Los tornados deben tener algo en contra de las chicas de Kansas, porque, al igual que Dorothy, Amy fue arrastrada por uno. Amy aterrizó en Oz, y las Brujas Malvadas le encomendaron una misión: asesinar. La única forma de impedir que Dorothy destruya la tierra de Oz es matarla, y parece ser que sólo Amy puede hacerlo.
Para ser totalmente sincera, estaba nerviosa con este libro. Después de Los malvados se alzarán, que no me gustó tanto como el primero, tenía muchas dudas sobre este, pero también curiosidad sobre cómo seguiría la historia. Muchas gracias a Penguin Random House por permitirme saciar esa curiosidad. Creo que puedo decir con seguridad que me gustó más que el segundo, pero no más que el primero, Dorothy debe morir. En esta reseña, voy a contar un poquito el por qué de estas dos afirmaciones, más que reseñar como normalmente lo hago. De todas formas, supongo que el lector de esta saga va a interesarse más por eso, a esta altura.
¿Por qué me gustó más que el segundo? Porque en aquel, como les había dicho, pasaban mil millones de cosas, introducían un montón de escenarios y personajes nuevos, pero todo pasaba con una rapidez y sencillez tal que era muy difícil que las cosas se «asentaran». En este ocurren menos hechos, con más solidez. Además, se reintroducen personajes del primer libro, como la madre de Amy y algunos de sus compañeros de clase. Esto es importante, porque las cosas en Kansas después de su regreso son diferentes. La relación con su madre parece mejorar, Madison y Dustin se muestran más maduros y amigables... Esto provoca un contrapeso en la obstinación de Amy por quedarse en Oz. Además, seguimos presenciando la forma en que la magia «corrompe» a Amy, el potencial que tiene de convertirse en una nueva Dorothy. Es una premisa muy interesante.
¿Por qué me gustó menos que el primero? Porque a pesar de que es menos caótico que el segundo en cuanto a narración, sigue siendo demasiado rápido. Demasiado corto, demasiado superficial. Las cosas se cuentan de forma desenfrenada, sin reflexión, sin profundizar. Esto tiene un impacto negativo tanto en el desarrollo de los personajes como en la capacidad del lector de digerir lo que sucede en tiempo y forma. Esto último es grave, porque no tenemos tiempo ni de entender lo que sucede o por qué, o los motivos de los personajes para actuar de cierta forma, y no les creemos. En el primer libro, la agilidad en la narración era una herramienta que acompañaba a una trama sólida y personajes bien construidos. Acá, les pasa por arriba y deja la profundidad por el camino. Que no quiere decir que sea una mala prosa, sino que no se ajusta a lo que se está contando. No sé si logro explicarme.
Entonces, lo que sucede es que tenemos una buena historia, con personajes con un potencial enorme, que se ven dañados por una prosa demasiado brusca y superficial. No voy a negar que es un libro fácil de leer; lo terminé en una noche, sin aburrirme y sin dificultad alguna. Además, engancha muchísimo y la necesidad de saber qué pasa es muy fuerte. Creo que el pacing debería haberse ajustado, para dar tiempo a la historia a asentarse, o haber unido el segundo y tercer libro en uno solo, porque así como están, los leo y siento que me quedo «con hambre». En ese sentido, si piensan leer toda la saga, les recomiendo que compren estos dos juntos.
Algo en lo que no falla es en la brutalidad de la historia. El Oz oscuro y sangriento que tanto nos gusta a quienes seguimos esta saga sigue estando allí. La crudeza de las escenas de acción, el poco reparo que tiene la autora en contarnos atrocidades sin parpadear es el mismo. Obviamente, este es uno de los puntos fuertes del libro y la saga en general. El Oz que se aleja de esa versión utópica y colorida que tan bien conocemos. Quizás sea un problema que esto se vea afectado por la narración, que le quita un poco de intensidad. Pero si leemos despacio, el horror sigue estando ahí. Y es un horror tanto externo como interno, porque la oscuridad dentro de Amy es un miedo latente, a la espera de su oportunidad para liberarse.
Me es difícil sacar una conclusión clara, porque creo que tengo dos opiniones desencontradas. Creo que es una buena historia y realmente ya invertí mucho de mí en ella como para dejar de leer. Creo que está a tiempo de volver al nivel del primer libro. Me parece que los personajes y el mundo que creó la autora merecen un final a la altura. Pero me pone nerviosa cómo afecta a estos libros la forma en que están escritos. En definitiva, voy a querer leer el siguiente libro porque vale la pena darle una oportunidad. A ustedes, ¿qué les pareció?















