viernes, 16 de diciembre de 2016

Un cuento oscuro - Reseña

Agnieszka tiene un don: es capaz de romper, manchar o perder cualquier cosa que lleve puesta en cuestión de segundos. Vive en el valle con su familia y es feliz en su pequeño y asilvestrado hogar. Pero la maligna y retorcida presencia del Bosque se cierne desde hace años sobre todos ellos. Para protegerse, el pueblo confía en el poder de un misterioso mago conocido como el Dragón, el único capaz de controlar con su magia el poder del Bosque. A cambio de protección, pide una sola cosa: cada diez años podrá escoger a una chica y se la llevará a su torre, un destino casi tan terrible como caer presa del Bosque.
El día de la elección se acerca y Agnieszka tiene miedo. Sabe —de hecho todo el mundo sabe— que el Dragón escogerá a Kasia, la más bonita, la más valiente de todas las aspirantes. Y, también, la mejor amiga de Agnieszka. Pero cuando el Dragón llega, para sorpresa de todos, no es a Kasia a quien señala…
Un bosque corrupto.
Un mago poderoso y solitario.
Una joven cuyo poder lo cambiará todo…

Ah, pero qué ganas que tenía de leer este libro. No solo por las reseñas, que en su mayoría eran buenas, sino por todos los elementos que hay ahí mezclados, que claramente llamaron mi atención. El bosque, la magia, brujas y hechiceros, un ambiente oscuro... Es más, cuando leía tuve una pequeña conversación conmigo misma, muy estúpida interesante, que fue: «ay, qué ganas de escribir algo sobre brujas y el bosque». «Sofía, no seas imbécil, ya hiciste eso». «Cierto :(» #autobombo. Es decir, sí o sí iba a caer rendida ante la ambientación. Está en mi naturaleza (?)

La historia está cubierta por un velo de oscuridad perpetua, que se siente incluso cuando es de día. A ver, sí, ya sé que se llama Un cuento oscuro —que no termina de gustarme, pero admito que Uprooted es bastante jodido de traducir—, pero lo que digo no es menor. Hay una sensación permanente de que algo nos acecha desde el Bosque, ese bosque corrupto y tenebroso que siempre, siempre está presente. Parece extraño que el antagonismo esté tomado por algo que suena así de abstracto, como una entidad, el mal, algo de lo que no se conoce el origen ni nada. Sin embargo, se maneja muy bien. El misterio se mantiene hasta el final y todo termina reduciéndose a una lucha ancestral que nosotros, como humanos, conocemos a la perfección. Ya van a ver, es fácil darse cuenta de lo que quiero decir.
El Bosque no es el único problema al que se enfrentan nuestros personajes. Es decir, sí, en un punto, pero es complejo de explicar sin spoilers. En cierto momento, la gente de la corte va a intervenir en la vida más bien sencilla del valle y las cosas se van a ir un poquito a la mierda. Está bueno porque vamos a conocer más lugares y más personajes y estos van a crecer mucho. Y todo se va a poner feo, feo. Pasé horrible, para qué mentirles. Una ansiedad espantosa. Es decir, estuvo buenísimo y me encantó. No sé, ustedes vean si me entienden o no. Lo que sí, encontré que el final es tremendamente satisfactorio y que no querría que escribieran una secuela. Así, redondito, está perfecto. No lo arruinen, plis.

Acá alguno que lea este blog desde hace tiempo sabrá el problema que tengo yo con las protagonistas y sus primeras personas. Por suerte, Agnieszka (ctrl+c, ctrl+v, obvio) me cayó muy bien. Hay algo en su forma de ser salvaje y humilde que me hizo empatizar montones. No pide lo que le pasa, y la pasa mal, pero se esfuerza. No es súper bonita, no es poderosísima y perfecta, no es única —aunque su magia es bastante especial, pero tampoco única, porque hubo gente así antes que ella—. Es bastante terrenal, con una sensibilidad inmensa. Me encantó estar en su cabeza. Me gustó lo real que se siente, lo familiar. Y me pareció genial todo su desarrollo, lo muchísimo que crece a lo largo de esta historia, desde la chiquilla asustada del inicio hasta... Bueno, la Agnieszka que llega a ser. 

Por otro lado tenemos a Sarkan, el Dragón, el gran hechicero que tiene como ciento y pico de años y cada diez se lleva a una muchacha del valle, como bien cuenta la sinopsis. No las toca, no les hace daño, pero salen de ahí cultas, con dinero y clase, y no quieren volver al valle, sino que se van a estudiar o hacer cosas interesantes. Ah, re malo es  (?). Al conocerlo mejor, nos damos cuenta de que parece que tuviera un palo clavado en el orto, un humor de mierda digamos. Pero aunque trata bastante mal a Agnieszka a inicio, en realidad solo es severo. Y tiene su corazoncito. Pensé que no lo iba a querer, pero en cierta parte del libro lo extrañé mucho. Valoro que no sea un adolescente de cien años; es decir, tiene la madurez que corresponde a su edad, no como suele suceder a veces. En fin, que está muy bien construido y es hasta querible.

La relación entre estos dos se va formando de a poco, y aunque no es un libro especialmente romántico —por suerte, pero hasta yo que soy un tempanito eché de menos algo más de contacto entre ellos—, las pocas escenas «interesantes» son bastante intensas. Me encanta cómo se liga el desarrollo de su relación con el aprendizaje, que empieza siendo unilateral y termina siendo mutuo. Si bien no me agrada lo caracagada que es a veces Sarkan con Agnieszka, creo que ella lo maneja muy bien, al final. 

Los demás personajes, que no son pocos, pero tampoco es un repertorio muy amplio, también tienen cosas que dar. Especialmente Kasia, que parece una simple amiga Mary Sue y al final le pasa de todo y se vuelve clave. Marek, uno de los príncipes de Polnya, tiene un papel crucial y aunque me cayó mal de principio a fin, es interesantísimo. La gente del valle y su idiosincrasia. Los otros magos y cómo se relacionan con Agnieszka, en fin, toda la sociedad y lo que vamos conociendo.

Lo que nos lleva a lo bien armada que está la ambientación. Estamos en una especie de Europa del este que no es tal, con un folklore precioso y unos paisajes que casi podemos tocar.  El valle, el Bosque, todos los pueblos... Se vuelven reales bajo la pluma de Naomi Novik. Teniendo en cuenta que el Bosque es prácticamente un personaje, es más, antagonista, es súper importante que esté bien definido. No es tanto un lugar físico como una entidad, insisto, pero tiene de ambas. También es excelente el desarrollo de la magia en esta historia, y cómo es diferente para distintos hechiceros. La referencia a Baba Yaga es imposible de pasar por alto. Mi imaginación pasó bárbaro recreando Polnya en mi mente. Cómo me gustaría que existiera una versión ilustrada de este libro, por favor, qué bien que nos haría. 

Una de las cosas que más quiero resaltar es la prosa de Naomi Novik. Aunque letrada, Agnieszka tiene origen humilde. Si bien va aprendiendo con el transcurso de la historia, no deja de ser quien es. A lo que voy es que el vocabulario de la narración no es especialmente complicado, pero la forma, la elección de las palabras, el ritmo, el tono, las imágenes creadas, todo eso es súper especial y sugerente. Despierta sensaciones en el lector que son fuertísimas. Eso es lo que busco en libros de este estilo. Ya lo he dicho muchas veces; está perfecto que la prosa sea directa e invisible, que narre, pero cuando se la puede apreciar así, cuando a veces nos detenemos a releer algo porque nos maravilla, ahí creo que estamos frente a algo especial. Y este libro es especial, en ese sentido

¿Si es ágil? Tiene mucha más narración que diálogos. Dado que la voz de Agnieszka y la narración me parecieron maravillosas, esto no me importó ni se me hizo pesado ni nada. De hecho, lo disfruté y hasta preferí. Sé que acá muchos dirán ñeeek, poco diálogo, not for me. Creo que vale la pena, de todas formas. Por ejemplo, mi idea era acostarme temprano y leer solo un par de capítulos. Más de quinientas páginas después y a las seis de la mañana, lo terminé y dije «oh, shit, otra vez no, malditos libros adictivos».

En fin, que no por nada está entre mis mejores lecturas del año. Es un libro, como dice el título, oscuro, intenso, de una magia especial y personajes bien construidos, queribles, humanos hasta cuando duden de eso. Con una prosa increíble y paisajes sugerentes, es una historia poderosa que seguro los atrapa y se los lleva a las profundidades del Bosque.


Aprovecho a contarles algo que me hace muy feliz, y es que esta semana me dieron dos noticias muy buenas: la primera, que aprobé la pasantía de la tecnicatura que cursé —una de las dos carreras que estudio—; la segunda, que la aprobé con 10. Y esto significa una cosa: ya soy oficialmente técnica en corrección de estilo. Ahora denme trabajo solo me queda terminar traductorado ♥. 

martes, 13 de diciembre de 2016

El desierto en llamas - Reseña

En el reino de Miraji, las personas son como su desierto: implacables. Sólo alguien nacido entre el sol abrasador y las arenas mágicas puede hacer que todo cambie. Amani vive en una aldea oprimida por el sultán de Miraji, en la que miseria y magia conviven. La joven tiene un sueño: escapar de allí y llegar a la capital del imperio. Disfrazada de chico y protegida por su asombrosa habilidad como pistolera, emprende la fuga con la ayuda de Jin, un fascinante extranjero al que el ejército persigue por razones desconocidas. Juntos lucharán por sobrevivir atravesando el desierto, aunque ello implique convertirse en auténticos bandidos.







Me pasó algo muy divertido con este libro. Bah, no, a ver, me parece divertido a mí, que ya es otro tema. Empecé a ver reseñas en varios blogs que no sigo —en RTs de Twitter, por ejemplo—, y aunque la cosa me sonaba, no le di mucha importancia porque la portada no es muy de mi agrado. No fue hasta que en una reseña de un blog que sí sigo pusieron la portada original que me di cuenta de qué libro era. Y oh, lo quería leer desde antes. Para qué mentir, la portada original me gusta muchísimo más y me parece muchísimo más adecuada. 

Tenía una idea general de la historia, lo que me sirvió para agarrarlo con poca expectativa. Este año leí más de una historia con una ambientación más bien árabe —The Wrath & the Dawn, A Veil of Stars—, así que este libro bien podía no aportar nada nuevo, o quizás no estar a la altura. Si bien esto último es discutible, lo primero no. Al menos al comparar con esos dos libros, la ambientación toma un rumbo bastante diferente. Si bien sí es una ambientación más bien árabe y de fantasía, con djinns y ghouls y otros seres, con magia y coso color, también hay un cierto desarrollo industrial: trenes, armas de fuego, fábricas, etc. Es una mezcla más que interesante, y es más, funciona. Parece bobo, pero podría haber sido un fracaso estrepitoso. A mí, por lo pronto, me convenció.

Pero yo iba a hablar de la historia, ¿no? Estaré distraída por el bruto resfrío que me agarré A NADA DE QUE SEA VERANO, POR QUÉ OTRA VEZ ESTO, AYUDA (disclaimer: probablemente, cuando esta entrada se publique ya esté mejor. Espero. ESPERO). En fin, la verdad es que en el libro pasa de todo. Esa es la cuestión, siempre están pasando cosas. Como en secuencia. Pasa una cosa emocionante, descanso. Repetir. Aunque eso sirve para mantener la atención y de paso darle un descanso al lector, creo que el efecto sube y baja  no me terminó de gustar. Que no quiere decir que no me haya atrapado, eh, a no confundirnos. 

Creo que no hay mucho que pueda agregar a la sinopsis, y ustedes asumo ya conocen mi política de no resumir libros. Así que con brevedad ya les anuncio que este libro tiene mucho desierto, muchas balas, conspiraciones, magia y un poquito de amor. El resto, descúbranlo ustedes. O léanlo en una reseña con políticas diferentes, acá somos partidarios de que se lean muchos blogs para poder comparar bien bien las opiniones (?).

Hablemos un poco de los personajes. Amani es nuestra protagonista; es una chica joven que ha pasado por cosas muy duras y que tiene un carácter fuerte y los sueños firmes, deseosa de poder cumplirlos cuanto antes. Tiene una puntería excelente, dato no menor, con la que logra manejarse en el pueblo perdido en el desierto que es su hogar, Dustwalk —sí, lo leí en inglés y agradezco que me cuenten cómo se tradujeron las cosas al español porque me interesa mucho—. Su voz, en primera persona, no se me hizo molesta, porque en general no repite sus ideas tantas veces —sí las repite alguna que otra vez, creo que ya es inevitable— ni se hace planteos estúpidos. Tiene bastante claro lo que quiere, aunque eso no significa que no pueda cambiar de opinión si tiene los motivos. Además, está en constante crecimiento y aprendizaje. Creo que todavía tiene mucho para dar. No sé si me convence spoiler su verdadera naturaleza. Es decir, sí, es bastante interesante y todo eso, pero la temática en general medio que ya me saturó. El que leyó supongo que me va a entender. Quizás spoiler

El indiscutible coprotagonista es Jin, el forastero misterioso (si no entienden la referencia, pónganle remedio cuanto antes). De hecho, eso, todo en él es misterioso, hasta que conocemos su mundo, pero en ese momento ya no es su mundo solamente y Amani va a tener la posibilidad de vivirlo, decidir y crecer. Ah, sé que suena críptico así, pero me estoy esforzando por no revelar nada. No saben las piruetas que hago. 

La atracción entre ellos no es que digamos instantánea, mucho menos cualquier otro sentimiento más profundo, pero es recontra obvio que va a ser el interés amoroso, desde el instante en el que aparece. Por eso, lo siento, esto no va en spoiler. Creo que igual tampoco es que se pretenda sorprender con eso, creo que lo importante es cómo se va desarrollando. Y aunque nos dan migajitas, es bastante lindo.

Otra cosa que me gustaría resaltar es que los personajes secundarios no son relleno ni figuritas de cartón, aunque sí son numerosos y eso provocó que me los confundiera o me costara reconocer rasgos para diferenciarlos, qué sé yo. Algunos me cayeron mejor que otros, y cierta escena spoiler me rompió el corazón. Quedé tan impactada que tuve que releer porque no entendía qué estaba pasando spoiler. Así que sí, si un secundario me causa algo así, supongo que está bien creado. Algunos secundarios supongo que tendrán su oportunidad de brillar en el siguiente libro, así como los que solo fueron mencionados y que sabemos que van a tener un papel más fuerte. Con el airecito a complicaciones y horrores que se siente venir, pff, no tengo dudas de eso.

De la prosa no tengo demasiado que decir. Aunque tiene algún que otro momento lindo, no la disfruté especialmente, en el sentido de que no hallé nada remarcable. Sí es adecuada para el tipo de historia: leer es fácil y no se hace pesado. Más allá del temita que comenté al inicio de la reseña, no noté nada jodido en la narración. Probablemente la disfruten más los que prefieren una lectura más rápida y ágil que prestarle atención a la prosa en sí. 

Así que, básicamente, lo que les dije: magia, conspiraciones y (un poquito de) amor en el desierto. Personajes fuertes, una ambientación que invita a descubrir más de ese mundo que creó la autora. Quizás no fue mi mejor lectura del año, pero yo lo recomiendo bastante. Vale la pena.


Voy a ambientar con esta canción porque... Wait, ¿desde cuándo preciso un motivo para poner videos de Kalafina en mi blog? Voy a ambientar con esta canción porque tiene un aire a este libro y porque me gusta. Disfruten que es especial.

martes, 6 de diciembre de 2016

Legado de reyes - Reseña

Cathlan, un reino que siempre ha gozado de paz y prosperidad, se ve azotado por una catástrofe que cambiará la vida de sus gentes, sin importar su condición social.
En consecuencia, nobles y plebeyos se verán condenados a una serie de sucesos que conducirán al país hacia el declive, la masacre y la sumisión.
Sin embargo, existe alguien que puede cambiar el rumbo de tan fatal destino. Solo es necesario que reúna la fuerza de voluntad suficiente para atreverse a luchar contra el terror.
Una dinastía centenaria, una guerra constante por el poder y un futuro por el que sacrificarse. Esta es la historia de la que siempre has oído hablar pero que nunca te han contado.







Hoy toca reseñar un libro anticipadísimo y del que seguro están deseando saber más: la nueva novela de Gema Bonnín. Tengo la suerte de haberla podido leer como correctora, gracias a Escarlata Ediciones, una vez más. 

En este primer libro de la bilogía tenemos dos partes bien diferenciadas: una primera parte en la que se nos cuenta la situación política de Cathlan y las revoluciones que tienen lugar en un espacio de seis años, y una segunda parte en la que la protagonista es Carlais, una chica que descubrirá su verdadera identidad, legado y destino.

Aunque este primer libro es más bien introductorio y va construyendo de a poco las bases en las que se sentará el segundo, que promete más acción, igual tenemos una buena dosis de aventuras, luchas de poder, conspiraciones y chispitas de amor. La sensación de que se está gestando algo mucho más grande nunca abandona la lectura.

Durante la primera parte, que parece funcionar a modo de prólogo extendido, vamos a conocer el reino de Cathlan y a su dinastía gobernante, los Dagafiel, que son reyes justos que velan por la seguridad de su gente, como podemos descubrir rápidamente luego del Temblor, un suceso que cambiará todo para siempre. A partir de ese momento, la disconformidad de la clase alta o del pueblo llevarán las cosas al punto de que distintas rebeliones y distintos gobernantes pasarán por el reino, acabando con la paz y estabilidad tan preciadas para los cathlenses. Decir más, queridos, es spoilear.

En la segunda parte nuestra protagonista es Carlais, una joven que ha tenido la suerte de tener una familia amorosa y una educación más que extraordinaria. Es bondadosa, decidida e inteligente, sin perder por esto un lado claramente soñador. Sin embargo, hay un lado de ella con el que no llegué a empatizar y es spoiler que a veces era un poco mojigata o falta de empatía. Por ejemplo, cuando visitan una taberna en un barrio peligroso y ella siente rechazo hacia la gente que está allí. En lugar de pensar «esta es mi gente, ojalá no vivieran así», se pone en un escalón moral más alto. Y dado su rol en esta historia, a mí no me gusta. No obstante, estoy segura de que la gente que la rodea y el aprendizaje que va a tener podrían cambiar esto. Nunca es tarde spoiler. Al enterarse de ciertos acontecimientos del pasado, la vida de Carlais da un giro y deberá tomar una decisión respecto a su destino. A partir de entonces conocerá a todo un nuevo set de personajes, que en realidad no es tan nuevo, porque esta historia sabe hilar muy bien todas las tramas y convertirlas en una sola.

La evolución de Carlais a lo largo de las páginas es de constante aprendizaje, de autoconocimiento. Ya es una chica muy culta, que no es común para el contexto en el que está, por lo que es capaz de entender la situación y razonarla de una forma muy diferente a la de cualquier persona de su edad. Quizás la aceptación parezca demasiado rápida, pero tampoco tiene mucho tiempo para cuestionarse algunas cosas. Debe actuar, por ella, por los que quiere y por todos, así que no le queda otra que implicarse y dar lo mejor de sí.

Quizás Carlais sea la protagonista, pero no es el único personaje digno de mención en esta novela tan poblada. Durante la primera parte tendrán una importancia particular los reyes, en especial Yilian —no soy muy fan de Rianon, el rey, que me resultó muy negligente—, que es una mujer extraordinariamente valiente. Maya, una doncella, y su inteligencia serán claves en esta historia y en el destino de Cathlan. Branon, Arcren, Noriam, Laina, todos ellos representarán papeles en principio menores, solo para volver con más fuerza y demostrarnos que nada en esta historia ocurre porque sí. Ni siquiera Dan o Reif, que son niños casi irrelevantes al principio, pasan desapercibidos en la segunda, donde cobran una importancia mayor.

Las relaciones entre estos personajes también son fundamentales, ya que ellas determinan muchos de los hechos más importantes, incluyendo algunos que parecen ser meramente políticos. Detrás de cada personaje vamos a encontrar motivaciones fuertes y un pasado bien construido que permite que la historia se desenvuelva con naturalidad.

En concordancia con una ambientación medieval de la que voy a hablar después, tenemos una narración propia de los cuentos de hadas —la edición ayuda, también—, de los libros que solíamos leer de más niños, pero no infantil. ¿Cómo explicarlo? La narración crea una atmósfera en conjunto con la ambientación que casi parece darle una música propia a la historia. En cierta forma me recuerda a la de Donde los árboles cantan, de Laura Gallego, pero en el buen sentido —sabemos que la autora es admiradora de esta, pero conviene separar admiración de inspiración, y acá hay de lo primero—. No está de más mencionar esto, porque muchas veces tenemos historias de ambientación medieval que fallan porque la narración y los diálogos son muy actuales.

Otro de los aspectos a resaltar de la prosa es que es sencilla, aunque no pobre en vocabulario ni expresiones. Aunque no es vertiginosa ni de ritmo rápido, tampoco es lenta. Es el ritmo correcto para una historia grande, que de ser muy rápida sería incomprensible por lo compleja y por la cantidad de personajes. La segunda parte es mucho más ágil que la primera, y en lo personal la disfruté más.

¡Tiene mapa! Un libro con mapa, una Sofi feliz.

Como ya se dijo, esta historia está ambientada en una Edad Media ficticia, en un mundo ficticio. Para ser más exactos, una ambientación europea medieval, más bien clásica. Es tan familiar para nosotros que no es difícil imaginarlo todo, pero de todas formas tenemos un contexto y descripciones que nos ayudan a hacerlo mejor.

No solo las descripciones se adecuan a la ambientación, sino la mentalidad de los personajes. Este es un tema delicado que quiero tratar bien, porque estoy segura de que no va a pasar desapercibido. La Edad Media ha sido romantizada en montones de novelas infantiles y juveniles, sobre todo de fantasía. Sin embargo, no era una época bonita ni pacífica. Sobre todo si eras pobre o mujer, o ambas cosas. Aunque estoy segura de que la autora no está de acuerdo con unas cuantas cosas, es natural que la novela deje traslucir el pensamiento de esa época —aunque sea ficticia, recordemos que está inspirada en la realidad—. Y lo hace bien, eso es así. Sin embargo, los personajes se rebelan contra algunas de estas imposiciones de la época y se cuestionan por qué las cosas son así, por qué no podrían ser diferentes.

Así que, redondeando, tenemos una historia con potencia y potencial, con personajes interesantísimos y variados y una ambientación muy bien creada, con una prosa que acompaña y ayuda a crear una atmósfera perfecta. Deja abiertos todos los caminos hacia la segunda parte, en la que ya podemos oler los conflictos que se avecinan y shit about to get real. Qué decirles, amigos, el camino vale la pena. Yo, si fuera ustedes, me animaría a seguirlo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Sally y la sombra del norte - Reseña

En el Londres victoriano, las estrafalarias oficinas de Lockhart y Garland -socios, amigos y mucho más- bullen de frenética actividad. Mientras Jim Taylor, el aventurero, intenta ayudar a un asustado mago a desaparecer por un tiempo, Fred Garland, el fotógrafo, estudia la forma de captar en imágenes una fraudulenta sesión de espiritismo.
Pero la misión más difícil es sin duda la de Sally Lockhart, intrépida asesora financiera. Ella sola se enfrentará a un hombre que constituye una terrible amenaza para la humanidad.
Sally Lockhart, la sagaz protagonista de esta novela de aventuras que nos traslada a la Inglaterra del siglo XIX adivinará las intenciones de esta maléfica sombra del norte y conseguirá detener su avance. ¿Pero a qué precio?





Sigo haciendo todo mal con esta saga. En mi defensa, no es culpa mía. Alguno que me lea desde hace tiempo sabrá que ya me pasó con Sally y el tigre en el pozo, tercer volumen de la saga. La cuestión es que hace algunos veranos encontré en Piriápolis Sally y la princesa de hojalata, la cuarta parte, y la leí así nomás. El verano pasado, encontré el tercero. Y en Semana Santa, este, que es el segundo. El primero todavía no lo vi en ningún lado, pero bueno, ya no hay remedio. Los leí al revés. Todos y cada uno de ellos. Porque siempre puedo ser un poco más imbécil. Cabe decir que este libro comienza hablando de un barco que desapareció sin dejar rastro. ¿Y dónde lo empecé a leer? Por supuesto, en un barco. Timing.

Como siempre, Philip Pullman no decepciona. Este grande de la literatura ha sabido cautivarme con novelas juveniles, infantiles y para adultos. Supongo que algunos lo conocerán por la saga La materia oscura, que fue llevada al cine como La brújula dorada. Quizás este dato sea definitorio para algunos, para bien o para mal.

Sally y la sombra del norte es un libro de misterio y aventuras más bien clásico. Ahora que están de moda el thriller y la novela negra, leer algo así es casi una experiencia diferente, bastante reconfortante. Dos situaciones aparentemente desconectadas harán que Sally y sus amigos se vean metidos en uno de los mayores problemas de sus vidas. Y al final, nada, pero nada, será igual.

Quizás me habría afectado o sorprendido bastante más si no hubiera leído el tercero antes. Ya sabía quién era malo y quién no, quién no volvía a aparecer en el siguiente libro (normalmente eso quiere decir que no tienen mucha suerte, je), quién moría... En fin, que no hubo ninguna sorpresa porque soy imbécil. Sin embargo, les aseguro que si no hacen la misma idiotez que yo, estas sorpresas no se ven venir y son demoledoras. En serio.

No creo que daba contar mucho más sobre la historia, porque como toda novela de misterio, merece ser descubierta de a poco. Eso sí, les prometo que es atrapante. De esas que te envuelven en su mundo, en su prosa, y no te dejan pensar en otra cosa hasta saber qué pasó y qué va a pasar. Yo me la llevé de viaje y leí las primeras cien páginas en el barco. Después tuve que hacer una pausa hasta llegar a la terminal de Retiro, donde tenía tres horas de espera, y devoré ciento ochenta y ocho más. Cuando estaba llegando al desenlace, cuando la cosa se ponía intensísima, ahí tuve que dejarlo y subir al ómnibus. Y después, trece horas por delante, en las que no podía leer porque me produce dolor de cabeza y mareos. Qué tortura, no se imaginan. Horrible.

Uno de los mejores elementos de estas novelas es su protagonista, Sally Lockhart. Sally es una joven mujer, emancipada y muy capaz, que estudió en Cambridge y ahora es asesora financiera. No es usual leer sobre mujeres emancipadas y con tal carácter y fuerza de voluntad, no al menos en el Londres victoriano. El autor no pierde oportunidad de relatarnos cómo eran las condiciones sociales para las mujeres de ese entonces, ni de hacer una crítica a través de Sally y su forma de ser. ¿Personalmente? Lo disfruté muchísimo. Sally me cae muy bien; es una mujer fuerte, valiente e inteligente. Esto no quita que sea buena persona, sensible y capaz de amar, aunque sienta miedo de sus sentimientos por Fred. 

Fred, por su parte, es un tipo particular. Fotógrafo y detective privado, ama a Sally con locura y no puede evitar chocar con ella. Estos dos realmente se aman, pero sus personalidades son tan fuertes que pelean demasiado, para desesperación de Jim, amigo de ambos y uno de mis personajes favoritos de toda la saga. Estos dos (Fred y Jim) tienen una relación muy divertida y sus batallitas me hicieron reír muchísimo. Un humor precioso. 

El problema con Fred y Sally es que yo ya sabía desde hacía mucho cuál iba a ser el destino de su relación. Spoiler espantoso Y aunque la muerte de Fred me dejó hecha polvo, no me tomó por sorpresa y la pude sobrellevar mejor. Qué terrible, Philip del orto. Por qué nos hacés esto, why spoiler. Igual, eso, me encantan juntos.

Todos los secundarios están súper bien definidos, con backstories detalladas y personalidades interesantes. Quizás el malo sea el que menos interesante me resultó, pero no se me hizo poco creíble ni nada. 

Tal y como me lo pareció en los anteriores (o posteriores, como quieran) libros, la ambientación es excelente. Se nota lo mucho que sabe el autor sobre el siglo XIX y el efecto que logra es perfecto. No solo de los lugares, la vestimenta, la forma de hablar y actuar de la gente. También de las problemáticas, lo que preocupaba a las personas y la forma de resolver estos conflictos. El transporte, también, muy importante. Sobre el feminismo y Sally ya hablé más arriba, pero es un dato a tener en cuenta.

Y la narración, qué sé yo, es muy buena también. No es particularmente linda, pero cumple con su objetivo a la hora de contar la historia y hacernos sentir lo mismo que los personajes. Vuelve al libro muy emocionante y nos llena de intriga. Los diálogos son creíbles y en ocasiones graciosos y todo. Si hizo que leyera tan rápido, que me muriera por saber qué pasaba, es que funciona, me parece.

Entonces, tenemos una historia intensa, llena de misterio e intriga, con personajes principales y secundarios muy bien desarrollados y creíbles, y una prosa que nos invita a leer con avidez. Ya solo esto es un buen motivo para embarcarnos a conocer a Sally y los suyos, pero, además, ¿un Londres victoriano perfectamente recreado, casi que diríamos vivo? Por favor, dame mil.

Como dato final, les diré que hay una miniserie de Sally, de la que tomé las imágenes de esta entrada, pero no la he visto como para contarles si es buena o no. ¡Acepto sugerencias de quienes la vieron!






Aparte, aprovecho a contarles que mañana me voy unos días de viaje a Buenos Aires para dar un examen de japonés (deseénme suerte, que la necesito), así que no voy a estar comentando sus blogs esos días porque en donde me quedo no tengo internet a menos que baje al McDonald's que hay en esa cuadra, pero no va a ser muy seguido. Sin embargo, tengo las entradas programadas, así que espero que igual las lean y disfruten ^^. 

martes, 29 de noviembre de 2016

Illuminae - Reseña

Aquella mañana, Kady creía que romper con Ezra sería lo más duro que tendría que hacer ese día. Por la tarde, su planeta fue invadido.
Corre el año 2575 y dos megacorporaciones están en guerra por controlar los recursos de un pequeño planeta en el último rincón de la galaxia. Bajo fuego enemigo, Kady y Ezra —que apenas se hablan desde que lo dejaron— tienen que sobrevivir huyendo hacia una flota de evacuación.
Una plaga mortal ha estallado y está mutando con resultados aterradores; nadie sabe lo que realmente está pasado. Kady piratea una página web repleta de datos para encontrar la verdad. Solo una persona puede ayudarla a sacarlo todo a la luz: el ex novio con el que juró que nunca volvería a hablar.





Creo que la primera vez que vi la reseña del autor en Goodreads, pensé «este libro es un rejunte de cosas, por favor, qué ridiculez». Después, cuando empecé a ver reseñas y comentarios, y también fotos, para qué mentir, me ganó la curiosidad y quise leerlo con muchas ganas. Lo encontré recién este octubre, en Resistencia. 

Lamentablemente, la vida —la facultad, más bien— me impidió ponerme con esta reseña inmediatamente después de terminar el libro, por lo que pasó como una semana entre medio. Así que, a diferencia de las demás, quizás tenga más olvidos y sea más corta o menos detallista. Perdón :(

Creo que este libro justifica que hablemos de la edición y la narración, que son dos de los principales atractivos por los que casi todos caímos en la tentación de comprarlo. La historia está contada a través de documentos, chats y transcripciones de filmaciones de cámaras de seguridad, además de... algo que no puedo comentar porque sería un spoiler. Esto significa que conocemos a los personajes y somos testigos de lo que pasa de una forma más bien indirecta. No sabemos en qué piensan, no sabemos qué sienten... Solo lo que dicen y lo que se nos muestra. Esto podría haber sido una desventaja tremenda, pero creo que los autores se las arreglaron bastante bien para contar la historia de esta manera. Aunque al inicio me costó un poco engancharme, después ya fue una cosa totalmente adictiva y trasnochadora, como suele pasarme con los libros disfrutables. 

Aunque no lleguemos a conocerlos directamente, podríamos decir que hay tres grandes protagonistas en esta novela: Kady, Ezra y AIDAN. La primera es una chica fría, calculadora y muy inteligente, cuyas habilidades como hacker despiertan la curiosidad de más de alguno. Tiene un sentido del humor muy particular y una cierta incapacidad para relacionarse con la gente, lo que vuelve su mundo interior más grande que el exterior. Por otro lado, Ezra es un tipo más bien común, un poco terco y bastante buena gente, que tiene que vivir cosas horribles y guarda más de un secreto. Me gustaron los chats entre ellos, sí, pero sentí que su relación era un poquitín forzada al inicio, aunque después se me fue pasando.

Creo que el personaje mejor construido es AIDAN, una entidad de inteligencia artificial con la que la nave Alexander está equipada y que por los daños en la invasión termina dañada, convirtiéndose en algo así como un psicópata. Su desarrollo es increíble y aterrador. Cuando todo empieza a irse a la mierda, la relación que tiene con Kady es... Ay, no puedo seguir sin spoilear, pero qué cosa más interesante de leer. Solo por esto ya lo recomendaría.

Hay una cantidad impresionante de personajes a los que también conocemos de forma indirecta, algunos con más relevancia (para la historia o emocional) que otros, pero tampoco llegamos a conocerlos a fondo. Sin embargo, no son de cartón, quiero mencionar eso. Es gente, y es importante resaltarlo porque a esta gente se la va a deshumanizar luego debido al virus que se propaga en algunas de las naves. Deshumanizar por pura supervivencia, no por maldad. Es increíble lo mucho que sufrí con estas cosas, toda la muerte y destrucción y dolor que hay en la historia. 

No creo que haya mucho para contar de la historia que no esté en la sinopsis y que no cague realmente el efecto que tiene al leer. Por lo tanto, solo voy a decir que, aunque pensaba que iba a ser muy reiterativa y superficial, me enganché muchísimo, me morí de la intriga y la curiosidad en ocasiones y hasta llegué a sorprenderme con algunos giros. Por esto, también lo recomiendo y recomiendo pasar las primeras páginas, que son las que cuestan más por el formato diferente, al que no es tan fácil acostumbrarse, pero tampoco difícil.

¿Y qué decir de la ambientación? Otro de los grandes atractivos. Acá yo no engaño a nadie; saben ya, los que siguen este blog desde hace no tanto igual, que todo lo que sea ciencia ficción o space opera ya tiene mi corazoncito casi ganado (Azul, el poder de un nombre, Atados a las estrellas, Estrellas perdidas, etc.). Mundos controlados por corporaciones, naves espaciales, tecnología avanzadísima... Hablando de estas cosas, lo del virus me recordó a un capítulo de Dark Matter, una serie de mierda que me encanta y que recomiendo porque es mejor de lo que parece. En fin, que es interesantísimo todo el trasfondo y solamente empezamos a saber más al respecto tirando al final del libro, lo que nos deja con pila de ganas de conseguir el siguiente tipo YA. El tercero ni siquiera está publicado y este acaba de llegar a Latinoamérica, así que veo que nos queda una larga espera como siempre.

Y bueno, básicamente, fue un libro que me sorprendió para bien, que disfruté muchísimo tanto por su historia como por la edición y lo interesante de su «narración», como ya mencioné antes. Quizás a algunos esta característica les cueste más —es razonable, me parece—, pero creo que no es difícil engancharse en cierto punto y que la historia vale mucho la pena. Sin dudas, yo voy a estar esperando con muchísimas ganas a que llegue Gemima, la continuación. Ojalá no demore mucho.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Nerve - Reseña

Vee es una chica que no destaca demasiado, así que, cuando se le presenta la oportunidad de participar en Nerve, un juego de retos online, decide probar suerte. Nerve es un juego de retos, tipo Verdad o Atrevimiento, en el que los participantes obtienen premios económicos dependiendo del riesgo que quieran asumir. Cuando los retos empiezan a ser cada vez más peligrosos, Vee decide jugar para ganar suficiente dinero para pagarse la escuela de moda. Además, se siente atraída por su compañero de concurso, Ian. Pero, cuando Vee e Ian llegan a la Ronda Final del concurso, descubren que están jugando a un todo o nada con sus propias vidas.







Este libro salió con más de una portada y, como lo leí en inglés, esta no es la que tiene mi versión, pero la elegí para la reseña porque fue parte de lo que me dio ganas de leer este libro en primer lugar. La verdad, debería dejar de hacer esto, porque este año parece que guiarme por las portadas solo me trae decepciones. Ah, sí, esta es una de esas reseñas agridulces.

Este libro ha tenido tanta popularidad este año que ya no tiene caso contar de qué trata. Además, creo que la reseña hace eso muy bien ya. Y habiendo una película que aparentemente cambia casi todos los retos, así que no tiene tanto que ver mucho menos. Pero bueno, eso, la dinámica del juego me pareció interesante y despertó mi curiosidad. La verdad, bueno, podría haber sido interesante. Podría. Pero no.

Se viene, después de mucho, otra de esas reseñas de qué me gustó y qué no.


Lo que me gustó:

  • El prólogo. Sinceramente, es lo que más me gustó de todo el libro, y como dice mi amiga Claudia, esa es una de las peores cosas que puedo decir de un libro. Pero bueno, es verdad. Es intenso, vertiginoso y logra dejarnos con montones de preguntas y ganas de leer. Si tan solo el libro hubiera sido así, si hubiera estado a la altura, ay... ¿Lo peor? De esto no volvemos a saber más nada, tan solo alguna que otra mención por encima. Qué desperdicio.
  • La narración. Al igual que en el prólogo, es ágil y hace que la lectura sea dinámica y fácil. Parte de lo que me permitió continuar con este libro fue eso, así que no puedo dejar de darle crédito. No es que sea una maravilla, pero es perfecta para este tipo de novela.
  • La dinámica del juego. Un verdad o consecuencia, pero sin la parte de verdad. Eso de poner a los protagonistas en situaciones límite a cambio de lo que de verdad desean es lo que me llamaba más la atención, el jueguito psicológico este que hace que se vayan volviendo paranoicos y agresivos. No siento que se haya llevado a cabo de forma exitosa, pero por momentos lo disfruté bastante.


Lo que no me gustó:
  • Vee. Qué personaje insufrible. Es egoísta, infantil, superficial, mala amiga y tremendamente antipática. Además, una cobarde que no se hace responsable de sus acciones. La odié con todo mi corazón y cada tanto me daba ganas de entrar a la historia, patearle la cabeza y rezar para que se volviera una persona un poco menos odiosa. Horrible.
  • Los desafíos. Sé que se supone que tienen que ser incómodos y horribles, pero me parece que pudo haber un juego psicológico, como dije arriba, mucho más intenso y retorcido. Eso me habría llamado mucho más la atención. Además, Vee hace un escándalo de cualquier cosa, así que igual podría haber ido a pasear por el campo y ya se habría quejado de lo difícil que fue dar saltitos. 
  • Lo aburrida y monótona que se vuelve la historia. De no ser por la prosa ágil, lo habría dejado en la mitad. Estuve a punto de hacerlo, dicho sea de paso.
  • Los secundarios. Ninguno me gustó ni se me hizo entrañable, todos son personas horribles y egoístas. Yo sé que el ser humano no es un bicho muy lindo, pero no somos todos así de espantosos. La verdad, no empaticé con nadie y sus destinos no podrían haberme importado menos.
  • La forzadísima relación entre Ian y Vee. A ver, era obvio que no podían sacar una novela juvenil sin relación amorosa. Parece que fuera obligatorio. Y bueno, esta en particular se sintió así. No hay química, no hay desarrollo. Solo pasa y ta. 
  • El motivo de que los padres de Vee la tuvieran castigada. ¿En serio? ¿Qué clase de padres castiga a su hija por una cosa así? ¿Están enfermos? Horrible, en serio. Y muy poco creíble.

Por lo que podrán ver, no es una novela que haya despertado mis simpatías, y no solo no sobrepasó mis expectativas, ni siquiera llegó a rozarlas con los deditos. Así que, la verdad, no lo recomiendo. Tengo entendido, según gente en la que confío, que la película tiene otros desafíos y que es mucho mejor. Emma Roberts además me gusta mucho, así que tengo ganas de mirarla y disfrutarla más que este libro. No creo que sea muy difícil.

martes, 22 de noviembre de 2016

Estrellas perdidas - Reseña

Ocho años después de la caída de la Antigua República, el Imperio Galáctico aún mantiene el control de todos los rincones de la galaxia. Sin embargo, la resistencia no ha podido silenciarse. Unos cuantos valientes líderes, como Bail Organa, de Alderaan, aún se atreven a oponerse abiertamente al emperador Palpatine.
Después de tantos años de rebeldía, aquellos planetas que se encuentran en las orillas del Borde Exterior se han rendido. Tras la conquista de cada planeta, el poder del Emperador se fortalece aún más.
El último en doblegarse ante el control del Emperador fue Jelucan, un desolado planeta montañoso, cuyos ciudadanos conservan la esperanza de un mejor futuro, a pesar de que la flota imperial ha comenzado a reunirse en las alturas…





Sí, este es un libro de Star Wars, conocida franquicia de ciencia ficción, que cuenta con varias películas, series animadas, juegos, libros y cómics. Un universo inmenso lleno de innumerables personajes. Si no son fans, no piensen que este libro no va a resultarles interesante, porque la historia todavía puede ser de su gusto. Fíjense ;)

Bueno, la sinopsis que encontré en Goodreads no es la que está en la contratapa, sino en la solapa, y no cuenta realmente de qué trata la historia, así que voy a hacer lo que siempre digo que odio y contar un poquito del argumento, para que sepan de qué va en realidad.

Este libro cuenta la historia de dos niños de Jelucan, uno de alta clase social —todo lo alta que puede ser en un planeta casi marginal— y una chica pobre de los valles, ambos con sueños de ser pilotos. Por cosas de la vida, se hacen mejores amigos, terminan en la misma academia y prestan servicio al Imperio en más o menos la misma línea temporal que las tres películas clásicas de la franquicia. Sin embargo, uno de ellos termina horrorizado tras cierto evento —muchos sabrán de qué hablo— y se pasará al lado de los rebeldes. Les juro que esto está en la contratapa. Lo que es bastante engañoso, ya que sucede después de la mitad del libro.


Para ampliar, en Estrellas perdidas vamos a conocer las vidas de nuestros protagonistas, Thane y Ciena, desde que son niños hasta el final de la guerra. Esto quiere decir: su infancia en Jelucan, la vida en la Academia y sus destinos como pilotos del Imperio, y bueno, obviamente, todo lo que sucede durante la guerra. Creo que lo más disfrutable es vivir estos hechos tan conocidos por todos los que amamos las películas desde el punto de vista de personas anónimas. Acá Luke, Leia, Han y Darth Vader son secundarios. Con su importancia, obvio, pero se limitan a algunos cameos y listo. Además, no es solo la mirada de personajes secundarios; también es la mirada de los soldados del imperio y cómo enfrentan los hechos de la guerra. Muy, muy interesante.

Más allá de esto, también es fundamental el desarrollo de la relación entre Ciena y Thane, que es romeoyjulietesca, obvio, pero bastante racional, de alguna manera. Muy tierna.

Como ya he mencionado, los protagonistas de Estrellas perdidas son Ciena y Thane. Ciena es una muchacha muy inteligente, excelente alumna y piloto, con un alto sentido del honor, herencia de su pueblo. Como personaje está muy bien desarrollado; es creíble y reacciona según su forma de ver el mundo, además, evoluciona, pero a mí no me cayó muy bien. Spoiler Es un poco tonto poner la destrucción de Alderaan en spoiler, pero en fin. Ciena se dice muchas veces, para justificar al Imperio, que este genocidio fue parte de una estrategia para detener la guerra, una estrategia fallida, y sin embargo culpa a los Rebeldes de la destrucción de la Estrella de la muerte y la considera una masacre terrible. Bueno, amiga, esa doble moral, eh. ¿Que lo de Alderaan fue un sacrificio por la paz? Decite eso si te ayuda a dormir por las noches, pero nope. Nope, nope, nope. ¿Y eso de no abandonar el Imperio por el honor? El honor no funciona así. Chau spoiler.

Por otro lado, con Thane me resultó mucho más fácil empatizar. Su reacción a la catástrofe también es de horror, pero no trata de justificarla. Los destinos de sus viajes como piloto lo hacen conocer los abusos de poder del Imperio y eso lo va llevando de a poquito a la Alianza Rebelde, lejos de Ciena. Thane también es muy inteligente y buen piloto, pero a diferencia de Ciena es mucho más crítico con la autoridad y no deja que la lealtad y el honor le impidan decidir por sí mismo qué es correcto o no.

Estos dos se conocen desde niños, desde el día en que Jelucan pasó a formar parte del Imperio y ellos empezaron a practicar juntos para ser pilotos algún día. La suerte —o la Fuerza *guiño*— quiso que terminaran en la misma academia, y ahí vamos a poder ver cómo evoluciona su relación, desde una amistad muy profunda a atracción y luego, obviamente, amor. ¿Cuál es el problema? Al principio, ninguno, ya que ambos están del mismo lado. Pero, claramente, eso cambia. Y ese es el desafío, la dolorosa situación que impide que sean felices juntos. Ah, #drama. Por suerrrrte, este no es el único tema que trata el libro. Es un pilar importante, para los que gusten del amor, pero hay más cosas, para los que son como yo y prefieren que haya más trama que el romance.

La forma en la que se quieren es incondicional, a pesar de todo, y en lo personal me pareció preciosa. Sobre todo Thane, porque Ciena... Bueno, no voy a negar que ella lo quiere. Pero creo que su honor le importa más.

Hay unos cuantos secundarios, pero ninguno sobra. Todos son interesantes y tienen su peso antes o después en la trama. Además, algunos son viejos conocidos, incluso intrascendentes en las películas que toman algo más de valor en este libro. Vale la pena leerlo solo para detectar estas cositas.

¿Qué se puede decir de la ambientación? El mundo de Star Wars es enorme, muy rico y completísimo. Además de Jelucan, visitamos otros lugares que les serán familiares a los que conozcan la franquicia: Coruscant, Tatooine, Naboo, Dantooine, Yavin, Hoth e incluso Jakku. Todo esto despierta un sentimiento de familiaridad increíble.

Como el libro sigue los eventos sucedidos en este período, somos testigos de las batallas de Yavin, Hoth y Endor. Conocemos a los destructores estelares y los caza TIE mucho mejor, entendemos la perspectiva de los pilotos del Imperio, sus estrategias y sus vivencias. También las diferencias entre este y la Alianza Rebelde, gracias a que contamos con esa perspectiva.

El resultado es una ambientación inmersiva fácilmente reconocible, una delicia a la hora de enfrentarnos a una historia ya conocida desde un ángulo tan diferente.

Conocía la prosa de Claudia Gray desde hace años, gracias a su saga juvenil paranormal de Medianoche. Si bien no me parece la mejor de las historias, su forma de escribir me enamoró desde ese entonces y no pude más que buscar este libro desde que me enteré de su existencia. Lo vi en Rosario en Semana Santa, pero como sabrán, volví con tantos libros que no me daba el presupuesto ni el espacio para este. Lo compré en octubre, cuando volví a viajar a Argentina.

Volviendo a la prosa, siempre me pareció muy efectiva e íntima. Claudia Gray conoce a sus personajes y sabe cómo hacernos llegar sus sentimientos y dudas, sus personalidades y emociones. Gracias a eso la historia se hizo muy llevadera e intensa. No es un libro súper largo, pero tampoco corto, y sin embargo lo leí muy rápido. Casi todo en la terminal de Buquebus y en el barco, a decir verdad. No podía esconder mi carita de fangirleo.

Entonces, este es un libro que puede llegar a interesar mucho a los fans por eso de que cuenta la historia desde el otro lado, desde un punto de vista anónimo y más cercano al Imperio. Además, también puede ser atractivo para los que gusten del romance. Y los que no son fans, bueno, a lo mejor buscan una space opera con un romance prohibido, como Atados a las estrellas y esas cosas, y de paso conocen un mundo nuevo y extensísimo. ¿Qué les parece?


viernes, 18 de noviembre de 2016

La chica de medianoche - Reseña

Bajo las calles de Nueva York, ocultos a los humanos, viven los Avicen, una antigua raza de seres mágicos. Pero mucho cuidado, porque si te topas con ellos tu vida nunca volverá a ser la misma Desde que conoció a Ala, una mágica criatura con plumas por cabello y unos ojos insondables, Eco, de diecisiete años, vive a caballo entre su propio mundo y la antigua raza de los Avicen. Eco, que huyó de casa siendo una niña, ha encontrado en el Nido el único hogar que ha conocido. Pero no todos los Avicen son como Ala, y algunos no ven con buenos ojos la presencia de una chica humana entre ellos. 








No es fácil escribir esta reseña. Para entender por qué, van a tener que leerla hasta el final. Ah, qué viva que soy, sí, deberían mandarme a cagar. Bueno, la cuestión es que este libro me gustó en sí, es decir, me parece un buen libro, pero una cuestión en particular hace que me sea imposible disfrutarlo como debería. Y esto es que el argumento es prácticamente idéntico al de Hija de humo y hueso, de Laini Taylor. No es inspiración, ni homenaje; es igual. Por eso, voy a dejar la historia para el final, y primero voy a hablar de los demás elementos, qué sí pude disfrutar y de los que puedo decir cosas buenas.

Otro aviso importante, que me parece pertinente, es que leí este libro en inglés, por lo que cualquier cosa que diga y no se entienda por eso, me avisan. De hecho, me divierte saber cómo se tradujeron las cosas, así que si ven algo y me lo quieren comentar, buenísimo. Voy a decir que la portada de la versión en inglés que leí tampoco me hizo muy feliz, pero la española me parece súper fea. Las más lindas, para mí, son las dos, en inglés y en alemán, que tienen plumas. Muy elegantes y llenas de magia

Empecemos, entonces por lo maravilloso que es el mundo creado por la autora —salvando las similitudes que cualquier lector de Hija de humo y hueso podrá encontrar—. Tenemos dos razas diferentes, en una guerra milenaria: los Avicen, que son como personas, pero con plumas y coso color; y los Drackharin, que son como personas, pero con escamas y coso color. Ambas son razas muy longevas y que se ocultan de la humanidad, a pesar de habitar el mismo mundo. 

Además, hay más tipos de «cosas mágicas», como los warlocks (¿brujos?) y the in-between, una especie de no-lugar por el que los personajes viajan mágicamente de un lugar a otro, como si se teletransportaran. Todo esto calza muy bien y se hace disfrutable, hasta da ganas de conocer más y más porque se nota que hay cosas que no nos están diciendo. Que un mundo despierte la curiosidad del lector es fundamental

Karou Echo, nuestra protagonista, es una humana que creció en the Nest, donde viven los Avicen. Sin llegar a ser parte de ellos, logró hacer amigos y hasta un novio, el pobre Rowan, que no tiene ninguna función más allá de darle a Echo motivos para sentirse culpable y angst adolescente cuando el verdadero interés amoroso se presente. En fin, ella en sí me cayó bien. Es una ladronzuela, por lo que su código moral es bastante particular. Además, tiene un humor más bien ácido, que esconde una personalidad sensible. Ama leer, y esto no es algo que nos dicen para que empaticemos. La chica vive en una biblioteca, acumula libros (tsundoku, también le gusta aprender palabras intraducibles) y los sabe citar, sin ser pedante. Creo que es una protagonista fuerte, con la vulnerabilidad que trae la adolescencia, pero valiente y entregada. 

El interés amoroso, Akiva Caius, me dio un poco igual. Dragon Prince, líder de los Drackharin, ¿alguien de nosotros no esperaba que la pareja fuera así? Bueno, exacto. Y es instalove, por supuesto. Que está justificado, sí, es decir, hay un motivo. ¿Será este motivo prácticamente el mismo que en Hija de humo y hueso? Más adelante les cuento. Es un tipo serio, sacrificado y al que le importa de verdad su gente y no quiere seguir con la guerra y el derramamiento de sangre sin sentido que esta implica. Todo lo contrario a su hermana, Tanith, que anhela la guerra y las batallas y la gloria. Una psicótica del orto, la verdad, pero al menos es interesante.

Los demás personajes principales son Ivy, la mejor amiga de Echo, que es más recatada, pero tiene su carácter también. La relación entre ellas me pareció adorable. Dorian, capitán de la guardia de Caius, y Jasper, un Avicen de moral dudosa —muy a la suya, los demás que se manejen— son básicamente Alec y Magnus de Cazadores de sombras, para que se hagan una idea. Todo lo que sucede entre los secundarios me parece muy apresurado, pero es lindo. Los demás personajes son interesantes, pero no pasan de ahí.

En cuanto a la prosa, me pareció muy correcta. Fluida, adecuada, con momentos muy lindos. Más importante, se adaptaba a cada narrador —aunque está en tercera persona, normalmente cada capítulo está narrado desde la perspectiva de un personaje diferente, sobre todo del de Echo, como es obvio— y a las voces de los personajes en los diálogos. Esto no es menor y quiero que lo resaltemos. No me parece una pluma maravillosa, pero mantiene la tensión y a veces hasta resulta bonita. 

Ahora pasemos a lo que estamos esperando, ¿por qué no pude disfrutar de la historia? A ver, veamos. Una humana que creció entre seres de una raza mágica, en guerra desde hace milenios con otra raza. Un día, «situaciones» la llevan a conocer a un miembro de esta otra raza, por el que se siente atraída. Y es más, este chico le esconde quién es en verdad y qué papel representa. Y en realidad querría acabar con la guerra, porque un antiguo amor le hizo ver lo importante que era la paz. Un antiguo amor que murió hace tiempo. Mucho drama. Spoiler horrendo que les caga la historia ¿Podrá ser esta humana una especie de reencarnación de ese antiguo amor? BINGO fin del spoiler espantoso. Los que leyeron Hija de humo y hueso, o al menos saben de qué trata, entenderán qué me pasó al leer. Qué indignación. Casi que se podría hacer un cuadro comparativo con los personajes de ambas novelas. C'mon, hasta es similar que en ambas tengamos una escena de la protagonista con su mejor amiga mientras comen cosas ricas en una ciudad europea, justo al principio. 

En esta historia, los personajes buscan al Firebird, que según las distintas leyendas, se cuenta que quien lo tenga en su poder podrá acabar con la guerra y la mar en coche. Entidad, objeto, whatever, nadie lo sabe, pero es poderosísimo. Todo esto se convierte en una especie de caza del tesoro que va a unir a nuestro grupo de misfits. La dinámica entre ellos me gustó mucho, les diré. Hay muchas ocasiones en las que demuestran sus habilidades, dejando claro que no es todo palabrería.

Fuera de la indignación y la poca intriga que me generaba —porque sabía qué iba a pasar y realmente no me equivoqué—, la historia está bien llevada. Es interesante, ágil y entretenida. Tiene algún que otro momento profundo, también. En contra, diré que spoiler todo lo que tiene que ver con el Firebird me resultó muy predecible spoiler. Realmente creo que si no hubiera leído Hija de humo y hueso, la habría disfrutado un montón. No la habría amado, me parece, pero bueno.

¿Conclusión? Aunque el argumento me parece un plagio descarado, es un libro fácil de leer, con una ambientación atrapante y personajes lo suficientemente entrañables como para querer saber más de ellos. ¿La recomiendo? Solo a quienes no hayan leído Hija de humo y hueso y no piensen hacerlo, y los que la leyeron —o lo intentaron— y les aburrió porque el ritmo era más lento. Estoy casi segura de que para estos últimos La chica de medianoche va a ser una opción mucho más acertada. 

martes, 15 de noviembre de 2016

Moriré besando a Simon Snow - Reseña

Este libro es una historia de amor, profecías, fantasmas y misterio. Tiene todo lo que esperamos de un libro de Rainbow Rowell... pero con bastantes más monstruos.
Simon Snow es el mago más poderoso del mundo, tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar su mundo.
La verdad: Simon es el peor Elegido que nadie podría haber elegido.
Al menos eso es lo que dice Baz, su némesis. Y Baz será malvado y un vampiro y gilipollas, pero aquí tiene razón. La mayor parte del tiempo, Simon ni siquiera puede controlar su magia, ¿y tiene que salvar el mundo?Este libro es una historia de amor, profecías, fantasmas y misterio. Tiene todo lo que esperamos de un libro de Rainbow Rowell... pero con bastantes más monstruos.
Simon Snow es el mago más poderoso del mundo, tiene diecisiete años y es el Elegido, el único que puede salvar su mundo.
La verdad: Simon es el peor Elegido que nadie podría haber elegido.
Al menos eso es lo que dice Baz, su némesis. Y Baz será malvado y un vampiro y gilipollas, pero aquí tiene razón. La mayor parte del tiempo, Simon ni siquiera puede controlar su magia, ¿y tiene que salvar el mundo?

Algunos de ustedes ya sabrán lo feliz que me hizo Fangirl. Bueno, no podía dejar de leer Carry On —sí, le voy a decir Carry On durante toda la reseña, lo siento—. Cuando lo vi en las librerías de Montevideo casi me da un ataquecito. Muchas gracias a Claudia por prestármelo ♥. 

En fin, no es nada desconocido que este libro surgió del exitoso fanfiction que Cath, la protagonista de Fangirl, escribe para una página de fanfictions. Simon Snow es un personaje equivalente, en modo de parodia, de Harry Potter. Es un niño mago que va a una escuela de magia. No es difícil adivinar que la autora lo hizo a modo de homenaje. Al final de cada capítulo de Fangirl, había fragmentos de las novelas «originales» de Simon Snow, del fanfiction de Cath y alguna que otra cosa. En la solapa de Carry On, vemos que la autora cuenta que esta no es ni la versión de la autora «original» ni de Cath —lo que es hasta un poquitín esquizofrénico, si tenemos en cuenta de que ambas son creaciones suyas, pero la entiendo—, sino la suya propia. Que se sintió tan atraída por esos personajes que quiso escribir su historia (y es verdad, me fijé en Fangirl y algunos fragmentos coinciden, pero otros no).

Entonces, quiero dejar claro algo. Sí, la historia, el argumento base, de Carry On, es parecido a Harry Potter. No puede no ser así, surgió como una parodia. Entonces, a menos que no hayan leído Fangirl —y deberían, porque es precioso—, que esto sea así no debería ser por ningún motivo un punto en contra. ¿De publicación cuestionable? Discutible. Ahora, ¿deshonesto? Nope, lo sabíamos muy bien. Así que, antes de reprocharle eso a este libro, por favor, informémonos. Y tengamos todo esto en cuenta. Al fin y al cabo, ni que Harry Potter fuera el primer joven mago en una escuela de magia. Vayan a leer Un mago de Terramar, a ver.

Ahora sí, aclarado esto, voy a pasar a lo que nos interesa: la historia. Este libro cuenta el último año de Simon y sus amigos en Watford, la escuela de magia.  Simon es el elegido, el que derrotaría al Insidioso Humdrum, una entidad o algo así que hace desaparecer la magia. Al mismo tiempo, otra guerra está por estallar, entre las Familias Antiguas y el Hechicero, líder de los magos, que es algo así como el Che Guevara, pero vestido de Robin Hood. Y bueno, siempre está Baz, el compañero de cuarto y archienemigo de Simon, que no aparece por ningún lado y tiene a nuestro protagonista todo paranoico, preguntándose dónde estará y tramando qué —sí, claro, Simon, no te lo creés ni vos—.

Cada veinte años, el Velo entre los vivos y los muertos se abre, y los espíritus empiezan a aparecerse ante sus parientes vivos. Mientras Baz está desaparecido, su madre se aparece ante Simon y le pide que investiguen y descubran al verdadero culpable de su muerte. Y esto arranca otro arco argumental, claramente, que obliga a nuestros héroes (?) a trabajar juntos. Entonces, tenemos tres frentes abiertos —Humdrum, guerra entre magos, investigación de un asesinato— que van a entrecruzarse y a tener más en común de lo que uno espera

Todas estas tramas son bastante interesantes y, si bien alguna que otra cosa me pareció predecible, creo que se puede disfrutar de la lectura sin problemas. A fin de cuentas, aunque sean importantes, la atención de este libro está centrada en otra cosa. Y como en toda novela de Rowell, los pilares son los personajes.

Justamente Simon, el protagonista, es de los que más flojos me parecieron. Creo que es porque no soy muy de los CHOSEN ONE súper poderosos que en realidad son adolescentes torpes y con pila de autocompasión. Sorry not sorry. No es que me caiga mal, pero siento que no es tan profundo ni interesante como los demás. Eso sí, es bueno, qué sé yo. Y tiene sus momentos de humor y diálogos tiernos que lo redimieron a mis ojos.

Por otro lado, su mejor amiga, Penny, tiene un carácter mucho más definido. Supongo que empezó siendo una parodia de Hermione, pero creo que tienen poco en común más que ser nerds y ordenarle la vida al protagonista. Las interacciones entre estos dos me hicieron súper feliz, tienen una relación llena de confianza y de amor, un amor que no es romántico, sino de amigos, y me encanta.

También tenemos a Agatha, la que en la historia «original» es interés romántico tanto de Simon como de Baz, y le mete drama porque estos dos son enemigos y blablabla. Pero tanto Cath como la misma Rowell prefieren darle una vuelta de tuerca y que más que enemigos sean otra cosa, así que, ¿dónde queda Agatha? En ningún lado, quizás. Ella misma no sabe muy bien lo que quiere, pero sí lo que no. Y sabe que lo que le pasa con Simon ya no va a ningún lado. Que no está conforme con su vida, que lo que se espera de ella no es lo que ella busca. Su perspectiva, tan diferente a la de los demás del grupito, tan indiferente, me gustó. No ella, que en realidad no me cayó bien, pero la realidad que le pone a la cuestión. ¿Por qué arriesgarse y buscar ser héroes? Ella solo quiere ser una persona normal, que la dejen en paz. Y aunque egoísta, en un punto, es un deseo tan válido como cualquier otro.

Y entonces está Baz. Mejor personaje del libro, absolutamente. Una personalidad Dracomalfiana, pero con más estilo y menos veneno. Baz es una persona arrogante, elegante y pila de otros -ante. Aun así, esconde una gran sensibilidad y unos cuantos traumas. Y spoiler admite abiertamente —para sí y para nosotros, lectores— lo que siente por Simon Snow spoiler. Creo que los capítulos narrados por él fueron los que más disfrute, sobre todo porque su forma de ver el mundo, y a Simon, son divertidísmas. Y no ay, jeje, qué divertido. Su sentido del humor es como él.

Antes de pasar a la relación entre él y Simon —qué va a ser spoiler esto, por favor—, quiero hacer un comentario en particular sobre otro personaje. El Hechicero, que las Familias Antiguas quieren derrocar porque permitió que entraran no solo los magos más poderosos a Watford y encima les puso impuestos. Cómo se atreve. Spoiler Aunque la imagen que tenemos del Hechicero va cambiando progresivamente, lo que vemos al final lo deja en una posición sin dudas complicada. Y aunque es imposible justificarlo y es obvio que estaba loquito, me parece que en ningún momento se reivindican sus logros, que realmente son positivos. Me faltó ese balance, porque por cómo está explicado en la historia, parece que la balanza se inclina para el otro lado. Y no spoiler.

Y una última mención al Humdrum, del que no puedo decir nada para no spoilear fuerte, pero cuya caracterización me pareció muy interesante. Eso, si será poco lo que puedo decir.

En fin, sí, pasemos a lo lindo, SimonxBaz. Si prefieren descubrirlo ustedes mismos, les sugiero que se salteen esta parte de la reseña. Se ve venir desde el momento uno, cuando Simon se da cuenta de que Baz está ausente, que le pasa algo. Esa paranoia obsesiva que siente con su ausencia, justificándola con «debe de estar tramando algo», ptff, bitch, please. Lo que no sabemos en ese entonces es la postura de Baz, que es un misterio hasta su aparición. Y ¿saben qué? Como dije en el spoiler de arriba, él lo admite abiertamente. Tanto su amor por Simon como su homosexualidad. Y esto me parece tan bueno y tan sano y tan valiente de parte de la autora, en un mundo en el que todavía tenemos que luchar por el derecho a amar a quien mierda queramos.

Su relación se va dando de a poco, como quien no quiere la cosa, casi a regañadientes. Y es una relación tan preciosa, tan llena de confianza y respeto —el respeto que pueden tenerse después de siete años siendo enemigos, a ver, vamos—, una cosa que daba gusto leer. En determinado punto, la intensidad alcanza su pico y necesitamos que pase algo. Que se den cuenta. Y después es todo muy lindo, porque si hay algo que Rowell sabe hacer bien es crear relaciones bonitas, tiernas y llenas de humor. Este es el punto más fuerte de la historia, lo que buscamos en ella y lo que vamos a encontrar. No creo que el mundo creado a su alrededor ni las tramas sean una excusa para algo tan lindo, pero insisto en que esto igual resalta como lo principal. Es, al menos, lo que más disfruté y más pesó a la hora de evaluarlo.

Y si vamos a la ambientación, yo creo que está muy bien lograda. Como juega con lugares que ya conocemos de sobra en nuestro imaginario, sobre todo al haber nacido como una parodia de Harry Potter, no tiene muchas complicaciones al evocar imágenes. Incluso comparte esa cosa de describir las comidas y provocar hambre, qué sé yo. Lo que sí tiene a favor y que me pareció muy acertado es la convivencia de lo mágico con lo electrónico, lo contemporáneo. Que no vivan en la Edad Media en pleno siglo XXI, digamos. Esto y las referencias a cultura popular me ayudaron a sentir más cercanía con los personajes y sus vidas. No es algo menor.

Creo que ya he hablado lo suficiente de la forma de escribir de Rainbow Rowell, pero como esta es la primera novela de fantasía suya que leo, voy a detenerme un poco más. Su forma de narrar, como siempre, es dinámica, bonita y llena de guiños y un humor maravilloso. Habrán notado que eso último es algo que resalto en varios momentos de la reseña. Es que, la verdad, otra sería esta historia si no fuera por las dosis de humor bien aplicadas. Si tuviera que decir algo negativo, y ni siquiera es sobre la narración, sino sobre una elección, es que odié con toda mi vida los hechizos. Entiendo el sistema, pero fue todo tan cringeworthy. Sé que no es una historia que se tome en serio a sí misma, no del todo, sobre todo porque nació como parodia, como ya dije varias veces, pero igual, no sé, le quitó algo. Quizás es un tema de la traducción, también. Qué sé yo.

En fin, para no hacer de esta reseña algo eterno, voy a ir cerrando por acá. Es obvio que es una novela que me gustó, que disfruté muchísimo y que me confirma que me voy a llevar muy bien con esta autora. Una historia llena de magia, pero más que nada, de amor en todos los sentidos de la palabra. Por supuesto que lo recomiendo, pero recomiendo aún más que lean Fangirl antes. 

viernes, 11 de noviembre de 2016

Heredera de fuego - Reseña

Celaena Sardothien ha sobrevivido a mortíferos combates y a la demoledora experiencia del desamor, pero a un costo indescriptible. Ahora debe viajar a una nueva tierra para enfrentar su más oscuro pasado, una verdad sobre su historia que podría darle un vuelco a su vida, y a su futuro, para siempre.
Mientras tanto, brutales y monstruosas fuerzas se van reuniendo en el horizonte e intentan esclavizar su mundo. Para derrotarlos, Celaena debe hallar la fortaleza no solo para combatir a sus propios demonios internos, sino para vencer al mal que está a punto de desencadenarse. 








Quise empezar a escribir esta reseña y de repente me quedé en blanco. Y no porque no me haya gustado, sino porque pasan tantas cosas que, la verdad, no sé por dónde empezar. Quizás sea bueno comenzar por avisar que esta es la reseña de la tercera parte de Trono de cristal. Pueden leer la reseña del primer libro en el anterior link y la del segundo, Corona de medianoche, en este. Si bien los spoilers de este libro van a estar siempre marcados, puede que haya de los anteriores. También les cuento que es de los que leí en inglés, por lo que no conozco las traducciones de algunos términos en la versión en español.

Señores y señoras, qué buen libro. Y qué diferente, absolutamente diferente, a los dos anteriores. No niego que el freno que le puso la autora a la velocidad de las entregas previas me sorprendió —aunque no me tomó desprevenida porque había visto alguna que otra reseña— y me hizo recalcular un poco la forma de leer. Una vez me acostumbré y entendí qué tipo de libro era, todo marchó bien. Más que bien, en realidad.

No solo el pacing es más lento ahora, después de los frenéticos dos primeros libros. También tenemos más perspectivas aparte de la de Celaena (en Corona de medianoche teníamos algunas escenas narradas desde el punto de vista de Dorian o Chaol, pero en sí se centraba más en Celaena), paralelas entre sí. Casi que podrían leerse las tres por separado. Casi.

La que quizás me interesó menos es la que sigue los eventos de Rifthold, es decir, la que vemos a través de los ojos de Dorian y Chaol, y además desde Sorscha y Aedion, nuevos personajes que tienen un gran peso de ahí en más. El orden que elegí no es casual; spoiler Dorian conoce a Sorscha, un nuevo interés amoroso que destaca por su lealtad y abnegación, digamos. Vi por ahí mucho hate hacia Sorscha, pero a mí me gustó. Es decir, no siento que me aportara mucho como personaje, pero es un elemento que hace avanzar a Dorian emocionalmente. Por mucho que no me guste que sea así, lo es spoiler. Por otro lado, Chaol termina involucrándose en los asuntos de Aedion, primo de Celaena. No puedo decir nada más que no arruine la historia, pero si les interesa mi opinión, todavía no sé qué pienso de Aedion. A veces me gusta, a veces me parece un imbécil paternalista. Ni idea.

Sobre esta línea argumental no tengo demasiado que decir. Más allá del crecimiento de los personajes, siento que su justificación más que nada es prepararnos para lo que se viene. Toda la novela tiene ese aire de puente, pero este arco es el que más. Aunque los primeros capítulos me interesaron ligeramente y por lo general pensaba «bueno, dale, que quiero seguir leyendo sobre Celaena o Manon», hacia el final la cosa se pone sumamente dramática y desesperante y... Nada, tienen que leerlo y sufrir conmigo.

El segundo arco es el que más disfruté, verdaderamente. No sé si decir el mejor, pero creo que muchos estamos de acuerdo en que todo lo que tenga que ver con Manon Blackbeak está bien. Qué buen personaje, por favor. Manon es una bruja ironteeth (no sé cómo lo tradujeron en español) del clan Blackbeak, la heredera, para ser más exacta. Lidera a the Thirteen (asumo que lo tradujeron como las Trece, pero a esta altura espero cualquier cosa). Es fría, calculadora, eficaz. No por nada el lema de su clan es «obediencia, disciplina, brutalidad». 

Con ella vamos a conocer el mundo de las brujas, cuyos tres clanes (Blackbeak, Yellowlegs, Blueblood) el nefasto rey de Adarlan unió para sus propios intereses, otorgándoles una de las cosas que más deseaban: spoiler la capacidad de volver a volver, ahora que la magia no existe, a través de unas criaturas llamadas wyverns. El link redirige a imágenes, para quien no sepa de qué hablo spoiler. Por supuesto, este mundo es fascinante y lo leí con una avidez que no puedo ni explicar. Esta historia no se cruza con las otras y en principio parece independiente, así que asumo que tendrá más juego en los siguientes libros. Manon es un personaje complejo spoiler, su relación con Abraxos, el wyvern que elige, me hizo feliz más allá de lo explicable spoiler, del que me declaro fan absoluta.

Pasemos a la línea argumental más importante: la de Celaena. Al final del segundo libro tenemos a una Celaena en camino a Wendlyn, poco después de que descubramos su verdadera identidad. En este, tenemos a una Celaena rota, triste y sin ánimo de vivir, intentando solo cumplir su promesa a Nehemia. Es importante entender que la función de este libro es de curar, aprender, aceptar. Celaena va a necesitar aceptar quién es y cuál es su herencia para poder seguir, y no, no es fácil. Por suerte, la autora sabe manejarlo y la psicología de los personajes está construida de forma excelente. Celaena no es la excepción, ni más ni menos. 

Para poder llegar a Doranelle a pedir ayuda a su tía fae Maeve, Celaena deberá convencer a Rowan, un príncipe fae bajo el mando de Maeve, de que está lista. Por lo tanto, deberá pasar cuanto tiempo este considere necesario en una fortaleza de semifaes (¿tradujeron así demi-Fae?). Rowan también es un personaje complejo, y también es frío, pero de una forma más hermética que cruel, a diferencia de Manon. Dudo que haya mucho de él que pueda decir que no se considere un spoiler, pero su amistad con Celaena, el desarrollo de esta, me pareció maravillosa. Creo que recordó un poco a Aida y Faelern en Ascension. Igual, spoiler creo que es más que obvio qué va a pasar entre ellos más adelante, y aunque aún shippeo a Celaena con Chaol y me parecen la pareja más hermosa de esta saga, supongo que puedo aceptar si pasa algo entre ellos. No me va a gustar, porque prefiero a Chaol, pero quien sea que haga feliz a Celaena me parece bien spoiler Igual, no es el punto de la historia, muchas gracias.

Además, hay asesinatos misteriosos en el bosque. Bueno, sí, al parecer en este libro también hay asesinatos misteriosos producidos por una criatura misteriosa también. Pero, les aseguro, cuando se llega al meollo del asunto, la cosa se pone densa. Y no densa de aburrida, sino  de pesada, de fuerte. Sentí no miedo, sino una especie de cosa al leer. Realmente, no es la primera vez que Sarah J. Maas logra darme escalofríos con sus historias, pero en este se supera. Cuando lean van a entender a qué me refiero, así que ta. En serio, la trama empieza a moverse hacia lugares muy interesantes, que me aterrarían si viviera en ese mundo. Es de lo que más ganas me da de leer Queen of Shadows, si he de ser sincera.

Otra de las mejores cosas de este libro es que se toma el tiempo para desarrollar mejor el mundo de la historia, que ya era excelente, pero que vamos a conocer mejor. La situación en este otro continente, en el que sí hay magia y faes, y la vida de las brujas. Además, se nos muestran escenas del pasado que ayudan a atar unos cuantos cabos. Insisto en que el worldbuilding es uno de los mayores fuertes de Sarah J. Maas y que ya solo por eso la historia vale la pena. Y esto incluye no solo la geografía, sino la historia, la cultura y la sociedad. Todo esto está caracterizado a la perfección, lo que ayuda a la sensación de inmersión.

Además, me da la impresión de que la calidad de la prosa también mejoró. Quizás perdió un poco de agilidad, pero se volvió mucho más hermosa, y no hermosa en el sentido purple, recargado, sino bella y eficaz, la necesaria para una narración que transmita lo que tiene que transmitir. En eso me hizo acordar a Una corte de niebla y furia, que disfruté muchísimo por lo bello que era leerla.

Para resumir, Heredera de fuego es un libro diferente a sus predecesores, pero que sin duda está a la altura y que plantea una expansión de la trama, mundo y psicología de personajes nada desdeñable, un viaje que vale la pena y que actúa de puente hacia el siguiente libro, que tiene toda la pinta de ser increíble. Allá vamos.

martes, 8 de noviembre de 2016

Las cenizas que quedan - Reseña

Hace cientos de años, la congregación Espúrea ascendió al poder. Obtenía su magia de las cenizas y su ambición fue tal que, finalmente, abrasó el mundo. Después de los grandes incendios y de los cataclismos ocasionados por aquel desastre, los supervivientes se escondieron en lo poco que se mantuvo en pie.
Aline lleva encerrada en los últimos vestigios de la civilización desde que perdió la última de sus batallas como capitana del ejército. Dejó la lucha por la política y pasó a formar parte del consejo, una institución que trata de impedir que los suyos sucumban a un mundo reducido al polvo.
Con la llegada de Weiss, un antiguo compañero de la milicia, Aline recibe un mensaje póstumo de su tío: unas coordenadas que esconden un secreto que bien podría salvar lo que queda o, por el contrario, destruirlo todo. Aline no tendrá más remedio que emprender un viaje lleno de peligros con la persona que había decidido dejar atrás, y cruzar un territorio dominado por las mortíferas tribus del fuego.

Este es de esos libros que me reafirman que tengo el mejor trabajo del mundo. ¿Leer libros increíbles y sacarme las ganas de corregirlos para satisfacer mi TOC? ¿Dónde hay que firmar? (Hay que estudiar mucho, it's a trap). Gracias a Escarlata Ediciones por confiar nuevamente en mí para que corrigiera este libro tan, tan especial.

Las cenizas que quedan me llamó la atención desde casi el inicio por su maravillosa e interesantísima ambientación. Es por eso que voy a hablar de ella antes que nada, cuando por lo general suelo dejarla para después. Cuando empecé a leer, identifiqué claramente un ambiente distópico, un mundo postapocalíptico en el que ya no queda nada salvo las cenizas y la humanidad que no vive, sino que sobrevive como puede. Sin embargo, esto no es todo. En este mundo existe la magia, y no solo un tipo de magia. Nuestros protagonistas, que viven en un edificio que está bajo el mando de la congregación, utilizan la magia de las cenizas. Por eso el mundo está como está, porque fue quemado para practicar la magia que proporcionan estas cenizas. A su vez, también tenemos a las tribus del fuego, que usan este elemento para llevar a cabo su magia. Estas dos facciones están en guerra prácticamente desde siempre, aunque se cuente que antes fueron parte de lo mismo. Y esa guerra, sumada a las condiciones de vida, hace que la muerte siempre aceche

Es en medio de esta situación que nuestros protagonistas son lanzados a un viaje, un viaje de destino incierto y motivaciones más bien dudosas. Y saben que no va a ser un viaje bonito, no solo por el estado del mundo, sino porque la tensión entre ellos provocada por su pasado encierra mucho dolor y resentimiento. Mucha pérdida. 

En esta historia hay peligros externos, tanto por la contaminación como por las tribus del fuego y alguna que otra cosa más. Sin embargo, los mayores peligros son aquellos que vienen del interior de los personajes. Son estos los demonios que van a tener que enfrentar mientras buscan el lugar del que Cobalt, el tío de Aline, nuestra protagonista, dejó las coordenadas para que ella fuera. 

Otro factor que me encantó de esta novela es la madurez y profundidad de los personajes. Hay dos protagonistas claros cuyas perspectivas dominan en capítulos alternantes, aunque la narración está en tercera persona. Estos son Aline y Weiss

Weiss es el típico personaje al que todos adoran y está acostumbrado a salirse con la suya. Es pelirrojo, algo que se considera de buena suerte en esta cultura. Exsoldado, ahora viajero, regresa al edificio solo para llevarle el mensaje de Cobalt a Aline y convencerla de que vaya con él a buscar lo que sea que haya en esas coordenadas. Y no va a parar hasta lograrlo. Aunque es muy emocional e impulsivo, no deja de ser inteligente y astuto cuando quiere. También es bastante honesto en sus intenciones y esto vamos a verlo durante toda la novela. La culpa pesa sobre sus hombros, pero es el agente que intenta resolver el conflicto del pasado. Eso no podemos más que concedérselo. 

Aline, por otro lado, es fría y analítica. Tiene una personalidad muy fuerte y áspera, en parte por su vida de soldado, de capitana, y por lo duro que fue perderla junto con su brazo en aquel accidente durante el combate. Un accidente del que no puede evitar echar la culpa a Weiss. Es un personaje que carga con muchísimo dolor y frustración, pero que se supera día a día y hace lo que puede para vivir como ella quiere y no como le dicen. No despertó más que admiración en mí. Es un personaje maravilloso que no puedo esperar a que ustedes conozcan. Quizás a algunos les recordará a Imperator Furiosa, de Mad Max, y puede que la historia tenga un tintecito similar (y esto podría atraer a unos cuantos, si están con ganas de algo del estilo), pero les aseguro que, al fin y al cabo, son bien diferentes. Aline está mucho más torturada y sola. Y no tiene una prótesis, sino el dolor de un miembro fantasma. Y es importante que tengan esto en cuenta cuando lean.

Hay unos cuantos personajes secundarios que tienen mucho peso en las vidas y en el pasado de los personajes, como Cobalt y Dorna, y algunos en el presente y el futuro, como los residentes de la torre de Sal, la escalofriante torre de Sal, pero creo que el secundario que más me gustó por todo lo que significa en la historia es Crace Omerelle, una chamán de la tribu del fuego que va a hacer que nuestros protagonistas empiecen a interesarse más por esto y pongan en cuestión todo lo que aprendieron desde que nacieron, todo lo que sabían durante la guerra en la que pelearon antes del accidente de Aline. 

Es a través de Crace también que van a escuchar más y mejor las historias antiguas sobre la magia, el pasado de la humanidad y el mayor enemigo que tienen, unos seres legendarios llamados hombres de ceniza, que murieron por voluntad propia en manos del fuego solo para levantarse de nuevo como seres hechos de ceniza. Aterradores, portadores de muerte

No puedo dejar de destacar la capacidad que tiene la autora para dejarnos frases maravillosas, que se quedan con nosotros hasta mucho después de leídas, como si nos las grabaran a fuego. Por ejemplo: «El fuego que ya no se tiene es el que duele de verdad, le había dicho una vez Dorna. Qué cierto era». Que quizás fuera de contexto parezca meh, pero cuando estás leyendo te cala muy hondo. Toda la prosa es así, como si te sujetara y no te dejara salir de la corriente emocional que nos arrastra

En definitiva, este es un libro intenso, con una narración que si bien no es trepidante, nos lleva en un viaje cargado de magia y desolación, de personajes profundos perseguidos por sus propios demonios, en busca de quién sabe qué, si al final lo importante no es la meta sino el viaje, y el viaje los va a llevar por caminos que ni imaginan. ¿Qué hay en las coordenadas? Eso ya van a descubrirlo ustedes, quizás, pero a mí me dejó satisfecha. El final me dejó satisfecha, aunque destrozada en muchos niveles. Esta historia me llegó muchísimo y sus personajes no van a abandonarme. El mensaje pacifista y ecologista no es difícil de detectar y, enganchado a un argumento como este, tiene un efecto impresionante.

Recomiendo mucho, mucho este libro. Les va a pegar en el corazoncito, pero la mierda que va a valer la pena