miércoles, 13 de marzo de 2019

Tú y yo después del invierno - Reseña

¿Dónde estaremos tú y yo cuando las nieves se derritan?

Me quiere, no me quiere… Todos hemos recurrido alguna vez a una margarita buscando respuesta a la más eterna de las preguntas. A Erin no le hace falta preguntar a una flor, porque tiene un árbol mágico en el jardín, un haya que siempre ha guiado todas sus decisiones. Un oráculo que nunca falla.
Sin embargo, en el fondo de nuestro corazón, todos lo sabemos. A la hora de la verdad, de nada sirven las margaritas ni los árboles mágicos. Cuando aparece el amor, no hay más remedio que cerrar los ojos y saltar al vacío… o salir huyendo.

Laia Soler, la autora que nos hizo vibrar con Nosotros después de las doce, nos transporta a los paisajes invernales de Valira, el mágico pueblo de montaña, en un relato turbador pero también resplandeciente sobre el miedo, el riesgo y la magia del presente.


Fui muy feliz cuando me regalaron este libro para mi cumpleaños porque vengo siguiendo las publicaciones de la autora y no quería perderme ni una. Especialmente al saber que esta novela también tenía lugar en Valira, pero con Erin como protagonista en lugar de Aurora. ¿Qué es Valira? El pueblo donde está ambientada Nosotros después de las doce, que se puede leer de forma independiente, aunque recomiendo su previa lectura para disfrutar más de esta. Y si tienen intriga por la autora, les dejo la entrevista que le hice el año pasado.

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La historia tiene lugar un tiempito después de la novela anterior. Son varios los personajes del grupo de amigos de la protagonista que ya no viven en Valira y que la visitan de tanto en tanto, y entre ellos están Aurora y Teo, su hermano mellizo. Admito que recordaba poco a Erin ya que leí Nosotros después de las doce hace mucho, pero es una protagonista diferente a Aurora. Erin es de esas personas que dan vida al dicho «la procesión va por dentro». Sabíamos que había renunciado a una beca para estudiar lo que quería y que estaba pasando un mal momento en cuanto a salud mental, pero ahora tenemos la oportunidad de meternos en su cabeza y conocer mejor todo lo que la inquieta y la detiene en un trabajo que no va a ninguna parte y una relación cómoda. En la duda sobre sí misma, sus capacidades y las oportunidades que ha decidido no tomar. En lo que le dice su haya mágica sobre los caminos que debería seguir. Erin está así, detenida, y no es hasta este invierno que ocurren cosas que la obligan a salir de ahí.

La contradicción es una constante en la historia de Erin. Entre lo que es y lo que quiere ser, entre lo que quiere y lo que debería querer, entre lo que siente y lo que le gustaría sentir. Es todo el tiempo así. Es una chica muy inteligente, pero vive una etapa en la que sus emociones y su salud mental no le permiten poner rumbo a su vida y eso hace que ella misma, además de algunas personas que la rodean, se subestime.

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Esta es una novela de personajes, centrada en Erin pero con ventanas a otros habitantes de Valira a través de sus ojos. Así es como también sabemos qué anda pasando en la vida de Aurora y Teo ahora que están juntos, o cómo le va a los distintos amigos de su grupito. También conocemos a nuevos personajes, como los que conoce Erin en el hotel donde trabaja, y a algunos forasteros con un papel más bien clave, como Max. También está Bruno, el novio de Erin, que es el chico perfecto y que, por algún motivo, no termina de llenarla. No podemos olvidarnos de personajes adorables que traemos de la anterior novela, como el abuelo Dubois y su carrusel. Si bien se profundiza más en algunos que en otros, es coherente con la visión parcial que nos ofrece la primera persona, así como la forma en que Erin los juzga y la importancia que todos estos tienen en su vida, para bien o para mal. Todos sus vínculos juegan un papel importante en el momento de su vida que retrata la novela.

Todo este párrafo puede considerarse spoiler, así que los animo a saltarlo si quieren seguir sin saber nada. El siguiente ya va a ser seguro. Por supuesto, poco a poco nos vamos dando cuenta de que el interés amoroso de la novela no es Bruno, sino Max, ese francés tan particular —y que no terminó de caerme bien— que empieza a trabajar en el hotel. ¿Qué implica esto? Sentimientos encontrados. Malas decisiones. Mucho dolor. Mucha culpa. Casi que no tengo que decirles nada, pero quiero hacerlo porque es un tema que viví de cerca y pude empatizar y sufrir algunas de las cosas que se cuentan. Aunque creo que Erin sufre y entiende lo que hace, me da la impresión de que su comportamiento hacia Bruno no tiene consecuencias reales más allá de su dolor y la culpa que siente. Esto me hizo sentir un poco mal, pero también puede ser personal. Y personal es también que Max me cayera mal por el destrato hacia Erin, surgido de sus propios mambitos, que puedo entender pero no justificar. Me gustó que la conclusión de la historia no fuera Disney, eso sí, y que se hiciera hincapié en la madurez de Erin más que nada. A veces, aunque duela, no es el momento para ciertas personas.

Otra cosa que no me terminó de cerrar es la forma en la que se toca el tema de la salud mental. A veces me parecía muy bien manejado y bastante cercano. La ansiedad de Erin se hizo en verdad muy fácil de sentir. Otras, me rechinaba la palabra «locura» y su manejo, aunque no fuera con una intención estigmatizadora —eso desde ya, acá no hay malas intenciones. Creo que se entiende por dónde voy, así que no voy a extenderme.

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Sobre la ambientación, volvemos a encontrarnos una Valira hermosa, llena de leyendas, belleza y calidez, a pesar de estar en invierno. Es una faceta nueva de este pueblo, al menos para nosotros, así que tenemos la oportunidad de ver a sus personajes en la época más activa de su entorno. De hecho, el cambio en el paisaje hace que se sienta una ambientación nueva, mientras que a la vez se mantiene el cariño que ya sentíamos por el lugar tras la otra novela. Es una linda sensación y creo que se maneja bien. Obviamente, parte de este encanto lo añade la prosa de Laia, muy lírica, que es cada vez más linda y parece que eligiera las palabras con mucho amor. Me encanta notar su avance desde sus primeras novelas y, de hecho, se nota el esfuerzo a la vez que una honestidad avasallante. No sé cuánto de ella hay en esta novela ni quisiera preguntarle porque es algo muy íntimo, pero se siente como si se hubiera volcado realmente, y eso hace que llegue bastante más.

Volvemos a tener el elemento de realismo mágico que tanto distingue a la autora. Esta vez no se trata del carrusel del abuelo Dubois, sino de un haya que hay en el jardín de Erin y que la ayuda a tomar decisiones. Además, está la voz que narra las páginas en cursiva, cuya identidad al fin vamos a conocer. Eso no quiero adelantárselos. 

Para ir cerrando, les diré nada más que es una novela muy linda, más lenta que la anterior, pero más cargada a nivel emocional. No es perfecta, aunque sí muy honesta. Se puede leer de forma independiente, pero recomiendo leerla después de Nosotros después de las doce. Más allá de esto, lean a Laia. No la dejen escapar de su radar.



10 comentarios:

  1. hola Sof!
    Yo debo decir que no disfruté de este libro, Erin no me gustó y no me gustó por lo mismo que dices en el párrafo de spoilers. Pero bueno, ya veré si en un futuro le doy la oportunidad a la autora de nuevo.

    Besitos!

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  2. ¡Hola Sofi!
    Siempre quise este libro solo por la portada (y menos mal ya no me dejo llevar por dichos impulsos)
    Y ahora que leo tu reseña, incluido el párrafo de spoilers como que se me fue la curiosidad por leerla, supongo que algún día le daré una chance a la autora con alguno de sus trabajos anteriores o los próximos.

    ¡Un abrazo y un beso!

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  3. Hola no he leído el libro anterior y no termina de convencerme. Saludos

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  4. Laia es una autora que me llama la atención, pero que aun así, ninguno de sus libros me ha terminado de llamar por completo; aunque me gusta que tengan elementos de realismo mágico.

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  5. Hola, linda. Laia Soler es una autora que tengo super pendiente y me llama mucho la atención. Me alegro que hayas disfrutado del libro porque había leído reseñas que no lo pintaban muy bien, por eso le tenía un poco de miedo. Quizás, como decís, empiece por Nosotros después de las doce. Nos leemos ♥

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  6. Hola bella! Pah, cuantos temas toca este libro, entre la ansiedad y amor y desamor. Te agradezco el dato de que conviene leerlo después de Nosotros después de las doce porque no tenía idea.
    Muchas gracias por toda la info, no sé si es muy yo pero lo voy a tener en cuenta.
    Besotes!

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  7. Hola
    Leí Nosotros después de las doce y no me gustó nada, así que ya no le di una nueva oportunidad a la autora ):

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  8. ¡Hola! ^^
    Tenía pensado leer este libro en invierno, ya que me gusta leer libros acorde a la época, pero al final estamos en primavera y nada xD
    El último libro que leí de Laia Soler fue "Nosotros después de las doce" y me gustó mucho. Seguramente este será el próximo que lea.
    Besos!

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  9. Ayy que linda reseña, me dio muchas ganas de leer este libro. En algún momento tendré que ponerme con "Nosotros después de las doce" así leer esta novela y disfrutarla más. Me gustó especialmente lo que decís de la ambientación y la prosa. Besote

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  10. ¡Holita, preciosa! Solo me queda este libro de Laia por leer y me encanta como autora, pero si lo estoy retrasando tanto es porque Nosotros después de las doce no me enamoró tanto como esperaba :S Lo leeré en algún momento, eso sí ;)
    Y tienes toda la razón, tiene una forma de escribir casi lírica, es encantadora <3
    ¡Un besito!

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Nos descubrieron, por fin nos descubrieron. Pasen y vean, qué lindas tolderías: