miércoles, 11 de septiembre de 2019

Brillarás - Reseña

El día que mi hermana murió, creí que nada volvería a brillar jamás. Ni siquiera yo.
Entonces encontré la lista, una serie de deseos que ella anhelaba cumplir antes de morir.
Volver a ver a la abuela, nadar en el mar al amanecer, ir a un recital de rock...
Mi hermana no tuvo tiempo. Pero yo, aunque jamás hubiera hecho algo así antes, estaba decidida a cumplir sus sueños. Y sin darme cuenta, emprendí el viaje de ser yo misma. Sin darme cuenta, empecé a vivir.
Porque, para brillar, no hace falta ser perfectos. Solo amar la vida.








En primer lugar, le tengo que agradecer a Santiago, del blog Lector de mil historias, dado que gané este libro firmado en un sorteo suyo hace meses. He de admitir que no era el que esperaba ganar en ese sorteo, si ganaba algo, por lo que demoré un poco el decidirme a leerlo. Además, me guiaba un poco por opiniones de otras obras de la autora, entonces estaba algo insegura. Para contarles brevemente qué me pareció este: creo que, si esas otras opiniones son ciertas, y de hecho son de gente en quien confío, pues entonces se nota que este género es aquel en el que Anna K. Franco brilla de verdad.

Fuente
Yo de este libro esperaba drama, romance e introspección, y eso es exactamente lo que encontré, por lo que desde el vamos me puedo dar por satisfecha. La historia empieza, como podemos ver, con la muerte de la hermana de Val, la protagonista. Hilary, una hermana tan perfecta que Val solo pudo ser su sombra. Hasta que entonces, tras una enfermedad terrible, muere y solo queda ella, con sus padres y con su vida anodina. Cuando encuentra la lista con los deseos de su hermana antes de morir, decide cumplirlos para honrarla y ello actúa como un catalizador: de ahí en más, se desencadena una serie de eventos que la llevan por un camino que no esperaba, el suyo propio. A través de los deseos de Hillie, Val podrá empezar a conocer distintas personas y realidades y, sobre todo, qué cosas son las que realmente le gustan, le interesan y le apasionan. Además, es una vía para poder mejorar la relación con sus personas cercanas y no tan cercanas, a pesar de unos cuántos secretos...

Creo que ese es un resumen sincero de la novela porque, en verdad, decir que se trata solo de un romance sería injusto. A pesar de que la carga romántica es grande y tiene mucho impacto en los eventos de la historia, no se trata de eso. Lo más importante acá es Val, su desarrollo y sus descubrimientos. Tengo la sensación de que, a demás, Val es un personaje difícil. Al principio me chocó mucho toda su rabia y su egoísmo, después hice un alto para decirme una cosa: no solo es una adolescente, que vive todo de forma más intensa y dramática de por sí, sino que además acaba de perder a su hermana y está atravesando un duelo. Que sea así es normal, y no tiene por qué gustarnos. Me gustó la forma en que madura a través de la historia y, aunque a veces toma decisiones demasiado impulsivas, creo que hay un crecimiento en ella hacia el final de la novela.

Fuente
Respecto al romance, me pareció en general bastante dulce. Es la primera vez que Val se engancha de verdad, aunque no la primera vez que sale con un chico. Es cierto que es todo muy dulce en un punto y tal vez muy dramático en otro, pero sirve para que Val conozca otras realidades, haga uso de la empatía y tome ciertas decisiones sobre su vida. Creo que es una historia linda y que, al igual que ella, evoluciona y se transforma en algo que puede terminar siendo sano para los dos, aunque al principio tuviera mis dudas al respecto.

De entre los secundarios, es obvio que voy a empezar por Luke por ser el interés romántico. Es un chico dulce, inteligente, que sufre una vida muy complicada. Algunas de sus actitudes, la verdad, no me cerraron, pero no me pareció un personaje plano. Después, me gustó bastante cómo se trató a la familia de la protagonista, que no es invisible como en otras novelas juveniles. Sus padres, por ejemplo, están atravesando un duelo, cada uno a su manera, y eso se traduce en actitudes y problemas que muchas veces Val no entiende. Además, retoma el contacto con su abuela, a quien su padre le retiró la palabra, que es un personaje precioso y muy extravagante. Me habría gustado, sí, saber más sobre las amigas de Val, que creo que brillan por su ausencia, pero sé que hay una continuación, Serás, que cuenta la historia de Liz, así que veremos qué pasa con eso.

Fuente
Respecto a la ambientación, me pareció que el Nueva York presentado está muy correcto. Que la autora estudió el lugar a conciencia y sabía por dónde mover a sus personajes, pero en verdad me dio algo de pena que, siendo argentina, eligiera Estados Unidos. Ya sé que justo yo no soy quién para decir eso, pero me habría encantado esta misma historia, así como es, en una ciudad argentina. Esto no es precisamente una crítica, sino algo bastante subjetivo. En cuanto a la narración, también me pareció correcta. Me gustó que fuera directa y se acoplara a la mentalidad de una adolescente, con todos sus claroscuros e intensidades, pero que también tuviera momentos de reflexión acordes a Val y su vida, con una prosa muy linda y profunda incluso, de la que se podrían resaltar unas cuantas partes. El libro lo leí en dos o tres noches, creo, así que considero que fluye bastante bien.

Entonces, para resumir, podría decir que empecé este libro algo vacilante por causa de opiniones de gente en quien confío, pero de otros libros de la autora, y que me encontré con algo de más calidad de la esperada, que me entretuvo, me dio reflexiones muy lindas y bien escritas y que además cuenta una historia de crecimiento con una protagonista bien adolescente, que madura. Creo que lo podemos considerar un éxito. Además, la maquetación es divina, al final incluye una playlist de la novela y la solapa puede cortarse para convertirse en un marcapáginas. Precioso para tener en físico. ¿Qué opinan?

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Toda la verdad de mis mentiras - Reseña

¿Puede mantenerse una amistad a pesar de las mentiras?

Una despedida de soltera en autocaravana.
Un grupo de amigos...
...y muchos secretos.

Elísabet Benavent, @Betacoqueta, con 1.000.000 de ejemplares vendidos vuelve con una novela original, una propuesta diferente que aborda las contradicciones de un grupo de amigos que se ve obligado a mentir para dejar de sentir.

Un road trip divertido, surrealista, donde todo puede suceder. Una aventura en carretera que habla de la verdad que se esconde detrás de todas las mentiras.





Elísabet Benavent ya es, podríamos decir, una amiga de la casa. Novela nueva que saca, novela que quiero leer, y esta no fue la excepción. Además, los road trips me pueden y tenía ganas de ver cómo se desenvolvía la autora con una novela autoconclusiva, ya que no he tenido el gusto de leer Mi isla aún. La verdad sea dicha, me gustó y lo leí casi que en una noche, como me pasa siempre con sus libros.

Fuente
Como siempre, se trata de una historia divertida, ligera en muchas partes y con más profundidad en otras, que mezcla el humor con momentos emocionales más serios y bastante romance. El libro empieza con una declaración muy fuerte: Coco, la protagonista, admite ser una mentirosa. La mayor de todas sus mentiras es que finge seguir enamorada de su ex, pero solo lo hace para esconder que está enamorada de su mejor amigo, que además es el ex de una de sus mejores amigas. Bruto lío, para qué mentir. Me hizo gracia leerlo, porque algunos sabrán ya que cada vez que leo un libro de Elísabet Benavent, siento que me habla directamente, que toca temas que me interpelan. En esta ocasión, me hizo reír porque estoy de novia con quien solía ser uno de mis mejores amigos y entendí bastante bien algunas cosas —él también, porque por supuesto le fui a contar.

Por suerte, nuestra historia fue más sencilla que esta, que está llena de engaños, secretos y envidias ocultas. Todos los personajes ocultan algo o saben cosas de los demás que no van decirle a nadie, o tal vez sí. Todos tienen algo turbio detrás, a pesar de la aparente amistad. Y digo aparente porque aquí está por verse quién es amigo de quién realmente y a qué costo. Lo que empieza como un road trip por la despedida de soltera de Blanca, una de las amigas de Coco, se convierte poco a poco en una situación complicada. Hay tensiones por todos lados, miradas difíciles de interpretar, desencuentros. Al final, ¿qué decirles? Tanta cosa tapada tiene que salir por algún lado.

No quiero decir más porque, como se imaginarán, la gracia es que ustedes mismos se vayan dejando envolver por la espiral de secretos y mentiras que ocultan los personajes. Debajo de toda la comedia aparente hay mucho drama y es algo que me sorprendió bastante del libro. No porque en los demás no hubiera de esto, sino porque casi todos los personajes son bastante egoístas de un modo u otro, y se lastiman a pesar de ser amigos. El tema de traicionar, perdonar, redimirse es central en la novela.

Fuente
Coco es nuestra protagonista, aunque hay capítulos desde el punto de vista de Marín intercalados. Como siempre, esto ayuda mucho a poder entender mejor a las dos partes involucradas en el romance. Es algo que a la autora se le da muy bien, además, porque tener este conocimiento no hace que se pierda ni la intriga ni las ganas de saber qué va a pasar. Respecto a Coco, me gustó mucho que tenga un carácter fuerte, ganas de salir adelante por sí misma y aprender siempre. A veces no estaba de acuerdo con su accionar, pero en general me pareció bastante coherente. A Marín me costó más tomarle cariño por lo aparentemente perfecto que es; me cayó mejor cuando empezó a equivocarse, a ser más humano y menos idealizado por Coco, que me parece que es algo que la autora hace por gusto. Como pareja, me pareció que desde un inicio funcionan bien, es lo que tiene cuando hay años de amistad detrás. En el caso de ellos, además, convivencia. Y el tema de que haya tensiones, pero no se puedan resolver por las demás personas involucradas siempre es un ingrediente interesante.

Los secundarios, sus compañeros de viaje, ocultan tanto como ellos. Marín y Aroa ocultan los motivos de su ruptura. A Blanca le pasa algo que la desmotiva y no quiere decir nada. Gus parece estar enamorado de alguien, cosa rara en él, pero no quiere decir de quién. Loren parece saber todo de todos, pero no piensa decir nada. Y así, pasan los días. Un caldo de cultivo ideal para que todo explote. No quiero entrar en cada uno porque prefiero que los vayan descubriendo.

Se imaginarán, recorremos bastante la costa porque la idea es ir de playa en playa todos juntos, de camping en camping, y pasarla bien. La ambientación hace que sea ideal como lectura de verano. Yo, que estoy en pleno invierno, los leía tan desabrigados y sentía frío —tal vez es una tara mía, ojo—, así que sugiero de verdad su lectura para tiempos más plácidos. Podía imaginarme a la perfección los lugares, como siempre, aunque no conozco España, y eso me gustó mucho.

Fuente
Y también como siempre, la prosa de Elísabet Benavent hace que la novela se lea en un suspiro. Si no en una noche, en dos, pero en nada. Es rápida, llena de humor y de sarcasmo cuando toca, pero capaz de tocar la fibra sensible si se lo propone. Pone en cuestión más de un tema complejo, se mete bastante en las emociones de los personajes y hace que entendamos sus acciones incluso cuando se están portando como imbéciles. En esta ocasión, al tener un personaje poeta, que es Gus, se atreve con la poesía, que comparte en las páginas en más de una ocasión. Si bien no es el tipo de poesía que yo en general leo, me pareció que estaba muy bien y que era pertinente para la novela, no un elemento decorativo porque sí, que es un riesgo que corría y que no me habría gustado notar, personalmente.

Lo que sí no me gustó tanto fue el final. No por lo que pasa, que está bien y me dejó satisfecha, sino porque creo que fue demasiado abrupto en algunas cosas. En lo disruptivo que se siente por el cambio de ambientación y el tiempo que pasa, digamos. Creo que, funcionar, funciona, pero no me dejó la misma sensación que sus otros libros. Tampoco creo que fuera necesario escribir una secuela para contar lo que se cuenta, pero sí lo sentí muy rápido.

Entonces, a modo de resumen, es una novela ideal para el verano, que tiene personajes que ocultan más de lo que dicen y que promete risas, pero también secretos, drama y mucho romance. Como todo lo de la autora, es una apuesta segura y dudo mucho que pasen un mal rato. ¡Que lo disfruten!


miércoles, 28 de agosto de 2019

La misión de Rox - Reseña

Rox ha partido a la región del oeste, devastada por los monstruos, en busca de una aldea perdida habitada por Guardianes. Mientras una riada de supervivientes acude a la Ciudadela en busca de un refugio seguro, tras sus muros florece un nuevo movimiento filosófico, la Senda del Manantial, cuyo líder predica el fin del mundo conocido… para bien o para mal.
Xein, por su parte, ha sido enviado a la Última Frontera, el lugar desde donde los Guardianes defienden la civilización de la amenaza de los monstruos, y de donde pocos regresan con vida. Axlin se ha propuesto rescatarlo; mientras prepara su viaje, y al investigar sobre la Senda del Manantial con la ayuda de Dex, encuentra pistas que la conducen a una época anterior a la Ciudadela, donde podría hallarse el origen de la plaga de monstruos que asola su mundo.

En esta última entrega de la trilogía Guardianes de la Ciudadela los destinos de los protagonistas se entrelazan una vez más, condicionados por secretos y revelaciones que pondrán en peligro los cimientos de su relación, pero que también podrían suponer la clave para salvar su mundo de la tiranía de los monstruos.

Leer la tercera y última parte de esta saga era una cuestión de tiempo. Después de lo mucho que disfruté la segunda parte, El secreto de Xein (que para mí fue una mejora respecto al primero, El bestiario de Axlin), estaba clarísimo que necesitaba continuar. Tras los misterios y revelaciones del segundo libro, que fue más de intrigas que de aventuras, a diferencia del primero, necesitaba saber. Por acá ya saben que suelo anticiparme a las cosas y muchas veces adivino finales o plot twists, pero con esta saga me venía sorprendiendo mucho y me alegra decir que siguió siendo así en su mayor parte.

Fuente
Les venía diciendo que el primero fue sobre todo de aventuras, mientras que el segundo tuvo más misterios y acción dentro de un mismo escenario. Pues este último es una mezcla de las dos cosas: no perdemos las intrigas y misterios de la Ciudadela, pero también hay acción fuera de ella. Una gran combinación para un libro tan largo como este, que además busca cerrar todos los cabos sueltos. De alguna manera, para hacerlo, termina abriendo un montón de caminos más, que son una puerta hacia el pasado de este mundo y los motivos por los que los monstruos están en él. Es decir, lo que venimos esperando hace dos libros.

El anterior libro nos dejó tres frentes abiertos: el de Axlin, en la Ciudadela, el de Xein, camino a la Última Frontera, y el de Rox, en busca del enclave en el que nació. Los tres se enfrentan a situaciones que los hacen plantearse todo lo que saben sobre su mundo y los monstruos. No quiero spoilear nada de este libro ni de los anteriores, pero los que leyeron se imaginarán a qué me refiero. Estas tres líneas narrativas son muy interesantes, creo que en general por igual, ya que cuando pasaba a la trama de otro personaje me frustraba no saber qué pasaba con el que venía siguiendo. A lo mejor el que menos me interesó fue Xein, ya que no conecté tanto con él como con Axlin o Rox —a las que amo mucho mucho y no sé qué hacen perdiendo el tiempo con Xein—, pero los descubrimientos que hace en la Última Frontera también me parecen fascinantes.

Fuente
Algo que me pareció fascinante, sobre todo de la segunda novela en adelante, es lo aterradores que son los monstruos innombrables. Solo de imaginarme su existencia, se me ponían los pelos de punta. Eso es un puntazo a favor de la historia. Mucho más que los que son evidentemente horribles o los colosales, porque estos son... Bueno, como ya saben. Y la autora lo sabía, por eso escribió ciertos capítulos en los que se habla más sobre ellos. La verdad es que conocer el origen de todo fue más que interesante. Llegó un punto donde pude más o menos darme cuenta de por dónde iba la cosa, pero ya estaba súper avanzada en la trama. Valoro montones eso; en general, como les contaba, suelo adivinar los giros y eso —no porque sea especialmente inteligente, es algo que pasa cuando leés mucho y/o escribís—, pero acá muchas cosas me tomaron desprevenida y me encantó que así fuera.

Además, no es fácil mantener la tensión y la intriga por casi setecientas páginas. En algún momento, claro, la información empezó a llegar con más frecuencia, pero las ganas de saber ya eran muy altas y fue bien recibido todo. Spoiler grandote Tengo que admitir que esperaba que el origen de los monstruos fuera otro y, si bien no me decepcionó, me descolocó. Igual, me gusta la idea de que sea algo así, medio absurdo, y no algo intrínsecamente malvado spoiler. Igual, me pareció excelente cómo todas las pistas fueron dejadas a lo largo de los tres libros y cobraron sentido en este. Las descubrimos a la misma vez que los personajes, con la misma fascinación y horror que ellos.

Fuente
Tengo que decir también, ahora que ya conocemos todo lo que se podía conocer, que me encantó el desarrollo de este mundo. Se aleja bastante de los mundos de fantasía más clásicos, aunque podemos reconocer rastros de ellos en él. Es un mundo decadente, en constante peligro. Si bien varios lo relacionan con el mundo de Shingeki no Kyojin —yo misma noté esta similitud—, creo que toma otro camino. Es más viejo, más primitivo, digamos. Me encantó cómo todo se ajusta a las necesidades de la gente, a la supervivencia frente a los monstruos. Desde las formas caseras de protegerse de ellos hasta las intrigas de la Ciudadela. La manera en la que los monstruos influyen en las clases sociales más altas, el rol de los guardianes en la sociedad... Es un mundo sólido, creíble, y del que me gustaría saber más. Me atrevo a decir que como trilogía es muy superior a Memorias de Idhún, por lo excelente de su ambientación y construcción y por lo mejor desarrollados que están los personajes principales.

En verdad, el único momento en el que dudé respecto a darle cinco estrellas —igual se las di— fue con el final. El clímax se me hizo algo pobre en cuanto a la epicidad de todo lo que venía sucediendo, aunque entendí el porqué de las cosas. Me habría gustado algo más de emoción, de acción. Tal vez fueron las expectativas que me jugaron en contra, tan embalada como estaba hacia el final. Lo que pasa después, las últimas páginas, me gustaron bastante. Como cierre creo que es bastante satisfactorio.

Así que, ahora que ya terminé la saga, me quedo con el vacío de saber que se acabó, pero contenta porque me dejó satisfecha y porque me hizo encontrarme con una Laura Gallego más madura, con nuevas historias que lograron fascinarme tanto como las que leí de adolescente. Recomiendo montones estos libros a los amantes de la fantasía y a los que tengan ganas de embarcarse en una aventura llena de emociones, peligros y monstruos. ¿Se animan?

miércoles, 21 de agosto de 2019

Todo lo que sé sobre un corazón roto - Reseña

Del autor de Cómeme si te atreves

Ella no quiere creer en el amor.
Él siempre ha querido enamorarse.
Ella escribe en su diario a una escritora muerta.
Él no quiere saber nada de la muerte.
Lo que Marc sabe de Simone es lo que cuentan sobre ella en el instituto. Lo que Simone sabe sobre Marc es lo que ningún chico había hecho antes por ella. Desde que a Simone le rompieron el corazón su pasión por el dibujo ha crecido, es una vía de escape porque nunca ha hablado con nadie de lo que pasó. Aunque cuando llega Marc es su gran oportunidad para empezar a creer en las personas.
Todo lo que sé sobre un corazón roto es que en el mundo hay parejas que se conocen, se besan, se enamoran y rompen.
¿Y si la vida es demasiado triste para ser feliz?



Hacía siglos que quería leer a este autor, al que le sigo la pista desde los años de los foros literarios en mi/nuestra adolescencia. Cuando vi que había publicado por primera vez (Cómeme si me atreves), me alegré montones y lo dejé apuntado, aunque por la temática (y esta es una cuestión personal) preferí esperar para leerlo. En fin, que cuando salió este, de inmediato captó mi atención y fue por el que quise arrancar a leer a Daniel. No solo por la bellísima portada, sino por todo lo que prometía la novela.

Fuente
Hoy, a diferencia de otras veces, voy a arrancar hablando de la narración de este libro y de cómo está ordenado. No es lineal. A veces —con aviso— se nos cuentan cosas que pasaron antes. En general, la historia la cuenta la protagonista, Simone, en primera persona del presente, pero hay algunos capítulos de Marc e incluso uno en tercera persona. Y tenemos fragmentos del diario de Simone, del antes y del ahora. Esto hace que, más que una historia que podemos seguir así nomás, tengamos que reconstruir un poco lo que pasó, retroceder en el tiempo, tomar carrera. Me pareció una elección oportuna, si tenemos en cuenta el tipo de historia y el mensaje que transmite, la atmósfera que busca construir. Fue, además, lo que me hizo entender alguna que otra cosa que no me terminaba de cerrar de la novela y de cómo estaba contada, que al principio me costó mucho. Les explicaré.

Uno de los problemas que tuve era que la narración se me hacía poco natural. Tanto la forma algo barroca en que estaba contada como los diálogos, irreales en personajes de esa edad o en personas comunes, me chocaban mucho. Entonces me di cuenta de que eso no era así por casualidad. No se trata de un libro hecho para reflejar la realidad cotidiana, sino que a través de las palabras, de una prosa más poética y de unos diálogos que reflejan lo que nos pasa por el pecho y no por la mente, se crea un mundo que no es nuestro mundo y a la vez sí lo es. Más allá de las peculiaridades propias de Simone o de Marc. Cuando me hice amiga de esa idea, la lectura fluyó mucho más y ahí sí que pude disfrutarlo.

Fuente
También está cuestión de que Simone es una narradora compleja. Una chica que siente mucho, pero oculta todavía más. Que ama pintar, el arte, la poesía de las cosas, la vida sencilla con su familia. Que ama mucho, pero no se lo permite. Que no se entiende. Contradictoria, vengativa, rota. Que tiende al autoboicot hasta que se permite sanar. De la que se ha dicho mucho, pero en verdad se sabe muy poco. De pocos amigos, de palabras bellas. De futuro incierto, que cada vez toma más forma. No es fácil quererla, pero a fin de cuentas eso requiere ponerse en su lugar, y la empatía no siempre es fácil. Simone no es una persona que pueda atarse, que pueda sacrificar su libertad y su crecimiento por otras personas, por mucho que las quiera. Eso es parte de la historia, pero no todo. Hay muchas más aristas que van a descubrir cuando se lancen a sus páginas.

Llegué hasta acá sin contarles, en verdad, de qué va toda esta historia. Pero, como les conté, no es una novela lineal. Es una novela de personajes en su mayor parte y lo que contemplamos es su crecimiento. Las cosas de su pasado que los convirtieron en lo que hoy son. Lo que tienen que vivir en su último año de secundaria para poder ser quienes van a ser. Cómo lidian con la soledad, con el desprecio, con el duelo, con la fama, con la traición. Leer esta novela es acompañarlos, a veces vernos en ellos incluso. Si me pusiera a contar de verdad de qué va, siento que diría demasiado. Es de esos libros para perderse, más que para seguir un camino.

Al igual que con la narración, me costó llevarme con los personajes. Salvo con Marc, el chico de ciencias, que me conquistó desde el momento uno. Con Simone fue más difícil, pero entre ella y su familia lograron quedarse conmigo al final de la novela. Los demás secundarios tuvieron sus momentos, y aunque aprecio que hubiera cierta diversidad étnica, no siempre me gustó su representación. No es algo que enturbiara mi lectura, pero sí me chocó en algún momento, aunque fuera mínimo. Como pasa siempre con las novelas escritas en primera persona, en fin, es muy fácil que el protagonista acapare la atención y que tenga más vida que los demás. Acá pasa un poco, pero no creo que juegue en detrimento de la historia, justamente por el tipo de historia que es. Sí quiero decir que, aunque algún personaje me resultó cliché, muchos tuvieron su momento de redención —literaria, al menos— y, al final, terminó por volverse todo mucho más sororo de lo que creía y me dejó contenta.

Fuente
En cuanto a la ambientación, una de las cosas que más me gustaron es que, a pesar de que sabemos que estamos en España, se haga mención a La Ciudad y a La Capital. Le quita peso a los lugares reales y nos envuelve más en esa atmósfera como sacada de la ficción en la ficción, difícil de ubicar y que encaja a la perfección con la forma en que se cuenta la historia. Me gustó el cuidado y el amor que se nota que hay por esa Ciudad que no se nombra. Se conoce cada lugar, la importancia que le dan los personajes a estos, cómo influyen en sus vidas, en sus historias personales. El trigal, la playa, los lugares que visitan y que evitan. Estas cosas hacen que el entorno se convierta en un personaje más que, por supuesto, crece a la par que los demás. Aplaudo que una ambientación que podría haber pasado desapercibida tuviera esta importancia y este desarrollo.

En fin, ¿qué puedo decir? Tal vez no empecé la lectura con buen pie y tuve miedo de que me decepcionara, sobre todo por lo bien que me cae el autor. Por suerte, pronto entendí de qué venía la cosa, cómo leerlo, y puedo decir que lo disfruté mucho. Es una novela preciosa, sobre el duelo y sobre aprender a sanar, sobre aceptar el amor y aceptarse uno mismo. No me atrevo a recomendarla a todos, pero sin duda muchos van a saber apreciar su valor. No tengan miedo de arriesgarse.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Sophie en los cielos de París - Reseña

Tras hundirse un barco en el Canal de la Mancha, una niña de apenas un año aparece flotando en un estuche de violonchelo y es rescatada por un erudito y aventurero londinense llamado Charles Maxim. De esta forma tan extraordinaria comienza la conmovedora historia de Sophie y Charles, quien, una vez constatada la desaparición de la madre de la niña, se convierte en su tutor legal. Sin embargo, con el paso del tiempo, se apodera de Sophie la idea de que su madre sobrevivió al naufragio, y aunque Charles le advierte que eso es casi imposible, para ella el «casi» significa que existe «alguna» posibilidad, y ésta, por remota que sea, jamás debe descartarse.
Así pues, a pesar de que la única pista que tienen es una dirección parisina grabada en el estuche del chelo, Charles, que lo daría todo por verla feliz, accede a acompañarla a París para iniciar la incierta búsqueda. Allí, en una noche mágica, Sophie conoce a Matteo y sus amigos, unos jóvenes vagabundos que recorren la ciudad por los tejados y que enseguida se prestan a ayudarla para que su sueño se haga realidad.

«Una escritora con una voz profundamente personal y una imaginación fecunda.» Philip Pullman

Llegué a esta novela gracias al Infoblog del año pasado y a la generosidad de Gussi, que regaló libros a los participantes. No tenía mucha idea, la verdad, pero ya saben que no puedo resistirme a libros con protagonistas que tienen mi mismo nombre. Pasó mucho tiempo y, entre otras lecturas más urgentes, lo dejé estar, aunque nunca salió de mi mesa de luz. Ahora, en el mes de mi cumpleaños, dije «¿por qué no?» y lo tomé. Y fue un acierto.

Fuente
La novela nos cuenta una historia que, en principio, es de lo más disparatada. Por el tono de la narración y según vamos avanzando, se nota que es intencional. Que es de esos libros que funcionan tanto para niños como para adultos. De esos que mezclan situaciones insólitas con pequeñas dosis de realidad —que vienen siempre de adultos, quienes podrían arruinar la felicidad de los protagonistas — y se las arreglan para salir triunfales y que el lector se sumerja en el relato. ¿Que Charles Maxim encuentra a la bebé en la caja de un cello y decide quedársela y criarla? Sí. ¿Que usan libros en vez de platos hasta que Sophie deja de romoperlos? Precioso. ¿Que hay toda una sociedad de jóvenes y niños viviendo en los tejados de París? Dame. La fantasía toma el poder de esa manera, a pesar de que la única magia está en la forma en que se nos cuenta esta historia tan particular.

Es importante hablar de la prosa ahora. De la manera bellísima en que la autora describe las cosas, hace comparaciones inesperadas que, sin embargo, funcionan y transmiten lo que considero que es la esencia del libro. No es una narración pesada ni lenta, el libro se lee muy rápido, pero yo aconsejo que se tomen un momento para apreciar la forma en que está escrito. Es parte de lo que hace que le tomemos tanto cariño a los personajes y a sus peripecias.

Fuente
Sophie es una criaturita salvaje, una niña que creció alejada de las rígidas normas sociales de la época —no sabemos cuál, pero se intuye que no es la nuestra— y cuyas prioridades siempre son aprender, divertirse, ir más allá. Criada llena de amor y libertades por Charles, un hombre muy peculiar y con poca vocación de adulto, es quien quiere ser y no quien otros adultos a cargo quisieran que fuera. A pesar de todo, sigue convencida de que su madre no murió en el naufragio y que puede ir a buscarla. Tras un descubrimiento y ciertos apuros, Charles y ella viajan a París para intentar encontrarla. Y así es como Sophie se encuentra con Matteo y los demás tejabundos, la gente que vive y malvive en los tejados de París. Por supuesto, esto representa un desfile de personajes entrañables, insólitos, que ayudarán a Sophie a encontrarse con su madre. A pesar de los riesgos, que no faltan.

La ambientación parisina es espléndida, distinta a lo normal ya que la perspectiva se ajusta a la novela y a la experiencia de los personajes, tanto en las calles como en los tejados. Da ganas de conocer ese otro París, más cerca del cielo y de las estrellas. La prosa, como mencionaba antes, ayuda mucho.

Tal vez lo único que no me convenció fue el final. A mí los finales abiertos me gustan, y aunque este no lo fue tanto, me pareció abrupto. Quedaron algunos hilos sueltos. Se entiende que no es lo más importante y supongo que la novela va hasta donde le interesaba a la autora. No perjudicó mi lectura, pero me habría gustado que hubiera un poco más de cierre.

Este libro, bastante corto y fácil de leer, me pareció una belleza. Una novela narrada con amor, con personajes queribles y una perspectiva peculiar. De esos que, insisto, pueden ser disfrutados por grandes y chicos. Aunque pase el día del niño, igual lo pueden regalar, eh. A los adultos, también. En serio.

martes, 6 de agosto de 2019

Los ojos del perro siberiano - Reseña

Desde que estoy enfermo, en los ojos de algunos veo temor, reproche, intolerancia, lástima, miedo, enojo, vergüenza, curiosidad. Los únicos que me miran igual son los ojos de mi perro.
















Si tengo que ser sincera, este libro me sonaba de haberlo visto en una reseña y poco más. Recientemente, lo escuché nombrar en la Feria del Libro de Buenos Aires. No tenía mucha idea y, aunque me llamaba la atención, no la suficiente. Cuando llegó a mí la oportunidad de leerlo, fue una sorpresa y un gusto. Al fin iba a saber de qué trataba, al menos, ya que no lo recordaba y no había vuelto a buscar. Fue una gran idea leerlo sin buscar nada: vale la pena saber poquito e ir metiéndose en la historia.

Fuente
En líneas generales, les puedo contar que la novela trata de un preadolescente —está en esos años en los que la niñez y la adolescencia se mezclan, sí— de una familia «de bien» argentina. De esas casi aristocráticas, en las que las apariencias juegan un papel muy importante, tal vez más que otra cosa. La voz que nos narra, sin embargo, es la del protagonista ya adulto, a punto de marcharse a Estados Unidos. Lo único que sabemos con certeza, además de la partida, es que el hermano del protagonista está muerto. Y así empieza. De verdad no hay mucho más que quiera decir respecto a la historia en sí. Fue un placer, aunque a veces doliera, ir descubriendo la trama de a poco, junto con el protagonista en su juventud. Conocer a sus estrictos padres, a una sociedad rígida, a una abuela sabia con un corazón enorme, a un hermano que le abre las puertas al otro para poder ser.

La voz del protagonista, que nos narra, es muy melancólica. Sabe bien lo que le pasó en la vida, por lo que nos cuenta todo con una suerte de resignación. Esto hace que la prosa sea muy íntima y cercana y que todo nos llegue de verdad. Además, juega muchísimo con referencias culturales y geográficas que son fáciles de entender, más allá de que uno no sea argentino —si estuviste en Argentina al menos alguna vez, quizás sea más fácil—, y están bien puestas. Generan un efecto en el lector más allá de la familiaridad.

Fuente
Otro recurso que está muy bien utilizado es la edición. No sé cómo era la original, pero la de Norma es una belleza ya desde el olorcito del papel, grueso. No diría que es precisamente un libro ilustrado, pero sí que juega con el diseño del texto para que el efecto de las palabras sea distinto sobre el lector, en los momentos adecuados.

El efecto de las palabras es algo que no quiero dejar de resaltar, por más que haga que la reseña se vuelva repetitiva. Es maravillosa la forma en la que todo el libro cumple la función de resaltar los momentos más emotivos, los que más se te quedan prendidos del pecho, pero es la prosa misma la que te induce esas sensaciones también. La que te hace pensar y sentir y enojarte a veces y suspirar otras. Si la idea del libro es que el mensaje principal llegue, pues lo consigue.

Como ya dije, no quiero meterme demasiado en la novela. Tampoco hay tantos personajes ni se puede hablar mucho de ellos sin contar de más, así que solo puedo decirles que me parecieron bien construidos, reales en el sentido de que he visto gente así y es un mundo que lamentablemente existe. Lo que sí quiero hacer es dar un trigger warning para los que no se sientan cómodos con la idea de la muerte o con leer sobre enfermedades terminales. Sabemos desde un inicio que el hermano del protagonista muere, pero entiendo si algunos prefieren no leer sobre esas cosas.

Más allá de todo, es una novela hermosa, que me dejó pensando y que me alegra haber podido leer, pues superó toda expectativa que pudiera tener. La recomiendo muchísimo y espero que puedan conseguir esta misma edición, que aporta bastante a la lectura. ¡No dejen de darle una oportunidad!

miércoles, 31 de julio de 2019

El príncipe del sol - Reseña

“Esta historia comienza con el príncipe que vivía en el reino del sol… y con la chica que quería salir de ahí”. 

La nación del sol y el reino de la luna han logrado mantener la paz durante un milenio, pero hoy todo parece estar perdido, los vientos de guerra amenazan ambos territorios.
Emil es el príncipe heredero a la corona del sol, y ese siempre ha sido el deseo más grande de su corazón… pero no en estas circunstancias. Ahora lo que más quisiera es evitarlo a toda costa. Elyon es una solaris con un espíritu libre y soñador. Lo que más anhela es descubrir nuevos lugares y tener muchas aventuras. Y hará lo que sea para lograrlo. Es por eso que convence a Emil de emprender un arriesgado viaje por Fenrai antes de que los rumores sobre los siniestros planes del reino de la luna se vuelvan realidad. Pero la travesía se torna cada vez más peligrosa y desconcertante cuando descubren la verdad detrás de algunos secretos que era mejor no revelar. ¿Valdrá la pena poner en riesgo su vida para salvar el lugar que los ha visto crecer?

Estoy segura de que muchos conocen a la autora por su canal de booktube, Clau Reads Books. Desde hace un tiempo, Clau venía contándonos sobre la novela que estaba escribiendo, sus avances y pormenores, y del proceso de publicación una vez fue aceptada por una editorial.Cuando llegué a la novela, ya sentía una cierta cercanía con los personajes y su mundo. Pero no nos adelantemos. Conseguí el libro en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, a la que Clau volvió a asistir. Tuve la suerte de poder ir al evento en el que ella participaba y que me firmara el libro.

Debo decir que, aunque estaba relativamente hypeada, también me quise tomar esta publicación con cautela por los motivos obvios. Luego, leí algunas reviews en Goodreads que me hicieron bajar a tierra el libro, cosa que siempre hace que lo termine disfrutando más. A modo de recomendación personal, les diría que tomaran este libro como un middle-grade que va poniéndose más maduro y complicado hacia el final. Creo que con esa actitud es más fácil que el libro se ajuste a sus expectativas. No lo digo como algo negativo, sino porque es muy fácil que la experiencia de un lector se vea afectada por lo que espera.

Fuente
Entonces, si hablamos de la historia general, es bastante sencilla y un poco genérica. La novela se divide en tres partes bien distinguibles entre sí: una más bien introductoria, otra en la que los personajes van adentrándose en la trama y una última para el desenlace, que es la más intensa y, con diferencia, la que más me gustó. Al principio me costó un poco engancharme, pero conforme pasaban las páginas se me hizo más fácil tomarle el ritmo. Igual, hubo partes que se me hicieron un poco cuesta arriba o predecibles. En general, es una historia de aventuras con algo de intrigas de la corte, aunque no se centra en esto especialmente sino en la búsqueda de la reina Virian, desaparecida hace meses. Esta desaparición ocasiona que se inicie el Proceso para coronar a Emil, nuestro protagonista, pero él y su grupo de amigos terminan por elegir un camino diferente, que implica innumerables peligros. Me gustó que sus decisiones tuvieran consecuencias, que se ven perfectamente en la última parte del libro, que es la mejor escrita y la más intensa e interesante de todas.

Aunque los principales personajes son el grupo de amigos, hay dos claros protagonistas: Emil y Elyon, que son bastante opuestos. Emil es más tranquilo, bastante miedoso e inseguro, especialmente ahora que tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros. Elyon es valiente, decidida y soñadora. Su sueño es poder vivir aventuras en lugares desconocidos, todo lo contrario a Emil, que no quiere salir de su ciudad si es posible. Ambos, de todas maneras, ocultan más de un suceso importante en su pasado que define lo que son ahora, y eso me pareció muy bien. Creo que los dos crecen a lo largo de la trama y me gustó el vínculo que tienen. Más allá de que la autora nos haga sufrir al final.

Fuente
El resto del grupo se difumina un poco, pero me gustó la variedad. Mila me cayó muy bien por lo serena, valiente y porque amo que haya personajes LGBT naturalizados. En verdad, en este mundo están naturalizados y me parece precioso. Gianna también me pareció interesante, pero sospecho que vamos a conocerla mejor en el siguiente libro. De Gavril me quedé con las ganas de saber más, pero no me cayó mal. Ezra, el hermano mayor de Emil, me gustó mucho y también me intriga saber más de su relación con Bastian, del que no quiero decir mucho. Creo que todos ellos son un gran soporte y proporcionan visiones útiles para el desarrollo de la trama, pero tuve un problema: para mí todos tenían una edad menor que la que decía el libro. No pude imaginarme a los de 17 con más de 13, 14. Esto fue un problema, porque hay intenciones de casar a Emil y... bueno, eso. Por este motivo también considero que se asemeja más a leer un middle-grade, pero al final termina volviéndose todo más maduro y oscuro. 

Sobre otros personajes más secundarios, como Rhea, Zelos y los demás, tengo poco que decir salvo que algunos me gustaron más, como la primera, y otro menos, especialmente porque se me hicieron vagos o cliché. Es más, algunos nombres, al ser tomados de otras obras de fantasía —no lo veo mal, ojo—, me complicaron visualizar a esos personajes en particular. Por ejemplo, el rey Arthas, incluso a veces Elyon. Los villanos, bueno, creo que en este primer libro vimos recién la punta del iceberg, así que esperaba algo así. Y respecto al plot twist final, si bien casi toda la novela me pareció predecible, ese me agarró por sorpresa

Fuente
Donde tuve más altibajos fue con la narración y con la ambientación, que van muy de la mano. Creo que la autora tiene mucho potencial y lo demuestra con momentos preciosos, con la tensión construida sobre todo al final, con recursos excelentes. Pero le falta trabajo editorial y muchas partes se ven muy amateur. Obviamente, va a mejorar con el tiempo, pero es importante mencionarlo. Respecto al mundo, hay cosas que me encantaron y otras que se me volvieron muy genéricas y, en verdad, superficiales. Ojalá en el segundo volumen se profundice en la magia, en la historia y en la cultura de Fenrai, porque podría ser muy, muy interesante. Insisto, el potencial está.

No puedo terminar la reseña sin resaltar el precioso trabajo en la edición. La portada con los detalles en dorado, las ilustraciones, el mapa... Como objeto, es precioso y sin duda vale la pena tenerlo en formato físico.

En conclusión, es una novela que tira más al middle-grade y que mejora según pasan las páginas. Empieza de forma más bien inocente y luego toma un cariz más serio y oscuro, cosa que la autora maneja muy bien. Creo que es tiene mucho potencial y realmente espero con ganas el segundo libro. Ustedes, ¿conocían a la autora? ¿Piensan leer esta novela? Mientras tanto, les dejo la playlist para que puedan ir metiéndose en la historia...



miércoles, 24 de julio de 2019

¿Y si fuéramos nosotros? - Reseña

Arthur está en Nueva York solo por el verano, pero si Broadway le ha enseñado algo es que el universo te puede enviar un impresionante romance cuando menos te lo esperas.
Ben piensa que el universo debe ocuparse de sus propios asuntos. Si el universo lo apoyara, no estaría en camino a la oficina del correo llevando una caja con las pertenencias de su exnovio.
Pero cuando Ben y Arthur se encuentran en el correo, ¿qué es exactamente lo que el universo les tiene reservado?
Tal vez nada. Al fin y al cabo, se separan.
Tal vez todo. Al fin y al cabo, se reúnen.
Pero ¿qué sucede si no pueden lograr una primera cita exitosa… o una segunda… o una tercera?
¿Qué sucede si Arthur se esfuerza demasiado para hacerlo funcionar… y Ben no se esfuerza lo suficiente?
¿Qué sucede si la vida no es realmente como una obra de Broadway?
Pero ¿y si lo es?


Primero que nada, queridos lectores de este blog, tengo que sincerarme con una cosa: nunca leí, por separado, a Adam Silvera o a Becky Albertalli. No porque no quisiera, sino porque así se dieron las cosas. Cuando tuve la oportunidad de leer este, fue un sí enorme. Con todo lo que se habla de estos autores, quería conocerlos más. Y la historia se veía tan linda que, ¿por qué no? Estoy contenta de haberlo hecho, porque fue un libro muy lindo de leer.

Fuente
La verdad es que, igual, no fue lo que esperaba. Y esto lo digo como algo positivo, eh. Creía que iba a encontrarme con un libro ligerito, súper soft y sencillo, y aunque es verdad hasta cierto punto, también es otras cosas. Si bien empieza con algo parecido al insta love —que, hagamos una salvedad, más que insta love es atracción y ganas de conocerse— y la relación se da bastante rápido —porque tienen un tiempo limitado para ello—, no todo es perfecto o mágico. A veces las cosas son agridulces, a veces la química no funciona, a veces hay malentendidos. A veces el amor decepciona y esto está muy bien plasmado en el libro. Y no es un libro que se centre solo en el amor, sino también en la amistad, en la familia, los miedos sobre el futuro, las cosas que nos hacen ser nosotros mismos, etcétera. Muy apropiado para una novela juvenil, más real, más tangible.

Esto no quiere decir que no haya cosas criticables. Sí, que se gusten de una lo hemos visto antes. Sí, la forma en que se buscan es un poco demasiado. Sí, los malentendidos son demasiado dramáticos y tal vez innecesarios. Sí, el romance es muy intenso —aunque, vamos, son adolescentes, ser intensos es parte de la adolescencia. Aunque lo noté, nada de esto hizo que disfrutara menos de la novela, a decir verdad. Lo único que a veces me saturó un poco fue la gran cantidad de referencias a cosas, pero muchas estaban justificadas por el contexto.

Fuente
Como pueden ver, es una novela de personajes, narrada a dos voces en primera persona. Primero conocemos a Arthur, un chico muy burbujeante, por decirlo de alguna manera. Bastante alegre e ingenuo, que recién está llegando a Nueva York y mira todo con ojos entusiasmados, desde su vida cómoda y más bien feliz, a pesar de una o dos cosas. Por otro lado, Ben es un poco más complicado. De padres latinos con una vida más bien modesta, está cursando la escuela de verano tras terminar una relación relativamente larga. Estas diferencias hacen que, a la vez, ambos sientan ciertos complejos a la hora de relacionarse, cuya superación será fundamental, además del apoyo mutuo en las situaciones que los hacen infelices. Y por eso es que tienen varias primeras citas, hasta lograr una que los deje realmente contentos con lo que están empezando.

Por suerte, esta no es una de esas novelas donde los personajes que no sean los protagonistas se desdibujan. No, acá los amigos y las familias de ambos tienen mucha relevancia. Desde el mejor amigo de Ben, Dylan, que parece estar encontrando el amor —por fin— en Samantha —que es un personaje que adoro—, hasta Ethan y Jessie, los amigos de Arthur que se comunican por videollamada desde Georgia, incluso las amigas de la oficina donde Arthur es becario o Hudson, el ex de Ben, y Harriett, la amiga de este y ex de Dylan. Todos tienen su peso, sus complejidades. Las familias, además de mostrarnos distintos tipos de realidades familiares, nos muestran bastante sobre diferencias étnicas y religiosas y cómo se pueden llevar de manera armoniosa, dado que la familia de Arthur es judía y la de Ben, católica. Todo esto hace que la novela sea más creíble.

Fuente
Respecto a cómo está escrita la novela, la gran ventaja de que tengamos ambas perspectivas es que sabemos lo que está pasando por las cabezas de los dos. Hay poco espacio para la incertidumbre en ese sentido, pero tenemos mucho más para explorar de cada uno. No conozco a los autores como para saber qué tanto hay de cada uno, pero la lectura se me hizo amena. Me parece que ambos personajes equilibran bastante bien la historia sin que uno tome más peso que el otro, por ejemplo. La narración también es fluida y divertida, exceptuando, ya saben, eso de la cantidad de referencias. La ambientación neoyorquina me pareció preciosa y me sentí más identificada con Arthur, que todavía no perdió el sentido de la maravilla y se entusiasma con todo lo que ve. Me dio mucha ternura, además. 

En cuanto al final, sé que a muchos no les gustó. A mí me pareció bien. Agridulce, maybe, pero realista. Prometedor, en verdad. No quiero spoilear, así que cada uno verá qué le parece. A mí no me disgustó. Así que nada, creo que es un libro muy lindo, sin perder cierto realismo, a pesar de algunas cosas. Muy recomendable para el verano, que es donde transcurre la historia, además. Ustedes lean y después me comentan qué les pareció, ¿sí?

miércoles, 17 de julio de 2019

Un mapa de sal y estrellas - Reseña

Nour es una niña de once años cuyo padre acaba de morir. Su madre, cartógrafa que dibuja los mapas a mano, decide mudarse de Nueva York a Siria, su tierra natal, junto a sus hijas, pero la ciudad de Homs deja de ser su hogar cuando comienzan los bombardeos, y a la familia no le queda más salida que huir de ese lugar donde la vida se extingue. La búsqueda de un lugar seguro se convierte en un viaje que los lleva a atravesar siete países. Encontrar un hogar es cada día un sueño más lejano pero también una esperanza a la que aferrarse.

Novecientos años atrás, Rawiya, otra joven de dieciséis años, emprende también un viaje en busca de fortuna que la lleva a través del mundo junto a un cartógrafo decidido a crear un mapamundi. Jennifer Zenab Maccani entrelaza estas dos vidas en un libro tan delicado como estremecedor, que nos recuerda la necesidad de apreciar los detalles de la vida: los aromas y colores del hogar, el arte de contar historias y los vínculos irrompibles de la familia.


No puedo negar que este libro lo pedí por impulso. Normalmente soy mucho más cuidadosa con lo que pido porque implica una lectura concienzuda y una reseña honesta, y no me gusta mucho reseñar libros que no disfruté. En cualquier caso, este me llamó la atención especialmente y, aunque dudé, decidí hacerle caso a mi instinto, que en verdad suele ser más certero de lo que creo a veces. ¿Hice bien? No sorprenderá a nadie esto: .

Fuente
Esta es una de esas novelas que cuentan dos historias al mismo tiempo, como bien dice la sinopsis. Una de ellas está contada prácticamente en la actualidad —2011 no está tan lejos, pero fue hace un tiempo ya— y otra, unos ochocientos años atrás. Es Nour, la protagonista de la primera, quien nos cuenta la segunda, la de Rawiya, ya que es lo que su recientemente fallecido padre le contaba antes de dormir. Después de la muerte de su papá, Nour y su familia —dos hermanas y su madre— se vuelven al país natal de sus padres: Siria. Allí esperan empezar una nueva vida, que se ve interferida por los horrores de la guerra. Por eso, para Nour es importante recordar a Rawiya, la heroína de las historias que le contaba su papá, con quien se sentirá identificada a veces, un modelo a seguir para ella. Ambas recorren los mismos lugares y sus historias serán diría yo que análogas.

He de admitir que no es una historia fácil. Si bien no es de las que te hacen llorar todo el tiempo, creo —ya saben que yo no soy de llorar con libros—, es bastante triste y dura y da muchísima rabia ver por todo lo que tiene que pasar esa gente. De Rayiwa y sus aventuras no puedo decir demasiado, más que lo preciosa que resulta. Es la típica leyenda de viajes increíbles, criaturas despiadadas y guerreros feroces. Amo que tenga una base histórica, pero creo que es la parte que menos llena. Esto no quiere decir que no la haya disfrutado.

Fuente
Nour no es una aventurera, es una refugiada. Su objetivo es sobrevivir en un mundo cada vez más difícil. Junto con su madre, sus hermanas, Abú Sayid y más gente que encuentra en el camino, llegar a un lugar seguro no va a ser nada fácil. Asimilar la pérdida de su hogar, con todo lo que eso implica, tras la pérdida de su padre, tampoco. Más cuando vivió casi toda su vida en Nueva York y en verdad recién está aprendiendo lo que es ser Siria. Recién entrando en la adolescencia, además. No tengo ni que decirles el sufrimiento que atraviesa esa familia, sin dejar de intentar mantenerse unida, tener motivos para celebrar y hasta permitirse la esperanza.

Es imposible no encariñarse con los personajes. Nour cuenta las cosas de una forma muy madura, muy sensible, sin dejar de tener su edad. La tenacidad de la madre, la calidez de Huda, la ferocidad de Zahra, la amabilidad de Abú Sayid, el vínculo hermoso con Sitt Shadid y su familia. La importancia que se le da a estos nexos, a la memoria, a disfrutar de las cosas simples, a compartir así sea la comida más humilde. Todo esto es tan importante, tan lindo en medio de lugares tan feos. Me preocupé mucho por todos y pasé muy mal con algunos. Dudo que me olvide de ellos fácilmente.

Fuente
Algo que quiero destacar de Nour es que es sinestésica. Esto quiere decir que sus percepciones sensoriales son distintas: puede ver el color de un sonido, de un aroma, etcétera. Obviamente, las implicaciones de esto para una narración en primera persona son enormes. En este caso, la pluma del autor es lo suficientemente experimentada como para que aporte a la sensibilidad de la protagonista y le dé un aire poético a lo que cuenta, demás de que se relaciona con elementos de la trama. Me pareció muy bien utilizado como recurso, y eso que es peligroso utilizarlo.

Otra de las cosas que amé de este libro es que es una gran oportunidad para aprender. Amo la historia y la geografía y acá tenemos mucho de eso. Más allá de que la mamá de Nour y Al-Idrisi son cartógrafos, algo muy importante en el correr de la novela, se le da una importancia enorme al territorio y a la cultura. A lo que implica ser de un lugar, al respeto por los demás. Incluso las religiones son vistas desde esa óptica. A veces para nosotros, occidentales, es muy fácil ver estos lugares a través del cristal de los noticieros, y por eso está bueno darnos la oportunidad de aprender más. Me pareció fascinante todo.

Así que nada, espero realmente que decidan leerlo, especialmente por este último punto. Es un libro precioso, de los que te hacen sufrir un poco, pero que terminan por dejarte el pecho calentito porque aprendiste algo, porque te cambió algo. Vale la pena, ¿confían en mí?

miércoles, 10 de julio de 2019

La hermana perla - Reseña

CeCe D'Aplièse nunca ha encajado en ningún lugar. Tras la muerte de su padre, el misterioso multimillonario Pa Salt, que adoptó a las seis hermanas desde distintas partes del mundo, se encuentra en una encrucijada: ha dejado la escuela de arte y su hermana Star se distancia de ella para perseguir su sueño.
A la desesperada decide huir de Londres y descubrir su pasado. Las únicas pistas que tiene son una fotografía y el nombre de una mujer pionera que vivió en Australia hace un siglo.
De camino hacia Sidney hace parada en el único lugar donde se ha sentido ella misma: las playas de Krabi en Tailandia, donde conoce al misterioso Ace.
Cien años antes, Kitty McBride, hija de un reverendo de Edimburgo, viaja a Australia como dama de compañía de la acaudalada Sra. McCrombie. En Adelaida su destino se ve unido a la rica familia, incluidos los idénticos aunque muy diferentes gemelos, el impetuoso Drummond y el ambicioso Andrew, heredero de una fortuna en la industria de la perla.


A esta altura varios sabrán lo mucho que amo estos libros. Voy a decir desde un inicio que, a pesar de ser una saga, se pueden leer independientes, con menor o mayor grado de spoilers —aunque si les interesa una hermana o un país en particular, no pasa nada, no tienen por qué leer todos. También quiero recordarles que pueden leer mis reseñas de La historia de Maia, La hermana tormenta y La hermana sombra. En esta última comenté que había sido mi libro favorito por diversas razones, y si bien creo que sigue siéndolo, La hermana perla me sorprendió para bien.

Fuente
¿Por qué me sorprendió? En ningún momento dudé de la pluma maravillosa de Lucinda Riley, que se siente como volver a casa y charlar con una amiga muy querida. Tampoco dudé de sus magníficas descripciones de lugares exóticos (Tailandia, Australia, en este caso; tuve la oportunidad de leer este libro en verano y disfruté mucho la ambientación) ni de la documentación que trasluce no solo en lo histórico sino también en la actualidad. Mucho menos dudé de su capacidad de hacernos sentir que los personajes son reales, tangibles, humanos. ¿De qué dudé? De que fuera a empatizar con la protagonista, CeCe, dado que hasta el momento era mi menos favorita de las hermanas y me había molestado mucho su actitud con Star en el libro anterior, especialmente porque empatizo mucho más con Star.

Pues me tendré que comer mis palabras. Tener la oportunidad de conocer a CeCe en primera persona, entender sus dudas y sus inseguridades y cómo se apoyó en Star por esos motivos, sus aspiraciones artísticas... Todo eso hizo que le tomara muchísimo cariño y que dejara de verla como una caprichosa malhumorada. El desarrollo de CeCe es de los que más me han sorprendido, especialmente en el plano romántico. En general, aunque hubiera alguna que otra vuelta de tuerca, los romances de los libros anteriores no fueron difíciles de predecir. Acá, todo indica que las cosas se van a dar con determinada persona y que al final esto va a retomarse de cierta manera. Sin embargo, pasan otras cosas y se ponen en cuestión temas muy importantes —algo que me encantó—, de forma explícita aunque nada se concretara en la historia. No quiero decir mucho más, pero quien haya leído sabrá a qué me refiero. También me gustó cómo avanzó la relación con Star ahora que ambas han madurado.

Fuente
La historia de Kitty, que corre en paralelo mientras CeCe la va descubriendo, me pareció súper telenovelesca, pero me encantó. Tenemos a una chica trabajadora, humilde, que por motivos ajenos a ella termina descubriendo un oscuro secreto de su padre y siendo enviada a Australia con una mujer de clase alta, bien lejos de su hogar en Escocia. Allí es donde conoce a la familia Mercer, que se entretejerá con su destino para nunca más soltarse. Si bien en general no me gustan demasiado los triángulos amorosos, entiendo el dilema de Kitty en cuanto a estos dos hermanos —más sensato que emocional—, y salí con el corazón destrozado en todo momento. No fue lo más interesante sobre ella, sino cómo pasó de ser casi intrascendente a volverse la dueña de una compañía perlera exitosa. Además, una madre amorosa y una buena jefa para con sus empleados, de origen aborigen, a los que tuvo la decencia de tratar como seres humanos y crear vínculos de amistad, incluso, algo raro en la época.

Toda la situación de los aborígenes en Australia, tanto en el pasado como en el presente, me resultó súper interesante y a veces hasta indignante. No me sorprende, sin embargo, teniendo en cuenta cómo es el mundo y cómo pesa el colonialismo aún hoy en día. Me gustó el encare de la autora, que no se centró en «blancos buenos salvadores» sino que le dio agencia a sus personajes aborígenes también. No me gustó mucho que usaran un inglés «roto» que los hiciera sonar tontos, pero supongo que puede ser cosa de la traducción también que se sienta así.

Fuente
Así que, como ven, me encantó el libro y ahora estoy remil hypeada con La hermana luna, que cuenta la historia de Tiggy. Sé que ya salió en español, así que es una cuestión de esperar. Además, leo estos libros con mi abuela —se los presto cuando los termino de leer y después los comentamos—, así que estamos las dos re impacientes. Son novelas apasionantes, que se leen rapidísimo y con anhelo aunque sean bastante largas tanto en cantidad de páginas como en acontecimientos. Los personajes, les aseguro, son de los que se vuelven parte de tu familia literaria. Además, sigue estando sin resolver el misterio de Pa Salt, ese que mantiene hilada la trama. Yo no dejaría pasar la oportunidad de leer estos libros. Ustedes, ¿tienen ganas?

miércoles, 3 de julio de 2019

Ríos de Londres - Reseña

El joven agente de la Policía Metropolitana de Londres Peter Grant era un agente novato más hasta que un día, durante la investigación de un terrible asesinato, recibe cierta información de un testigo ocular muy especial: un fantasma. Tras descubrir que la magia existe, Grant ingresará en el departamento secreto que se encarga de las investigaciones sobrenaturales y, junto al inspector Nightingale, se encargará de tareas tan singulares como negociar treguas entre el dios y la diosa del Támesis, desenterrar tumbas en Covent Garden y perseguir a un espíritu maligno y vengativo que está sembrando el caos en la ciudad de Londres.







Hay libros que sabés que te van a atrapar desde la primera página. Que son una delicia. Que son de esos que querés leer entre mantas, con un tecito y sin prestarle atención a nada más. Este es de esos. Bastaron un par de páginas para que me hundiera en la historia y en el misterio que da inicio a todo. Hacía tiempo que tenía ganas de leerlo y, como pueden ver, la espera valió la pena.  

Fuente
Como se darán cuenta, esta es una novela policial. Sin embargo, también incluye elementos fantásticos, como la magia y criaturas sobrenaturales. Es decir, es un combo de misterio, fantasía y, además, mucho humor. Además, también hay una subtrama que es la que, en definitiva, le termina dando nombre a la novela, relacionada con los ríos de Londres, que están personificados. Es casi un lío familiar no resuelto y hay bastante comedia involucrada, pero tiene más peso del que parece en primera instancia. La actualización de criaturas folklóricas y deidades también tiene un rol clave. Otros lectores lo han dicho: tiene un aire a American Gods, de Neil Gaiman, pero más centrado en el humor.

La ambientación destaca por esto mismo. En un principio pensé que se trataba de una época algo más antigua, de fines del siglo XIX o de principios del XX, pero la historia transcurre en la actualidad. Por supuesto, la ubicación temporal también juega un papel importante en el desarrollo de la historia, diría clave, y me gustó que se tuviera en cuenta. Si bien existen un montón de criaturas mitológicas, esto no es un dato conocido por toda la población. Hay una especie de Acuerdo, del que no se habla con claridad, que podemos suponer que evita ciertas revelaciones y ciertos desastres. En general, podemos decir que el mundo de esta novela es prácticamente igual al nuestro, pero bajo la superficie de la normalidad se esconde un montón de magia. Y es tarea del inspector Nightingale y de nuestro protagonista, Peter Grant, investigar los casos relacionados con ella.

Fuente
Es Peter quien nos narra la historia en primera persona. Este dato es importante porque tiene una voz muy fuerte; el humor de la novela es muy inglés y Peter se caracteriza por ser sarcástico e irreverente en la mayoría de los casos. Este joven de ascendencia africana nos cuenta la forma en la que percibe su ciudad y es, como suele suceder, una mezcla de amor y resignación. Además, tiene una situación familiar bastante compleja. Por otro lado, se muere de ganas de crecer en su carrera, aunque es bastante escéptico con sus posibilidades y sabe que es demasiado distraído. He de decir que pude empatizar con Peter, pero hubo cosas respecto a su forma de ver a las mujeres que no me convencieron demasiado. Puedo entender que en las deidades el sexo tiene una valor más allá de lo humano, pero no me gustó que Peter entrara en el estereotipo de personaje masculino normalito que vive rodeado de mujeres hermosas a las que no se puede resistir, cosa que afecta las descripciones. Esto es personal, obviamente.

Si hay algo que no le falta a esta novela es personajes variados e interesantes. Para empezar, tenemos a Lesley May, la compañera policía de Peter, que es mucho más eficiente y atenta que él y, aunque la envidia un poco por eso, se alegra. También le gustaría que fueran más que amigos, pero no de forma romántica. No es un libro que se enfoque demasiado en el romance. Dentro de Scotland Yard también tenemos al intimidante Seawoll, de Homicidios, y al inspector Neblett, el jefe de Peter. Los padres de Peter, especialmente en referencias a la carrera como músico de jazz de su padre o a los orígenes africanos de su madre, tienen una gran importancia en la construcción del personaje.

Fuente
Más adelante aparece el inspector Nightingale, que es el nuevo mentor de Peter. Este hombre se encarga de un departamento muy especial, que investiga crímenes sobrenaturales, y es, atención, un mago. A partir de entonces Peter conocerá a fantasmas, como Nicholas Wallpenny, algún trol —aunque ese fragmento en particular me pareció algo clasista—, vampiros y deidades del Támesis, como madre y padre Támesis y sus hijos, nombrados como los afluentes de este río. Especialmente, Beverly, Tyburn y Oxley. De hecho, vamos a estar metidos en una disputa familiar entre ríos, pero no quiero hablar demasiado de eso. Me gustó la diversidad racial entre los personajes, que además creo que se maneja bien. No quiero hablar del antagonista porque se trata de una novela policial y no tiene gracia, pero sí diré que me gustó la manera en que se maneja, que a pesar de todo no es un villano malvado sin profundidad, sino algo más extraño, y que no se resolvió de una forma violenta sin sentido.

La novela está escrita de forma desenfadada, pero se nota un cuidado detrás. Se apoya muchísimo en el humor a través del sarcasmo de Peter y su forma de ver Londres, pero también hay momentos muy oscuros e intensos. De hecho, hay un par de escenas muy fuertes que tal vez no sean para los más sensibles, al menos no sin aviso. De cualquier manera, engancha un montón y se lee súper rápido, aunque me habría gustado haber podido tomarme mi tiempo para disfrutarla más (pero la vida no me lo estaría permitiendo).

Así que si tienen ganas de leer un policial lleno de humor, con mucha magia (pero una mirada que no pierde de vista la ciencia), una ambientación londinense en la actualidad y personajes variadísimos, este es para ustedes. Perfecto para leer ahora en invierno con algo calentito. Yo no lo pensaría dos veces.