien estético, sino que es muy «inteligente». ¿Cómo explicarlo? Pareciera que cada palabra hubiera sido específicamente seleccionada para crear tal efecto, y no me sorprendería que fuera así. Ya lo he dicho antes: aunque suene obvio, al escribir no da igual la combinación de palabras que elijas. Y esta autora, evidentemente, sabe lo que hace. La prosa se mimetiza con la ambientación y con la personalidad de los personajes, y así tenemos una historia creíble y que llega, que suena.

Fuente
Otra cosa que tengo que mencionar, ahora sobre la historia, es que la estructura se me hizo diferente a lo habitual en la literatura juvenil. Después de haber leído muchísimos libros de este tipo, puedo decir que sí existe una estructura, o al menos situaciones, muy típicas que tienden a repetirse. Acá no lo sentí así. De hecho, muchas de esas situaciones aparecieron revertidas o deformadas. Por poner un ejemplo: cuando chica conoce a chico y sabemos que van a estar juntos para siempre porque sintieron algo al mirarse por primera vez. Acá eso no solo no es claro, sino que la situación está deformada para que los acontecimientos vayan por un camino diferente. Si bien quizás estas cosas provocaron un inicio más bien lento, supongo que ustedes ya saben que a mí las narraciones lentas no me molestan mientras sean necesarias y justificadas. Y acá lo es. La historia se construye de a poco, peldaño a peldaño, y es sólida, fuerte, creíble

Sobre la historia en sí, qué decir. Más obvio que me iba a gustar. Un pueblito, un bosque, cosas raras... sounds like me? Un misterio que resolver, que obsesiona a nuestros protagonistas y a sus enemigos. Que tiene magia, energía y leyendas relacionadas. Un grupo de amigos con vidas complicadas y un contexto muy, muy peculiar. Sí, obvio que me iba a gustar. 

Los personajes son otro punto fuerte de esta novela, personajes que tampoco vienen del molde de la literatura juvenil más típica. La familia de Blue, nuestra protagonista, es un grupo de mujeres videntes, con habilidades psíquicas reales, que Blue no comparte, aunque sí tiene un don: es como si fuera un amplificador de energía. La relación de Blue con su madre y las demás mujeres de la familia es bastante particular y, en lo personal, me divirtió mucho. Son fundamentales para que Blue tenga esa personalidad suya, rarita aunque sensata. Creo, sin embargo, que para ser la protagonista la conocemos muy poco, y realmente espero que se profundice más en ella en los próximos libros

Por otro lado tenemos a the raven boys —una vez más, leí en inglés, así que si alguien tiene ganas de decirme cómo se tradujo algo, ya saben que yo encantada—, que es como se les dice a los estudiantes de Aglionby, el colegio privado solo para varones de Henrietta, el pueblo donde se desarrolla esta historia. Sin embargo, el título hace clara referencia al grupito de amigos que conoce Blue: Gansey, Adam, Ronan y Noah. El sabelotodo, condescendiente pero magnánimo Gansey, cuya obsesión por Glendower y su historia dan inicio a todo; Adam, que tiene una vida de mierda pero se esfuerza para ser cada vez mejor; Ronan, que lo tiene todo, pero las heridas del pasado lo hacen comportarse como un imbécil; y Noah, tan tímido, tan invisible casi, tan importante, crucial para el desarrollo de esta historia. No puedo decir más de nadie

Lo que sí puedo decir es que todos están muy bien armados, y llegamos no solo a conocerlos, sino a encariñarnos y preocuparnos por ellos. Yo, la verdad, me preocupé mucho. Así de jodido todo.


Cuando dije que la situación ejemplo se deformaba, me refería a algo central en la historia de este libro: todas las personas con habilidades psíquicas que conocen a Blue le han dicho que cuando bese a su verdadero amor, este va a morir. Y en la noche de San Marcos, en la que los espíritus de los que van a morir durante ese año aparecen, es capaz de ver a uno de ellos. Y eso solo significa dos cosas: o es su verdadero amor, o ella fue su asesina. Qué turbio, sí.

En fin, qué manera de conocer a tu verdadero amor, ¿eh? O no, porque también está esa otra opción. Y el problemita no menor de que el nombre de la persona a quien ve esa noche no coincide con el de la persona que le gusta desde casi el inicio del libro, con quien sí pasan cosas. Entonces, ¿qué tenemos claro? Nada, y mientras intentamos predecirlo, la trama se mueve por lugares oscuros y nada, nada 

Cuanto más van investigando y descubriendo sobre las líneas ley, la energía y Glendower, más vamos conociendo nosotros sobre sus vidas y sobre Henrietta, el pueblito de Virginia en el que viven, para bien o para mal. También se vuelve muy importante el bosque cercano, que permite a la autora crear una ambientación maravillosa. Quizás las escenas del bosque fueron mis favoritas, teñidas de fascinación y de inquietud a la vez. Leí casi todo el libro de noche, y aunque tenía muchas ganas de ir al baño, me aguanté porque me daba cosita. En serio. 

La verdad es que, en general, este libro me gustó mucho, como sabía que iba a suceder, y me dejó con ganas inmensas de leer las continuaciones, aunque creo que no hace daño leer solo este, si quien lee es una persona que no tiene drama en dejar algún que otro misterio sin resolver. Ya me ganó solo con la prosa, pero esta historia y estos personajes lograron gustarme en su propia ley. Sin dudas voy a leer los demás, y en algún momento también la novela autoconclusiva Las carreras de Escorpio, que me llama muchísimo la atención. 

Así que eso. Gran narración, buenos personajes, una ambientación perfectamente creada. Además, tenemos un misterio de esos que se te quedan en la mente y piden que sigamos leyendo para saber de qué se trata. Obvio que lo recomiendo, ¿qué se pensaban que iba a decir?

lunes, 6 de febrero de 2017

Seis de cuervos - Reseña

Kaz Brekker, un genio del crimen que regenta un antro de juegos de azar y apuestas conocido como el Club Cuervo, debe reunir a un grupo de seis personas con las habilidades necesarias para entrar (y salir) de la Corte de Hielo, una fortaleza inexpugnable que mantiene bajo llave un secreto que podría dinamitar el equilibrio de poder en el mundo.
Es probable que nadie sobreviva a esta misión, pero si quiere hacerse rico más allá de lo que alcanza su imaginación, Kaz va a tener que jugárselo todo a una sola carta. Y esa carta es un Seis de Cuervos. 









Por supuesto que tenía montones de ganas de leer este libro.  Ya el año pasado disfruté montones de la trilogía Grisha —con sus más y menos, como pueden ver en las reseñas—, sobre todo de esa ambientación increíble que nos regalaba la autora. Al enterarme de la existencia de esta bilogía, obviamente la puse en mi to-be-read. Lo encontré sin buscarlo durante mi viaje a Buenos Aires, en diciembre del año pasado. Lo vi ahí, en una librería a la que entramos medio sin ganas, y pegué un gritito. Tenía que llevármelo.

Obviamente, lo arranqué con montones de expectativa y, aunque no me decepcionó, no encontré la historia frenética que esperaba, aunque sí que hay acción, emoción y situaciones en las que no tenía la menor idea de cómo iban a salir con vida. No quiero contar mucho de la trama porque se va desenroscando de a poquito, y esa es la gracia. La sinopsis les dice todo lo que tienen que saber para encarar el libro con una mínima idea. Yo solo vengo a decirles que engancha muchísimo, que está pensada hasta en los detalles y que auspicia una continuación mucho más oscura e intensa. Como nos gusta, a ver.

Lo que más me gustó de la historia es que es inteligente. Se nota que atrás hubo una planificación intensa e incluso estudio. Que nada es porque sí. Y, además, logró que los flashbacks con pedacitos de la vida pasada de los personajes encajaran perfecto, sin que interrumpieran el flujo de la trama. Eso no es nada fácil de hacer, y no siempre queda bien. La construcción de esta novela es increíble, en estos sentidos, y que la historia sea sólida es fundamental para el siguiente punto, el punto fuerte de la novela, de hecho, y su principal atractivo: los personajes.

Fuente
Si la construcción de la historia es sólida, la de los personajes es además fascinante. Tenemos una narración desde seis perspectivas diferentes (a excepción del prólogo y del epílogo), en tercera persona. A pesar del cambio constante, nunca queda fuera de lugar ni nos saca de ambiente. Además, aunque estemos en tercera persona, siempre hay algo muy personal en la narración que nos permite conocer más al personaje en el que se enfoca. Otro trabajo impecable.

No voy a enfocarme en cada uno de los personajes principales. Este libro salió en otros países hace mucho y ya hay montones de reseñas que te los describen a la perfección. En este caso, además, creo que lo lindo es ir conociéndolos de a poco, como el libro nos permite hacerlo. Cada uno de ellos tiene una personalidad muy marcada e historias de vida que vamos descubriendo según avanza la cuestión. Y cada uno tiene un papel importante que jugar en la misión, una misión que parece imposible y en la que van a entrar por diferentes motivos. Al final, lo imposible es no encariñarse con todos ellos, tan reales que parecen. Tan valientes y generosos algunos, tan asquerositos y fríos otros. Creo que mis favoritos son Nina, Inej y Jesper, no sé si en ese orden. Aunque igual me re gustaron los otros, ¿eh? Pila. No solo los protagonistas están bien definidos; todos los secundarios que importan están construidos a la perfección y su existencia, plenamente justificada.

El otro aspecto del libro que me pareció maravilloso es el worldbuilding. No es ninguna sorpresa, ya que había sido lo mejor, para mí, de la otra trilogía. Sin embargo, en este podemos conocer Kerch y Fjerda, otros países del universo de la saga. Basados el primero en Holanda y el segundo en algún país nórdico, tienen tanta vida que parecen reales. Acá también hubo mucho trabajo, sobre todo en el aspecto lingüístico y en el geográfico.

Lo que ayuda mucho a la ambientación también es la prosa, que noté mejor todavía que en la trilogía de los Grisha, y que además de ser excelente a la hora de enganchar, permite que imaginemos todo lo que sucede con facilidad. Alguien que conozco se refirió a este tipo de narración como «cinematográfica», y dados los orígenes de la autora —con el cine tan cerca—, no me sorprende para nada. Leí el libro en varias noches porque tuve una semana con bastante actividad cerebral (?), pero en realidad da para morfárselo en una noche sin culpa. En serio.

Hay una sola cosa que no me gustó, pero no tiene nada que ver con la historia en sí. Aunque la edición es preciosísima, muy cuidada —tapa dura, sobrecubierta, mapas, todo lo que amo—, creo que hubo un problema enorme y es que o no hubo un corrector, o el corrector dejó pasar un montón de errores feos. Es decir; sé que hubo un traductor, y los traductores también son profesionales de la lengua. Sin embargo, no la estudian de la misma forma que un corrector, y además no creo que sea sabio utilizar a la misma persona para ambas tareas. Son las dos carreras que estudio o estudié, así que no estoy tirando fruta ni desvalorizando el trabajo de nadie. La traducción es excelente. Pero me parece que si vamos a invertir en una edición tan linda, podemos tratar de que no salga con errores de tipeo ni minúsculas después de puntos. En varias ocasiones.

En fin, salvo por ese temita, creo que es un libro de los que uno no duda al darle una puntuación perfecta o bien alta. Es atrapante, está bien construido y los personajes son humanos, cercanos, creíbles. La ambientación también es perfecta. En resumen, ¿qué están haciendo si todavía no lo leyeron? Apuren, que si vale la pena o no ni siquiera está en cuestión.

jueves, 2 de febrero de 2017

Las páginas del mundo - Reseña

Furia vive en Inglaterra, en una solitaria finca rural. En las catacumbas de la residencia familiar hay una biblioteca cuyos pasillos no tienen fin. En ella, Furia aguarda ansiosa el encuentro con su libro gemelo, aquel que le hará despertar sus habilidades bibliománticas, un talento con el que se nace y que permite usar el poder secreto de los libros, una energía que surge de las palabras escritas, impresas y encuadernadas.
Pero cuando secuestran a su hermano, Furia debe luchar por salvarle la vida. Y esa lucha la lleva hacia Librópolis, la ciudad a la que van a parar las librerías desaparecidas, y hacia los confines de los Refugios Nocturnos. Allí conoce a Cat, ladrona en el exilio, y al rebelde Finnian. Juntos se enfrentarán con la tiranía de la Academia Adamística para evitar el fin de todos los libros.
La lucha contra los dictadores de la bibliomancia y contra la desescritura de todos los libros ha comenzado... 

Bueno, era obvio que iba a querer leer este libro. No solo por la preciosísima edición de Pictus, que es todavía más linda en persona, sino porque el autor es Kai Meyer. Ya lo he mencionado antes, pero este autor escribió la trilogía La reina de la laguna, únicos libros que me llevaron al borde de las lágrimas. Así que leer este o no jamás estuvo en duda.

Muchas gracias a Stephanie por habérmelo prestado, y por haber pensado en mí de inmediato al comprarlo ♥. No sé cómo será para cuando salga esta reseña, pero en el momento en el que me lo prestó, ni siquiera lo había leído. Así de generosa fue.

Fuente
Voy a ser sincera y admitir que con esta historia me tomé mi tiempo. No porque no fuera trepidante, ni interesante, ni tuviera una ambientación de la que me muriera por saber más. No, mi principal motivo es que me agarró en la época de los últimos parciales y el examen internacional de japonés. Además de eso, a principios de diciembre viajé a Buenos Aires y no me llevé ningún libro en papel —sí volví con varios—, así que también se demoró la lectura. Otro motivo es que, a pesar de enganchar, se presta para leer de a poquito, como cuando comés algo rico de pedacitos para que dure más.

Lo mejor de este libro, pero sin siquiera detenerme a pensarlo, es la ambientación. Estamos en Inglaterra, pero hay todo un mundo secreto, el de los bibliomantes, donde la magia existe y nace de los libros, del vínculo entre el bibliomante y su libro gemelo. Existen ciudades, refugios para bibliomantes, que están regidos por el gobierno totalitario de la Academia Adamística. Y además, existen los Exlibris, criaturas salidas de los libros, concentradas en guetos y discriminadas por la Academia, presuntamente peligrosos. Hay historias, leyendas, literatura sobre la bibliomancia. No es una cosa difícil de creer; es decir, en esta historia la ambientación es fascinante sin dejar de ser consistente

Fuente
Es esta consistencia la que permite que las vueltas de tuerca que aparecen nos impacten de semejante manera. Porque puede ser. Porque todas las pistas igual andaban por ahí y nosotros no nos dimos cuenta. El misterio se construye de manera inteligente y la historia explota en más de una ocasión, cambiando las reglas del juego. Sin piedad, eso sí, desde el principio. Parece algo infantil, cuando la empezamos a leer, pero pronto, muy pronto, nos damos cuenta de que es bastante más oscura de lo que imaginábamos.

Notarán que estoy dando vueltas para no hablar de la trama en sí. Sé que normalmente no hago un resumen de lo que pasa, pero con este libro en particular, prefiero decir más bien poco. Así como tampoco voy a entrar en sus personajes de forma exhaustiva, aunque por un motivo un poco diferente. Aunque estén bien diferenciados y descritos, aunque sepa que están bien construidos y que sus metas, miedos y sentimientos son claros —en su mayor parte—, casi no empaticé. Y eso que les pasa de todo, pobrecitos. Estoy casi segura de que el problema soy yo, ya que este autor ha sabido crear personajes que jamás se fueron de mi mente, pero sentí que miraba las cosas muy de afuera, en vez de meterme en la historia. Y qué pena, porque estos personajes son tan interesantes, tan diferentes a lo que se ve en la juvenil habitual. 

Fuente
Creo que no está de más decir que su autor, Kai Meyer, es alemán. Es decir; por más que haya estudiado un poquito de alemán, no sé lo suficiente como para leerlo en su idioma original. Así que no tengo ni idea de qué tal es su prosa sin el filtro de un traductor. Como se podrán imaginar, no tengo queja. Siempre hizo que sus mundos me fascinaran y que pudiera transportarme a ellos con facilidad. No es una narración densa ni ahí, aunque tampoco es de esas que se leen como si fueran invisibles. 

No puedo dejar pasar este punto. A diferencia de sus otros libros, este lo leí de la mano de la editorial Pictus, que es, hasta donde sé, argentina. Esto se notó en la traducción; aunque los personajes no vosean, sino que tutean, la elección de cierto vocabulario se me hizo rara, y esto no es algo que esté criticando a la editorial, sino a mí misma. Estamos tan acostumbrados a las traducciones extranjeras —no soy argentina, pero mi variedad se parece más a esa que a la de España o México—, que las rioplatenses nos rechinan. Sin embargo, el trabajo de la traductora me pareció excelente. Necesitamos más traducciones de este tipo, nos hace bien como comunidad lingüística. 



En definitiva, si tienen oportunidad de leer este libro, háganlo. Si no es por su trama llena de misterio y por sus personajes tan particulares, que sea por la increíble ambientación, que derrama un amor por los libros que seguro van a saber entender y compartir

lunes, 30 de enero de 2017

Arena roja - Reseña

FAITH TIENE 12 AÑOS Y VIVE EN ASIA, EL PRIMER MUNDO.
Su objetivo es averiguar por qué su madre y las demás mujeres del vecindario se inquietan tanto cuando alguien las visita.
FAITH TIENE 14 AÑOS Y MALVIVE EN EUROPA, EL TERCER MUNDO.
Su objetivo es superar la academia de gladiadores a la que la han vendido por un crimen imperdonable.
FAITH TIENE 16 AÑOS Y SOBREVIVE... DE MOMENTO.
Ahora cuenta con un único objetivo: venganza








Antes que nada, tengo que agradecer a un par de personas que hicieron posible que yo leyera este libro. La primera es Scarlett, a la que le pedí si compraba el libro por mí cuando se encontrara con Gema en no sé qué feria y después me lo mandó a mi casa, y la segunda es, claramente, Gema, que lo firmó y todo con una dedicatoria súper linda. Muchas gracias a ambas ♥.

Uno de los temas con este libro es que desde que salió hasta el momento de lectura, me topé con montones de reseñas, de todo tipo y color, por lo que ya tenía algunos datos de lo que me iba a encontrar, siempre con distintos puntos de vista. De algunos de esos puntos de vista quiero hablar, pero voy a ir de a poquito. Además, ya se dijo tanto que no tengo ganas de ser repetitiva; voy a ir a lo que me interese resaltar.

La de Arena roja no es la historia trepidante, cargada de acción, que uno puede imaginar a primera vista. Es decir; sí, tiene mucha acción y combates, pero no es un no parar. Es una historia que se toma su tiempo en desarrollar la trama, el mundo y los personajes, que no deja nada al azar —ya habíamos visto esta característica de las historias de Gema en Legado de reyes— y que se va construyendo bloque a bloque. Por más que la engañosa sinopsis parezca indicar que vamos a ver grandes saltos en la vida de Faith, la protagonista, la verdad es que vemos todo su crecimiento y aprendizaje, lo que nos permite conocerla a ella y sus capacidades de una forma mucho más cercana y creíble. Esto no quiere decir que se haga pesada ni que su ritmo sea excesivamente lento, solo que no es un no parar de eventos infartantes, como uno hubiera esperado. Acá, tal y como con Legado de reyes, lo que pasa es que es una historia grande que la autora tuvo que dividir en dos y, obviamente, lo introductorio quedó en las primeras mitades. Eso deja cosas muy jugosas para las segundas, claramente. Lo que sí, a consecuencia de esto me parece que el final de la novela es demasiado abrupto. Es decir, es emocionante saber lo que puede llegar a pasar en el próximo libro, con los indicios que nos dan —en todo el libro hay indicios a cosas más grandes, más emocionantes—, pero en particular lo sentí muy desapasionado. No me dejó una sensación de final. Creo que acá jugó en contra la gran expectativa creada alrededor del libro. Hay que tener ojo con esas cosas.

Nuestra protagonista es Faith, una chica que ha vivido unos cuantos eventos traumáticos después de vivir entre algodones y que ahora es vendida como esclava a una multinacional, para que se entrene como gladiadora —la lucha clásica es el «deporte» de moda en el tercer mundo—. He leído muchas cosas sobre este personaje, algunas buenas y otras malas. Lo que yo saqué es que es una persona fría, a la que le faltó muchísimo amor spoiler después de la muerte de su madre spoiler y que vivió hechos demasiado fuertes para una persona de su edad. Que en vez de enfrentar esos sentimientos se abocó a entrenar duro, pensar en otras cosas y tomar la venganza como objetivo, que guarda en vez de mostrar. Eso, obviamente, un día le va a estallar en la cara. Algunos dicen que acepta las cosas con demasiada facilidad. Yo creo que eso es un mecanismo de defensa que tienen algunas personas. Todos reaccionamos diferente. Faith tiene una mente muy calculadora, no me sorprende que actúe así. Esto no quiere decir que me caiga bien, eh, me habría gustado pegarle un tatequieto en alguna que otra ocasión, pero eso es parte de su personalidad, igual que ser contradictoria y antipática.

Teseo, el obvio interés amoroso, no me convenció, así como tampoco lo hizo la relación. Lo único que aprecié de ello es que se va dando de a poco, aunque creo que ya tenemos todo el pescado cortado desde el minuto uno. Tampoco me gustó su conducta paternalista con Faith ni estoy de acuerdo con muchas de sus opiniones. En fin, quizás que no me caiga bien tenga algo que ver con que no me guste su relación. Sinceramente, no creo que Faith pueda estar en una relación con nadie hasta que no venza a sus mil demonios internos, pero eso es personal.

Otro personaje con el que no logré conectar porque la verdad es que estoy en desacuerdo en casi todo es Martina, la madre de Faith. No sé, no creo ser nadie para cuestionar las elecciones de vida de una mujer que pasó por tanto, pero qué cabecita, por favor. Por suerte ni la misma Faith está de acuerdo con ella en algunas cosas, aunque al principio de la novela sí y lo adjudico a que con doce años una es muy influenciable aún por las opiniones maternas. En fin, sobre el tema machismo, algo que vi en varios blogs, voy a hablar más adelante.

Los demás personajes, con mayor o menor peso, van y vienen durante la novela. Está clarísimo quién es el antagonista, pero tiene más peso al inicio de la novela y probablemente lo veamos más en el siguiente libro, porque allí es donde se alcanzaría la resolución de los hechos. Hay algún que otro personaje misterioso y el desarrollo de varios me pareció satisfactorio. Algo a tener en cuenta es lo cruda que es la novela con la vida de los personajes, sobre todo aquellos que estudian en la academia, Capua. Saben que van a morir, es probable que mueran, y algunos de hecho mueren, incluso los que son cercanos a Faith. Esto ayuda a creer un poco más en la situación que se nos plantea, ya que sus años en Capua, en los que fuera de ser esclava y estar entrenando para ser gladiadora, la pasa relativamente bien, y eso de «malvive» es bastante mentira. Ahora, yo quiero recordarles que no importa lo bien que uno esté pasando o lo buenas que sean las condiciones; si uno es esclavo, no es libre, y ya es un motivo para no estar conforme o feliz. Eso Faith no lo pierde de vista.

Me parece un buen pie para hablar un poco más de la ambientación. Tenemos un futuro relativamente cercano en el que un poco se invirtieron las cosas y ya Europa y América del Norte no son el primer mundo sino el tercero, mientras que Asia y Oceanía son el primero. Esto me pareció por un lado muy interesante y por el otro su ejecución no me terminó de cerrar, pero voy a ir por partes. Lo que más me gustó del futuro que imaginó Gema son las pequeñas cosas; la tecnología, los atisbos de cultura que tenemos, pequeñas referencias al mundo que vamos conociendo de a poco. También me gustaron el papel que tienen los medios en cuanto a lo que sabe la población y la situación de poder de las compañías multinacionales. Cosas no tan lejanas a nuestro presente, diré. Disfruté bastante de los momentos en que Faith recorre Roma o Londres y nos da su punto de vista, recuerda la importancia del arte o la historia. Me parecieron escenas bellísimas. 

Tengo un disclaimer acá y es sobre algo que vi: en general, a muchos les molestó que Faith supiera tanto de cosas de nuestra época o antiguas y hasta que llorara con Gladiator (!). Sobre esto último, me parece que claramente está haciendo catarsis. Quizás su forma de ser le impida llorar ante la muerte de seres queridos, pero verse identificada en una obra de arte le deje expresar sus sentimientos. No hay que subestimar esas cosas. Sobre lo anterior, me pregunto yo, ¿acaso en nuestros días no se lee la Ilíada? En serio, no es tan difícil llegar a cultura de siglos anteriores, más cuando en su hogar se la instaba a ello. Y tampoco es como si no hubiera referencias a cultura contemporánea. Vamos.

No soy fan de la división tan tajante que se hace entre el primer y el tercer mundo, ya que creo que a pesar de las obvias diferencias que incluso podemos ver en la actualidad, no es una cosa tan de extremos. Casi parece que el mundo se dividiera en bloques, y eso sería un poco más complicado. Por otro lado, creo que la «inversión» se refiere solo a Europa y América del Norte, porque América del Sur sigue siendo tercer mundo —no ligamos una ni cuando nos invierten las cosas, eh, siempre en el horno— y de África no se sabe nada. No sé si se me pasó, pero no recuerdo ni una mención. Tampoco me hizo muy feliz el comentario de que Asia perdió la espiritualidad o de que en Europa es donde hay más arte o algo así —perdonen que lo diga burdamente, probablemente en la historia se dijera de otra forma—; estamos hablando de Asia. Hay tantísimas culturas, tan diferentes y diversas, todas cargadas de una importantísima espiritualidad y un arte milenario. No sé, esto ya es personal, eh, pero no me convenció.

Un punto del que no voy a decir nada a favor o en contra, sino que me llamó la atención, es que Faith se extrañe de que en occidente haya feministas, porque ella cree que ya no hay, a lo que Teseo le dice que en Asia no. ¿Por qué no? Es decir, dudo mucho que no existan. ¿Será acaso que los medios del primer mundo no quieren que se sepa de eso? ¿Será que están reprimidas? Sé que estoy divagando, pero me resulta interesante. Dudo que un país que permita que lugares como Goldenpark existan sea un paraíso para los derechos de la mujer. Just saying.

Y aprovecho esto para pasar a ese tema que tanto vi en varios blogs: el machismo. Sí, a ver, no hay con qué darle: estamos en un mundo machista y la gran mayoría de los personajes tiene una visión machista. ¿Quiere decir eso que la autora lo comparta o esté de acuerdo? No. Es más, si lo vemos, Faith se rebela ante esa idea —de forma muy insistente, otro de los puntos a tratar—, y hay más de un comentario de la narración que nos indica que esta no es una situación deseable. No sé, me parece que está bueno dejar claro que la mentalidad de una sociedad o personaje en una novela no tiene por qué reflejar la del autor —a veces sí, y se nota. No creo que este sea el caso—. Creo que este machismo que se respira es parte de la ambientación, de esa sociedad de mierda que se ve claramente en el worldbuilding, y que es un elemento contra el que los personajes femeninos tienen que luchar a diario. Espero yo que esa lucha sea exitosa.

Si pasamos a la prosa —sí, ya falta poquito, no se me inquieten—, puedo decir que hay diferencias entre la narración que tenemos acá y la que vemos en Legado de reyes, por ejemplo. No hay que perder de vista que son novelas muy distintas, que tratan periodos históricos diferentes —sean ficticios o no— y que a través de la narración expresan eso mismo. Por lo tanto, acá la prosa es mucho más directa, fluida, sencilla y rápida, como la mente de Faith, que narra en primera persona. Es esto lo que permite que la historia se lea casi volando, sin problemas, a pesar de no ser, como dije antes, trepidante. Creo, sin embargo, que si hubo edición —y dudo mucho que no la haya habido—, quizás debió centrarse un poco más en las ideas reiterativas que tenemos dispersas por todo el libro. Está bien que el personaje nos plantee una idea central para su vida, pero si lo hace cochocientas veces, bueno, cansa un poco. Espero que eso se resuelva en el próximo libro.

Ahora que releo un poquito, da la impresión de que tengo más que criticar que halagar, cuando en realidad es un libro que disfruté muchísimo, con el que me sentí implicada  a nivel emocional y que devoré en poco tiempo. Tengo la certeza de que la segunda parte va a ser todavía más emocionante y que seguro nos da alguna que otra sorpresa bastante fuerte —tengo unas cuantas teorías sobre Malinov—, así que no pienso perdérmela. Lo recomiendo, sí, pero creo que hay que ir con otras expectativas y leer con una cierta atención. Es una lectura que vale la pena.

jueves, 26 de enero de 2017

Artemis Fowl - Reseña

Si eres uno de los pocos que todavía no me conoces, sepas que todo empezó cuando descubrí que existe un mundo subterráneo habitado por Criaturas Mágicas, un mundo poderoso que tiene algo que a mí me gusta mucho: oro y una tecnología que ni siquiera los Fangosos -así nos llaman ellos- podríamos soñar. Conseguí dar con ellas y, lo que todavía es mejor, idear un plan para que parte de su tesoro fuera mío. Verás, el imperio criminal que había fundado mi padre necesitaba de fondos para volver a ser el número 1 y yo estaba dispuesto a todo para conseguirlo.









Fuente
Leí este libro porque fue el elegido para el mes de enero en el #Clubdelecturauy. No era un libro que quisiera leer por mí misma, pero quien lo propuso fue tan paciente y constante que me pareció justo votar por él. Creo que no fui la única. (Si estás leyendo, este blog te banca, Mauro). Para ser sincera, me llamó mucho la atención durante mi niñez, casi adolescencia, pero no llegué a leerlo y luego sentí que había pasado el momento. No es que no disfrute a veces de leer literatura infantil o middle-grade, pero con algunos a veces no hay ganas. En fin, al menos tenía esa curiosidad moviéndome. ¿La verdad? Creo que decir que me habría gustado más a los once años sería faltarle el respeto a la Sofía de once años. Probablemente habría pasado sin pena ni gloria incluso entonces. Perdón. No era para mí, ni ahora, ni —probablemente— entonces.

La historia que nos cuenta este libro es bastante sencilla. Artemis Fowl es el típico niño genio con plata y padres ausentes, una mente criminal. Decide secuestrar a un duende para robarle su oro, lo que termina siendo casi que un acto de terrorismo para el otro bando, el de los duendes. Y cuando digo acto de terrorismo, me refiero a que es tratado como un terrorista por los duendes. Acá que nadie venga a buscar una historia de magia tradicional: esto es como una película de esas yanquis en las que te muestran las acciones del FBI, pero con hadas. Yap. Eso. Este primer libro se centra en el secuestro de Holly Short, la capitana de la PES (Polícia de los elementos del Subsuelo), por parte de Artemis y cómo la PES intenta recuperarla y a su vez evitar que el mundo de las Criaturas quede expuesto a los fangosos humanos.

Cuando dije que no vinieran a buscar una historia de duendes tradicional, me refería a que acá tenemos una civilización avanzada, con tecnología de punta —y una organización muy similar a la humana, aunque usen medidas diferentes a veces y algunas otras cuestiones—. El mundo de las Criaturas se rige por leyes mágicas, algunas clave para el desarrollo de la trama —por ejemplo, no poder entrar a una casa sin ser invitados, tener que hacer lo que te pida el humano en su casa, entre otras—, a riesgo de perder esa magia. También hay rituales para «recargarla». Esta mezcla de magia y tecnología me pareció muy interesante en sí, pero al mismo tiempo me aburrió por culpa de un temita de la narración que voy a abordar más adelante.

Fuente

Dos cosas buenas puedo decir de este libro: los personajes, aunque no tienen mucha profundidad y la falta de backstories es tremenda, tienen una importancia fuerte, incluso los secundarios, y se desenvuelven muy bien. Además, los diálogos ingeniosos y el humor hacen que la historia tenga vida, que sea más fácil leerla y que se mantenga el interés. Aunque Artemis en sí no me interesó mucho, toda la burocracia y el funcionamiento del mundo de las Criaturas me pareció genial, y es de esa forma burocrática que se maneja el humor. Eso me pareció muy disfrutable, quizás porque ya crecí y tengo el alma muerta o algo.

Sin embargo, a pesar del humor y de que la narración es bastante ágil y sencilla, me aburrí. Mucho. En muchas ocasiones. Esto se debe en parte a que la trama no me pareció interesante en absoluto y que me daba un poco igual lo que sucediera. También se debe a que a veces la narración se volvía densa en el sentido de que se esmeraba en contar detalles o de enroscarse en escenas que who the hell cares. Lo dije en la reunión y lo repito acá: da la impresión de que el autor es de esas personas a las que les encanta escucharse hablar y también hablar un montón sobre los detalles de las cosas que les interesan. Es muy respetable y eso, pero me saturó el cerebro. Durante esos momentos, me desconectaba por completo.

Una de las ventajas que tuve, por suerte, fue que mi novio y yo nos lo fuimos leyendo en voz alta durante la semana previa a la reunión, así que sí o sí teníamos que concentrarnos y no podíamos leer en diagonal. Salvo en esas ocasiones en las que mi cerebro dejaba de procesar lo que escuchaba o la vez en que el atrevidísimo se durmió, esto fue un éxito.

Entonces, ¿me gustó? No, no mucho, aunque disfruté esas dos cosas que comenté. ¿Me pareció malo? Tampoco, pero no lo considero un buen libro ni lo recomendaría por ahí. En la reunión hubo gente que sí pudo disfrutarlo, así que tampoco los insto a no leer. Es decir, prueben, si tienen ganas, porque, como siempre, es una cuestión de gustos. Pero no les diría que fueran corriendo a buscarlo a una librería ni que lo empiecen buscando algo que no hay. Eso es todo.

lunes, 23 de enero de 2017

Empire of Storms - Reseña

The long path to the throne has only just begun for Aelin Galathynius. Loyalties have been broken and bought, friends have been lost and gained, and those who possess magic find themselves at odds with those don't.
As the kingdoms of Erilea fracture around her, enemies must become allies if Aelin is to keep those she loves from falling to the dark forces poised to claim her world. With war looming on all horizons, the only chance for salvation lies in a desperate quest that may mark the end of everything Aelin holds dear.
Aelin's journey from assassin to queen has entranced millions across the globe, and this fifth installment will leave fans breathless. Will Aelin succeed in keeping her world from splintering, or will it all come crashing down?





Cómo me cuesta escribir esta reseña. No tengo la menor idea de cómo me va a salir, pero quiero dejar claro desde ya que no sé ni por dónde arrancarla. Qué manera de sufrir, mierda. En fin, pueden leer en este blog también las reseñas de Trono de cristal, Corona de medianoche, Heredera de fuego y Queen of Shadows. En esta voy a marcar los spoilers de este libro, pero no de los anteriores, así que ustedes se harán cargo si leen algo que no deben.

A veces miro para atrás y me asombro de lo mucho que ha avanzado, cambiado y crecido esta saga. Desde los inicios más bien meh —con pistas de que iba a ponerse bueno— de Trono de cristal, las vidas de nuestros personajes han dado muchas vueltas y las cosas en general se encaminaron hacia lugares oscurísimos y que anuncian tiempos todavía peores. También ha avanzado en cuanto a prosa y trama, en desarrollo de personajes y en sus relaciones. En general, creo que la autora fue aprendiendo a medida que escribía, lo que es natural, y eso se nota.

Queen of Shadows nos dejó en una posición complicada. Tanto Aelin como Dorian son ahora los legítimos gobernantes de sus respectivos reinos, pero que eso sea respetado no será fácil. Además, la guerra está ahí nomás, tanto contra Erawan como con un viejo enemigo que nunca dejó de estar allí —y al que vamos a odiar tanto, pero tanto en este libro que nos va a salir espuma por la boca. Ya les aviso—. Entonces, Aelin va a tener que ponerse en marcha para buscar aliados, además de las llaves y de un par de cositas más. En fin, que vamos a viajar un montón, conocer lugares nuevos y gente nueva —aunque la gente que leyó las historias cortas quizás se reencuentre con viejos conocidos—. También vamos a tener otras dos perspectivas importantes: la de Manon y la de Elide. Esto spoiler no se va a mantener por tanto tiempo, porque al final, como todos esperamos, sus caminos convergen con el de Aelin, Rowan, Dorian, Aedion y Lysandra. Y es tan genial tenerlos a todos juntos spoiler. Excepto Chaol. Chaol y Nesryn no aparecen en este libro, pero aparentemente va a salir una novela corta que cuenta qué pasó durante su viaje. Veremos qué pasa. También se une un par de personajes más, guerreros fae que ya hemos visto antes y que no voy a nombrar, pero que traen consigo un montón de noticias y de emociones, alguna que estamos esperando desde el libro anterior.

La de Elide es otra situación desesperada. En el medio del bosque, intentando llegar a Terrasen para encontrar a Aelin y a Celaena, sin saber que son la misma persona. Spoiler Es en ese bosque en el que su camino se cruza con Lorcan, que sigue intentando llegar a Morath para conseguir la llave de Erawan, creyendo que tiene la de Aelin spoiler. Me gusta el desarrollo de estos dos, así como su dinámica, aunque el de él me parece un poco predecible. Ella, por otro lado, crece muchísimo. La Elide débil que conocemos tiene que utilizar todo su ingenio para hacerse valer, y lo logra. Fue genial llegar a conocer mejor a este personaje. Me encontré a mí misma esperando con ganas que llegaran sus capítulos y enojada cuando terminaban.


Como se irán dando cuenta, este es el libro de las parejas. Spoiler Acá casi todos terminan emparejados, o en vías de ello, y aunque me alegra por mis ships, en general, lo siento un poquitín forzado. Es decir, están pasando cosas horrendas y urgentes, por lo que entiendo que quieran aprovechar cada segundo, pero... ¿Y si le prestamos atención a dicha guerra? También tiene que ver que a mí me suele interesar más eso que el romance en sí, así que quizás sea yo la del problema spoiler. Ninguna de las parejas es impredecible. Es decir, todas tuvieron sus orígenes en Queen of Shadows y las venimos anticipando desde hace tiempo, por eso no voy a marcarlas como spoiler. La de Aedion y Lysandra quizás la más sutil, pero... vamos. Dicho sea de paso, la relación entre estos, cómo Lysandra lo apoya cuando cierto personaje aparece, es muy linda. Y aunque no se concrete nada, no lo necesitamos. Ya lo sentimos. Lo sabemos. De todas formas, Aedion sigue sin gustarme mucho, aunque ahora le tengo algo más de cariño. Lysandra, por otro lado, se ganó mi corazón en el libro anterior, y ya con este, con su generosidad tan grande, no puedo más que amarla x100pre.

A pesar de todas las pistas y de lo claro que queda en el libro anterior, lo que pasa entre Dorian y Manon me llama un poco la atención. Creo que tiene mucho que ver con las cosas horrendas que le han ido pasando al primero y lo mucho que eso lo ha cambiado, pobrecito. Ya no es el principito despreocupado de Trono de cristal. Manon, por otro lado, vive unas experiencias traumáticas que la dejan al borde de la muerte, después de ciertos descubrimientos que... Bueno, cambian todo. Todo. Tengo curiosidad por qué les depara a estos dos, porque me gustan mucho, pero no estoy enteramente convencida. Entre otras cosas, el vínculo que se creó entre Manon y Elide me da muchísima ternura. Quiero más de estas dos. Y de las Trece, de paso. Las extrañé mucho en los momentos en que no aparecieron. Cómo me gustan las brujas de estos libros. Muchísimo.

Y hablando de parejas poco sorprendentes, seguimos con Aelin y Rowan. Que ta, me encanta el bien que se hacen y cómo se potencian, pero Rowan me aburre tanto como personaje. No sé, no le encuentro eso que parecen ver otros. Bien por ellos, me alegro. Pero no me genera la emoción que sentía, por ejemplo, cuando Celaena —atentos al cambio de nombre— estaba con Chaol.

Podríamos hablar un poquito de Aelin y de cómo todo se le empieza a ir de las manos. Del miedo que produce, además de admiración, por su poder, cada vez más fuerte. De que sigue haciendo todo por la suya en vez de confiar en su corte, y aunque esto sirve para dar plot twists impactantes, no me parece una buena actitud, y a los suyos tampoco. Podríamos hablar de los descubrimientos increíbles que hace sobre lo que tiene que hacer y su destino, pero, la verdad, no quiero arruinarles esto. Ya bastante tienen con que Sarah J. Maas les arruine la vida.

De lo que más quiero hablar es del final y de lo poco que me gustó. No solo porque sí, obvio, pasan cosas horribles y tenemos un cliffhanger de la puta madre, sino porque es spoiler casi un calco de Una corte de niebla y furia. Y gracias, pero con un libro está bien. De hecho, todo lo que pasa en esas últimas páginas es casi robado de su propio libro. Ahora voy a spoilear más profundo: que el enemigo los separe, que se hayan casado en secreto, que sean mates y que recién lo hayan descubierto... ¿Hola? Me parece inaceptable spoiler. Tampoco me gustó la aparición de spoiler Maeve spoiler. Entiendo su función allí, pero esa maldad porque sí, sin justificación... Meh, no me convenció. De no haber estado tan indignada por lo que estaba haciendo, me habría indignado por lo que leía. Es una pena, porque el resto del libro lo disfruté horrores, ni les explico lo feliz que fui con él. Y a esta altura de la saga ni me planteo dejarla, menos por un detalle —no tan detalle, pero bueno— así. Así que pienso cruzar los dedos para que el final del próximo libro me satisfaga más.

Sigue siendo un libro con una prosa y un worldbuilding excelentes, personajes que ya no puedo olvidar y a los que les tengo mucho cariño, grandes aventuras y situaciones infartantes. Además, lo leí súper rápido, en unos pocos días. Tengamos en cuenta que estaba de viaje, así que tampoco tenía mucho tiempo. Quizás me gustó menos que los tres anteriores, pero sigue estando a la altura de la saga, aunque debe y puede mejorar. Ya veremos lo que nos trae el siguiente...