miércoles, 20 de mayo de 2020

Cuadernos de ficción: Des/amor y Aventurero - Reseña

Octava entrega de la serie “Cuadernos de Ficción”, literatura contemporánea temática. 11 escritores y 11 ilustradores combinan sus artes alrededor de un tema en común: en este caso “desamor”.

Escriben en este número: Eduardo Aguirre, Miguel Avero, Camilo Baráibar, Gonzalo Baz, Leonor Couroisie, Carolina Cynovich, Diego de Ávila, Carol Milkewitz, Miguel Ángel Molfino, Diego Recoba, Valentina Viettro.

Ilustran: Marcos Vergara, Max Aguirre, Joel Correa, Ángel Mosquito, Laura Carrasco, Leonardo Sandler, Bruno Chiroleu, Guillermo Hanzs, Pablo Fernández, Andrés Alberto, Nicolás Peruzzo.






[Hola, estimados. Este pequeño paréntesis es para contarles que esta reseña se las traemos en conjunto con Juan, que va a estar reseñando cositas cada dos meses ♥. Esta primera parte es suya, mientras que el segundo libro lo voy a estar reseñando yo.]


Debo admitir que no soy un gran fanático de las novelas románticas. Aquellas que han pasado por mis manos me dejaron con la sensación de estar despegadas de la realidad, ser convenientes o forzadas o slow burns que eternamente dan vueltas y nunca llegan al punto. Des/amor no es nada de eso.

Lo primero que inspira el título es la idea de las relaciones de amor de pareja, que existen en algunos cuentos de esta antología, pero no se queda atrapada en el concepto: des/amor por la familia, des/amor a la distancia, des/amor a través de la historia, des/amor por una pérdida de algo que nunca llegó, des/amor por uno mismo.

Las once historias contenidas son tan variadas como su temática; con más o menos acierto, todas tienen una impronta clara y no se las puede identificar como «parecido a». Algunas son cortas e impactantes, como «Lóbulo», de Eduardo Aguirre. Otras son pausadas y reflexivas, como «Ismael» de Diego de Ávila.

Hay dos relatos que quiero destacar: «Caracoles»de Diego Recoba, la historia de como un hombre al borde de la muerte recuerda sus amores logra fusionar la tensión con la nostalgia y con el absurdo, y «Geografía de las almas», de Carolina Cynovich, que además de ser escritora amiga del blog, escribió una historia de hermandad y cómo, a través de la historia y de la conveniencia del intérprete, se diluyen los relatos y pueden terminar significando cualquier cosa.

Uno de los relatos que se sintió más actual fue «La puntada del corredor», de Miguel Avero. Narra las desventuras del protagonista venezolano que viene a Uruguay a tratar de buscar una vida mejor, pero ve cómo lentamente la distancia va disolviendo sus vínculos. Tampoco puedo dejar de mencionar la incomodidad y la crudeza de «No hay latidos», de Leonor Courtoisie, que habla sobre el impacto emocional de una mujer que sufre un aborto espontáneo. No puedo olvidarme de mencionar las ilustraciones que acompañan a cada cuento, especialmente las de Bruno Chiroleu y Pablo Fernández.

En conclusión, el hilo que une a los cuentos es muy amplio y se presta para los escritos de todo tipo. Me encantó y capaz, capaz, me convenció de que abra alguna novela romántica en unos meses.




Tercera entrega de un trabajo editorial que pretende ofrecer, disfrazado de libro, una clase de revista literaria inexistente en la actualidad. En ella se brinda espacio a numerosos escritores e ilustradores, mayormente jóvenes, para exponer trabajos inéditos de calidad, generando antecedentes para futuras obras, colaborando con una consigna común, literatura de género, relatos breves, apuestas emergentes: temáticas abandonadas por el mercado.

Participan en este volumen los ilustradores y escritores: Guillermo Hansz- Max Aguirre, Fernando Souzamotta- Martín Bentancor, Jorge Vildoza- Alejandro Farias, Lara Lee- Pablo Leguísamo, McNolo Moreno- Carmen Moreno, Matías Soto López- Leonardo Oyola, Sebastían Santana- Sebastián Pedrozo, Maco- Mercedes Rosende, Richard Ortiz- Ramiro Sanchiz, Marcos Vergara- Rodolfo Santullo, Daniel Puch- Ana Solari.



Cuando Estuario nos propuso esta colaboración para hablar un poquito más de sus Cuadernos de ficción —pueden encontrar las opiniones de otros miembros del club con el hashtag #ElClubTeRecomienda—, me alegré mucho. Ya había leído Balnearios y tenía bastantes ganas de probar con uno distinto. Si bien compré Des/amor porque en él hay un relato de varias personas a las que les tengo mucho cariño, no llegué a leerlo —y no creo que lo reseñe en el blog, dado que es el que eligió Juan, pero me pueden preguntar qué me pareció si les da curiosidad—, pero decidí que era una gran oportunidad para elegir algo distinto, algo que normalmente no tenemos en el panorama nacional: las historias de aventuras.

Creo que no fue lo más acertado. Tal vez sea porque no compartimos el mismo concepto de lo que implica una aventura, pero me da la sensación de que no soy el público objetivo de este libro y que por eso no logré conectar con casi ningún relato, algo que no me sucedió en Balnearios y que espero que no suceda en Des/amor. Por lo tanto, quiero que tomen esta reseña desde ese punto de vista: no quiero decir bajo ningún concepto que sea un mal libro, sino que no era para mí.

Ocurrieron varias cosas con este libro. La primera fue que hubo algunos relatos en los que no logré comprender dónde se hallaba la aventura en cuestión. Para mí, una aventura tiene que resultar por lo menos emocionante, tener cierta dinámica y acción. En algunos de estos relatos, como «La muerte de Solís» o «Iluminaciones», pero sobre todo en el primero, hay algo muy estático que me enlenteció la lectura y que no logró engancharme.

Otro problema que tuve fue con los cuentos-homenaje. Me refiero a los que explícitamente quieren homenajear al género de aventuras más clásico, como el de Salgari, que serían «La verdadera historia del capitán Joseph Flint» y «Leones y diamantes». Si bien estaban narrados de forma correcta, contaban una aventura y tenían acción, el uso de un estilo ajeno al propio y bastante florido le quitó cierta fluidez al texto. A lo mejor, a quienes leyeron esta literatura de más jóvenes les resulta nostálgico y les produce otro efecto. No es mi caso, pero no voy a quitarles mérito por eso.

La tercera situación que quiero mencionar es que algunos relatos tenían ideas muy interesantes, pero la ejecución me resultó confusa o caótica. Creo que tanto «Uno de aventura» como «Asalto al vagón del oro» o «Nomenclator» plantean conceptos que habría estado bueno explorar, pero la brevedad de los textos los volvió más bien abrumadores. Esto me parece un poco inevitable, dadas las circunstancias.

Mi favorito absoluto fue «Samarcanda blues», de Mercedes Rosende. Me encantan las historias contadas en dos tiempos y la forma en que ambas tramas se entrelazan es perfecta. Lo disfruté muchísimo y me recordó lo mucho que tengo pendiente leer a esta autora. Además, la ilustración que lo acompaña es de Maco, a quien admiro montones. «1138» también me pareció muy entretenido. «Casi sábado a la noche» y «Pinar Town!» tuvieron momentos copados, a pesar de no ser lo que suele gustarme.

El mayor problema, en general, fue que en la gran mayoría encontré bastante misoginia. A veces, micromachismos; a veces, cosas más explícitas. Yo sé que las opiniones de los personajes no tienen por qué representar las de los autores ni mucho menos las de los editores, pero en casi todos los casos me pareció innecesario y hasta en detrimento de los textos. Tengo en cuenta que el libro es de 2014, de todas maneras, que fue hace más tiempo del que parece.

En definitiva, creo que no le acerté a la hora de elegir el género. Esto no quiere decir que ustedes no vayan a encontrar acá un libro que los termine maravillando, así que tomen todas mis palabras con pinzas. Hay más de un autor de acá —como Sebastián Pedrozo o Rodolfo Santullo— del que he leído otras obras que me gustaron muchísimo, así que tampoco dejen de leerlos a ellos. Ya me contarán qué les pareció a ustedes ♥.




Así que nada, tienen dos reseñas con bastantes contrastes, de dos libros distintos. Esperamos que en ambos o en alguno de ellos encuentren historias que los tengan en vilo y con ganas de más. Ya sea lo que suelen leer o quieran salir de su zona de confort, nos haría muy felices que le dieran una oportunidad a todos estos escritores uruguayos. Muchísimas gracias a la editorial por los ejemplares ♥.

7 comentarios:

  1. ¡Hola! :P
    Uf, por lo que dices de la misoginia sé que no me va a gustar y me va a enfadar, así que lo dejo pasar.

    Un abrazote ^^

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! No soy por lo general de leer relatos, así que en esta ocasión no creo que me anime con ninguno. Aún así, Des/Amor no pinta mal, por lo que no lo descarto del todo para un futuro.

    ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar
  3. Hola.
    Pues mira que me gusta el género pero no sé si es por las cosas que comentas de su lectura o qué, pero no me llega a llamar del todo la verdad.
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Sofi, y hola Juan.
    No soy de leer relatos, pero la portada tiene algo que me atrae. De todas formas tengo algunos títulos de la editorial para dar prioridad.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola!

    La compilación de relatos, escritos y reflexiones no consiguen llenarme. No sé por qué no termino de conectar con ese tipo de lecturas. Ahora mismo lo dejaré pasar.

    ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar
  6. Holaa, muy buena primera reseña ;) me ha llamado mucho lo de que el desamor no siempre es hacia una pareja, y que haya estado tan bien la antología, el segundo es que me da la idea de que algunas cosas no salieron tan bien, nimodos.
    ¡Besos! :3

    ResponderEliminar
  7. ¡Hola!
    Felicidades por esta primera reseña.
    EL libro suena interesante, sobre todo para conocer nuevos autores e ilustradores que quizá no sean muy conocidos. Me lo apunto.
    ¡Muchas Gracias!

    ResponderEliminar

Nos descubrieron, por fin nos descubrieron. Pasen y vean, qué lindas tolderías: