viernes, 19 de agosto de 2016

Ruina y ascenso - Reseña

Bajo tierra, en la red de túneles y cuevas que forman la Catedral Blanca, Alina es a la vez prisionera y objeto de adoración. Está muy débil, y la idea de embarcarse en un nuevo viaje en busca del tercer amplificador, el pájaro de fuego, parece una locura. Pero su poder ha cambiado desde la última batalla, y sus nuevas habilidades podrían aterrorizar incluso a sus propios aliados.
LA CAPITAL HA CAÍDO.
El Oscuro gobierna Ravka desde su trono de sombras.
Ahora el destino de la nación está en manos de una Invocadora del Sol sin poderes, un rastreador caído en desgracia y los últimos vestigios de lo que alguna vez fue un gran ejército de magos.
En las profundidades de una antigua red de túneles y cuevas, una debilitada Alina debe someterse a la dudosa protección del Apparat y de aquellos que la veneran como a una Santa. Pero tiene otros planes, como lanzarse a la caza del elusivo pájaro de fuego y comprobar si la supervivencia de cierto príncipe forajido es algo más que una esperanza.
Alina deberá forjar nuevas alianzas y dejar de lado antiguas rivalidades para, junto con Mal, encontrar el último amplificador de Morozova. Pero tan pronto como empieza a desvelar los secretos del Oscuro, sale a la luz un pasado que alterará para siempre su visión del lazo que los une y el poder que ella detenta. El pájaro de fuego es lo único que se interpone entre Ravka y la destrucción, y Alina podría pagar un alto precio por conseguirlo: el mismísimo futuro por el que está luchando.

Al fin, después de tantos meses, pude leer el último libro de la trilogía —pueden leer acá la reseña del primero—. Muchas gracias a Stephanie por prestármelo, ya que en ese momento el libro no se encontraba en Uruguay, pero sí en Argentina. Y ahora, ¿qué decir? Voy a intentar no dar spoilers, pero ya saben, al ser una tercera parte es casi inevitable, así que tengan criterio. Ya saben las acrobacias que hago para contar sin contar. Igual, no creo que sea una entrada muy larga.

Este libro empieza luego del caótico final del segundo —que es mi favorito, btw—, en una situación opresiva y decadente, con una Alina frágil. Frágil y cansada, realmente cansada. Se la nota agotada, sobrepasada por todo lo que se supone que tiene que hacer. Es por eso que en este libro los secundarios resultan cruciales. Van a ser el constante punto de apoyo de Alina en esta última búsqueda. 

Y qué decir de esta búsqueda. Pasan todos muy mal. La autora logra crear con sus palabras un ambiente que trasluce exactamente cómo se sienten los personajes (mal). Para ser sincera, hubo un par de plot twists que no me veía venir ni en pedo. Eso sí, el final me resultó insufriblemente predecible. Desde la primera página asumí lo que iba a pasar y me daba mucha bronca. Sí, es coherente, pero haceme dudar.

Igual, me gustó el libro porque, bueno, primero que nada es un mundo que me encantó transitar. Y porque todos los personajes que no son Alina o Mal me encantan. Hay un humor que me agrada mucho y que hizo amenos los momentos más oscuros de la historia. Nikolai vuelve a ser mi personaje favorito con diferencia, pero esta vez me encontré queriendo más a Zoya. Y porque la historia que cuenta Baghra es fascinante.

Volviendo a ese infame final, ¿saben qué es todavía peor? El epílogo. Es spoiler todo lo que está mal. Sí, yo sé que Alina más o menos quería algo así, pero en realidad sabemos que era lo que Mal quería. Y es tan agh. Es obvio que Alina no puede brillar por quien es, sino que tiene que ser menos que Mal, porque él es la estrella. Me hace acordar a los tipos que se enojan porque su pareja mujer tiene un sueldo más alto. QUÉ BRONCA ESE FINAL, ATENDEME spoiler.

En definitiva, me parece un final de saga decente, pero no satisfactorio. Es un buen libro, se lee rápido (unas horas me llevó; sé que estoy enferma y eso, pero tampoco la pavada) y no aburre. Me alegra mucho haberle hecho caso al instinto y a un par de reseñas y haberme metido en una historia que me gustó tanto, con un mundo increíble y personajes a los que adoré (excepto a Mal, que spoiler ojalá se hubiera muerto cuando hubo oportunidad, ahí le daba 5 estrellas con ganas spoiler).

martes, 16 de agosto de 2016

Entre dos universos - Reseña

Salva y Mía, fans de los Beatles y el cine de terror de serie B, tienen un hobby poco habitual: asaltar casas abandonadas. Se cuelan en edificios en ruinas, se asoman a las ventanas y se preguntan cómo era la vida allí.
Una noche, su juego da un giro inesperado. En el alféizar de una de esas casas encuentran una caja. Y la caja guarda las cenizas de un muerto. De repente, un sinfín de preguntas los asalta. ¿Quién fue ese hombre? ¿Por qué estaba allí? ¿Qué tiene que ver con ellos?
El problema es que a Salva no le queda mucho tiempo para encontrar las respuestas que necesita, ni tampoco para descubrir sus verdaderos sentimientos hacia Mía…







Tenía montones de ganas de leer este libro. Como dije en la reseña de Corazón de mariposa, este era el libro de Andrea Tomé que más me interesaba leer. Mi instinto no se equivocaba —no se suele equivocar, por suerte— y, como pensaba, lo disfruté mucho. Lo compré una tarde, casi atardecía ya, y no andaba con mucha plata. Me dije «si está, lo llevo, si no, nada». Me costó encontrarlo, estaba escondido atrás de varios libros más nuevos, en el estante de abajo, pero estaba. Menos mal.

Como me pasó con Una llama entre cenizas, creo que para esta reseña necesito poner por un lado lo que me gustó y por otro lo que no me gustó. A veces me pasa que la estructura que suelo usar no me sirve tanto. Creo que esta vez, a diferencia del otro libro, lo que me gustó va a ser más.

Lo que me gustó:
  • Lo primero es la sensación que da la novela. Parece que la historia te agarrara y no quisiera soltarte. Te llena de emociones y cosas y skgbrigdj (ah, pero qué bien que me explico hoy). Creo que eso es lo que tiene la prosa de la autora: transmite mucho y de una forma muy bella. En ese sentido, mejoró mucho. El otro aspecto sobre la prosa que noté lo voy a comentar en lo que no me gustó. 
  • Mía es un personaje que me gustó muchísimo. Quizás no es la mejor persona del mundo, pero verla a través de la mirada de Salva es fascinante. Parecía estar al borde de ser una manic pixie dream girl, pero por suerte su personalidad es mucho más fuerte que esa y se volvió interesante por sí misma y no por Salva. Incluso diría que me gustaría seguir leyendo sobre ella, aunque sospecho que su historia termina acá.
  • La ambientación. Nunca estuve en Ferrol, ni siquiera conozco España (aún), pero de algún modo me sentí allí. Es más, ahora tengo montones de ganas de pasar por ahí si algún día viajo, así que sí, podemos decir que la ambientación estuvo muy bien creada y que Ferrol fue casi un personaje más.
  • El amor por el cine, la música y la literatura que se siente en la novela. No solo se nota ese amor en los personajes, sino en quien escribe. Había detalles muy lindos que me hicieron sonreír en más de una ocasión.
  • La historia de Jean-Louis. Todo lo que tuviera que ver con Jean-Louis. Las páginas negras. Todo esto es increíble y muy emotivo. Cuando terminé esas páginas y volví a las blancas, quedé como desenganchada de esa realidad. Como si hubiera viajado dentro de un viaje, de una realidad a otra a otra. 
  • El final. Es melancólico y bastante triste, pero no es golpebajista ni sensiblero ni cursi ni de autoayuda. Es un final coherente y que cierra muy bien. 
Lo que no me gustó:
  • Lo recargado de la prosa en muchas ocasiones. Sobre todo al principio, la narración está llena de comparaciones y metáforas que vuelven la lectura algo pesada. Aunque casi todo era muy bonito, creo que este tipo de narración es más adecuada para algo más corto, como un relato, que para una novela. Más si hablamos del principio, donde se supone que hay que enganchar. Por suerte, el resto no es tan así, pero en un momento me sacó un poco del «estado lector» en el que las cosas fluyen.
  • Las constantes referencias a obras literarias, musicales o cinematográficas. Un poco está bien, pero en un momento me saturó un poco. Con estas cosas se corre el riesgo de abusar y sonar pretencioso. Creo que esta novela está al borde, pero cuenta con la ventaja de que los personajes muchas veces se dan cuenta de que están siendo pretenciosos y se ríen de ellos mismos.
  • Salva. A ver, como narrador me gustó más que Victoria en Corazón de mariposa, pero él me cansó un poco. Sí, entiendo que tiene cáncer, que sabe que se va a morir, que es todo una mierda y que lidia con ello como puede. Pero él y su forma de ser no me agradaron mucho. Qué le voy a hacer. Vive juzgando a los demás con una soberbia impresionante. Por suerte, hasta Mía se lo hace ver, así que supongo que la autora lo creó así a conciencia.
  • La relación de Salva con su padre. Salva parece entender que su padre también hace lo que puede, pero lo mira con vergüenza y culpa, no quiere estar mucho con él y parece despreciarlo en un punto. De nuevo, entiendo la situación en la que está, pero este señor la pasa realmente como el orto también y él se enoja. Esto me molestó un montón.
Y bueno, básicamente, eso. Es una novela muy linda, narrada de una forma preciosa —después de pasar los primeros capítulos, que son más bien recargados—, con una historia súper emotiva. Me gustó mucho más que Corazón de mariposa y ratificó mi idea de seguir leyendo a esta autora mientras escriba novelas así de lindas. Sobre todo porque leí por ahí que una tiene a Júpiter en su título y la otra tiene que ver con Japón, y ya deberían saber por acá que la astronomía —lo que tenga que ver con ella, blablabla— y Japón son de mis cosas favoritas en este mundito. Hello ANSIEDAD my old friend.

viernes, 12 de agosto de 2016

Especial de The Light Princess


A lo mejor se están preguntando qué hace esto acá, ¿qué no era un blog literario? Pues no, lo que pasa es que ustedes me agarraron en una época en la que me dio por hacer reseñas de libros, pero mi intención jamás fue convertir este blog en una sola cosa. En fin, hoy les traigo una entrada especial sobre un musical que me encanta y que me tuvo súper obsesionada durante meses el año pasado: The Light Princess


¿Ya les dije lo mucho que amo a Tori Amos? Además de ser una cantante capísima, compuso este musical junto a Samuel Adamson. Cuando me enteré, supe que tenía que investigarlo. Es una adaptación del cuento escocés homónimo, de George MacDonald

The Light Princess trata de una princesa, Althea que, afligida e impactada por la muerte de su madre, comenzó a flotar y ahora no puede dejar de hacerlo. Además, tampoco puede llorar. Esto causó que su padre la mantuviera escondida durante toda su vida, circunstancia que cambia cuando su hermano, el heredero del reino de Lagobel, es asesinado por gente del reino vecino, Sealand. Por lo tanto, ahora Althea es la heredera al trono y, ¿saben qué? No quiere. Ella tan solo quiere ser libre y que la dejen tranquila. Muchos en su reino también la ven incapaz, cosa que le hacen saber. Al no apoyar a su reino, este va a la guerra sin ningún tipo de ánimo.

Superada por lo que se espera de ella, huye del palacio con su amiga, Piper, hacia el bosque, donde se encuentran con el ejército de Sealand, que acaba de ganar la batalla contra Lagobel. Acá es cuando conoce a Digby, conocido como el príncipe solemne, ya que no ríe desde que murió su madre. Además, encuentra un lago secreto, que parece ser la única fuente de agua para el desértico reino de Lagobel. ¿Qué puede pasar? Obvio, se enamoran —este primer encuentro es precioso y dice mucho de sus personalidades (It's incredible that I'm above you and you can still talk down to me...)—.

Pero, obvio, no van a ser felices. Una vez vuelve cada uno para su reino, tienen que enfrentar lo que sus padres y sus reinos esperan de ellos, que los hace infelices. El padre de Althea no deja de buscarle un esposo para que pueda reinar Lagobel, sin prestarle atención a la felicidad de su hija, por ejemplo. Incluso busca maneras de bajarla a tierra, literalmente. Esto que lleva a que ambos se escapen y se vayan a vivir al lado, que se vuelve su refugio. En ese lago, Althea recupera su gravedad. Mientras esté en el agua, no flota.

Lo mejor de toda esta parte es que, aunque viven momentos hermosos de felicidad, pronto se dan cuenta de que lo que buscan es totalmente distinto: Digby quiere volver con su pueblo, explicarles que están enamorados y cagarse en todo. Althea quiere permanecer en el lago, ser felices juntos, lejos de sus reinos, y cagarse en todo. Ante la imposibilidad de cagarse en todo de la misma forma, Digby abandona el lago y Althea se queda sola. La tristeza la hace enfermar, y Piper la lleva de vuelta a su reino, donde van a intentar ayudarla. ¿Qué pasa? Que el rey de Sealand —el malo, digamos— CORTÓ EL RÍO QUE ALIMENTA EL LAGO, POR LO QUE LAGOBEL NO TIENE MÁS AGUA. 

¿Y ahora? Bueno, no iba a contarles todo, ¿no? Yo espero que no juzguen la historia por lo mal que la cuento. Ningún resumen va a estar a la altura de escuchar las canciones que componen este musical y dejarse llevar por la magia. Lamentablemente, aún no he encontrado ningún DVD ni grabación que permita verlo entero, pero sí pueden escuchar todas las canciones en Spotify.


Tori Amos es una artista increíble. No solo la música es maravillosa, claro está. El reparto es excelente y los personajes cobran vida. Es decir, ni siquiera les ves las caras y ya les creés todo. Sus voces son preciosas. Creo que me enamoré de la voz de Digby ♥. Los personajes son una cosa genial también. Althea tiene muchísimo carácter, aunque puede ser cínica y egoísta, pero va aprendiendo con cada minuto que pasa fuera del palacio. Digby es más tranquilo, pero porque realmente nada le había hecho sentir que podía ser más que el príncipe heredero hasta ese momento. Su historia es bonitísima. Los secundarios son fuertes y fundamentales para la historia. De hecho, Piper es mi personaje favorito. Sin ella, no sé qué habría sido de Althea.

Por favor, no dejen de darle una oportunidad a esta obra increíble. No solo van a pasar momentos hermosos de éxtasis por lo bello de la música, también tiene momentos muy profundos. Leí por ahí que se lo considera un cuento de hadas feminista y ecologista, y tiene mucho de eso. No puedo ahondar en esos temas sin spoilear mucho, así que van a tener que confiar en mí.

Este musical me hizo muy feliz el año pasado, cuando lo descubrí, así que tenía que hacer posible que otros fueran igual de felices también. Ojalá alguno de ustedes se cope con esto, al menos, porque la historia, la música y el elenco lo valen. En serio.



martes, 9 de agosto de 2016

Los moradores del cielo. Cazador y presa - Reseña

Sarket ya debería estar muerto. Debió haber muerto con su madre al nacer, y cuando se enfermó de neumonía, y cuando los cirujanos cometieron una negligencia al implantar el aparato que ayuda a su corazón a seguir latiendo. Lo cierto es que, por algún motivo que los médicos aún no logran comprender, sigue con vida. Habrá quien lo atribuya a un milagro, aunque eso es imposible. Los milagros desaparecieron junto con los dioses hace mucho tiempo, cuando el rey loco les declaró la guerra y los asesinó. Pero ¿es posible matar a un dios? ¿Están los dioses muertos o solo guardan silencio?









Llegué a este libro medio de casualidad. Un día, Enara (autora de Amapola de sangre y administradora del blog Palabra de amapola) compartió una entrada sobre cómo escribir escenas de peleas. Era tan buena que me suscribí al blog, que era de Ana Katzen, autora de este libro. Sin saberlo —porque soy despistada y no me fijo mucho en las cosas—, esto significaba que me llegaba por mail un e-book gratuito de su libro, del que yo no sabía nada. Y fue todo re «ah, bueno, habrá que leerlo». Así que, desde ya gracias por la generosidad a la autora, aunque hice todo sin darme cuenta (?).

Lo bueno es que agarré la novela re desprejuiciada y sin expectativas. Es decir, no tenía ni idea de lo que iba a leer y prefería que fuera así. Obvio que me enganché con el prólogo, que es realmente emocionante y nos deja con montones de ganas de seguir leyendo. Entonces pasamos a conocer a Sarket, el protagonista, que tiene una salud muy frágil. Debido a una apuesta con sus amigos, debe intentar «conquistar» a una chica, por lo que conoce a Selene, que es rarita rarita. 

Y así empieza todo. 

En su blog, Ana Katzen da consejos de escritura. Los estuve leyendo y ahora puedo decir con seguridad que no nos vende humo. Aplica sus propios consejos y funcionan. Esto se ve en: personajes bien desarrollados, con personalidad definidas, metas, miedos, profundidad; un mundo creado con detallismo y amor, con cuidado, muy creíble; una prosa muy linda de leer, ágil y cuidada. 

Hasta los personajes secundarios tienen su personalidad e importancia. Estoy segura de que, fuera del ámbito del libro, la autora los conoce muy bien a todos. Will y Enor (la e lleva una rayita arriba, pero no la sé poner) me gustaron sobre todo como secundarios. 

Sarket es muy especial. Es todo un nerd ♥ y me encanta. Me gusta que los protagonistas no sean el típico aventurero perfecto. Si Sarket se mete en problemas, es porque es buena gente y curioso, más que nada. Crece mucho durante el libro, por suerte. Selene es especialita. No puedo explicar por qué sin spoilear, pero tiene una personalidad más que interesante. 

¿Y ese mundo? Normalmente siempre nos sitúan en mundos de fantasía medievales —o que los autores creen medievales porque no tienen mucha noción de historia—, pero este tiene un aire a principios del siglo XX más que nada. Hay aviones y tecnología, mucha ciencia, sí, pero también magia y mitos y dioses. Todo eso lo vuelve muy rico e interesante, diferente a lo que estamos acostumbrados. Está tan bien definido que se nota todo el trabajo previo invertido en él. Lo que sí, no tiene mapa, lo que me apenó porque yo los amo y me habría encantado ver uno. La mitología me gustó también; soy bastante fan de estas cosas, así que disfruté cómo chancha de todos los mitos e historias de este mundo. Como comentario, todo lo de la Aberración me recordó al Cataclismo de Sueños de dioses y monstruos, pero de forma leve.

Esta reseña me va a quedar algo corta porque no leí el libro de forma seguida, sino que desde mi celular en ratos libres —sobre todo en las tres horas de Derecho Privado I los viernes de noche—, así que no lo tengo todo muy fresco. Sin embargo, toda la sensación que me quedó fue buena. 

El final deja con pila de ganas de leer el segundo. No es un cliffhanger, pero marca un claro corte de la primera parte de esta saga. 

Como ya dije, la prosa de Ana Katzen es fluida, bella sin ser recargada, concisa y clara cuando es necesario. Sospecho que de haberla leído de corrido no me habría llevado mucho tiempo. Por ejemplo, los últimos cinco capítulos los debo de haber leído de una sentada en clase. 

¿Entonces? Lo súper recomiendo. Además, es una buena excusa para ver cómo Ana pone en práctica todo lo que aconseja en su blog, que también recomiendo.

Vayan, lean.



viernes, 5 de agosto de 2016

Bitterblue - Reseña

Ocho años después de que la conociéramos en Graceling, nos reencontramos con Gramilla, ahora convertida en la reina Bitterblue de Monmar.
Bitterblue es una monarca misericordiosa, pero no puede librarse de la influencia nefasta que su padre tuvo en ella en la infancia. Leck poseía la habilidad de alterar los pensamientos de todo aquel que tuviera cerca y eso lo convirtió en un psicópata. Los consejeros de Bitterblue, que han llevado las riendas del país mientras la Reina alcanzaba la mayoría de edad, creen que debería perdonar a todos aquellos que cometieron actos impensables durante el reinado de Leck y enterrar el pasado.
Sin embargo, cuando Bitterblue comienza a salir disfrazada y oculta entre las sombras de la noche, se da cuenta del verdadero alcance que ha tenido en la población estar sujeta a las maquinaciones de un loco durante treinta y cinco años y de que la única manera de superar este largo y triste episodio es revisar el pasado.
Dos ladrones, que solo roban aquello que ha sido robado antes, cambiarán su vida para siempre: son ellos lo que poseen la llave de la verdad sobre el reinado de Leck. Y uno de ellos, poseedor de una gracia que todavía desconoce, también tendrá la llave del corazón de Bitterblue. 
Esta reseña puede contener spoilers de la dos primeras partes de la saga, Graceling y Fuego. Sin embargo, son libros que se pueden leer solitos perfectamente, así que los animo a leer igual, pero con cuidado

Debo confesar que, allá por 2009 o 2010, cuando Graceling era una novedad, a mí no me interesaba nada. Lo leí porque me lo regalaron. Menos mal, porque me encantó. El segundo, una precuela, me gustó todavía más —acá entre nosotros, ustedes ya saben de mi tendencia a preferir las segundas partes—. Cuando salió el tercero, no lo compré inmediatamente y después se fue quedando, siempre atrás de otros libros que me llamaban más la atención en el momento. Hasta esta Semana Santa, cuando lo compramos en Rosario y pude completar la trilogía.

La mayor cuestión con este libro es que leí los dos primeros hace muchos años, los suficientes para recordar que me gustaron un montón, pero no para retener detalles como lugares y nombres, que fueron saliendo de mi cerebro mientras leía, con dificultad. La otra cuestión es que lo leí inmediatamente después de A Court of Mist and Fury, un libro que amé, y del que todavía no había salido del todo. Por lo tanto, mi mente seguía allí incluso mientras leía Bitterblue. Complicado. Habría sido más complicado si Bitterblue fuera un mal libro, o mediocre, pero es bueno, así que logré disfrutarlo de todas formas.

Una de las principales diferencias que tiene esta historia con sus predecesoras es que mientras estas tienen mucho de viaje y de acción, Bitterblue se centra en la historia de su protagonista homónima, reina de Monmar. No salimos de Monmar en ningún momento, sino que todas las aventuras ocurren o bien en el mismo reino, de encubierto y entre la gente normal, o en el palacio, con sus correspondientes intrigas de la corte y todos los traumitas que les dejó el sorete del rey Leck. A mí me gustan estas novelas, de todas formas, pero tiene mucha menos agilidad e intensidad que las otras dos, aunque gana en profundidad, me parece. La reconstrucción de Monmar tras los años oscuros no deja de ser interesantísima y muy, muy perturbadora. Todo lo que vamos conociendo sobre el reinado de Leck es tremendo. Cosas que no sé si se tratan de una forma tan cruda en la mayoría de los libros juveniles. 

A mí me pegó fuerte el mensaje del libro, que hay que sanar, sí, pero no podemos perder la memoria. Viviendo en un país donde también, como en el libro, existe una ley que protege a los criminales de la dictadura y que el pueblo no quiso derogar, siento que la importancia de este libro radica en ello: no podemos borrar el pasado, no podemos hacer como que no existió, porque nos arriesgamos a repetirlo. Porque le faltamos el respeto a las víctimas. Quizás este aspecto de Bitterblue fue el que me hizo sentir más empatía.

De todas formas, es una historia que se basa más que nada en la investigación sobre el pasado, la reconstrucción de un reino y la necesidad de la protagonista de ser la reina que su país necesita. Una historia que veo necesaria, pero que en sí no me caló tan hondo. Es decir, sí empaticé con los personajes nuevos y amé volver a encontrarme con los que recordaba otros, saber de ellos y verlos evolucionados y evolucionando, pero la sentí muy «meseta». Hubo pocos momentos emocionantes, digamos. El final es bastante anticlimático. Este y otra cosita más son mis puntos negativos. Por lo demás, es un muy buen libro.

Tiene un montón de cositas que me vuelven loca, como un bibliotecario obsesivo —de mis personajes favoritos del libro—, llaves, códigos secretos, criptogramas, lenguas desconocidas que hay que traducir de alguna forma... Para una nerd de las lenguas es una delicia leer estas cosas. Me compadezco un poco por el traductor, aunque seguro que fue un trabajo fascinante.

Bitterblue es una buena protagonista. Se siente muy bien la frustración que siente por ser mantenida en penumbras sobre la situación de su reino, todas sus inquietudes y su necesidad por saber. Esa fortaleza suya, esa fragilidad al mismo tiempo. Quizás no me habría caído tan bien si la historia se hubiera narrado en primera persona, pero por suerte está en tercera. Los traumitas que le dejó Leck son una cosa... Sus recuerdos a veces me ponían nerviosa. Todo lo que pasó es realmente terrible. Sus ansias de amor, de contacto humano, se me hicieron muy cercanas. Bitterblue me producía ternura, la verdad. Es muy distinta a Katsa, quizás se parece más a Fuego. No voy a hablar de los demás personajes porque se presta para el spoiler y no tengo ganas. Ya dije que empaticé y me gustaron; esta autora sabe crear buenos secundarios. 

Quizás no me causó mucho su spoiler relación con Zaf. Sí, es una relación linda, que ayuda muchísimo a Bitterblue para salir de su burbuja involuntaria y para conocerse a sí misma, para quererse, pero la verdad es que no me llevó. Culpo de ello la relación increíble que encontré en A Court of Mist and Fury, que todavía seguía en mi cabeza. Sí me gustó el final; me alegra que no haya habido un deus ex machina para que terminaran juntos. Realmente no podían, entonces mejor así. No renuncian a sus sueños por estar con alguien a quien, en verdad, no conocen tanto. Quizás me faltó algo de emoción, porque su despedida no me causó mucho, aunque la entendí. En mi mente, años después termina casada con Giddon, ESE ES MI SHIP spoiler.

Si hubiera reseñado las otras partes en su momento, me ahorraría hablar de la ambientación y de la prosa. Me gustan los libros donde el mundo es creíble, donde los personajes se mueven en él y yo siento que viajo. Esta saga es buenísima tanto en eso como en la prosa, menos simplona que la mayoría de los YA famositos, sin ser difícil; a veces bella, a veces muy cruda, como la historia. Además, la edición está mucho más cuidada que la de los otros dos. Me fijé para estar segura, y es así. Este tiene ilustraciones, los capítulos tienen una llave, hay más de un mapa... Realmente es preciosísimo como objeto. 

En conclusión, es un muy buen libro, que cierra unos cuantos cabos sueltos, que toca temas fuertes, de los importantes. Quizás como final de saga es poco intenso, pero no deja de ser disfrutable ni de ser un gran reencuentro con los personajes de los anteriores. 

Lo recomiendo, hayan leído o no los otros dos. Pero léanlos, ¿sí? Es una saga preciosa.

martes, 2 de agosto de 2016

Una llama entre cenizas - Reseña

Laia es una huérfana que lucha por salvar a su único hermano. Elias es un soldado que lucha por su libertad. Cuando ambos se encuentren, no tardarán en descubrir que a veces es imposible luchar contra el destino... y que las decisiones que ellos tomen para sobrevivir pueden cambiar el futuro del Imperio. Laia y Elias descubrirán que el Imperio sólo puede vencerse desde dentro… El futuro de éste está en sus manos.










Bueno, no sé qué me llevó a querer leer este libro. Durante mi viaje a Rosario lo vi en muchas librerías y siempre lo dejé, insegura. Al final, me lo terminó regalando mi novio. Lo tomé como una señal (?) y seguí con mi vida. No seguí mucho rato con mi vida porque después de ir a cambiar mi ejemplar de Cartas de amor a los muertos —no sé si recuerdan la anécdota—, fuimos a merendar y oh, casualidad, este también tenía páginas en blanco. Muchas, muchas más. Y son de distintas editoriales, comprados en distintas librerías con apenas media hora de diferencia, ¿cuál es la probabilidad? Siendo yo, más que la media, supongo.

Era muy difícil que este libro me deslumbrara después de venir de leer la obra grandiosa que es la saga de Hija de humo y hueso. Era difícil, pero podría haber pasado de ser un muy buen libro. No pasó, y si bien no me parece malo, tampoco lo encontré maravilloso como muchas otras personas, según vi en Goodreads. 

Esta reseña va a ser un poco distinta a las demás. Voy a contar qué me gustó y qué no me gustó, porque con este libro siento que lo necesito:

Lo que me gustó:
  • La narración está bien. No es maravillosa, pero es simple, tiene algunas cosas muy lindas y cumple su función. Lo leí rapidísimo y siempre, después de cada capítulo, tenía muchas ganas de leer el otro. Una de mis frases favoritas fue: «Laia es el baile salvaje alrededor de una fogata tribal, mientras que Helene es el frío azul de la llama de un alquimista».
  • La tensión lograda es muy buena, ese es el principal motivo que inspira a seguir. La trama se va desarrollando bastante bien hasta culminar de forma muy intensa. 
  • Helene me gustó muchísimo. Ojalá hubiera sido ella la protagonista. Es fuerte, sin dejar de ser humana. Es la única mujer de su generación y lo lleva muy bien. Es buena. Ama y es leal. Salvo por esa idiotez de ponerse celosa de Laia en seguida, me gustó casi todo el tiempo.
  • Aunque el personaje de la comandante fuera un poco plano —mala sin motivos, aunque hay un momento en el que podemos ver algo de su pasado—, cumplió con su función de ser inquietante y un peligro constante para Laia. 


Lo que no me gustó:
  • Si bien el libro podría considerarse distópico porque hay un gobierno represor y no sabemos si se trata del futuro o no (no se dice, pero a lo mejor sale en la secuela), dista mucho de compartir similitudes con distopías famosas como Los juegos del hambre o Divergente, de corte futurista. Ahora, ¿por qué me la comparás así? ¿Porque hay una lucha muerte en un capítulo? ¿Porque hay una competencia de algo? Hacé el favor, encargado del márketing, hacé el favor. Esta novela tiene un mundo ficticio que tira más a la fantasía, así que no vayan con otras expectativas.
  • Hablando del mundo, where is worldbuilding? Al principio parecía un mundo interesante, basado en una especie de civilización antigua pero a la vez no, no sé. Hay criaturas míticas que me llamaban la atención, pero se las explota de forma torpe. Lo mejor es conocer las distintas culturas, pero sabemos poco de ellas. Es más, cuanto más leemos, más nos damos cuenta de que no sabemos nada. Está el Imperio, están los académicos, los tribales, unos extranjeros ahí que se nombran un par de veces y ta. ¿Y de sus costumbres? Dos o tres detalles convenientes para la historia. Nada más. Ni siquiera tiene mapa *hace un berrinche*.
  • No voy a entrar mucho en esto, pero todo lo que tiene que ver con el actual emperador es insólito, como menos. Insólito.
  • Laia es un personaje tan aburrido, pudiendo ser mucho más interesante. O sea, estoy de acuerdo con que una protagonista puede ser débil, puede ser humana y tener miedo, pero también puede tener una personalidad y eso. Y no, ser tan hermosa que todos te quieren violar —no es joda, se hace referencia a eso así, tan livianamente— no es tener personalidad. Querer salvar a tu hermano ya es una motivación tan cliché en las YA que tampoco ayuda mucho. Spoiler A ver, Laia, te están mandando a una misión en la que tenés que espiar a la persona más peligrosa del Imperio, donde probablemente mueras y encima no te dan datos claros sobre tu hermano, ES MÁS OBVIO QUE TE ESTÁN CAGANDO, NENA, DATE CUENTA spoiler. Punto a favor: ella se concentra más en su hermano y en su misión que en los torpes intentos de relación amorosa que hay en la historia. 
  • Elias es un tarado. Me tienta mucho dejar solo esa frase, pero quiero explicarme: piensa constantemente con el pito. Toda su diatriba sobre Laia vs Helene se basa en su pito, básicamente. En ningún momento le gusta Laia porque la conoce, sino porque es linda y porque representa de algún modo la libertad que quiere conseguir. APENAS SE CONOCEN, PERO YA LA ANTEPONE A HELENE, SU MEJOR AMIGA. Bastante egoísta, además. Spoiler O sea, sabés que siendo emperador podrías terminar con montones de cosas que te parecen injustas, pero anteponés no solo tu libertad personal, sino la vida de una persona a la que no conocés a la de todos los demás. Porque te lo dice tu pito. Tarado, como dije spoiler. Sí me gustó la historia de su infancia, al menos.
  • Básicamente, todo el cuadrado amoroso es patético. Laia ni conoce ni pasa tiempo apenas con sus dos intereses amorosos: Keenan, el pelirrojo que la trata como el orto y de repente bien y entonces le gusta, y Elias, el máscara al que debería odiar, pero la trata bien y de repente le gusta porque parece que él no es el único dominado por las hormonas. O sea, en serio, apenas  se conocen y pasan cosas y es todo muy KE —no hablo solo del tiempo, porque si se conocieran de hace dos días pero compartieran realmente algo, quizás sería diferente. Entre Elias y Laia hay un momento que sirve para esto, pero ya se sabe de antes que se gustan—. Por otro lado, la relación entre Helene y Elias podría tener más sentido, ya que son amigos desde la infancia y ella obviamente está enamorada, incluso él empieza a notarla más, convenientemente, pero de una forma más sexual. Obvio, ¿qué pesa más? ¿Tu amiga de toda la vida o una extraña muy linda? Ptff... 
  • ¿El resto de los personajes? De cartón o sacados de otras mil novelas del estilo. Nada que decir al respecto, casi. Marcus es un reciclaje de todos los malos porque sí que compiten a muerte por algo y aman matar y burlarse de los protagonistas. 
En fin. Es una historia que se lee muy rápido, interesante en varios aspectos, pero nada especial. Si están buscando una lectura entretenida, ágil e intensa, es para ustedes. Si quieren algo con más profundidad y personajes bien desarrollados, busquen otra cosa. Y si lo que les llamaba la atención era que se basara en Roma, lean Arlia. Entre mundos, que nos muestra la Roma de verdad con mucha más habilidad que este mundo-basado-en-Roma-por-los-pelos.

Por supuesto, esta es mi opinión, así que si les gustó, está perfecto. Culpa de esta reseña la tiene el hype, como con La reina roja (que me gustó mucho menos, la verdad). Márketing siendo márketing. 
Si la disfrutaron, mejor. La cosa es que no quiero echar a nadie para atrás; todos tenemos gustos diferentes. A lo mejor leen esto y dicen «ahora ni en pedo» y se pierden de una historia que les encanta. Qué sé yo, FOLLOW YOUR HEART.

Y ta.

viernes, 29 de julio de 2016

Sueños de dioses y monstruos - Reseña

Un enemigo común.
Una causa común
Karou y Akiva ya saben que están vivos. pero Karou aún no está preparada para perdonar.
Y ahora, mediante un terrible engaño, Karou ha tomado el control sobre la rebelión quimérica y el futuro de su raza depende de ella, si es que aún queda futuro para las quimeras en Eretz, una tierra devastada por la guerra.
Cuando el brutal ejército de serafines de Jael penetra en el mundo humano, lo impensable se convierte en esencial: Karou y Akiva tendrán que unir sus ejércitos para luchar contra un enemigo común.
Esta unión de ambos ejércitos es una versión alterada de su antiguo sueño, donde ángeles y quimeras conviven juntos, en paz. Donde hay esperanza para su imperdonable amor entre ángel y demonio.
Pero sobre Eretz se ciernen mayores amenazas que Jael. Una cruel reina va a la caza de Akiva y en los cielos está ocurriendo algo. Gigantescas manchas se extienden como moratones de un lado a otro del horizonte. Los cazadores alados de tormentas se congregan como si hubiesen sido convocados, volando en círculos sin cesar, y un profundo sentido de injusticia impregna el mundo. ¿Qué clase de poder puede herir el cielo?
Desde las calles de Roma hasta las cuevas de los kirin, humanos, quimeras y serafines lucharán, amarán y morirán en un teatro épico que trascenderá el bien y el mal, la amistad y el odio.
Y, más allá de las fronteras del espacio y el tiempo, ¿qué sueñan dioses y monstruos? ¿Y acaso alguna otra cosa importa?

Ah, ah, ah. Demoré en ponerme a escribir esta reseña por cosas de la vida —estudio, etcétera—, así que quizás no tenga la emoción pura que solté en la anterior. Porque con este me pasó exactamente lo mismo: lo agarré y no pude soltarlo hasta el final, aunque me llevara tuita la noche.

Al principio no entendía muy bien qué estaba leyendo. Es decir, veníamos de esa situación súper intensa del final del segundo libro y de repente nos encajan la historia de Eliza; ¿hola? ¡Quiero leer sobre Karou! Sin embargo, he de decir que fue uno de los mejores personajes de esta tercera parte. Me gustó mucho más que los stelians, con los que no empaticé demasiado, a decir verdad.

Ah, ¿qué decir? Es un cierre de saga maravilloso. Leí por ahí varias reseñas en las que decían que no era lo que esperaban o incluso una que decía que un final de saga tenía que ser apoteósico. Es muy respetable, pero creo que en esto estoy del lado de Karou. Ya hubo demasiada sangre, demasiada guerra, demasiada muerte. ¿Una súper batalla final? Interesante, pero el final que tuvimos me parece el correcto.

También leí algunas críticas en las que se decía que la historia de los stelians sobraba, que era demasiado y que debería haberse centrado en la guerra de Eretz y eso. A MÍ LO DEL CATACLISMO ES LO QUE MÁS ME GUSTÓ. O sea, todas las revelaciones... No quiero spoilear a nadie, pero me pareció tan intenso, tan interesante... Incluso me dejó un malestar físico, de incertidumbre y pesar. No sé cómo explicarlo. Me encantaría que escribiera más al respecto porque es fascinante, pero la historia está muy bien cerrada así, qué sé yo.

Otra de las cosas que más amé de este libro fue que tuviera leves dosis de amor. Menos que en el primero, más que en el segundo. Las que menos me gustaron fueron las de Karou y Akiva. Sí, tienen un romance prohibido improbable. Got it. En serio, GOT IT. Ahora salgan y déjenme disfrutar de parejas mucho más lindas, como Zuzana y Mik, que son adorabilísimas, y spoiler Liraz y Ziri, que no pueden más de divinos y los amo spoiler.

En este libro, como en el primero, se profundiza un montón en los personajes. Si algo sabe esta autora es crear personajes reales y que evolucionan. Cambian, la historia tiene consecuencias en ellos. Dos de mis favoritos, aunque me lo veía venir desde el segundo libro, fueron Liraz y Ziri. De a poquito se fueron volviendo más y más importantes para la trama. Hay un muy buen trabajo de caracterización detrás. Liraz, sobre todo, evolucionó tanto que creo que si releo el primero, no voy a entender nada. Pero ahora la hamo \o/.

Otro personaje que toma más importancia de la esperada en el primer libro es Razgut; al fin vamos a conocer su historia y me encanta. Es increíble cómo un personaje tan repugnante —en bastantes sentidos— puede ser tan, tan interesante. La verdad es que su ambigüedad fue una de las cosas que más me gustaron de la historia en general.

No sé qué decir. Esta es una saga que me encantó, que me decían que me iba a encantar y yo no leía por pelotuda (y por no encontrar los libros, también hay que decirlo). Agradezco haberlos comprado en Rosario, todos juntos, porque fueron noches maravillosas de lectura desenfrenada.

Leí la última mitad con esta canción. Tengo tres o cuatro versiones en vivo, así que creé una lista y la escuché sin parar. Tiene como seiscientas páginas el libro, imagínense (?). En fin, es adecuadísima para la atmósfera de esta tercera parte. Disfruten:



¿Si lo recomiendo? OBVIO.

martes, 26 de julio de 2016

Días de sangre y resplandor - Reseña

La estudiante de arte y aprendiz de monstruos, Karou, tiene por fin las respuestas a las preguntas que se lleva haciendo desde niña: por fin sabe quién es y, sobre todo, qué es. Pero junto a esta verdad ha conocido otra mucho más dolorosa: el ser al que ama es su peor enemigo, responsable de la traición más terrible y del dolor de todo un mundo.
En esta segunda parte de la mundialmente aclamada Hija de humo y hueso, Karou deberá decidir hasta dónde es capaz de llegar para defender a su pueblo. Llena de dolor y belleza, secretos y decisiones imposibles, Días de sangre y resplandor encuentra a Karou y Akiva en dos bandos enfrentados cuando una antiguerra vuelve a desatarse.
Mientras Karou y sus compañeros construyen un ejército quimérico en un mundo de polvo y estrellas, Akiva lleva a cabo otro tipo de batalla, la de su redención, la búsqueda de esperanza. Pero ¿puede la esperanza surgir de las cenizas de un sueño roto?


Como siempre, aviso que esta reseña es de una segunda parte, por lo que puede tener spoilers. Si no leyeron el primero, tengan cuidado.

Ahora, MENOSMALQUETENGOELTERCEROLAPUTAMADREESTOYCOMOLOCA. Lo arranqué a eso de la 1 de la mañana, después de cocinar una torta de chocolate para mis compañeritos de japonés ♥ —o sea, estaba cansada—, con la idea de leer un par de capítulos. A eso de las seis de la mañana, pasé la última página. ¿NOS ENTENDEMOS?

Antes de arrancarlo, una amiga me dijo que para su gusto era peor que el primero, más que nada porque no había casi nada de romance. Eso, personalmente, fue de lo que más me gustó. ¿Libro juvenil cuyo peso no recae solamente en la historia de amor? COME TO MOMMA. Es decir; claramente tenemos la historia de amor romeojulietesca de Karou y Akiva, pero tiene un papel tan secundario acá —aunque se percibe como trasfondo casi todo el tiempo— que quizás desespere a los que esperaban más acción entre ellos. Es una cuestión de gustos, al fin y al cabo.

Eso sí, no es que no haya amor; Zuzana y Mik son adorables. Todas sus interacciones me encantaron y me hizo muy feliz ver más de ellos. En general, este libro profundiza un montón en los secundarios. Ya sabíamos que todos tenían una historia y una razón de ser, pero acá lo vemos. Logró que los hermanos de Akiva, Liraz y Hazael, me cayeran mucho mejor de lo que esperaba. También vamos a ver más de las quimeras, pero de eso no puedo hablar porque spoilearía horriblemente. En general, todo el desarrollo de personajes es excelente. 

¿Y saben qué más conocemos? SÍ, ERETZ. Ya lo dije millones de veces: a mí me venís con una historia en la que el mundo inventado está súper desarrollado y tiene montones de detalles y cultura y se vuelve palpable y yo me babeo. En esta segunda parte tenemos la oportunidad de leer sobre Eretz, estar en Eretz, entender bien cómo funciona. Y no sobre el final, como en Hija de humo y hueso, sino durante casi todo el libro. Es maravillos. ¿Y saben qué? TIENE MAPA. OH, SÍ. Pegué un gritito y todo cuando lo vi. 


Esta vez, a diferencia de las otras veces, dejé la historia en sí para el final. Qué sé yo, no es de lo que quiero hablar. No quiero contar demasiado. Sí puedo repetir que es una historia con relativamente poco romance, centrada en la guerra, con bastante acción y extrañamente oscura. Extrañamente no, o sea, no me extraña, pero tiene un toquecito ahí medio raro que... No sé, no sé explicarme. 

La narración es excelente, como en el primer libro. ¿Qué puedo decir? Si leyeron el primer libro, tienen que seguir con este. Es una aventura maravillosa, un mundo completísimo y personajes muy reales. No sé qué más podrían querer.

(El tercer libro, por ejemplo, Sofía.)


viernes, 22 de julio de 2016

Hija de humo y hueso - Reseña

Karou es una estudiante de arte de 17 años que vive en Praga. Pero ese no es su único mundo. A veces, Karou desaparece en misteriosos viajes para realizar los encargos de Brimstone, el monstruo quimera que la adoptó al nacer.
Tan misteriosa resulta Karou para sus amigos, como lo es para ella su propia vida: ¿cómo es que ha acabado formando parte de una familia de monstruos quimera? ¿Para qué necesita su padre adoptivo tantos dientes, especialmente de humanos? Y, ¿por qué tiene esa recurrente sensación de vacío, de haber olvidado algo?
De pronto, empiezan a aparecer marcas de manos en las puertas, señal de que la familia de Karou corre grave peligro. Karou tratará de cruzar al mundo quimérico para ayudarles, pero es perseguida por los serafines. Entre ellos se encuentra Akiva, un ángel arrebatadoramente hermoso al que Karou está unida de formas que ni ella misma puede imaginar. 



Bueno, vengo primero que nada a decir lo TARADA que fui estos años al negarme la lectura de este libro. Ni idea, al principio no me llamó mucho, después no lo vi más y ta, me dejó de interesar. Tarada, dije. Ahora estoy agradeciendo que (en Rosario, sí) se nos ocurriera comprar los tres juntos. No sé qué hacía con mi vida si no.

Este libro me encantó; hacer la reseña me resulta complicadísimo porque me encantaría decir eso e irme, así nomás. «Me encantó, lean, manéjense». Pero ta, sé que no es justo, así que voy a intentar escribir algo coherente. Esta historia es realmente mágica. No es de esos YA que crean un mundo fantástico para justificar la historia de amor y se nota. Acá todo parece cobrar vida, ¿cómo explicarlo?

La historia es envolvente. No te tira de una a la acción, sino que despacio nos va llevando a los distintos rincones de la vida de Karou, la protagonista. Desde ahí, va en crescendo hasta que se desborda y todo da un giro enorme y no sabemos ni qué estamos leyendo. Es muy KE. No en un mal sentido, es decir, está perfectamente hilada, todo cobra sentido, pero nos hace quedar heladitos. A eso me refiero.

En realidad estaba bastante aburrida de historias de ángeles y demonios porque siempre son bastante parecidas, pero esta tiene un noséqué especial, ¿cómo explicarlo? Su propio encanto y particularidades. No deja de ser Romeo y Julieta revisited, pero el amor imposible es un tópico que no deja de ser interesante.

Uno de los puntos fuertes de esta novela es Karou (cuando vi que tenía el pelo azul me re cagué porque tengo una protagonista así, pero el de la mía es teñido). Es fuerte, inteligente e independiente, sin dejar de tener sus vulnerabilidades y aspectos que la hacen muy cercana. Tiene un sentido del humor que me gusta mucho —soy fan del sarcasmo, qué se le va a hacer—, bastante absurdo a veces. Es peculiar, digamos. Funciona muy bien como protagonista. Los secundarios están muy bien perfilados; todos tienen su historia o su propósito. Todos son palpables. Me gustaron especialmente Zuzana y las quimeras con las que creció Karou. Akiva es interesante, pero quizás el que menos me llamó la atención, a pesar de que no está mal hecho en absoluto. No me convenció el instalove, aunque supongo que está plenamente justificado por la historia.

La ambientación es GENIAL, así, con mayúsculas. Desde Praga y las demás ciudades de nuestro mundo en las que transcurre la acción, hasta el otro mundo, todo está descrito de forma magistral, cercana, mágica. Me da hasta ganas de asomarme y mirar, ¿me hago entender?

Es que la narración también es excelente. Es muy común entre los YA encontrar narraciones sencillas, ágiles. Esto está muy bien si lo que se pretende es contar sin más (o si la historia lo requiere), pero deja muy poca huella en el lector. Quiero decir, el peso lo carga la historia. En este caso, tenemos una prosa preciosa, sin ser recargada, que hace que disfrutemos de la trama y de la lectura. Esto para mí es un golazo, qué les voy a decir. Sí y sí a los autores que cuidan de esta forma su narración.

En definitiva, este libro me encantó. Tiene todo lo necesario para ser una historia inolvidable, con personajes bien desarrollados, un mundo fascinante y una prosa que da gusto leer. Menos mal que tengo los otros dos acá, menos mal.

(Por cierto, falta un mes para mi cumpleaños ♥ *cuenta los días* *es ansiosa*.)

martes, 19 de julio de 2016

Los nombres prestados - Mini reseña

Nina, una joven de 20 años, estudiante de periodismo, debe vaciar la biblioteca de la casa de su abuelo. Entre las páginas de un libro de propaganda nazi encuentra ocho cartas dirigidas a él que la acercarán a un pasado desconocido. Su abuelo escapó del nazismo, pero nunca quiso hablar demasiado de eso... En ese silencio se entrama una historia dolorosa, enlazada entre amores y escapes de supervivencia. El hoy, el pasado, el inevitable sufrimiento y las pérdidas; el amor, las huidas y la suerte de un nombre prestado que tuerce el destino y permite que vida se imponga.









Esta va a ser una entrada medio corta porque básicamente me estoy durmiendo y tampoco sé muy bien qué decir. Leí este libro porque me lo gané en un sorteo de #Clubdelectura.uy. Fue bastante gracioso, porque era la última reunión del año y estaban sorteando varios; en cuanto le dije a mi adoradísima amiga y colega escritora Claudia «no sé para qué presto atención, si nunca gano nada», salió mi nombre. No sabía mucho del libro ni me llamaba la atención.

Lo primero que me sorprendió fue la prosa. Es en apariencia simple, pero tiene un algo que la hace especial. La forma de contar, la voz de Nina. No sé, todas las partes narradas por Nina me llegaron un montón. Las otras... Bueno, me llegaron más por lo que cuentan que por la prosa. No tengo ni que contar qué horrores se sufrieron en los campos de concentración. Es una historia dura, sumamente emotiva. Entender el título después de leer la última página... Me llenó el corazoncito, para qué mentir.

Este libro habla de muchas cosas; de los horrores de la guerra, del amor por los libros (leer y escribir), de la supervivencia, de la importancia de la memoria. ¿Es una lectura fundamental que cuenta algo que no nos hayan contado antes? No, pero lo hace de una manera que lo convierte en una novela disfrutable —en la medida de lo posible, ya que, insisto, es dura—. Además, es cortita. 

La recomiendo, sí. Cómo no.

viernes, 15 de julio de 2016

La lección de August - Reseña

"Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo." Auggie
Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La guerra de las galaxias.
Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga.



Empecé este libro porque soy insoportable. Ya he dicho por ahí que lo primero que hago en una casa ajena es husmear los libros. Bueno, cuando mi novio y yo nos quedamos unos días en Rosario, en la casa de una tía suya, lo vi y se lo pedí prestado a su primo mientras estuviéramos allí. Fue gracioso, porque el diálogo fue más o menos así:
—Che, ¿te puedo pedir un libro prestado?
—Sí, dale; de hecho, te recomiendo uno. 
—¿Cuál?
La lección de August.
—¡Es el que te iba a pedir!
En fin, lo leí en re poquito tiempo. Es un libro que se lee así, muy rápido.

La historia nos cuenta el primero año de August en una escuela de verdad. La razón por la que no había ido antes era una enfermedad (más bien una condición genética rarísima que no recuerdo ahora como para poner acá) que había provocado que su rostro se deformara. Por culpa de esto, tuvo que pasar por múltiples operaciones durante su vida. ¿Por qué cuento esto, si odio contar qué pasa en los libros y blablabla? Porque ahora nos podemos imaginar a qué va a tener que enfrentarse. La gente es mala, los niños y adolescentes pueden ser muy crueles. Esto no va a ser una excepción. Se comportan como la mierda con August durante la historia, pero por suerte hay una cierta evolución en esto. Es un aprendizaje muy lindo sobre la amabilidad, sobre tratar al otro con amabilidad, más bien. 

Aunque es la historia de August, no es el único narrador. Su hermana, Via, sus amigos y un par de personas más nos cuentan partes de la historia desde su perspectiva. Todas son especiales y contribuyen a hacer de la historia algo mucho más completo y a desarrollar más a esos personajes que solo veíamos desde August al principio. Casi todas esas partes son muy emotivas y es genial tener todas esas voces narrando. Los personajes son muy humanos; sienten, se equivocan, ponen de sí para ser mejores... Es imposible no verlos como personas y no figuritas de cartón, como a veces pasa. La narración, por lo tanto, es excelente. Transmite montones de cosas. 

Esta es una historia movida por personajes, que cuenta su evolución y su aprendizaje, en un momento dado. Es un libro lleno de emociones, que me llegaron al agujero negro que tengo en el pecho(? y todo. Es un libro que nos muestra lo cruel que puede llegar a ser la gente frente al distinto, a lo que no entendemos. La forma en que muchos reaccionamos de forma aprensiva en vez de acercarnos e intentar comprender. Es un libro que nos habla, como ya dije, de la importancia de ser amables. Parece fácil, ¿no? Como un mínimo en cuanto a relaciones humanas. Pero no. En la práctica, resulta que no es tan fácil. 

Lo recomiendo montones.

martes, 12 de julio de 2016

Eleanor & Park - Reseña

"-Bono conoció a la que sería su mujer en el instituto -dijo Park.
-Sí, y también Jerry Lee Lewis -contestó Eleanor.
-No estoy bromeando.
-Pues deberías. Tenemos 16 años -dijo Eleanor.
-¿Y qué pasa con Romeo y Julieta?
-Superficiales, confundidos y, posteriormente, muertos.
-Te quiero, y no estoy bromeando -le dijo Park.
-Pues deberías".
Eleanor es nueva en el instituto: su vida familiar es un desastre; con su intenso pelo rojo y su extraña y poco conjuntada forma de vestir no podría llamar más la atención aunque lo intentase. Park es un chico mitad coreano: su vida familiar es tranquila; no es exactamente popular, pero con sus camisetas negras, sus cascos y sus libros ha conseguido ser invisible. Todo empieza cuando Park accede a que Eleanor se siente a su lado en el autobús del instituto el primer día de clase. Al principio ni siquiera se hablan, pero poco a poco comparten sus hobbies y empiezan una relación de amistad... para terminar enamorándose de la forma en que te enamoras la primera vez, cuando eres joven, y sientes que no tienes nada y todo que perder. 

Después de enamorarme de Fangirl, decidí que tenía que leer más de esta autora. Por lo tanto, elegí el que más me llamaba la atención: Eleanor & Park. ¿Mis motivos? En parte superficiales; amo con locura esa portada tan simple y a la vez tan linda. El resto, la ambientación. Y ta, eso era todo lo que sabía. Este es otro de los que compré en Rosario, pero lo leí mucho después. De hecho, en Rosario terminé Fangirl. Cosas (?).

La verdad, no esperaba encontrar una historia que tuviera tanto sobre el acoso, tanto familiar como escolar. O sea, en un punto sí, pero no tanto. Pensé que iba a ser más del tipo «aceptarse a uno mismo» blablabla, pero no. Acá hay situaciones duras, muy duras, y que a menudo sobrepasan a los protagonistas. La familia de Eleanor, la impotencia de Park frente a lo que le pasa, los bullies de la clase... De todo.

Una de las cosas más lindas es la historia de amor. Es muy adolescente, pero ellos lo son, así que está bien. Si bien es un poco rápida, está llena de cosas tiernas, de aprendizaje, de contención. La relación que tienen los protagonistas es preciosa. Cada vez que tenían un momento cursi, yo me mordía el labio porque en el fondo tengo corazón y todo. Quizás, el tipo de relación me recordó a la de los personajes de Al final de la calle 118, de Clara Cortés.

Los personajes están muy bien logrados. Eleanor es complicadísima; tiene un entorno familiar sumamente nocivo, no se quiere a sí misma porque no se siente bien con su cuerpo, etc... Muy adolescente, sí, pero la situación en su casa es jodida en serio. No solo económicamente; el padre es un imbécil ausente y el padrastro, un hombre violento y borracho. Además, tiene un montón de hermanos. Sí, un combo complicado. Park, por otro lado, tiene una familia bastante feliz, dentro de todo, aunque con sus problemas. Es un personaje masculino tan diferente a los de ahora: no es un maloteh, ni el popular de la escuela, nada. Es un poquito friki-nerd-marginado, pero aun así tiene amigos y se lleva con los populares. 
Los secundarios no son para nada de adorno. Incluso hasta los bullies tienen su función, más allá de hacer bullying. Y tampoco son lo que hacen, es decir, no están solo para que empaticemos con los protagonistas. Seguro que al leer me entienden. No me voy a explayar en este punto, pero se logró muy bien.

La ambientación está bien, pero no me transmitió demasiado. Es decir; estamos en los ochenta, pero podría haber sido cualquier otra época. Quizás acá tenemos la particularidad de la comunicación, menos constante que la de esta época, pero ta. Las referencias a la cultura popular están bien, pero son lo único que me hace pensar que estamos en esa década. Y, aun así, podría haber sido hoy mismo. No sé si me explico.

La prosa es excelente. Logra transmitir montones de sensaciones, en cada momento. Es súper fluida, es más, terminé el libro en una noche, de corrido. La verdad, este es uno de los motivos que tengo para seguir leyendo a la autora. Tiene una forma de narrar que te hace sentir bien. Como cuando te enrrollás en una manta, con una tacita de té y un libro, un día de lluvia. Esa sensación.

Así que sí, otra vez, Rainbow Rowell logró enamorarme con otra de sus historias. Creo que disfruté más Fangirl, pero por motivos totalmente subjetivos. Eleanor & Park es una historia preciosa, llena de sentimientos y cosas lindas, emocionante y entrañable. La terminé con cositas en la panza, porque ese final... Ese final es tremendo.

Léanla.

viernes, 8 de julio de 2016

La corte de los espejos - Reseña

TerraLinde, un reino donde las hadas no creen que los humanos existan, una vieja ciudad que fue decisiva durante la Guerra de la Reina Durmiente. Han pasado años desde ese cruento conflicto que dejó tras de sí una paz delicada, una larga lista de rencores y un trono inestable.
Allí viven Nicasia, una knocker del gremio de ingenieros, y Dujal, un phoka demasiado aficionado al riesgo. Ambos llevan años enzarzados en un pulso de poder en el que Marsias, un apacible sátiro dueño de un burdel, trata de mediar como puede. El asesinato de Manx, tutora de Dujal y compañera de armas de Marsias y Nicasia, los obligará a unirse para encontrar a los culpables. Juntos emprenderán una investigación que los llevará desde los bosques de los centauros hasta las montañas de TocaEstrellas, habitadas por los feroces goblins. Y siempre perseguidos por la larga sombra de la misteriosa Dama RecorreTúneles.
La Corte de los Espejos es una novela de fantasía para adultos basada en la iconografía y las leyendas británicas y el folclore celta.
En la narración aparecen seres mitológicos comunes a otras novelas (sátiros, centauros, dríades...), y la magia es un recurso frecuente a lo largo de toda la obra. Sin embargo, el uso que se hace de estos elementos no es el habitual: los personajes están muy humanizados y hacen gala de profesiones poco ortodoxas, como el caso de Nicasia, la protagonista de la obra, que es ingeniera, o Marsias, sátiro que regenta un burdel. 
Este libro me llamó poderosamente desde la estantería de una librería. Como no tenía mucha idea, no quise arriesgarme. Fue Claudia quien me animó a ello. Le tengo que agradecer, porque me gustó un montón. Si no lo leí más rápido es porque tuve que ponerme las pilas con la pasantía (lo último que me queda para recibirme de correctora, actualmente estoy esperando la nota). La verdad, es un libro atrapante. Me encantó que me atrapara, de hecho. 

Como me dijo Claudia en su momento, esta es una historia más bien oscura. Nada de haditas felices; acá las hadas son de todo tipo. en raza y en idiosincracia. Quizás esto haya sido tanto una ventaja como una desventaja. Me explico: la autora creó un mundo riquísimo, lleno de historias, cultura, batallas, ciudades. Se nota de lejos que conoce bien ese mundo y que se mueve en él sin problemas. Es fascinante y le da una credibilidad envidiable. Ahora, hay muchísimas razas, sí. Pero, a diferencia de la autora, no conocemos ni nos podemos imaginar a todas. No hay descripciones ni explicaciones de varias de estas, por lo que en mi mente no estaban bien definidas. Creo que esta es una de las pocas cosas que puedo reprocharle al libro. 

El libro está dividido en tres partes: una introducción bastante larga, «Goblins» y «Elfos». Los títulos de estas partes dicen mucho más de lo que esperaba en un primer momento. La introducción la leí con interés, pero sin estar del todo enganchada. Sí me maravillaba con el mundo que iba conociendo, con los personajes y con la prosa, pero ta, hasta ahí. Después, cuando empieza la cuestión, fue imposible dejarlo. «Goblins» es desoladora. Oscura, dura y directa. Tiene una fuerza impresionante. «Elfos» es, quizás, más sutil. Si bien hay de todo, sucede entre bambalinas, digamos. De todas formas, llegados a esa parte, necesitamos saber, así que no se pierde ningún tipo de efecto. 

Los personajes son de lo más fuerte que tiene la novela. Nicasia, nuestra protagonista, no puede ser más diferente de las heroínas a las que nos tienen acostumbrados. Es mayor —es un hada, así que no es que sea una viejita, pero tiene sus años—, huraña, con un mal carácter que asusta, una fuerza increíble y está cansada. O sea, sus años de juventud y de pelea quedaron atrás. Tiene un papel importante para su «comunidad», pero desde las sombras. Su cansancio es importante. No quiere llevarse el mundo por delante, quiere estar tranquila. Su pasado, además, es devastador. No voy a spoilear, pero es una figura que despertó mi admiración.

Dujal es de mis preferidos. Tiene una personalidad ambigua y picaresca que pff, leerlo es divertidísimo. Ahora, su evolución lo hace cambiar un montón, de forma justificada y muy interesante. No puedo hablar para no spoilear. Marsias es otro de mis favoritos, totalmente adorable. No voy a entretenerme mucho en este punto porque hay montones de personajes y se podría hablar un poco de todos y de sus relaciones. Sí quiero resaltar que la autora hizo un gran trabajo en este aspecto. 

Ya mencioné algo sobre la ambientación, pero no quiero dejar de recalcarlo. TerraLinde es un mundo fascinante, rico y lleno de vida. Mi única queja, quizás, es la ausencia de un mapa. A ver, nadie que lea este blog puede ignorar, a esta altura, lo mucho que amo los libros con mapas. ¡Lo que me habría gustado! Pero, por el tipo de historia, puedo entender que no lo tuviera. No sé, yo lo extrañé.

Qué decir sobre la prosa. A mí me encantó. La narración me pareció perfecta para la historia que se estaba contando. Además, al conocer tan bien a los personajes y su entorno, todo se vuelve más fluido. Los diálogos están muy bien. Hay varios muy remarcables y otros que me hicieron reír un montón (en el buen sentido, no de burla, se notaba que esa era la intención). 

La historia queda bastante cerrada, pero tiene un aire introductorio que no puede más. No tengo ni idea de si hay alguna continuación planificada, pero me encantaría leerla, en ese caso, porque hay algunos cabos sueltos que... No digo nada, el que leyó seguro entiende.

La verdad, leer este libro fue una muy buena decisión. Lo recomiendo montones a los fanáticos de la fantasía y a todos en general, porque es súper disfrutable.

martes, 5 de julio de 2016

Rosas azules - Reseña

La familia de Rose tiene que mudarse de barrio, y una vida completamente nueva empieza para ella: nuevo instituto, nuevos compañeros… Si hasta ese momento ya era una adolescente difícil,tener que integrarse en este lugar no hará más que agravar sus problemas. Solo una cosa la animará
en este nuevo entorno, y es que conoce a William, un misterioso joven, de la mano del cual se adentrará en una peculiar historia de amor…
Rosas azules, símbolo de lo imposible, y elemento clave en esta novela que nos deleita con una historia de amor entrañable, romántica, de personajes atípicos, inundada de la incertidumbre y pasión propias de la adolescencia, y que, como las rosas azules, va más allá de lo posible.






Primero que nada, quiero agradecer montones a Lorena por dejarme leer esta historia, que de otra forma no habría podido conseguir. Tengo la suerte de haber leído casi todas sus novelas publicadas (me falta La pata de Cupido) y alguna que otra cosita, y así haberla ido viendo avanzar como escritora.

Sobre ese avance, he de decir que al leer esta novela, se nota cómo ha mejorado. No me malinterpreten: no estoy diciéndolo como algo negativo hacia Rosas azules, es solo que realmente se nota que fue de sus primeras creaciones. Después de leer Mierda en mis tacones, puedo apreciar una gran mejora en el estilo y en la psicología de los personajes, a su vez, cómo ha mejorado en cuanto al desarrollo de una trama.

Pero bueno, vamos a Rosas azules: una historia de amor adolescente, que al principio empieza de una forma muy típica, con personajes también típicos, y que de a poco se va volviendo extraña, oscura y bastante... No sé. Una sensación rara. De esas que te ponen los pelitos de punta. No por el miedo.

Los personajes, al principio, son bastante planos. Rose es la típica protagonista femenina YA, Will es el típico personaje misterioso del que se sabemos que oculta algo, y del que Rose se enamora. La familia de Rose es mala, mala, excepto por su tía Amy. Me habría gustado más profundidad en todos los aspectos familiares, la verdad. Con más insight, habría parecido todo menos exagerado. Igual, es suficiente para que nos hagamos la idea de que la vida de esta chica es un infiernito. Y que Will era casi que lo único bueno en ella. Esto es importante.

Más adelante, la cosa va avanzando y se profundiza más. Mientras que Rose no tiene mucha idea, nosotros vemos que hay algo raro con Will. No es difícil deducirlo, pero es interesante ver cómo se va desarrollando la cuestión. La historia de amor peca de apresurada, pero es muy bonita. Su relación, salvo por un par de detalles, me pareció tierna y hasta refrescante (odio esa palabra para los libros, pero qué se va a hacer, es lo que hay), ya que no es el típico besuqueo everywhere, conocernos no importa. Acá, justamente, conocerse entre ellos es lo que más importa.

Hacia el final, como dije, la cosa se va poniendo rarita. No quiero spoilear, pero esto no es Crepúsculo. Acá, a la gente rara, se la ve como a gente rara. A la gente que actúa raro, más bien. Y hay consecuencias. Y estas son consecuencias graves, que nos llevan a un final que... Bueno, llegó la hora del spoiler. Rose, supuestamente, habla sola. La ven hablar sola. Sus actitudes la hacen terminar internada en un psiquiátrico. Esto es súper fuerte. Me parece que es demasiado, pero viendo cómo es su familia, no me extraña tanto. spoiler. Y, luego de esto, tenemos el final final. Y acá, esto es un súper recontra tremendo spoiler, así que están avisadísimos. Solamente lo pongo porque necesito hablar de ello. Pero recomiendo que no lo lean si no leyeron el libro. No me hago responsable. Spoiler SÚPER GIGANTE, NO LO LEAN SI NO QUIEREN ARRUINARSE EL FINAL. Al final, Rose decide que su vida, sabiendo que Will está muerto, su familia apesta y sus amigos son casi inexistentes, no tiene sentido. Así que roba unas pastillas (de una forma que me parece poco creíble, pero tampoco imposible) y se las toma. Y muere. Y es feliz así. Qué sé yo, es una visión (que no necesariamente tiene que compartir la autora, ya que estamos), pero a mí me habría gustado que alguien le hiciera ver que la vida valía la pena. Que Will era su primer amor, pero que habría otros. Que la peleara un poco más. En ese sentido, Rose me pareció una protagonista débil, desde un inicio y sobre todo al final. Que no quiere decir que no le haya tomado cariño, pero me decepcionó que optara por algo así. Spoiler.

El estilo es bueno. Cuando hablo de que ahora Lorena ha mejorado, me refiero a que sus personajes son mucho más elaborados y hay más introspección. Además, el peso de la historia ya no recae solamente en los diálogos, dada la poca narración. Aquí, en sus comienzos, sus diálogos siguen siendo lo mejor, pero deben cargar con toda la trama. Esto hace que sea muy rápida de leer, pero ligera en un sentido no del todo positivo. De todas maneras, disfruté muchísimo de la lectura. La leía al principio en mis horas puente entre clase y clase, pero la terminé en mi viaje a Rosario, en una de las noches. Y, para ser sincera, estaba bastante antes de la mitad cuando llegué. Es decir, la devoré. Moría de ganas de saber qué iba a pasar cuando explotara la bomba, por decirlo de alguna forma. Cuando la cosa se puso oscurita, no pude parar.

En fin, es difícil hablar del libro que escribió alguien querido sin querer darle cinco estrellas a todo solo por ser de esa persona, pero creo que sería condescendiente hacerlo y no ser sincera. Después de haber leído otras maravillas de Lorena, este libro es más bien normalito, pero sigue siendo una muy linda historia con cosas que parecen típicas, pero que terminan siendo muy diferentes. Recomiendo su lectura, pero recomiendo más aún leer lo nuevo. Y estoy segurísima de que Lore va a seguir escribiendo, mejorando y sorprendiéndonos con historias cada vez más geniales.

viernes, 1 de julio de 2016

Los días que nos separan - Reseña

Abril está obsesionada con sus sueños. Desde que se cruzó con ese desconocido en la biblioteca, él se le aparece cada vez que se queda dormida. En su mundo onírico, el chico es Víctor, un burgués de la Barcelona de 1914, y ella… Ella ni siquiera es ella misma, sino Marina, una obrera que vive en el mismo edificio que Víctor.
Mientras la historia de los dos jóvenes del pasado avanza noche tras noche, Abril lucha por mantenerse al margen de las emociones de Marina e intenta descubrir qué significan esos sueños.
Según Francesc Miralles, «Los días que nos separan es un sorprendente debut, tanto debido a la juventud de la autora como a la elaborada magia que emana de la novela».






Este libro ganó el Premio Literario ”LA CAIXA” / PLATAFORMA de novela juvenil el año anterior a Corazón de mariposa. Sí, los leí al revés, del más nuevo al más viejo. Sí, habrán notado que es tendencia entre mis acciones. En fin, así era como tenía ganas de leerlos.

Bah, en realidad, no tenía tantas ganas de leerlo. O sea, Heima es hogar en islandés me gustó mucho, pero la sinopsis de este no me llamaba tanto. El que en realidad quería era Nosotros después de las doce, pero no había salido ni en España en ese momento. Y, la verdad, no quería perderme un buen libro por prejuiciosa, sobre todo después de tener una buena impresión del otro. 

Si bien Heima es hogar en islandés me terminó pareciendo mejor, disfruté mucho de este libro. Los primeros capítulos, más o menos. Ahí fue donde me resultó más difícil conectar. Después, me lo llevé en la mochila para unas horas muertas que tenía y lo terminé, así nomás. 

Esta novela cuenta dos historias que en realidad son una: la de Abril y la de Marina. No voy a contar lo que pasa en cada una, para eso ya están la sinopsis y el libro, pero sí voy a decir qué sensaciones me provocó cada una.

La de Abril me dejó más o menos indiferente. O sea, me interesaba por razones obvias, pero creo que no tiene la profundidad de la otra historia. Quizás el narrador en tercera persona, pretérito, tuviera algo que ver. Se me hizo más distante, no por eso menos interesante. Sobre todo mejora cuando va avanzando. Y hay partes muy tiernas y adorables que dan ganas de abrazar el libro. 

La de Marina es la historia. Es una que ya todos conocemos, pero que ha sido representada a través de los siglos porque parece ser de esos tópicos inmortales: el amor entre distintas clases sociales. Ya saben entre quiénes, porque lo dice la sinopsis más arriba. Leí por ahí que esta historia es como un fanfiction, específicamente un Dramonie. No me parece —el arquetipo será similar, pero sus personalidades y características son bien diferentes—, aunque después de leerlo, no me lo pude sacar de la cabeza. Y a mí los Dramonies me re gustaban, así que genial, mejor. Pero, insisto, no va tan por ahí. En fin, que es una historia súper atrapante y ágil, que me forzaba a pasar las páginas. Además, la narración estaba en primera persona, presente, lo que la volvía más cercana.

Sobre el final, quiero decir que spoiler grande, no lo lean, les aviso, no me hago responsable, no sean tarados me lo vi venir desde el momento en que Leo dijo que le tenía miedo al mar. Que esto se vea venir, sin embargo, no le quita nada a nivel emocional, porque le da un aire de tragedia e igual nos duele un montón cuando sucede spoiler, yo les avisé, bananas.

¿Qué decir de los personajes? Abril y Leo me cayeron bien, pero no hay mucho más que eso. Héctor y Mario se roban todas las escenas del presente. Marina y Víctor tienen ambos un carácter muy fuerte, pero mientras la primera carga con un montón de responsabilidades —y las acepta, porque así es su vida—, el segundo quiere libertades, fuera de la opresión de su familia. Me gustaron como pareja, pero por separado no me transmitieron tanto. Las familias... Bueno, algunos familiares me gustaron, otros me parecieron poco trabajados. Y Eulalia... Bueno, me pareció un recurso válido por la época, pero un poco visto de más.

La ambientación no me cerró tanto. Es decir, no es que hubiera cosas que me rechinaran, pero no me sentía en 1914, a pesar de las fechas de los diarios y un par de hechos históricos. En general estaba bien, de todas formas.

En cuanto a escritura, se nota un avance en Heima es hogar en islandés. La narración sigue siendo muy cuidada y llena de sentimientos, pero tiene, no sé, cositas. Es bueno, en realidad, que pueda decir esto, porque ver la evolución de un escritor a través de sus novelas es genial. Es como verlo crecer (?), un poquito. Así que bien por Laia, que seguro escribe un montón de cosas lindas durante su vida.

En definitiva, es una linda historia de amor entrecruzada. No es la novela de Laia que recomendaría, pero es entretenida y seguro que les retuerce un poquito el corazoncito (?).