Looming war threatens all Feyre holds dear in the third volume of the #1 New York Times bestselling A Court of Thorns and Roses series.
Feyre has returned to the Spring Court, determined to gather information on Tamlin's maneuverings and the invading king threatening to bring Prythian to its knees. But to do so she must play a deadly game of deceit-and one slip may spell doom not only for Feyre, but for her world as well.
As war bears down upon them all, Feyre must decide who to trust amongst the dazzling and lethal High Lords-and hunt for allies in unexpected places.
In this thrilling third book in the #1 New York Times bestselling series from Sarah J. Maas, the earth will be painted red as mighty armies grapple for power over the one thing that could destroy them all.
Era obvio que no iba a poder resistirme a leer este libro en inglés. Me dije a mí misma «si igual lo vas a comprar cuando salga en español, ¿por qué la ansiedad?», pero apenas tuve la oportunidad gracias a una amiga, y a pesar de tener otros pendientes, mi fangirl interna tomó poder de mi cuerpo y tuve que leerlo. Como algunos sabrán, Una corte de niebla y furia fue mi mejor lectura del año pasado, así que mis ganas y mis expectativas con este estaban por los aires. Y si bien tengo alguna que otra quejita, igual lo disfruté como chancha. Probablemente esta reseña tenga spoilers de los libros anteriores, pero los de este van marcados, como siempre. Y ya saben que yo no cuento mucho de lo que pasa, así que tranquilos. Eso sí, no considero spoiler las cosas que son obvias. Es obvio que ciertas cosas van a pasar, seamos sinceros. También sé que en España recién andan por el segundo y que en Latinoamérica probablemente este salga más avanzado el año, pero ¿no les pica el bichito de la curiosidad?
La novela arranca poco después de donde nos dejó la anterior, ya en la Corte Primavera. Y es casi todo lo que esperábamos. Por un lado, amé un montón toda la situación de Ferye re capa ahí siendo manipuladora y armando cosas, por el otro me agotó un poco que se hiciera tanto la linda y nos explicara todo el tiempo que cada cosa que hacía era para lograr otra cosa. Creo, querida Ferye, que los lectores somos capaces de deducir eso. A pesar de que la disfruté, toda la parte en la que estamos en la Corte Primavera y hay que soportar a Tamlin fue la parte que menos me gustó. Después, cuando pasan cosas que no diré —pero qué satisfactorias son—, y volvemos a estar en nuestro lugar favorito de Prythian, todo es más y mejor ♥. Volver a la bellísima Velaris, reencontrarnos con los personajes que tanto se hicieron querer en el libro anterior... Ah, la empatía que sentí hacia Feyre en esos momentos fue brutal.
No voy a ahondar en la trama, porque la realidad es que pasa de todo. Hay mil idas y vueltas, preparaciones para la guerra, batallas... Me gustó un montón que la trama se tomara el tiempo de tratar más a los viejos y nuevos personajes y sus roles en la guerra, en la formación de alianzas y todas esas cuestiones. Quizás me pareció que la guerra en sí tardó mucho en aparecer y que hay demasiadas idas y vueltas, lo que me llevó a sentir el final como demasiado apresurado. Por otra parte, es un libro bien largo y gordo, así que entiendo que la autora no quisiera extenderse ahí, pero eso me hizo sentirlo poco equilibrado. Quizás hasta sentí, en alguna que otra ocasión, que hubo episodios muy largos exclusivamente puestos para probar un punto, que si bien era un punto importante, casi que se trataba de relleno. Y al dar todas esas vueltas, la trama perdía un poco el rumbo.
En definitiva, es una historia que se disfruta y que no deja de enganchar nunca. Todas esas escenas que podrían sentirse como relleno, igual eran emocionantes e intensas y las gocé muchísimo. Sobre todo una que me tuvo al borde del asiento. Yo les juro que tenía otro montón de cosas que hacer y leer y, sin embargo, de noche no podía evitar ponerme a leer este. Hasta falté a clase por no dormir después. Sí, ya sé, poco serio. Pero me gustó a ese nivel, y lo quiero aclarar porque el párrafo anterior me quedó demasiado negativo y nada que ver. Incluso volví a quedar con tremenda resaca literaria. Si bien no tan desastrosa como con el anterior, que me duró días de estar en la luna pensando en la historia, fue bastante importante. Y lo celebro.
Creo que de lo que más disfruté es de la evolución de Feyre. Porque sí, aunque ya venía de un aprendizaje tremendo en la novela anterior, acá sigue. No solo como persona y como mujer, algo de por sí complejo en la fantasía, sino como High Lady (no me acuerdo cómo estaba traducido esto en los libros) de la Corte Noche. Como líder y como guerrera. Verla con ganas de superarse a sí misma, de proteger a todos los que ama con todo lo que tiene... Es muy emocionante e inspirador. No se puede pedir más de una protagonista, la verdad. Me emocionó también como hermana; ya me parecía ejemplar y sacrificada, pero después de los eventos del final de ACOMAF, todo se vuelve mucho más entrañable y complicado a la vez. Las ganas de abrazarla, ni les explico. Y bueno, también agradecí el papel que jugaron Nesta y Elain, ya que estamos.
No es la única que evoluciona, la verdad. Vamos a aprender un montón de cosas sobre los demás personajes, sobre todo de los más cercanos. Más cosas que debo callarme spoiler como la revelación de Mor o algo que pasa entre Amren y cierto personaje secundarísimo spoiler. Sin embargo, hay algo que les puedo decir: este libro es una SHIPPING FEST. Me voy a recontra morder la lengua para no cagarle nada a nadie, pero hubo momentos en los que grité cosas como si fueran goles. Les juro por el Caldero. Igual mi OTP en esta saga es Feysand y eso lo disfruté como puerca también, pero en general es un libro que permite fangirlear a pleno. Sobre esto de shippear, agradecí un montón que hubiera un espacio dedicado en forma de conversación a aclararnos más sobre los mates (tampoco me fijé en cómo está traducido). Las dudas que tiene Feyre sobre este tema son todas muy válidas y súper útiles para que entendamos más cómo funciona la cuestión, que es de los detalles que no me convencían en el libro anterior.
La ambientación vuelve a ser maravillosa. Dados ciertos hechos, vamos a conocer más sobre las otras cortes, incluso hay escenas en algunas de ellas. Mi favorita, por ahora, es spoiler la Corte Amanecer spoiler, que me dejó embobadísima con lo bella que es. También van a tener mucha más participación sus High Lords, obviamente, dado que se nos viene una guerra encima, ¿vieron? No quiero decir mucho porque justo las suyas son escenas interesantísimas e intensas. Pero en fin, la ambientación sigue siendo genial, conocemos más, todo es bello por este lado, al igual que con la prosa, que sigue la línea del libro anterior y que disfruté plenamente.
Quizás lo que no me convenció —y a la vez sí— demasiado es el final. Les voy a explicar por qué en el spoiler, pero para los que no quieran leerlo, les cuento a modo de resumen: creo que la autora quiso quedar bien con todos y a la vez ser dramática, por lo que dejé de creerle por momentos, y eso es grave. Si ahondamos en esto, spoiler me da la impresión de que quiso sorprendernos con posibles aliados y cosas, y no le salió. Es decir, en muchas ocasiones planta la semilla de cómo llegarían estos aliados, pero salvo algunos de ellos, los demás se me hicieron una especie de deus ex machina en la batalla final. Y creo que lo de Amren y Rhys, al final final, le quita valor a lo que sacrifican. Aun así, digo que me gustó porque no sé qué habría hecho con mi vida si las cosas no hubieran terminado así. No habría podido soportarlo spoiler. Salvo esto, quedé bastante feliz cuando lo terminé, así que tomémoslo como un «puede y debe mejorar» y listo. Lo que más me complica es que spoiler esto nos dé una pista de cómo puede terminar su otra saga, dado que el final de ACOMAF y el de EoS son muy similare spoiler, pero eso ya es elucubrar demasiado.
En definitiva, es un libro que disfruté a tope. No pude parar de leerlo, a pesar de que habría deseado que no terminara nunca. Todos los aspectos negativos que hallo se ven opacados por mi alma fangirl que gozó hasta el momento más cursi. No podría decidir si me gusta más o menos o igual que el anterior —cualquiera de los dos me gusta más que el primero, igual, sin duda y por motivos súper obvios—. Lo que sí confirmé es que necesito hacer una relectura, eventualmente, de los tres juntos seguiditos, como con Trono de cristal. Tengo muchas ganas de recordar y redescubrir cosas, y a la vez notar esos indicios que tanto me gustó ver en la otra saga al releer. Otra cosa importante: aunque la historia de Feyre termine acá, sabemos que van a salir más libros y me parece GENIAL. Todavía no estoy preparada para despedirme de este mundo ni de estos personajes.
No voy a ahondar en la trama, porque la realidad es que pasa de todo. Hay mil idas y vueltas, preparaciones para la guerra, batallas... Me gustó un montón que la trama se tomara el tiempo de tratar más a los viejos y nuevos personajes y sus roles en la guerra, en la formación de alianzas y todas esas cuestiones. Quizás me pareció que la guerra en sí tardó mucho en aparecer y que hay demasiadas idas y vueltas, lo que me llevó a sentir el final como demasiado apresurado. Por otra parte, es un libro bien largo y gordo, así que entiendo que la autora no quisiera extenderse ahí, pero eso me hizo sentirlo poco equilibrado. Quizás hasta sentí, en alguna que otra ocasión, que hubo episodios muy largos exclusivamente puestos para probar un punto, que si bien era un punto importante, casi que se trataba de relleno. Y al dar todas esas vueltas, la trama perdía un poco el rumbo.
Creo que de lo que más disfruté es de la evolución de Feyre. Porque sí, aunque ya venía de un aprendizaje tremendo en la novela anterior, acá sigue. No solo como persona y como mujer, algo de por sí complejo en la fantasía, sino como High Lady (no me acuerdo cómo estaba traducido esto en los libros) de la Corte Noche. Como líder y como guerrera. Verla con ganas de superarse a sí misma, de proteger a todos los que ama con todo lo que tiene... Es muy emocionante e inspirador. No se puede pedir más de una protagonista, la verdad. Me emocionó también como hermana; ya me parecía ejemplar y sacrificada, pero después de los eventos del final de ACOMAF, todo se vuelve mucho más entrañable y complicado a la vez. Las ganas de abrazarla, ni les explico. Y bueno, también agradecí el papel que jugaron Nesta y Elain, ya que estamos.





























